jueves, 10 de marzo de 2016

AGENTE CONTRAINTELIGENTE, el espionaje más zafio y escatológico

El año pasado fue bastante exitoso en el tema de los espias, ya que se estrenaron varios títulos que funcionaron más o menos bien tanto en la taquilla como entre la crítica (Kingsman: servicio secreto (de la que ya está en marcha la secuela), la paródica Espias, Misión Imposible 5: nación secreta y Spectre), por lo que siendo un filón del que aún se puede sacar jugo, siempre puede uno jugársela y acertar... o no. He de admitir que del presente film tenía yo pocas expectativas (por no decir ninguna) pero al final me decidí por la presencia de Mark Strong, excelente actor de caracter al que descubrí en el Sherlock Holmes de Guy Ritchie.

Si nos metemos en parodias de agentes secretos (que es, al fin y al cabo, lo que es esto) es más recomendable la de Espias citada antes que esta, pero me resulta imposible no admitir que me reí en muchos momentos de este film gracias al humor de brocha gorda de Sacha Baron Cohen, el cual está llevado en este título hasta el exceso, con un montón de chistes a cual más soez, gamberro, bestia y escatológico que uno pueda imaginarse, siendo sin ninguna duda una película no apta para todos los públicos (e insisto, sin por ello desmerecer que es una muy divertida película si aceptas el humor más basto y chabacano o gracias de todo tipo sobre cáncer, sida, semen, incesto, sodomía y zoofilia)

Es curioso ver en una propuesta de este estilo a una actriz del estilo de Penélope Cruz (vista hace poco en Zoolander 2, que también era una parodia del género) pero al igual que en el film con Ben Stiller, da la sensación de habérselo pasado muy bien asumiendo el tipo de película en la que se estaba metiendo, lo que sería extensible al resto de rostros conocidos del reparto (Isla Fisher, Rebel Wilson, Ian McShane) si bien sus papeles son más secundarios, dominando la acción del film el tandem entre Sacha Baron Cohen y Mark Strong. Y mientras que el primero podría tener un papel más bien irritante, el actor sabe darle su punto exacto para que el público conecte con él, a lo que ayuda el contraste con la presencia más seria del segundo (que pone rostro en todo momento de alucinar por todo lo que le está pasando y preguntándose que en donde se ha metido), formando un acertado dúo cómico entre ambos.

Políticamente incorrecta (atención, por ejemplo, a los infortunados portadores del VIH) tengo que reconocer que quizás se me hizo un tanto excesivo el momento del escondite de los elefantes (pese a que admito que funciona tan solo ya por puro exceso) aunque la película tiene un correcto equilibrio entre humor y acción bajo la batuta de Louis Leterrier (responsable de títulos como El increible Hulk, el remake de Furia de titanes o Ahora me ves), si bien la visión que da este film de la sociedad baja británica es más bien brutal (atención a los nada menos que NUEVE hijos que tiene el personaje de Baron Cohen, o los guiños en esos momentos a Breaking Bad y South Park como elementos "educativos" para su extensa prole) Vamos, que el humor de esta película NO es muy sutil que digamos: quien avisa no es traidor.

Como buena comedia no se extiende de manera innecesaria, siendo muy ajustados sus 83 minutos, que dan incluso para DOS escenas tras los créditos: una casi al inicio de los mismos y otra al final (lo aviso porque al pase al que asistí muchos se perdieron la segunda, que yo pude ver porque ya sospechaba que un film así algo tendría) No dejan de ser un pareja de chistes un tanto intrascendentes, pero sirven como buen complemento a la química repartida durante todo el metraje por este duo que podría ser el equivalente a la unión de Jason Bourne (o James Bond) con Jose Luis Torrente, todo sazonado con una gran cantidad de detalles (es imposible citarlos aqui porque algunos serian spoilers: verlos y disfrutarlos) que no desmerecerian en las sagas de los personajes citados.
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  • FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB (en inglés) y FilmAffinity (en español)
  • FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 18 de marzo del 2016
  • EL DETALLE (por citar uno): Atención a lo que tienen en común Daniel Radcliffe y Donald Trump.
  • LOS OBJETIVOS (por citar un par): Atención a los chistes a costa de Vin Diesel (y su saga Fast and furious) o Liam Gallagher.
  • LO MEJOR: No se marca ningún límite a la hora de provocar al espectador.
  • LO PEOR: Su humor irreverente puede resultar grosero para algunos.