miércoles, 27 de abril de 2016

LOS 4 FANTÁSTICOS DE JOHN BYRNE (3 DE 4), SPIDERWOMAN: TRAPOS NUEVOS, PIES DESCALZOS (4), BILLY BAT (16) y BATMAN: ROSTROS

El leer los comics de la biblioteca ya he indicado en muchas veces que es hacerlo en ocasiones a un ritmo y en un orden un tanto indefinidos, porque siempre depende de cuales están libres y cuales tendrás que hacer reserva (y esperar a que los devuelvan), pero... ¡no seré yo quien me queje, al menos sale gratis! Esto viene a colación por esos tomacos grandes que editó Panini recopilando toda la etapa de John Byrne en Los 4 Fantásticos: si hace unos meses me leí el primero, de los tres restantes ahora le ha tocado el turno al tercero (supongo que el segundo y el cuarto entrarán en el futuro)

Considerada por muchos (y con toda justificación) como una etapa clásica para este cuarteto, en mi caso tengo que admitir que esta entrega me ha parecido tan notable como lo previo que había leido yo. La mayor novedad estaría en la inclusión de Hulka en lugar de la Cosa (tras lo sucedido en las Secret Wars del Todopoderoso) y creo que fue un cambio notable que rompía el esquema básico del grupo hasta aquel momento (otros puntos serían lo del padre de Reed, o el polémico regreso de Fénix -que explica la inclusión aqui de un número de Los Vengadores-) Pero si esta tercera entrega es notable en su conjunto, la excelencia la logra con Héroe, una concisa historia de breve título pero de loables resultados dramáticos... y no digo más porque sería spoiler para los que no la conozcan: UNA JOYA de los comics Marvel. Y punto. 
Muchas veces he dicho que me resultan más gratas las aventuras urbanas que las cósmicas en los comics de superhéroes (de ahi mi preferencia por Spider-Man o Daredevil) Hacía ese lado se han sumado en los últimos años otros como Ojo de Halcón o Hulka, por lo que al leer este tomo me he alegrado de que a esa lista se una SpiderWoman con un cambio de vestuario muy acertado y en un estilo que puede recordar a (la también de Marvel) Jessica Jones, ahora más conocida gracias a la serie de televisión.

Son de agradecer estos comics de superhéroes donde se nos presentan más cercanos, y cuyas peripecias tan solo buscan entretener al lector, objetivo que cumplen aunque no se conozca de antemano al personaje en cuestión o el mundo por el que se mueve. En este caso también me gustaría destacar la causa que motiva el primer caso que aqui nos narran, que no puedo citar por ser evidente spoiler, pero que resulta una acertada aproximación a un grave problema que sufren muchas mujeres actualmente en esta sociedad (y que aqui presentan en una trama tan entretenida como abierta al debate, por el citado tema de fondo)

Como todo superhéroe urbano de la Marvel que se precie, nuestra protagonista formará equipo con Ben Urich, periodista que se ha relacionado, más o menos, con muchos de ellos como Spider-Man, Jessica Jones, Luke Cage y Daredevil (este último sobretodo, y a la mítica etapa de Frank Miller me remito) y aunque estos Trapos nuevos finaliza con el regreso de SpiderWoman a Los Vengadores por las Secret Wars, nadie le puede negar a este comic el ser un buen entretenimiento gracias a un acertado e ingenioso guión que además se ve complementado por el dibujo de dos artistas patrios realmente destacables.
Dos han sido los mangas que más recientemente me he leído de la biblioteca, y en ambos casos muy destacables: Con el cuarto tomo de Pies descalzos llega por fin la conclusión a tan emotiva OBRA MAESTRA (así, en mayúsculas) que plasma de forma muy dura pero necesaria (para no olvidarlo) las penosas consecuencias de la bomba atómica de Hiroshima, incluso ya pasado más de un lustro (la acción de esta cuarta entrega tiene lugar entre los años 1950 y 1953) En un pais que intenta salir adelante tras la tragedia, la gente del pueblo vivirá infinidad de penurias (valga de ejemplo todo lo que gira alrededor de Gen y sus seres más allegados), sin que ayude mucho que abunde más la injusticia, el egoismo y la corrupción que no un compasivo amor al prójimo, si bien al final queda un pequeño poso de esperanza hacia el futuro y lo que este deparará.
Con la conclusión de tan épica y emotiva historia también he disfrutado del tomo 16 de Billy Bat, que entró como novedad hace pocos dias en la biblioteca, coincidiendo asimismo en ser el último editado hasta la fecha, y en donde la acción sería un preámbulo ingenioso y muy bien ideado hacia el colofón final del 17 (que creo que será el último) donde ya se podran ver las implicaciones de lo relacionado con lo de las Torres Gemelas y ¿se revelará el misterio del murciélago sobre el que gira todo? (es tan intrincada su trama que es mejor disfrutarla sabiendo de antemano lo mínimo sobre ella) Mis reseñas de las entregas previas de Billy Bat las teneis por este enlace y por este otro (incluyendo links a todo lo editado hasta ahora y a todo lo disponible en las bibliotecas)

Acabamos esta bateria de reseñas con el comic Batman: Rostros, una reedición por parte de ECC de una obra que vió la luz en 1992 y cuyo autor sería Matt Wagner. Con el único handicap de ser muy breve, ya que la forman los números 28 al 30 de Legends of the Dark Knight, esta historia autoconclusiva pertenece a una serie (la antes citada) que vió la luz tras el gran éxito de los dos films de Batman de Tim Burton, y con la que DC intentaba llegar a nuevos lectores. La tónica habitual de la misma eran relatos sin continuidad entre si (y no muy extensos) en los que circularon un destacado plantel de artistas, tanto jóvenes como ya experimentados.

Enfocado en un estilo que recupera la vertiente de detective que tiene el Caballero Oscuro de Gotham, esta historia recurre además a uno de sus villanos más clásicos: el ex-fiscal Harvey Dent, más conocido como Dos Caras. Unido con otros seres deformes como él, su propósito es combatir los cánones de belleza imperantes en la sociedad, esos que aún siguen vigentes y que son causa de no pocas discriminaciones hacia los que no entran en ellos. De ahi el objetivo del villano para conseguir una sociedad donde los freaks no sean unos parias marginados sino la tónica dominante, y que será lo que Batman tiene que evitar. En resumen, un comic entretenido que recupera el espíritu clásico del personaje pero que quizás peca de ser demasiado escueto.