martes, 28 de junio de 2016

TOMOJI, EL HOMBRE FUERA DEL TIEMPO, ASALTO REBELDE, AIDP (4), EL CÍRCULO, MIEDO ENCARNADO, PASEOS DE UN GOURMET SOLITARIO

Jiro Taniguchi es un mangaka que puede gustar más o menos pero que nunca decepciona, por eso que cuando ví como novedad su obra más reciente (Tomoji) no dudé en ponerla en mi lista de futuras lecturas de biblioteca (y cuando la conseguí no dudé en adelantar su lectura al ver que tiene más peticiones detras mio; no me gusta hacer esperar a otros usuarios de las bibliotecas)

Tengo que reconocer que este manga biográfico me ha pillado a ciegas del todo, porque no tenía ninguna referencia previa de Tomoji Uchida, que parece ser que fue uno de los mayores referentes del budismo en el Japón de la primera mitad del siglo XX (junto a Fumiaki Itō, que fue su marido) Curiosamente este proyecto llegó a manos de Taniguchi porque tanto él como su esposa son asiduos a un templo budista que creo la citada Tomoji, aunque su intención era aproximarse con libertad a la vida de esta mujer más que ser un relato histórico ajustado (lo cual explica que en esta obra se toque tan solo desde su nacimiento hasta el momento de su boda, sin profundizar en su etapa adulta, aunque mostrando así las vicisitudes que forjaron su futuro destino)

En el estilo habitual del autor, nos encontramos de nuevo con una obra reflexiva y emotiva, donde se nos presentan unos personajes cercanos y cariñosos, que sorprende saber que existieron realmente. Además Taniguchi deja patente la dura vida de aquellos años, patente en todas las vicisitudes que pasará nuestra protagonista durante su infancia e inicio de la adolescencia (donde cada día es una batalla para sobreponerse al destino, curtiendo a una joven Tomoji que frente a las muchas adversidades -como la pérdida de seres queridos en el lógico ciclo de la vida- nunca perdió la esperanza)
Pese a ser uno de tantos momentos icónicos que hay en el universo Marvel, siempre me había parecido curioso que el Capitán América, tras ser rescatado por los Vengadores e incluido en el grupo, no dudara más tanto de los personajes como de las situaciones que habian evolucionado en todas las décadas que él llevaba criogenizado (que fueron un par según los comics clásicos, aunque con la consabida dilatación temporal que tiene el universo Marvel ya es más de medio siglo de diferencia)

Pues bien, este tomo digamos que sería la respuesta a esa duda de como Steve Rogers asimiló que era un hombre fuera de su época, con la lógica y evidente añoranza hacia un tiempo pasado que ya no volverá, por más que nuestro superhéroe busque trazos del mismo que le sirven para adaptarse al que ahora es su presente. De hecho este comic vió la luz en 2011, con el estreno en cines de Capitán América: El primer vengador, por lo que podriamos decir que se trata de un elemento colateral al mismo, profundizando más en lo que en el film era tan solo insinuado, y que permite a nuevos lectores conocer algo más sobre tan veterano y famoso personaje. Con un correcto guión de Mark Waid, este comic bascula entre los sentimientos de un hombre desorientado y su intento de volver atras para salvar a su compañero Bucky, en una actualización con evidente fecha de caducidad por las periódicas readaptaciones que tienen que pasar estos personajes para seguir siendo modernos sin perder su iconografía clásica (en resumen, este El hombre fuera del tiempo es un comic entretenido que no pasará a la historia pero que desde luego no desmerece y se lee con agrado)
Lo más mítico de la saga Star Wars son sin duda los héroes de la trilogia clásica (o sea, Han Solo, Luke Skywalker, Princesa Leia y Chewbacca), que son los que aparecen en este Asalto Rebelde, una miniserie de cuatro números editada por Dark Horse antes de que los derechos de la saga volvieran a Marvel. Este comic estaría dirigido sobretodo a aquellos que se inician en esta famosa saga galáctica, porque lo que cuenta tampoco es que sea nada especialmente novedoso, aunque hay que reconocer que Matt Kindt, el guionista, consigue entretener al lector con unas tramas interconectadas entre si por los personajes arriba citados, la cual avanza sin descanso y nos presenta (o nos reencuentra) con los citados héroes de la Rebelión contra el Imperio Galáctico.

En mi opinión, se agradece que este sea un comic autoconclusivo, porque aunque yo no he sido seguidor del Universo Expandido que tuvo la saga en comics, novelas, etc. (ahora anulado por las nuevas secuelas en marcha) no quería meterme en un extenso hilo argumental, sino tan solo una lectura ligera para recordar a los personajes y ponerlos en situación (hay que citar que el autor usa a secundarios para ensalzar los valores de los protagonistas antes citados, recurso que le funciona de manera correcta) También resulta muy correcto el apartado gráfico a cargo de Marco Castiello (en el dibujo) y Gabe Eltaeb (en el color), que recrean con acierto tanto a los personajes como los ambientes por los que circulan.
Si por algo es conocido Mike Mignola es por su famoso diablo Hellboy, pero el universo de este personaje ha ido creciendo poco a poco, siendo el spin-off AIDP donde mejor se puede valorar esa riqueza de conceptos y aventuras. El título serían las siglas de la Agencia de Investigación y Defensa Paranormal, y en ellas nos narran las andanzas de esta organización encargada de velar y defender al mundo de todo lo oculto, paranormal o sobrenatural que lo pueda amenazar.

