sábado, 7 de julio de 2012

CARNE MUERTA, ¿y si todos los hombres, sólo ellos, fuesen zombis?

FICHA TÉCNICA

Título original: “Carne muerta”
Autor: David Mateo
Diseño y dibujo de portada: Alejandro Colucci
Editorial: Dolmen
Fecha de edición: Marzo de 2011
Páginas: 448
Cubierta: Rústica con solapas. Tapa blanda

SINOPSIS

El 12 de Noviembre de 2011, 60 depósitos virales y potencialmente infecciosos fueron activados en todo el mundo por una organización secreta con fines desconocidos. Un par de días más tarde, el 64% de los habitantes de nuestro planeta, murieron fulminados a causa del extraño y letal virus. Siete mil millones. Todos ellos hombres.

El 14 de Noviembre de 2011 pasó a llamarse el “Día del Olvido”. El día en que todos los hombres de la Tierra murieron. Días después, cuando la situación parecía no poder empeorar, la “carne muerta” comenzó a levantarse de sus tumbas y a devorar todo lo que encontraba a su paso.

RESEÑA

En los últimos tiempos me estoy dando un verdadero panzón de lectura zombi, todo ello por mi afición a la famosa serie de comic y televisión The walking dead. En este caso, y puesto que se puede achacar cierta repetición en los esquemas, partimos con una novedad curiosa, y es que los zombis son solo hombres, ya que un virus ha matado a toda entidad con cromosoma masculino, para a los tres días resucitarlos como muertos vivientes. Sus características me hicieron recordar a los vampiros de la película Soy Leyenda porque son sensibles al sol y bastante rápidos (al menos para la imagen tópica de estos seres con su errático caminar), aparte de la lógica semejanza argumental al comic Y, el último hombre, donde también perecía todo el género masculino terraqueo, o la trilogía literaria de Guillermo del Toro y Chuck Hogan, cuyos vampiros tienen muchos nexos en común con estos zombis.

A diferencia de sagas como la citada The walking dead o Apocalipsis Z, aqui no hay un protagonista único sino que serían varias (porque no olvidemos que sólo han sobrevivido mujeres) de entre las cuales mi preferida es la novicia María (que tiene que vivir ciertos momentos realmente espantosos desde el asedio a su convento de monjas), por encima de la genetista Joana (cuyo arco argumental de misión en Madrid tiene ciertos aires al estilo Resident Evil con ciertos toques de Misión Imposible) Luego hay diversos retazos de otros personajes que no acaban de fructificar o no se hacen tan interesantes, pero me imagino que la dualidad protagonista citada sirve para mostrar la crisis zombi desde la eterna dicotomía entre religion y ciencia.

Es curioso porque muchas veces se dice que si el mundo estuviera gobernado por mujeres, no habría tanta violencia. Pues bien, esta novela nos demuestra como por encima de sexos (sea hombre o mujer) el ser humano es alguien que pugnará por su supervivencia, caiga quien caiga y hasta la última de sus consecuencias. Además la historia toca todas las variantes sobre un mundo sólo femenino (¿qué futuro les espera?), incluso en el terreno sexual (eso si, con ciertas escenas que parecen más una provocación al lector que algo necesario en la trama de la historia) y con momentos tan fuertes como lo que acontece con la muchacha embarazada (que me hizo recordar a la que estaba en el mismo estado en la película Amanecer de los muertos de Zack Snyder)

De todas maneras el autor parte de la suposición de que en menos de dos meses el mundo sería una especie de páramo apocalíptico al estilo de Mad Max (ver su visión de Madrid y alrededores), lo cual no resulta del todo creíble (aunque se perdieran muchos elementos que nos definen como sociedad, en caso de una situación así dudo que en menos de 60 días se produjesen algunas de las situaciones narradas en la historia, y que parecen más coherentes en un lapsus mayor de tiempo, que daría pie a una mayor degradación) Asimismo que estos muertos vivientes no puedan infectar a sus víctimas si las muerden (supongo que porque el virus es selectivo para hombres incluso en esas circunstancias) quita cierto detalle clásico de estos seres como fuentes de infección andantes, que a la que te descuides, si te muerden, te haces zombi como ellos.

Resulta destacable el recurso de la religión, que ha estado presente en casi todas las obras que me he leído de esta temática (sirva como ejemplo el clásico Gobernador de la serie en comic The walking dead): el mismo está dirigido hacía los fanáticos que en un ficticio mundo como el aqui narrado pueden ellos montar un apocalípsis con sus semejantes peor que el de los mismos monstruos (y sirva de muestra lo que vive la propia María en el primer pueblo donde va a parar tras su huída del convento asediado por zombis) A eso súmese que el virus (Tifoidea o Nerón) que provoca esta crisis se insinúa, o al menos eso entendí yo (con lo cual esto puede ser considerado SPOILER), que sea obra de un grupo terrorista extremista antiabortista (viendo sus acciones posteriores), lo cual ejemplifica que TODAS las religiones pueden dar fanatismos y extremismos. FIN SPOILER.

De todas maneras son tan solo ideas, que le dan un planteamiento curioso a esta Carne Muerta, pero que en lo referente a la descripción del estado de la sociedad encontré mejor y más creíble en Apocalipsis Z, y eso sin contar el final abierto (¿porqué todas estas historias zombis nacen con la necesidad de ser sagas?) que te deja con la sensación de que si se hubieran omitido detalles secundarios, se podría haber narrado todo en el mismo espacio (448 páginas) En resumidas cuentas, resulta una lectura entretenida (nadie se lo niega, ver por ejemplo el primer capítulo) pero sin novedades destacables tras su curiosa variante argumental.

LO MEJOR: La idea de la que parte, que consigue dotar de algún elemento novedoso a una crisis zombi de la que ya se han visto muchos ejemplos)

LO PEOR: La clara diferencia de interés de las vivencias entre los personajes (ganando la religiosa María sobre la científica Joana)