jueves, 19 de mayo de 2016

Reseñas de PEEPSHOW: EL DIARIO EN TEBEOS DE JOE MATT, CRISIS DE IDENTIDAD, WONDER WOMAN: SANGRE y OJO DE HALCÓN: RIO BRAVO

Joe Matt es un autor de comics underground autobiográficos del que me había leído todo lo que había disponible en las bibliotecas, siendo sus comics bastantes simpáticos y divertidos porque en ese brutal autoanálisis que se hace (no lo negaré) tiene puntos de conexión con el que esto escribe, lo que propicia la inmediata empatia y un considerable placer ¿culpable? (al verme reflejado en algunos detalles)

Pensaba que estaba todo editado en España, pero estaba equivocado porque me llevé una grata sorpresa cuando descubrí Peepshow: el diario en tebeos de Joe Matt, que ha sido una de mis más recientes lecturas de biblioteca. Se trata de una obra primeriza del autor (las páginas fechadas son de finales de los 80 y principios de los 90) donde el propio Matt es despiadado consigo mismo, mostrando ya los detalles que luego también ha desarrollado en obras posteriores que ya me leí, tales como su tacañeria (y mira que yo lo soy, pero él lo lleva al exceso), educación católica frente a  pornografía (teniendo en cuenta que es adicto a la segunda lo que se contrapone con la primera), escatologia (por ejemplo los bizarros consejos a la hora de defecar que se leen aqui), comics y coleccionismo (evidente en todo friki que se precie, pero que siempre hay que saber controlar) y la diaria vida en pareja (en la cual influyen también los detalles citados previamente)

En este muy entretenido comic, sobretodo si has leido y disfrutado obras previas suyas (como es mi caso) el autor también presenta a personajes luego presentes en sus otros comics como su novia Trish (Pobre cabrón), su colega de la infancia Dave (Buen tiempo) o sus inseparables amigos Chester Brown y Seth (Consumido), siendo este último el encargado de un epílogo también demoledor contra el propio Matt.
No negaré que me gustan los comics de superhéroes, pero también es algo evidente que los más famosos (me refiero a DC y Marvel) se mueven por esa especie de "código de honor" en el cual se detienen a los villanos pero nunca se acaba con ellos, de tal manera que siempre retornan a las andadas (hecho que llevaría incluso un paso más allá porque ¿cuantas muertes no ha habido que luego resultan no serlo?) Es verdad que hay excepciones, pero la tónica habitual es moverse por los cauces citados, por lo que ha sido toda una (agradable) sorpresa este título, donde se plantea un dilema muy interesante en una trama del más clásico thriller muy bien llevada (y que nos depara sorpresa final): ¿hasta que punto sería "ética" la labor de un superhéroe? ¿cuales son las (delgadas) fronteras que pueden separar a un defensor de la justicia de un villano criminal?

La trama comienza con el asesinato de la mujer del Hombre Elástico, lo que pone sobre la mesa la eterna dicotomia que acompaña a las personas más cercanas a los superhéroes cuando estos (o si estos) revelan su identidad secreta: ¿hasta que punto eso no los expone a la inseguridad de poder ser los objetivos para que un villano haga daño al héroe de turno? A partir de ahi el novelista Brad Meltzer desglosa una historia de intriga muy bien hilvanada (y con detalles tan polémicos en su momento como la inclusión de una violación, no explícita pero si evidente) donde se dan cita un montón de conocidos superhéroes de DC (y otros que no tanto, al menos para mi), los cuales quedan muy bien reflejados por la labor gráfica de Rags Morales (con momentos tan acertados como el funeral de la mujer del Hombre Elástico, donde el dibujante demuestra su notable habilidad, al tener que plasmar multitud de personajes) En resumen, una obra más madura y adulta de lo que uno se puede imaginar en este género.
De las superheroinas de DC reconozco que me llaman la atención sobretodo las relacionadas con el mundo de Batman (con Catwoman a la cabeza) por eso que aunque Wonder Woman sea uno de los puntales de la "trinidad" de la citada editorial (los otros dos serían Batman y Superman) reconozco que es un personaje que no me resulta llamativo. Supongo que su condición de diosa, como le pasa a Thor en Marvel, la ha alejado de esos personajes más urbanos, que me suelen dejar más satisfecho, pero como en este tomo se "reinicia" su universo decidí probar, y desde luego que no me arrepiento, porque me he encontrado con la grata sorpresa de un comic muy entretenido donde resultan tan acertados el guión de Brian Azzarello como el dibujo de Cliff Hang y Tony Atkins.

En el primer caso está muy bien planteado el conflicto de Wonder Woman para lidiar con todas las facetas de su vida (amazona, semideidad, superheroina y mujer), dotándolo de una palpable solidez; mientras que en el apartado gráfico la labor de Hang (en los cuatro primeros números incluidos en este tomo) y Atkins (en los dos restantes) resulta muy notable ya que saben extraer el máximo partido de una historia ágil y fluida que en ningún momento se estanca, dejándote con las ganas de más (¡y para que lo diga yo, que como he dicho este personaje no me llama mucho la atención!) Sin duda un buen preámbulo antes del film del personaje que se estrenará en el verano del 2017.
Por fin he leido el tercer tomo de la serie de Ojo de Halcón, el cual ha tardado porque en este tomo se incluyen 10 números americanos, lo que significa casi un año para recopilarlos todos. Pero los fans pueden estar contentos porque estos 10 números estan configurados por dos arcos argumentales que se van alternando paulatinamente, en los cuales los protagonistas son Clint Barton y Kate Bishop (el primero el Ojo de Halcón de toda la vida y la segunda una muchacha que tomó su manto durante un tiempo)

Con este tomo finaliza la etapa de del guionista Matt Fraction y el dibujante español David Ajá con este personaje, el cual reconozco que nunca me había sido particularmente llamativo, pero que aqui han conseguido llevarlo a un ambiente urbano (fuera de Los Vengadores, el grupo al que pertenece) que nada tiene que envidiar a las andanzas de Daredevil (que es el primero que se puede venir a la mente al lector al ver la confrontación entre Barton y la banda del chandal por el control del edificio donde vive) Por su parte Kate tendrá que hacer frente a una intriga en Hollywood orquestada por Madame Máscara, que como he indicado se irá alternando con el otro arco argumental, con un interludio tan curioso como el de los Amigos Invernales (unos dibujos animados infantiles) o cuando se usa el lenguaje de signos (al haberse quedado sordo el protagonista) en una nueva muestra (y encima muy destacable) de que el comic de superhéroes puede evolucionar y no quedarse estancado en lo obvio, fusionando diferentes técnicas y estilos.

En cuanto al trabajo grafico de Aja tan solo queda rendirse ante el placer de disfrutar de sus siempre innovadoras portadas y sus sorprendentes diseños de páginas, que cuadran a la perfección con el enfoque más desmitificador y mundano que se le ha querido otorgar a este superhéroe, por lo que no me extraña que haya gozado tanto del beneplácito de la crítica como del público.