miércoles, 20 de febrero de 2013

HANSEL Y GRETEL: CAZADORES DE BRUJAS, la bizarra ¿adaptación? del clásico de los GRIMM a cargo del director de ZOMBIS NAZIS

FICHA TÉCNICA

Título: Hansel y Gretel: Cazadores de brujas
Título original: Hansel and Gretel: Witch Hunters
Dirección: Tommy Wirkola
País: Estados Unidos, Alemania
Año: 2013
Fecha de estreno: 08/03/2013
Duración: 88 min.
Género: Acción, Terror, Fantástico
Reparto: Jeremy Renner, Gemma Arterton, Famke Janssen, Pihla Viitala, Derek Mears, Robin Atkin Downes, Ingrid Bolsø Berdal, Joanna Kulig, Thomas Mann, Peter Stormare
Distribuidora: Universal Pictures
Productora: Paramount Pictures, Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), Gary Sanchez Productions

SINOPSIS

La historia comienza 15 años después de que los hermanos Hansel (Jeremy Renner) y Gretel (Gemma Arterton) consiguieran escapar de una bruja que secuestraba niños y que cambió sus vidas para siempre... e hizo que se aficionaran al sabor de la sangre. Ahora ya son adultos, y se han convertido en unos cazarrecompensas feroces y formidablemente preparados, dedicados exclusivamente a perseguir y exterminar brujas por bosques sombríos, dispuestos a todo con tal de vengarse.

Pero a medida que se aproxima la infausta Luna de Sangre y un conocido puebelecito de casas de madera se enfrenta a una pesadilla en la que están implicados sus niños, Hansel y Gretel se encuentran con un poder diabólico superior a cualquier bruja que hayan cazado, un demonio que podría conocer el secreto del terrorífico pasado de los hermanos.

CRÍTICA

Seamos claros de entrada: el director de este film es el mismo responsable de Zombis nazis (Dead Snow), una gamberrada de hace unos años cuyo título español ya la describe en sus intenciones, por lo que en su salto a las grandes producciones ha seguido un camino similar, decantándose por "pervertir" y "vampirizar" el cuento clásico de los Hermanos Grimm dándole una continuidad que puede recordar a las aspiraciones anacrónicas de otro fallido film en el mismo sentido como fue el Van Helsing de Stephen Sommers con Hugh Jackman y Kate Beckinsale encabezando aquella aventura. Si allí entre otros despropósitos se hacía ovíparos a los vampiros, aqui disfrutaremos (entre otros anacronismos) de un armamento digno de John Rambo o aprenderemos las utilidades de ¿una grabación en disco? (¿en plena Edad Media?) para cazar a una bruja) Pero cuidado porque no estoy diciendo con ello que esta película sea mala.

La ventaja del presente título (al menos la primera) sería sin duda su duración: hoy en día que cualquier película con ínfulas de grandeza (y a veces hasta sin ellas) supera con creces los 120 minutos, encontrar algo tan concreto como tan solo 88 se hace extraño. La siguiente ventaja sería sin duda Gemma Arterton, supersexy en su ceñido traje de cuero con el que puede recordar a la antes citada Beckinsale del film Van Helsing (por cierto, a destacar también la gran química que desprende la pareja que forma con Jeremy Renner) Otro aspecto destacable sería el gore, moderado al ser una producción con amplias aspiraciones de público pero en donde se pueden ver "delicadezas" como una cabeza reventada por el pie de un troll o a Gemma Arterton embadurnada de vísceras y entrañas (por citar dos ejemplos)

Por contra el ¿guión? es un disparate: vale que la duración ayuda al resultado final pero en este caso puede que alargar un poco algunas escenas hubiera dado un poco (tan solo un poco) de profundidad a unos personajes que cumplen todos los estereotipos de esta moda de reinventar los cuentos clásicos mezclando aventura y acción, aunque el resultado final se parezca al origen como un huevo a una castaña. Eso sería lo que sucede aqui, porque aparte de la similitud con Van Helsing está la maldita moda actual de marear en las escenas de acción (de lo que podría dar muchos ejemplos) si bien algunas parecen querer seguir el estilo Matrix, aunque los paseos voladores de las brujas por los bosques me hicieron recordar a los que tenían los soldados del Imperio en El retorno del Jedi.

Por si no ha quedado claro antes permitirme que insista: esta película es IDEAL para verla con sentido del humor (ya que en el fondo se toma a guasa a si misma en muchas ocasiones) porque cualquier intento de buscar algo de calidad o digno de mención es absurdo (por eso insistí antes en tener en cuenta los antecedentes de su director para saber por que camino va a transitar) Y es que de la base original tan solo tenemos las escenas pre-créditos porque todo lo que viene a continuación queda claro que toma el nombre de esos personajes del clásico de los Grimm como podía haber puesto cualquier otro. Eso si, tengo que decir que el popurrí visual (que puede tener ciertos toques al estilo Tim Burton) no me disgustó, pese a que el 3D sea, como siempre, un complemento innecesario que no ayuda para nada al resultado final.

Delirante, extravagante, disparatada y bizarra (los mejores adjetivos con los que calificarla), la curiosidad de la película sería el juntar a dos chicas Bond de diferentes épocas, y es que si a Gemma Arterton la vimos en 007: Quantum of solace (con Daniel Craig como protagonista) la villana de esta película está encarnada por Famke Janssen, que también se dió a conocer en el rol de villana de Goldeneye (con Pierce Brosnan estrenándose como Bond en un lejano 1995) Como es lógico la historia deja un final abierto por si se tercia una posible secuela que, de momento, no parece probable a tenor de su discreto paso por la taquilla, si bien no descarto una continuación de esas que van directas a DVD (lo cual ya da indicios de su calidad...)

LO MEJOR: Si te haces a la idea de que esto va a ser un disparate, se convierte en un pasatiempo tan oportuno como cualquier otro. También citar la buena química entre el duo protagonista, sobretodo en lo que se refiere a ella, que luce un aspecto supersexy en todo momento. Y aunque la duración es un arma de doble filo (¿un poquito más larga hubiera sido un poquito mejor?) se agradecen unos concisos 88 minutos.

LO PEOR: Buscar calidad y aspiraciones de grandeza en una película que en el pasado podría haber ido de cabeza a la serie B (o ya casi Z) al ser un mero popurri de géneros y estilos al que tan solo le ponen un nombre minimamente conocido para que eso venda. Pero sin duda lo peor de todo sería querer tomársela en serio (cuando no lo hace ni ella misma)