martes, 14 de enero de 2014

Reseña de la ya no tan excelente tercera temporada de SHERLOCK


Hace un tiempo leí que las series de televisión pueden causar una adicción semejante a la de las drogas, y no me extraña en manos de gente como Steven Moffat y Mark Gattis, porque recien acabada la concisa tercera temporada de Sherlock (¡3 capítulos de 90 minutos de duración se hacen muy breves!) puedo tener la satisfacción de que esta adaptación moderna del famoso clásico de Conan Doyle volverá en una esperada cuarta temporada (lástima que para la misma haya que esperar hasta probablemente 2015, debido a las concurridas agendas de trabajo de sus dos protagonistas) Espero que no tarden dos años como ha ocurrido ahora, aunque la espera ha merecido la pena y el epílogo ha sido sin duda de infarto.

Pero cuidado, que nos hayan sorprendido con un final sorprendente e inésperado es algo que ya tuvimos en la segunda temporada, con aquel capítulo que sería la adaptación del relato El problema final, en donde Holmes y Moriarty tenian su combate definitivo (aunque no mortal para ambos contendientes). De eso fue The Empty Hearse, primer capítulo de esta tercera temporada, y aunque la explicación de los sucesos resulta curiosa (y en algunos momentos puede recordar a la más rocambolesca Misión Imposible), también es cierto que se puede tildar de rebuscada, en un inésperado giro hacia la comedia (¿¡amago de morreo entre Sherlock y Moriarty?!) que se derramó por completo en el segundo capítulo de esta tercera temporada.

Si el primer episodio se podría considerar la adaptación del relato canónico La casa vacia, era evidente que el segundo hacía referencia a la segunda novela extensa que tuvo el personaje (El signo de los cuatro) pero adaptado a lo que menos me podía imaginar: ver a Sherlock como padrino de la boda entre John Watson y su esposa Mary. Y fue justo aqui donde se desató la comedia, en momentos como la despedida de soltero que celebran el duo protagonista emborrachándose, que pueden haber hecho dudar a muchos de los (hasta ese momento) máximos defensores de este moderno Holmes. Aunque el resultado fue acertado si se quiere ahondar en la amistad entre Sherlock y John, toda la escena de la embriaguez roza por momentos el ridículo, si bien consigue mantener el tipo al no caer en la chabacanería y la vulgaridad (aunque bajando a "notable" lo que hasta ahora era una excelente serie)

Y es que me imagino las lógicas comparaciones entre este Sherlock y el de la serie Elementary (que también traslada al presente las aventuras victorianas del detective): mientras que la segunda va tomando detalles de aqui y de allá con resultado cumplidor al más bajo nivel que se le puede pedir a un procedimental, con esta Sherlock parecía que teniamos una adaptación moderna del clásico detective de Baker Street que respetaba la esencia del mítico personaje, por lo que muchos detalles cómicos vistos en esta tercera temporada pueden hacer temer que la hasta ahora prestigiosa serie esté cayendo en el pozo de lo cotidiano y facilón (digamos que "juegan con fuego", de momento bien, pero espero que en el futuro no se quemen)

De nuevo teniendo en mente el material clásico del detective, en esta tercera temporada los casos parecen haber ocupado un puesto más secundario, importando más en la trama el afianzar la amistad entre Holmes y Watson, demostrando de nuevo la gran química que hay entre Benedict Cumberbatch y Martin Freeman.  Como es natural la misma ha sido más visible en ese segundo capítulo más "matrimonial" y en donde vemos la simpática interacción de nuestro héroe con el mundo normal, en ejemplos tan claros como ese discurso de padrino de bodas que por momentos parece que esté más cerca de un doctor (House o Who) que no del clásico detective de Baker Street (entre eso y todo lo demás muchos pueden pensar que el Sherlock que conociamos hasta ese momento parece más lejano que nunca)

Tras acabar con su némesis en la segunda temporada, nos presentan aqui a un "nuevo" villano (Charles Augustus Magnussen) que es más parecido al clásico Moriarty que el susodicho visto aqui (encarnado con cierto exceso e histrionismo por Andrew Scott), por lo que por un instante temí que se quisiera hacer una jugada parecida a la de The walking dead, que en los comics tuvo un buen villano (como fue el Gobernador) que, al cargárselo, provocó la llegada de una variante sin la chispa del anterior (ese Negan tan cansino) Pero pese a todos los aciertos a la hora de presentarnos a este nuevo villano, que parece compartir las capacidades de nuestro héroe (ver lo inteligentemente que se juega con el texto visto en pantalla, hasta límites dignos de Terminator cuando Sherlock cree que sus gafas son lo que no son) e incluso ser tan meticuloso dentro de su maldad como Hannibal Lecter (al tener un "palacio mental") resulta que en un sorprendente giro Sherlock toma la iniciativa y se deshace de él, cuando ahi se tenía un personaje que podía haber dado más juego (su memoria es digna de Sheldon Cooper) y que nos deja muchas preguntas en el aire (¿quien es de verdad la señora Watson?)

¿Y el final de infarto? el menos esperado, y es que el histriónico Moriarty de esta serie, más cercano al Joker de Batman que a la clásica némesis de Holmes... ¿ha vuelto? ¿en serio? ¿CÓMO? Si lo de Sherlock fue rizar el rizo... ¿con que nos sorprenderan ahora? ¿clones? ¿ciencia-ficción? Siendo fan de Moffat hay que estar predispuestos a esperar lo inesperado (ver por ejemplo Doctor Who), aunque espero que ello no sea en ofensa a la inteligencia de los fans.

4 comentarios:

Danimon dijo...

Estoy de acuerdo contigo en algunas cosas y otras no tanto...
Coincido en que Magnussen era un villano absolutamente aprovechable. De hecho, viéndolo, llegué a echar pestes en voz alta de él, cosa rara en mí.
En cambio, el segundo capítulo me encantó. Disfruté como un enano, sobre todo de la borrachera. Esa "humanización" de Sherlock, lejos de molestarme, me hizo exclamar "¡Ya era hora!". Y quizás el descubrimiento de la otra mujer que podría atraer a Holmes, eso también, aunque luego lo estropeen en el tercero.
Si es verdad que me sorprende esa posible vuelta de Moriarty. Veremos que se sacan Moffat y Gattis de la chistera.

Nerea Rivera dijo...

A mi no me ha parecido que baje el nivel para nada, la temporada en general me ha gustado bastante. Es normal percibir esos detalles cuando va cayendo el peso de la continuidad sobre una serie, pero creo que ha sido una buena temporada. Yo me muero de ganas de ver el regreso de Moriarty, espero que no nos hagan esperar tanto.

Chacal dijo...

No digo que haya sido una mala temporada, al contrario. Lo único que lo que hasta ahora veía yo como una "excelente" actualización del mito ha bajado un escalón y ahora es más bien "notable" actualización del mito.

Elizabeth Resendiz dijo...

Me gusta mucho todo lo que tenga que ver con Sherlock Holmes, realmente me hubiera gustado conocerlo en persona. Todas las series que tengan que ver con lo policíaco me fascinan, como: Mentes Criminales, La Ley y el Orden y True Detective, no me pierdo ningún capítulo.