lunes, 13 de octubre de 2014

THE STRAIN: reseña de la primera temporada (con pocos SPOILERS)


Hace poco he terminado de ver la primera temporada de 13 episodios de la serie The Strain, basada en la Trilogia de la Oscuridad: tres novelas escritas por Guillermo del Toro y Chuck Hogan que aqui en España se titularon Nocturna, Oscura y Eterna (picando sobre los títulos ireis a mis respectivas reseñas de cada libro) La citada trilogia será adaptada en cinco temporadas de serie (si aguanta tanto...) que serían adaptación del primer libro (Nocturna) para la primera, adaptación del segundo libro (Oscura) en la segunda y tercera temporada, y adaptación del tercer libro (Eterna) en la cuarta y quinta temporada.

La historia que nos narra esta trilogia está sin duda extendida lo indecible para llegar a eso (a trilogia) y eso se nota en muchos momentos de simple relleno de los cuales la serie que la adapta no ha prescindido (con personajes de poca o nula repercusión) Asimismo, y con la excepción de Abraham Setrakian, en el momento de mi lectura de las novelas no conseguí un gran empatia con ninguno de los héroes principales, algo transmitido a la serie (aunque hacia el final ha destacado un expédito Vasily Fet) Aún así la relativa actualización que hacen sobre el clásico vampiro si que me pareció acertada, algo que The Strain ha sabido aprovechar, con esa especie de virus que muta al ser humano ordinario hasta convertirlo en una bestia famélica de sangre (con cierto parecido a los vampiros malvados de Blade 2, film de ¡que casualidad! Guillermo del Toro, co-autor de esta obra)

La parte final de la primera temporada de The Strain (con el asalto al bunker de Setrakian por parte de los vampiros) mejoró bastante un desarrollo un poco irregular y (¿para que negarlo?) un tanto lento, sobretodo si conocías lo que iba a suceder por haber leído los libros (aunque reconozco el acierto en la premisa original del avión, que sabe mantener el misterio) Pero también es verdad que hay varios detalles de dificil credibilidad, no ya solo que se puedan cortar todas las vias de comunicación del mundo (internet incluida) sino sobretodo que teniendo en cuenta que matan vampiros como se matan zombis en The Walking Dead QUE CASUALIDAD que ninguno del grupo protagonista se salpique ni con una míserable gota de la sangre blancuzca de estos seres (y los gusanos infecciosos que llevan en ella)

Por otro lado creo que mostrar tan claramente al Amo, el origen de este mal, ha resultado una equivocación porque su aspecto es casi de teleñeco hipertrofiado: resultan más interesantes sus apariciones entre sombras en los flashbacks situados en la Segunda Guerra Mundial que lo que vemos de él en la actualidad. Justamente también destacan los mencionados flashbacks a la hora de narrar la relación que hay entre Abraham Setrakian y Thomas Eichorst, (los mejores personajes de la historia) el primero como prisionero de un campo de exterminio nazi y el segundo como un oficial de las S.S. a cargo del mismo, y que se alarga hasta nuestros días con el segundo de igual aspecto porque (¡evidentemente!) es un vampiro, mientras que Setrakian es un anciano que actua como una especie de Van Helsing.

Todo lo que queda planteado en esta primera temporada tendría que derivar, lo primero de todo, en mostrar de manera más creible que estamos ante una crisis mundial (el corte de comunicaciones ya tenía que haber sido ejemplo de ello, pero en cambio parecía que el problema tan solo afectara al grupo protagonista) Es justo también admitir lo acertado de una adaptación se ha quedado en 13 capítulos (y no en los 22 a 24 que suele ser habitual en las series americanas) lo que le ha permitido no divagar relativamente mucho, pese a que reconozco que ha habido mucho relleno insustancial. Queda por ver si The Strain consigue en sus próximas temporadas transmitir el tono apocalíptico y místico de lo que está por llegar (¡alguna ventaja tenía que tener leer la trilogia completa!) aunque si ya los libros estaban demasiado extendidos, temo que la serie peque de lo mismo. Ya veremos, porque hay ciertos detalles de lo que está por llegar que me pica la curiosidad de saber como los adaptarán.