miércoles, 3 de junio de 2015

INSIDIOUS: CAPÍTULO 3, una precuela pasable (que no memorable)

FICHA TÉCNICA

Título: Insidious: Capítulo 3
Título original: Insidious Chapter 3
Dirección: Leigh Whannell
País: Estados Unidos
Año: 2015
Fecha de estreno: 04/06/2015
Duración: 97 min
Género: Terror
Reparto: Dermot Mulroney, Stefanie Scott, Lin Shaye, Leigh Whannell, Angus Sampson, Steve Coulter, Hayley Kiyoko, Tom Fitzpatrick, Tom Gallop, Jeris Poindexter
Distribuidora: eOne Films
Productora: Blumhouse Productions, Automatik Entertainment, Entertainment One

SINOPSIS

La tercera película de la saga de terror 'Insidious' es, en realidad, una precuela. El film se sitúa antes de la maldición que pesa sobre la familia Lambert y rebela cómo la parapsicóloga Elise Rainier (Lin Shaye) tenía la posibilidad de contactar con los muertos pero intentaba obviar ese poder porque tenía miedo de utilizarlo. Hasta que un día una adolescente (Stefanie Scott) le pide ayuda para librarse de los espíritus malignos que la atormentan y Elise no puede negarse a esa petición de socorro.

CRÍTICA

Muchas veces he comentado que el éxito sobre un producto radica en lo bien que lo vendan de cara a que el consumidor se interese por más cosas sobre lo mismo. El ejemplo genérico al que suelo acudir es el Spider-Man de Sam Raimi, que me hizo interesarme por los comics del superhéroe. En el caso que nos ocupa tengo que admitir que NO he visto las entregas anteriores por lo que, para aprovechar el pase de prensa, decidí darle una oportunidad y si me convencía, a partir de ahi recuperar lo previo. El resultado final no ha sido el horror que yo esperaba... pero no me motiva a ver más.

Mi desencanto hacia el género del terror viene desde la época de Paranormal Activity, un film a mi modo de ver engañoso pero cuyo éxito promovió infinidad de títulos de temática y/o estilo similar (al menos desde mi punto de vista, aunque no piqué en ninguno) caso de por ejemplo Sinister o, ya que estamos, esta Insidious. Encima en el caso de esta última estaba dirigida por James Wan, que fue el que también inició la saga Saw, de la que he visto un par o tres de sus siete entregas, y que me parece tan solo una sobrevalorada mezcla de Hannibal Lecter (Jigsaw) más una ambientación en el terreno de Seven con algún toque gore.

La presente película partía con la ventaja (en casos como el mio) de ser una precuela, si bien ese es un concepto que no siempre trae pareja la calidad (vease los episodios I a III de la saga Star Wars) pero el verdadero problema, ya no solo de esta película sino del género en particular, es que se insiste una y otra vez en los mismos clichés y tópicos, de tal manera que los mismos se hacen evidentes y se ven venir. Además este Insidious capítulo 3 tiene un esquema similar a los films anteriores, según he leído, por lo que da la sensación de que estemos ante algo como la precuela-reboot de La Cosa.

Con el esperable uso del sonido para potenciar que se de algún bote en la butaca del cine, el espectador ya veterano pillará enseguida detalles por aqui y por allá de anteriores (y mejores) películas de terror, que van desde la clásica El Resplandor (de la que me acordé por el enmoquetado de los pasillos donde acontece la acción) hasta Poltergeist (la medium encarnada por Lin Shaye, que repite de anteriores entregas, recuerda a la que encarnó Zelda Rubinstein en el citado título) pasando por todo el terror oriental con fantasmas o todas las películas sobre posesiones demoniacas desde el clásico El exorcista.

Pero tal y como he indicado más arriba, sin haber visto los capítulos previos tengo que reconocer que aunque el relato sea previsible no quiere decir que sea aburrido, ya que el director logra mantener un mínimo de interés sobre lo que nos está contando, a lo que ayuda bastante la correcta labor de la poco conocida Stefanie Scott, cuyo tormento sobrenatural hará que el espectador sufra por ella (en ese sentido resulta más insípida la labor como padre de la joven protagonista del actor Dermot Mulroney, al que ví por primera vez en La boda de mi mejor amigo y por el que parece que no pasen los años)

LO MEJOR: Sirve para pasar 97 minutos más o menos sin problemas, gracias a momentos puntuales donde lo previsible no está reñido con lo efectivo (aparte de que se nota su paupérrimo aunque bien aprovechado presupuesto, por lo que a la que triunfe un poco enseguida dará pie a más entregas)

LO PEOR: Aún valorándola de manera unitaria no deja de ser una muestra del "más de lo mismo" que impera sobretodo en las secuelas de títulos de terror (no hay ni un solo detalle llamativo o novedoso que permanezca en el recuerdo, circulando sin problemas por efectismos archiconocidos usados con mayor o menor acierto)