viernes, 15 de enero de 2016

CAMINANDO ENTRE TUMBAS (la novela en la que se basó la película con LIAM NEESON) y PIES DESCALZOS (magistral tomo 2 de 4)

De todos los amantes del cine es sabido que el actor Liam Neeson ha tenido estos últimos años un inesperado éxito como héroe de acción, que le empezó en 2008 con Venganza (Taken) y que ha continuado no solo con las secuelas del citado film (que ya es trilogia) sino con otros títulos de temática más o menos similar, en donde los personajes a cargo Liam Neeson eran maduros héroes de acción que podian ir impartiendo justicia urbana.

No entraré ahora en la crítica de esa variante dentro de la filmografía de Neeson, aunque si he de admitir que no me extraña su éxito, ya que el actor confiere a esos personajes su particular carisma, consiguiendo la rápida empatia del espectador. También es verdad que no todos los he visto en cine, como me ocurrió con Caminando entre las tumbas, si bien lo ví hace poco en su estreno televisivo, disfrutando y descubriendo un film solvente y entretenido dentro de un estilo muy clásico (tampoco aspira a más)

Una de mis más recientes lecturas de biblioteca ha sido justo la novela que sirvió de base para esa película, que lleva por título Caminando entre tumbas de Lawrence Block y es la décima dentro de la serie que el citado autor ha creado para su protagonista, Matt Scudder, un ex-policia y ex-alcohólico que se gana la vida como detective. Pero pese a que siendo una décima entrega uno pueda pensar que se pierde mucho, no hay que llevarse a engaños, porque el libro funciona la mar de bien de manera individual, estando en manos del lector la decisión de si quiere seguir leyendo más aventuras de este Matt Scudder (si bien no todas estan editadas en España)

Narrada en primera persona, es justo citar las lógicas diferencias que hay entre la novela y el film inspirado en ella, porque mientras que el libro es de 1992 la edición española es del 2014 (cuando se estrenó la película) por lo que resulta un tanto curioso leer una historia detectivesca en una época aún sin internet ni redes sociales (acostumbrados como estamos ahora a que todo -o casi todo- lo que nos rodea esté informatizado) Ese detalle temporal no está tan matizado en la película, que se centra más en el planteamiento y resolución del caso cual si fuera un thriller clásico, ahorrando también algunos detalles más escabrosos que el libro si toca (como la forma de proceder de esos depravados sexuales a los que persigue Scudder)

Pese a las más de dos décadas que separan la acción de la novela de su adaptación en película, hay que reconocer que el libro resulta de lectura muy entretenida. Asimismo resulta curioso a medida que vamos avanzando en la lectura porque no me puedo imaginar a ningún actor mejor para interpretarlo que el citado Liam Neeson (al cual enseguida te crees como ex-policia y ex-alcohólico como es el Scudder literario), por lo que espero que se adapte alguna otra novela más (porque acumula más de una docena) de un personaje que se dió a conocer hace ya cuatro décadas (con la novela Los pecados de nuestros padres de 1976)
Otra de mis más recientes lecturas de biblioteca ha sido el segundo tomo de los cuatro que tendrá la reedición que está haciendo DeBolsillo del manga Pies descalzos (lo que sirve para corregirme a mi mismo, que cuando hice la reseña del primero pensaba que tan solo serían tres) Si ya mi opinión de esa primera entrega era mayúscula, otro tanto puedo decir de esta: estamos ante una historia que conmueve por la inmensa humanidad que transmite, y que tendría que ser LECTURA OBLIGADA para todo aquel que diga ser aficionado a los comics (e incluso me atrevería a sumar ahi las aulas escolares, ya que Pies descalzos es también un magnífico ejemplo de narración cuidada hasta el más mínimo detalle)

En esta segunda entrega vemos como la corrupción y el pillaje se expanden por una destruida Hiroshima, mientras nuestro joven protagonista Gen y el resto de su familia malviven como pueden, intentando salir adelante día a día, sin ninguna esperanza de futuro. La resignación es el estado natural de la mayoría de la gente, muchos tan solo aguardan con apatia que les llegue la muerte; pero a la desesperación generalizada hay que sumar la discriminación que sufren todos los afectados por las bombas (cual si fueran apestados) incluso dos años después de la explosión de las mismas, por causa del síndrome de irradiación aguda (como se le llamaba entonces), que sigue enfermando y matando a las víctimas poco a poco. Asimismo los estadounidenses controlan la zona (como vencedores del conflicto) pero intentan censurar la verdad sobre el holocausto que han provocado, investigando sobre los supervivientes afectados cual si fueran simples cobayas.

Sin lugar a dudas UNA OBRA MAESTRA del manga, del comic y de lo que sea; una maravilla de historia que tendriamos que leer todos, sobretodo esos gobernantes que se meten en conflictos armados sin tener en cuenta lo que eso pueda afectar a la población. Porque SIEMPRE que estalla una guerra no hay ganadores ni vencidos, sino víctimas y consecuencias nefastas: esta Pies descalzos nos lo muestra del desastre de Hiroshima, y leyéndola mi deseo DE TODO CORAZÓN es que algo así no vuelva a producirse, porque el potencial atómico actual multiplica en mucho el narrado aqui, por lo que la devastación sería aún peor. Y una historia como esta sirve para hacernos meditar si el ser humano ha aprendido de sus errores... o no.