domingo, 1 de julio de 2012

SHERLOCK HOLMES Y LOS ZOMBIS DE CAMFORD

FICHA TÉCNICA

Título: Sherlock Holmes y los zombis de Camford
Autor: Alberto López Aroca
Editorial: Dolmen
Género: Terror-zombis
Páginas: 280
Encuadernación: Tapa blanda
Año de edición: 2011

SINOPSIS

Es octubre de 1903. Sherlock Holmes está a punto de retirarse, Watson ha contraído matrimonio por enésima vez, y el detective de Baker Street cuenta ahora con la ayuda de un antiguo ex presidiario, Otis Mercer, para realizar las labores cotidianas del oficio.

Cuando Bernard Baker, masón y también detective privado, solicita la ayuda del Maestro para localizar al comprador de un extraño “elixir rejuvenecedor”, Sherlock Holmes decide viajar a la ciudad universitaria de Camford, donde se topará con una abominable, mefítica y aterradora amenaza, así como con una serie de enigmas que desafiarán a la mente deductiva del Gran Detective: ¿Qué secreto oculta la piedra mágica del joven millonario recién llegado de Sudamérica? ¿Quién es el hombre de la mano de metal? ¿Cuáles son las verdaderas intenciones del extravagante señor Pride? ¿Qué prodigios se guardan en los lóbregos sótanos de la universidad?

Y lo que es más, ¿podrá Sherlock Holmes resolver todos estos misterios, trabajar con unos nuevos y monstruosos aliados, y evitar que el mundo acabe invadido por una plaga de muertos vivientes?

RESEÑA

Aunque no es la primera vez que se mezcla al popular Sherlock Holmes con zombis (hace unos meses me leí Victorian Undead, que partía de la misma hipótesis, mi reseña por este enlace) hay que reconocer que con el gran éxito que tienen en la actualidad tanto los muertos vivientes por un lado (con series tan emblemáticas como The walking dead) como el famoso detective de Baker Street por otro lado (y sirvan ahi de ejemplo la serie Sherlock de la BBC o los films de Guy Ritchie centrados en el conocido personaje) hacian lógico que se volvieran a cruzar, si bien esta novela no resulta tan acertada como resultó el comic antes mencionado.

Dentro del subgénero zombi las dos vertientes son el relato más o menos realista (dentro del cual estaría englobado The walking dead, tanto en su versión en comic como en serie de televisión) o el típico de videojuego (cuyo ejemplo más representativo sería Resident Evil) Si quieres meter muertos vivientes en una época (la victoriana) donde el segundo recurso lo tienes más dificil de resultar creíble (lo del virus) lo normal sería decantarse por el primero, cosa que PARECE ser el camino optado (ver lo que acontece en casa de los Presbury), pese a que el origen sea un suero tipo Viagra dificil de creer como causa de todos los males.

Dentro de esos parámetros podríamos decir que la novela cumple con las expectativas y (¿porqué no reconocerlo?) resulta incluso un muy destacado entretenimiento, muy bien insertado además dentro de la cronología del famoso Sherlock Holmes. El problema es cuando el autor se le escapa la historia de las manos y mete en ella a todo tipo de elementos y personajes, quedando al final los dos protagonistas principales de la historia (el detective y los muertos vivientes, en especial estos últimos) como meros secundarios en un popurrí de géneros, formas y estilos donde uno parece estar viendo La liga de los hombres extraordinarios (y sí, me refiero a la irregular película que adaptó el muy destacable comic de Alan Moore)

Supongo que en este caso resulta más evidente la satisfacción del escritor al crear su obra que la del lector al leerla (por las muchas referencias incluidas, si bien no todas conocidas por el público general), algo que se nota al leer el índice onomástico final, donde se crea una total interrelación entre casi todos los personajes más famosos de la literatura y el cine del último siglo. Es ahi donde el autor da muestras del "todo vale", mediante el cual se mezclan nombres dispares (pese a sus semejanzas) como Bruce Banner con Jekyll y Hyde o al Hombre Invisible con Susan Storm, aunque hay algunos bastante delirantes (como que el protagonista Holmes conociera a un antepasado de Scooby-Doo) ¿Al final que pasa? ¿que TODOS se conocen a TODOS o han tenido o tienen relación con TODOS? ¡demasiado forzado para ser creíble, aunque estemos hablando de seres de ficción!

La novela además tiene su colofón final en un Aula 14, evidencia clara de la famosa Area 51 (lo cual nos hace pensar en Expediente X), sin olvidarnos de la presencia de piedras que conceden poderes absolutos (lo que nos lleva al comic de superhéroes) mezclado con seres del espacio exterior e interior (del centro de la Tierra), variantes más o menos directas del Hombre Invisible o Jekyll y Hyde, y gorilas mecánicos tipo Godzilla que serán los que arreglen el problema final con los zombis (de una manera tan simplona que cualquier atisbo de credibilidad ya está en esos momentos totalmente muerto) Y a eso súmese, por tanto, una pléyade de personajes que en muchos casos no aportan nada al relato salvo una cierta ralentización del mismo (y eso sin hablar de escenas tan forzadas como la de la orgía sexual)

En resumidas cuentas, no está mal... pero podría haber estado mejor.

LO MEJOR: La idea inicial está bien expuesta, y la novela en su conjunto resulta una lectura curiosa y entretenida.

LO PEOR: El exceso de fantasía y de ciencia-ficción con elementos y/o personajes perfectamente obviables. 

EL DETALLE: Es evidente que el Camford del título sería una mezcla de Cambridge y Oxford.

LA PREGUNTA: ¿Porqué no se coge de narrador al  Doctor Watson si total luego estará presente en casi toda la historia? Su (relativo) sustituto no aporta gran cosa que digamos...