lunes, 11 de enero de 2010

SHERLOCK HOLMES: Notas de producción

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LEER NOTAS DE PRODUCCIÓN DE SHERLOCK HOLMES


Robert Downey Jr. y Jude Law se encuentran en una zona de Londres que ha sufrido muy pocos cambios desde finales del siglo XIX. Los actores se preparan para rodar una escena de su nueva película, Sherlock Holmes, una visión completamente nueva del personaje que llega a los cines este invierno por cortesía de Warner Bros. Pictures y Village Roadshow Pictures.

Lo que ha cambiado a lo largo de los años en la ciudad ha sido transformado por el departamento artístico o será recreado digitalmente más adelante. Por aquí y por allá, el equipo se afana en preparar la siguiente toma, pero los dos actores parecen relajados. También a ellos les han vestido y peinado al estilo de la época en que se ambienta la película: Law aparece ataviado con un traje a medida y Downey con un arrugado conjunto, como corresponde a su personaje.

Downey, nominado al Oscar® por su papel protagonista en películas como Chaplin, Iron Man y Tropic Thunder, una guerra muy perra, estaba personalmente interesado en formar equipo con Law para este proyecto. Downey estaba a punto de embarcarse en una gran odisea —meterse en la piel de uno de los personajes más famosos del mundo, Sherlock Holmes— y necesitaba una pareja para el papel del formidable aliado de Holmes, el Dr. John Watson.

Antes de que comenzara la producción, Downey y el director Guy Ritchie se reunieron con Law en el Hotel Claridges. “Guy y yo queríamos que Jude se uniera a nosotros para dar vida a este dúo dinámico que protagoniza la historia que deseábamos contar”, explica Downey, que advierte que esta película no es una simple adaptación de una de las muchas historias y novelas escritas por Sir Arthur Conan Doyle.

Sherlock Holmes representa un novedoso y enérgico retrato de los personajes de Conan Doyle en una película de acción y aventuras original que no se basa en ninguna de las historias existentes. “Cuando volvimos a repasar los libros, me entusiasmé al ver el potencial de los personajes y de las historias que Conan Doyle creó”, añade Downey.

En este afortunado encuentro, el actor y el director explicaron a Law que su Watson no era exactamente igual a las interpretaciones que de él se habían hecho en adaptaciones anteriores y que, de hecho, en el retrato que Conan Doyle hacía de Watson, éste era mucho más duro que el de aquellas películas. Como recuerda Downey: “Watson es un soldado. Fue herido en la Guerra Afgana… Te das cuenta de lo profundos que son estos personajes. Watson es mucho más que un simple médico”.

Law, nominado al Oscar® por su trabajo en Cold Mountain y El talento de Mr. Ripley, quedó cautivado durante aquel encuentro en Claridges. “Estaba muy intrigado”, recuerda Law. “Había leído las historias de niño y cuando llegué aquí creía que tenía claro quién y cómo era el personaje de Watson. Luego, tras leer el guión, reunirme con Guy e investigar por mi cuenta, advertí que había una gran cantidad de material que nunca antes había sido explorado, tanto de este personaje como de su sociedad con Holmes. Resulta muy interesante, al acercarte a las fuentes originales, el que gran parte de las impresiones que hemos tenido desde siempre sobre estos personajes se basan en las películas de Basil Rathbone, responsable de la gorra de cazador y de la imagen de un Watson torpe. Lo que me fascinaba era que, de repente, teníamos la oportunidad de dar vida de nuevo a los escritos de Arthur Conan Doyle. Es un gran autor y los grandes autores estimulan la imaginación. Además, la posibilidad de trabajar con Robert era igual de emocionante”.

La química existente entre Downey y Law es evidente y sus continuas bromas ponen inmediatamente de manifiesto que los dos forman una pareja ideal como Holmes y Watson. Aunque no lleguen al extremo de acabar las frases del otro, queda claro que están en perfecta sintonía. “Hablábamos mucho de La leyenda de Butch y Sundance”, dice Downey. “Sin embargo, otra cosa completamente distinta es conseguir reflejar ese espíritu que existe cuando las personas están tan estrechamente unidas que casi no se pueden soportar y, al mismo tiempo, no pueden estar separados ni medio metro el uno del otro. Por tanto, el proceso con Jude consistió en empezar a hablar como dos actores serios sobre lo que tendría que pasar para que esto funcionara. Creo que nos hicimos íntimos muy pronto porque nos pusimos el traje de faena y empezamos a trabajar desde el mismo momento en que nos conocimos”.

Desde el principio, la síntesis que formaron actores y realizadores en Sherlock Holmes encajó de maravilla con el hecho de rodar en las calles de Londres, Manchester y Liverpool, en el Reino Unido. “Es una buena mezcla”, dice Downey. “Creo que lo que hace que una película tenga éxito es que esté formada por elementos diversos. Lo interesante de ésta es que cuenta con un misterio fascinante y una buena dosis de drama, pero también destila un gran sentido del humor y dice mucho sobre lo complejo de las relaciones entre los personajes”.

