martes, 19 de abril de 2016

Reseñas de BILLY BAT (12 a 15), I AM A HERO (16), NOCHES BLANCAS, EL PROYECTO MARVELS y BALTIMORE: LA CAPILLA DE HUESOS


La mejor manera de disfrutar de una serie en manga es poder leer seguidos cuantos más números mejor, que fue lo que me ocurrió con Billy Bat cuando conseguí dar buena cuenta de sus 11 primeras entregas. Ahora le ha llegado el turno a los tomos 12 al 15, y tengo que reconocer que el nivel no ha bajado, ya que toda la madeja hilvanada alrededor del murciélago protagonista introduce ahora nuevos elementos (atención al papel de Hitler, lo relacionado con el mítico videoclip Thriller de Michael Jackson o las caidas del Muro de Berlín y las Torres Gemelas) así como la explicación de otros ya en curso (la verdad sobre Chuck Culkin o más o menos aclarar lo de la llegada del hombre a la Luna), logrando su lectura atraparte sin remedio por más que, según que opciones, lo primero que se te venga a la mente es pensar que se ha fumado el autor para tener unas ideas tan delirantes. Desde luego tiene mérito manejar tantos hilos argumentales y que poco a poco todos ellos vayan confluyendo entre si en un argumento enrevesado pero muy bien hilvanado en donde al final todo acaba cuadrando, aunque el autor ya demostró que era capaz en la excepcional Monster (de la que teneis mi reseña por este enlace)

Y ya que citamos manga dejar constancia de que me he leído el tomo 16 de I am a hero, que acaba con un primer vistazo al personaje de la portada, siendo el resto la huida de Hideo y Hiromi (¿y Oda? su destino se decide aqui, y tan solo puedo decir que es impactante) yendo luego la acción a Pisa en Italia donde aparte de unos ¿supervivientes? (recordemos que en esta serie nada es lo que parece) se verán unos gigantescos amalgamas zombis que buscan... algo.

Ficha técnica de los tomos editados hasta la fecha de Billy Bat por este enlace, ficha de la biblioteca (de los disponibles) por este otro. Ficha técnica de los tomos editados hasta la fecha de I am a hero por este enlace, ficha de los disponibles en las bibliotecas por este otro.

Cuando en 2014 descubrí Bajo la misma estrella (la película) también encontré al autor de la obra en la que se basa (John Green) con el que congenié bastante hasta el punto de leerme el resto de novelas suyas editadas aqui en España (Buscando a Alaska, El teorema Katherine y Ciudades de papel, incluyendo de esta última su adaptación a la gran pantalla)

En esta ocasión no hablo de una creación suya sino que Noches blancas, una de mis recientes lecturas de biblioteca, ha sido como una especie de historias intercaladas entre si, donde los tres autores que colaboran en ella (aparte del citado John Green también Maureen Johnson y Lauren Myracle) tiene cada uno su particular relato, aunque todos ellos estan ligados entre si por los personajes, los lugares y las situaciones que acontecen (siendo predominante un claro tono romántico que resulta correcto sin llegar a ser empalagoso, aparte de desarrollarse todo en fechas navideñas) De los tres relatos el de John Green es el segundo, por lo que además la lectura de esta novela me ha servido para conocer algo de las otras dos autoras, aunque todo el conjunto de la obra está bien engarzado y es sin duda un buen entretenimiento, sobretodo para leer en fechas próximas a la Navidad, y sin más pretensiones que hacer pasar un buen rato al lector.

Ficha técnica por este enlace, ficha de la biblioteca por este otro.

La editorial que hoy conocemos como Marvel antes de eso fue Atlas (y aún antes fue Timely), por lo que no es acertado pensar que los superhéroes empezaron para ella con el número 1 de Los 4 fantásticos en 1961 porque hay un pasado que durante cierto tiempo se ignoró. Pero ya que se cumplía el 70 aniversario (el pasado 2009), se decidió rememorarlo para los que no lo conozcan en la historia narrada en este tomo, que es un vistazo de los primeros albores de la época de los superhéroes, allá durante los cruentos años de la Segunda Guerra Mundial (esta obra digamos que nos recuerda el origen de lo que luego fue el poblado universo de personajes que tiene la citada editorial actualmente)

En mi caso tengo que reconocer que dicho pasado no me era desconocido, por lo que enseguida supe situar a esos personajes más veteranos de la editorial como el Capitán América, Namor e incluso la primera y artificial Antorcha Humana (esta última por su aparición en el Marvels de Kurt Busiek y Alex Ross, uno de los mejores comics de este género que he leído) El único que me encontré como "novedad" es el Angel, pero no el mutante de dicho nombre que forma parte de los X-Men sino que en este caso se trata del alter-ego del doctor Thomas Halloway, que por las noches impartía justicia por Nueva York con una máscara y una capa (siendo todo el relato narrado a través de sus ojos)

Con un acertado guión de Ed Brubaker y un dibujo de Steve Epting que sabe situarnos sin problema en la época histórica en la que acontece todo, esta obra resulta entretenida en conjunto, aunque sin llegar a las cotas de excelencia de la antes citada Marvels de Kurt Busiek y Alex Ross.

Ficha editorial por este enlace, ficha de la biblioteca por este otro.

Si por algo es y será conocido para la posteridad Mike Mignola es por su famoso Hellboy, pero aunque el universo de su demonio rojo lo ha explotado a conciencia (con spin-offs como AIDP, Bogavante Johnson o Sir Edward Grey: Cazador de brujas) su obra más reciente, así como más alejada de las andanzas del mencionado Hellboy, sería la presente Baltimore, de la cual este tomo (el cuarto) vendría a poner fin al primer arco argumental de la historia, que tuvo su inicio en comic en 2010, aunque el origen del personaje estaría en la novela de 2007 Baltimore o el valiente soldado de plomo y el vampiro escrita por Christopher Golden y Mike Mignola.

Cuando me leí el origen de este personaje ya dejé claro que vendría a ser una especie de Van Helsing, lo que se reafirma en las dos miniseries incluidas en este tomo: El tren infernal (de 3 episodios) y La capilla de huesos (de 2), pero aunque pudiera uno pensar que el protagonista completaría su labor cuando cumpliera su misión de venganza; la mencionada queda satisfecha en esta entrega tan solo para abrir las puertas a que las andanzas de Baltimore no hayan hecho nada más que empezar (con sus consabidas diferencias me recordó al esquema del Punisher de Marvel: cuando cumple su venganza contra el mal que le han infligido, se da cuenta que su destino sin fin es combatir a todo mal) En resumen es un comic entretenido y en la línea habitual de las historias ideadas por Mike Mignola.

Ficha editorial por este enlace, ficha de la biblioteca por este otro.