miércoles, 20 de mayo de 2015

POLTERGEIST, un irregular remake innecesario pero tampoco lamentable

FICHA TÉCNICA

Título: Poltergeist
Título original: Poltergeist
Dirección: Gil Kenan
País: Estados Unidos
Año: 2015
Fecha de estreno: 22/05/2015
Duración: 93 min.
Género: Thriller, Terror
Reparto: Kennedi Clements, Sam Rockwell, Rosemarie DeWitt, Kyle Catlett, Jared Harris, Nicholas Braun, Jane Adams, Saxon Sharbino, Susan Heyward, Soma Bhatia, Karen Ivany, L.A. Lopes
Distribuidora: 20th Century Fox
Productora: Metro-Goldwyn-Mayer (MGM), Fox 2000 Pictures, Ghost House Pictures, Vertigo Entertainment

SINOPSIS

Sam Raimi produce y Gil Kenan dirige este remake de la célebre película de terror "Poltergeist", estrenada en 1982, a partir de la cual se fabricó una leyenda urbana macabra porque varios de los miembros de su reparto fallecieron por causas extrañas. El argumento de esta nueva versión no varía mucho del original: otra vez trata sobre una familia de los suburbios cuya casa es invadida por espíritus malignos. Cuando estas terribles apariciones incrementan sus ataques y raptan a la pequeña Madison, toda la familia Bowen hará acopio de valor para rescatarla del lado oscuro.

CRÍTICA

Creo que para todos los que son de mi generación la película Poltergeist se convirtió en todo un icono de los 80, que creció a la par que la leyenda negra sobre el fatídico destino de algunos de sus miembros. En mi caso es mítico el momento de la pequeña actriz Heather O'Rourke como Carol Anne (¿víctima de la maldición sobre la trilogia original?) frente al televisor y con aquella inmortal frase de "Ya están aqui" (la cual, por supuesto, también tendremos en esta nueva versión) Y es que si de algo sirve este remake es para revalorizar la película de 1982, ya que el presente título se rinde a lo que ya vimos entonces, actualizando tan solo algún que otro detalle (ahora tenemos móviles, drones, GPS, etc.)

Cabe citar que el reparto que aqui tenemos es correcto en su conjunto, aunque algo irregular en según que roles (sirva de ejemplo por un lado lo adecuada y creible que está la jovencita actriz Kennedi Clements, en un papel equivalente al de la antes citada Heather O'Rourke; frente a Saxon Sharbino, que en el papel de hermana adolescente cae en todos los tópicos posibles) Entre los adultos hay un breve atisbo de tratar el tema del alcoholismo representado en el padre de familia al que da vida Sam Rockwell, pero se queda tan solo en eso para realizar un inserto relativamente inquietante (ver lo del reflejo en el grifo de la cocina)

Otro detalle que hizo mítica a la película de Tobe Hooper fue contar con presencia de la actriz Zelda Rubinstein como una médium que intenta ayudar a la familia protagonista. Sabiendo de antemano los responsables de este remake que ese era un puntal importante dentro de la historia, el sustituto aqui sería el espiritista al que da vida Jared Harris (hijo en la vida real del también actor Richard Harris) si bien tiene cierto toque un tanto histriónico que le resta credibilidad, aunque sin resultar al final cargante (su Carrigan Burke viene de un reality espiritista más risible que asustador)

A favor del presente film lo mejor que se puede decir es que no pierde el tiempo con preámbulos (apenas dura 93 minutos, 11 menos que la película de 1982) pero en su contra actuan tantos y tantos títulos de terror que ha habido a lo largo de los años, incluso repitiendo en el tema de las casas embrujadas, de tal manera que el espectador veterano no se deja amilanar por una historia que en su intento de ser respetuosa con su base, lo único que consigue es engrandecer aún más la película original, sin aportar novedades dignas de mención (por ejemplo ¿hace falta insistir sobre lo tenebroso de los payasos?)

No ayuda tampoco la clasificación que tiene este remake (PG-13) lo que hace que elementos tan obvios como la presencia de la sangre brillen por su ausencia, si bien hay algún que otro momento acertado como el que engloba al personaje al que da vida el actor Nicholas Braun y un taladro, que nos hace esperar algún toque un tanto gore (y que no tendremos) aunque hay que reconocer que si sabe mantener el suspense. En resumen digamos que este Poltergeist es un remake innecesario pero que no resulta tan lamentable como uno podía esperar, por algún que otro acierto parcial (como por ejemplo la notable fotografía que luce la película, a cargo del experto Javier Aguirresarobe)

LO MEJOR: Te levanta las ganas de revisionar el film original, frente al que esta nueva versión se pliega sin titubeos, ya que no aporta nada más que actualizaciones parciales (por ejemplo en sus efectos visuales) pero palideciendo en caso de una comparación más profunda con lo que logró la película de 1982.  

LO PEOR: Lo que hace más de tres décadas se convertía en un relato desasosegante, ahora se queda en un irregular film y en un innecesario remake (pero claro, lo que en 1982 era novedoso, ahora en 2015 ya se ha visto de infinidad de maneras, siendo imposible el innovar y, por lo tanto, el asustar)