Gran parte de su complejidad viene dada por la colaboración de artistas que creen apasionadamente en el proyecto, todos bajo la batuta del director Guy Ritchie. “Nos encanta reírnos y Guy tiene un gran sentido del humor, pero a veces dice: ‘Esa frase es demasiado graciosa, así que vamos a dejarla para otra ocasión’”, admite Downey. “Luego la hacemos, y quizás funciona o quizás no. O intercambiamos ideas y Guy dice: ‘Lo que hacéis aquí, vamos a encaminarlo mejor en esta dirección’, o ‘Vamos a pasarlo bien hoy’. En ese momento, una secuencia tremendamente divertida surge de algo que sólo iba a ser una escena de transición”.

“Si acaso, esa ha sido la parte del proceso más estimulante para mí”, añade Law. “Hemos exprimido cada escena al máximo. Los jugos creativos fluyen y el plató está lleno de buenos profesionales y de energía”.

Como destacan los dos actores, la acción en Sherlock Holmes es una parte fundamental de la historia. Holmes y Watson deben pelear para salir de más de un lío y, al igual que en los libros, ambos son luchadores consumados. “En los libros, hay muchos pasajes en los que Holmes y Watson están esperando a que el villano salga por la puerta y, antes de que te des cuenta, ya lo tienen atrapado”, detalla Law. “Sin embargo, en el cine, no basta simplemente con detener a alguien, sino que tiene que verse cómo lo haces. ¡Y hay muchas detenciones! La película nos exige mucho desde el punto de vista físico, pero no más de lo que yo esperaba”.

“Es genial”, añade Downey. “En esos momentos puedes sacar el guerrero nato que llevas dentro. Es muy divertido prepararse físicamente y practicar las coreografías de lucha, pero esas escenas deben parecer lo suficientemente embarulladas, no muy ensayadas y, eso sí, seguras”.

En la película, Holmes y Watson se adentran en el mundo de un personaje de culto que es ejecutado pero que, gracias a lo que él mismo describe como un vínculo con los poderes oscuros, puede “levantarse de su tumba”. El misterioso Lord Blackwood, interpretado por Mark Strong (RocknRolla, Red de mentiras), origina un desafío directo a las habilidades lógicas y de observación de Sherlock Holmes.

“Lord Blackwood es un enigmático, malvado y fabuloso contraste de Holmes”, describe Strong. “Coquetea con lo oculto y hace creer a la gente que puede regresar de entre los muertos. Así, convenciéndoles de que se ha convertido en un ser sobrenatural, tiene aterrorizados a los habitantes de Londres. Al mismo tiempo, inventa un buen número de cosas adelantadas a su tiempo. Genera un dilema interesante para Holmes, que es una persona pragmática y científica”.

Un desafío similar para el detective supone la reaparición de su antiguo amor, Irene Adler, interpretada por Rachel McAdams (El diario de Noa). “Movimos cielo y tierra para encontrar la antítesis perfecta de Holmes”, explica Robert Downey Jr. “No es una heroína; es más bien una aventurera con mal carácter. La elección de Irene era muy importante porque Jude y yo teníamos mucha química e Irene es vital como elemento discordante. Rachel tiene mucha culpa de que este personaje funcione tan bien”.

Más tarde, tenemos la oportunidad de hablar con McAdams, que devuelve los elogios a sus compañeros de reparto. “Forman un gran equipo y se apoyan mucho el uno al otro”, dice. “Han conseguido crear una buena amistad a partir de su interpretación de Watson y Holmes. Es decir, ambos personajes tienen sus defectos, pero a su manera son fantásticos. No es la típica relación que esperas, lo que además la hace ser más fiel a los libros. Ésta tiene algo de sutil mordacidad y también de competencia, pero, al fin y al cabo, hay en ella más compañerismo que otra cosa. Ha sido bonito verla florecer”.

El personaje de Adler, una aventurera norteamericana de Nueva Jersey, apareció en una historia de Conan Doyle llamada “Un escándalo en Bohemia”. Adler, comenta McAdams, no es sólo un elemento romántico para Holmes, sino también la única mujer que ha sido capaz de vencerle. “Es muy ingeniosa”, describe McAdams. “Y da y recibe a partes iguales. Es una persona muy contradictoria: es tremendamente dulce y, al mismo tiempo, no dudaría en matar a alguien si pensase que lo merece”.

A lo largo de la aventura, Adler se ve envuelta en numerosos líos mientras persiguen a Blackwood con el objetivo de desentrañar el secreto de su complot mortal para derrocar al gobierno de Londres. “Ésta es, definitivamente, la película de acción más grande que he hecho nunca”, declara McAdams. “He participado en escenas de acción en otras películas, pero desde luego no a esta escala”.

