domingo, 4 de septiembre de 2016

LA VISIÓN: VISIONES DEL FUTURO, MARVEL GOLD: LA IMPOSIBLE PATRULLA X (TOMO 2) y STARLIGHT: EL REGRESO DE DUKE MCQUEEN

En ocasiones las novedades llegan a la biblioteca bastante pronto y (lo que es mejor) yo puedo disponer de ellas antes de lo pensado. Ello viene a colación por esta pequeña reseña del tomo 1 de La Visión que tiene por título Visiones del futuro, y que editado en junio del presente año yo pude leer apenas dos meses después, logrando ser el segundo en su cola de espera.

Tengo que admitir que no soy seguidor de los comics de Los Vengadores, que es la serie en la que el citado Visión comenzó su periplo creado por el villano Ultron. Aún así este personaje siempre me ha parecido un tanto curioso y llamativo, por lo que me agradó que fuera insertado en la secuela de Los Vengadores, continuando su presencia (y desarrollo) en Capitán América: Civil War. En Marvel se dieron cuenta de que ahora tenía más tirón mediático y le concedieron una serie en comic de la que en el presente tomo se recopilan los seis primeros números, pero lejos de esa continuidad que en ocasiones puede pesar como una losa a la hora de leer un comic de superhéroes, en esta ocasión es una historia sencilla (que no simple) donde no hace falta ser un gran conocedor del universo Marvel para disfrutar de la misma.

En una idea inicial que no es nueva (recordemos la serie de televisión Los Munsters) pero que reconozco bien desarrollada, lo que aqui se nos plantea es la siempre dificil intención de formar una familia usual y feliz, e integrarse sin problemas en un vecindario normal... cuando tú y los tuyos no sois normales. Si en el ejemplo de la serie televisiva el problema radicaba en la condición de monstruos de sus miembros, en el caso del presente comic el ser sintozoides provoca desconfianza entre el vecindario de Los Visión (padre, esposa y dos hijos adolescentes) Pese a los muchos intentos por conseguir transmitir una supuesta normalidad, tendrán que lidiar con la desconfianza de los vecinos, que los ven más bien como simples robots sin sentimientos ni humanidad; unido a ciertos secretos y mentiras que pondrán en jaque su presunta unidad familiar. Ello deja en un segundo plano el tema superheróico, que es el recurso más utilizado en los últimos tiempos en Marvel en sus series más alabadas por la crítica, como por ejemplo la de Ojo de Halcón.
No soy muy seguidor de los X-Men o Patrulla-X (siempre he reconocido mi preferencia por los héroes solitarios antes que por los grupos, y sobretodo si son tan amplios y variados como este) pero soy el primero en reconocer su etapa más clásica, en las cuales vieron la luz historias tan emblemáticas como La saga de Fenix Oscura o de la Dias del futuro pasado, que son las dos estrellas de este tomo que entró como novedad de verano en la biblioteca y que me cogí para volver a disfrutar de ellas.

Junto con una destacada ración de extras, que serían lo inédito para mi, el resto ya lo había leído en el coleccionable que se editó a principios de siglo por el estreno del primer film de los X-Men (fue una de mis primeras lecturas de biblioteca en cuanto a comics tras reaficionarme a ellos después del primer Spider-Man de Sam Raimi) pero ha sido toda una gozada el repetir y volver a disfrutar de relatos donde todo está tan bien calculado que uno no puede menos que descubrirse ante la maestría de sus artífices.

Hay que recordar que las dos sagas citadas han tenido unas relativas adaptaciones en cine, la primera dentro de X-Men 3: La decisión final y la segunda en X-Men: Dias del futuro pasado, decantándome yo sin duda mejor por la segunda que por la primera, la cual es MUY mejorable. Será cuestión de esperar porque si la franquicia en cines continua dicen que La saga de Fenix Oscura será lo próximo que adapten, en cual caso espero algo más o menos digno.
De la mente de Mark Millar, responsable entre otras de la popular Kick-Ass, me he leído la serie limitada Starlight titulada El regreso de Duke McQueen, la cual vendría a ser una variante de homenaje al clásico Flash Gordon y otros héroes de similar condición. Al protagonista lo vemos en su vejez, cuando ya tan solo le quedan los recuerdos de lo que fue, y es que en su juventud se convirtió en un héroe galáctico pese a que cuando volvió a la Tierra tomaron el relato de sus aventuras por las historias de un chalado. 

El tono crepúscular que tiene esta historia en su tramo inicial tengo que reconocer que me hizo recordar a Sin perdón de Clint Eastwood, y es que si aquel era un western crepúscular, lo de este comic vendría a ser lo mismo pero en el terreno de la ciencia-ficción de aventuras al estilo de lo que estaba de moda en el género en los albores del pasado siglo XX. Un melancólico Duke se nos presenta al inicio de esta historia teniendo que afrontar su nueva vida de viudo, con el ninguneo de sus hijos y el cachondeo de las nuevas generaciones, que jamás creyeron nada de lo que les contó sobre sus fantásticas aventuras. Pero cuando parece que ya tan solo le quedan esos recuerdos de antaño, volverán desde el espacio a por Duke porque de nuevo se requieren sus servicios, lo que llevará de nuevo a este héroe de la 3ª edad a otro mundo donde las últimas décadas se le ha venerado como una leyenda. La duda radica en el hecho de que esos años no han pasado en balde, y ahora Duke no es ya el fornido joven de antaño, por lo que ¿podrá hacer frente a lo que le espera?

Hay que reconocer lo bien que está desarrollado el personaje principal de esta historia, hasta el punto de que el resto tan solo se mueven por estereotipos o clichés que ayuden a la evolución del principal (o sea, Duke McQueen) Incluso se puede decir que eso mismo le ocurre a la historia, pero siempre como homenaje de esas aventuras pulp de antaño a las que rinde homenaje el presente comic (esas donde los buenos siempre eran muy buenos y los malos eran muy malos) Destacando su notable apartado gráfico, a cargo de Goran Parlov, hay que añadir que de esta obra, como muchos otros comics de Mark Millar, se trabaja en su adaptación a película, por lo que espero que acierten en el personaje principal, que tendría que ser encarnado por un actor de films de acción que esté ya en la 3ª edad (¿se admiten apuestas? la mía sería por Mel Gibson o Kurt Russell)