Siendo una serie coral (ya que muchos personajes han pasado por ella) los más protagonistas, o como mínimo mis predilectos de este cuarto tomo reseñado, son Abe Sapien (un ser acuático), Liz Sherman (una piroquinética) y Johann Krauss (un medium cuyas alma y cuerpo se vieron separadas, viviendo ahora el ectoplasma de la primera dentro de un traje de contención) En este volumen se finaliza Una plaga de ranas con los miniseries tituladas La advertencia, La diosa negra y El rey del miedo, en los que veremos la evolución progresiva de los hechos que comenzaron en las anteriores entregas (en este enlace mi reseña del tomo 3 y en este otro los enlaces a mis reseñas del 1 y del 2 -en este último abriendo sesión en facebook porque sino da error-)

Ahora que se adaptan tantos comics a la gran (y la pequeña) pantalla, ¿será posible alguna vez una serie de televisión (que creo que sería como mejor funcionaría) de este destacado spinoff de Hellboy? Leyéndome esta última entrega no dejaba de preguntármelo...
Si Terry Dodson dibuja a alguien como Wonder Woman, sea mejor o peor ese tebeo, me lo tengo que leer, que es lo que me ha pasado con El círculo, un comic con el que me he topado (pese a todo) con el típico problema de la continuidad, no sabiendo de donde viene la historia o adonde va (es lo que tiene leer comics de la biblioteca, que algunas veces temas como el de la continuidad son un poco aleatorios: hay lo que hay, y no siempre es todo)

En este tomo se incluyen los números 13 al 19 del volumen 3 de la amazona de DC, siendo obra de Terry Dodson tan solo el arco argumental que da título al tomo, el cual ocupa los números 14 al 17 (el 13 es de Julián Lopez y los números 18 y 19 son de Bernard Chang) En cuanto al tema del guion, salvo el número inicial que es de J.Torres, el resto corresponden a Gail Simone. Las historias narradas resultan correctas y entretenidas, siempre con el relativo handicap para mi de no haber leído el arco argumental de El ataque de las amazonas, que parece ser que es el previo a lo que aqui ocurre. Pero asumiéndolo como un tebeo más resulta aceptable (me gustó sobretodo lo de los nazis y los gorilas parlantes), aunque a nivel gráfico la Wonder Woman del número inicial la encontré un poco musculada en exceso, algo que es corregido en el resto, dotándola de una mayor feminidad.
Miedo encarnado es otro crossover de Marvel con sus personajes más famosos, por más que algunos tengan una presencia minúscula (como Spider-Man y sus apenas tres o cuatro escenas) siendo los verdaderos protagonistas Thor y el Capitán América (junto con Iron Man, pero este un escalón por debajo) Su trama, a priori interesante, me descubre a Pecado (hija de Craneo Rojo, el villano del Capitán América) que se unirá con la Serpiente (hermano de Odin) al cual libera de su prisión, donde ha ido acumulando odio contra el padre de Thor.

Para llevar a cabo su venganza, el malvado hermano de Odin manda ocho martillos mágicos a la Tierra, los cuales (aparte del que consigue Pecado) caen en manos de personajes como Hulk, la Cosa, el Hombre Absorbente, Juggernaut o Titania (entre otros), provocando que pasen a ser simples marionetas de los Dignos, que es el nombre de las "entidades" que toman posesión de sus cuerpos. Como es lógico, los héroes se unirán para combatirlos, en una historia con una buena labor gráfica a cargo de Stuart Immonen, que igual sobresale más que un guión donde no se acaba de palpar esa amenaza que (se supone) nos quieren representar, y en donde además hay dos muertes que (siendo como son los comics de superhéroes) sabemos que no durarán mucho.

Lo aqui recopilado sería la serie principal de este evento, el cual resulta entretenido como lectura individual, aunque me ha dejado con sorpresas (¿Betty Ross también es Hulka?) o temas que conocía "de refilón" (como la aqui citada muerte de la Antorcha Humana, que a estas alturas igual ya habrá vuelto) en una historia correcta beneficiada por un buen dibujo pero a la que quizás le falta una (necesaria) épica que va buscando en todo momento, lo que deviene en cierta irregularidad en la narración.
Y si he comenzado esta bateria de reseñas con Jiro Taniguchi, la acabamos también con él: Paseos de un gourmet solitario sería la secuela de su obra El gourmet solitario que ya me leí en su momento. Siguiendo el estilo de la anterior, en esta ocasión Goro Inokashira, de nuevo nuestro protagonista, nos lleva por 13 capítulos breves a una sucesión de anécdotas y vivencias de todo tipo a la hora de comer, sin más.

Habría que indicar que esta obra, al igual que la antecesora, nos viene a mostrar las delicias y el cuidado con el que nuestro protagonista elige hasta el último detalle de su comida, por lo que la acción se concentra en unas tramas mínimas cuyo eje principal es el menú solicitado en cada ocasión. Goro es muy cuidadoso y sibarita en lo que se refiere al paladar, por lo que sus divagaciones y decisiones nos sirven para ver como en algun momento puede equivocarse (pidiendo algo que luego no le acaba de convencer), pero la mayoría de veces consigue que incluso la comida más nímia sea un placer y una delicia sublime, descubriendo un paraiso de texturas, sabores y mezclas que seguro que dejan hambriento al lector al finalizar su lectura. Y además nos sirve para ver que la cocina japonesa es algo más que los tópicos que conocen la mayoria, aunque nuestro comensal también saboreará platos extranjeros.