Esta escala se extendió también a la producción. “Jude y yo hemos estado hablando de eso hoy: nunca habíamos visto platós tan impresionantes”, certifica McAdams. “Caminamos por el plató y parece real. Puedes sentir su peso y su dimensión”.
El concepto de esta nueva adaptación de Sherlock Holmes empezó a fraguarse cuando el productor Lionel Wigram plasmó sus ideas en formato cómic. Aficionado a los personajes y las obras literarias, Wigram pensaba desde hace tiempo que ya era hora de emprender la revitalización de Holmes. “Creíamos tener la oportunidad de hacerlo de una forma completamente diferente a lo que habíamos visto hasta entonces”, comenta Wigram. “Todo empezó cuando me puse a releer las historias, que ya me encantaban de niño, y me di cuenta de que las imágenes que tenía en la mente eran muy diferentes de lo que había visto en las películas. Sherlock Holmes es, en cierto sentido, muy moderno, y pensé que podríamos reflejar ese aspecto en una película como ésta. Además de heroico y cool, también es muy vulnerable. Tiene todo tipo de problemas. Su cerebro posee superpoderes, pero ésta es también su maldición. Una de sus características es que cuando no está inmerso en un caso, su mente está a punto de volverse contra él y le conduce hacia un comportamiento autodestructivo. También es la clase de hombre que es feliz si tiene que pasar dos semanas tumbado en el sofá, sin hacer absolutamente nada entre caso y caso. Creo que hay una razón de que Sherlock Holmes sea y haya sido durante cien años un personaje tan famoso, y sabíamos que había un modo de expresar su identidad de una forma muy moderna que no hemos visto antes en otras películas”.

La idea de Wigram avivó la imaginación de un puñado de realizadores que quiso plasmarla en la pantalla. Este grupo incluye a los productores Joel Silver y Susan Downey y, por supuesto, al director Guy Ritchie. A todos les motivó la refrescante visión de los personajes de Wigram. Entre toma y toma, Ritchie nos comenta: “Básicamente, lo que tenemos aquí es una narrativa inspirada e influida por Conan Doyle, no sólo por sus relatos, sino por él mismo como persona y las cosas que le interesaban. Hemos tratado de agarrarnos a eso. Tras conversar varias veces con Lionel, elaboramos el guión con el tono contemporáneo que ambos queríamos, y al final los dos estamos muy satisfechos con el resultado”.

En esta película, ambos dieron rienda suelta a toda la acción y la aventura inherentes en el trabajo de Conan Doyle, junto con la habitual intriga y misterio gracias a los cuales Holmes y Watson son famosos. “El intelecto y el ingenio de Holmes le convierten en un personaje único y fascinante, pero también es un hombre de acción”, dice el productor Silver. “El elemento de acción parece haberse perdido a lo largo de los años, pero en nuestra historia él y Watson tienen que luchar para salir de algunas situaciones en las que el diálogo no funciona. Holmes también sabe pelear a puñetazos, una práctica que le sirve para relajarse, lo creas o no. Pero, sobre todo, Holmes es brillante. Creo que, oficialmente, es el único personaje de ficción que ha sido admitido en el Instituto de Química. Se le consideraba un químico por la forma en que Conan Doyle lo describió. Parece saberlo todo, y lo que no sabe lo descubre. Hay una gran frase en la película en la que alguien le dice: ‘Holmes, ¿cómo pudiste ver eso?’ Él contesta: ‘Lo estaba buscando’. Ése es el momento holmesiano perfecto. Por ello, intentábamos en todo momento volver a los libros y encontrar diálogos maravillosos como ése”.

Wigram recalca que la clave de la historia son las palabras de Conan Doyle. “En los libros, que son fantásticos, hay muchos elementos que podíamos usar como inspiración”, declara Wigram. “Y estamos muy orgullosos de que todo lo que hacemos esté basado realmente en algo que se encuentra en los libros y que creemos que es fiel al personaje original”.

El guión resultante de Michael Robert Johnson, Anthony Peckham y Simon Kinberg, basado en una historia para la pantalla de Lionel Wigram y Michael Robert Johnson, reunió todos los elementos que buscaban los protagonistas principales y los realizadores.

“Es pura diversión”, dice la productora Susan Downey. “La época y el lugar son nuevos, como cualquier universo de fantasía lo es para un chico joven. Es el mundo que Conan Doyle creó en todas sus historias. Tiene lugar en 1890 en Londres. Ahí están Baker Street, las referencias a los personajes procedentes de las historias, pero a su vez es original. Pienso que, como ocurre con cualquier otra historia, aunque alguien vaya a ver la película sin conocer los libros o los relatos, va a poder disfrutar de los personajes de todas formas; al menos”, dice sonriendo, “si conseguimos hacer bien nuestro trabajo”.

1 comentario:

Anónimo dijo...

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