miércoles, 19 de octubre de 2016

I AM A HERO (17), CÓMO NO ESCRIBIR UNA NOVELA y EL DIOS RATA

Ya han pasado varios meses desde que leí el anterior tomo del manga I am a hero, pero más o menos me recordaba de por donde había quedado la historia, por lo que no me ha sido dificil empalmar con esta nueva entrega de lo que se podría describir como la variante oriental de The walking dead (como esta serie tiene etiqueta propia en este blog podeis ver mis referencias previas picando en ella)

En esta entrega nos presentan a otro grupo de supervivientes entre los cuales hay un individuo llamado Asada, el cual no tiene ningún problema en proclamarse dios (y esperar que el resto le veneren como tal) En ese grupo hay establecidas unas jerarquias que se sostienen de forma un tanto dudosa, porque ya intuimos que una humanidad condenada por el apocalipsis zombi que aqui nos narran resulta dificil de mantener, cuando el ser humano suele mirar más por su bien personal que por el grupal (vamos, que aqui se palpa el inicio de un motín...)

Dejando la sensación de ser un paréntesis frente a lo que tiene que llegar (como suele ser usual, el final de este tomo te deja con la intriga en el cuerpo), vuelvo a destacar a los ZQN (el nombre que reciben aqui los zombis) y su capacidad para reproducir las formas más amorfas y aberrantes (como pasa del que huyen en la parte inicial, y que piensan que decapitado no dará problemas...), saliendo del estereotipo del zombi tal y como lo tenemos aqui en Occidente.
Cuando hoy en día alguien necesita algo, por regla general suele haber en el mercado multitud de libros (y otros materiales) cuyo fin es ayudar a la hora de realizar lo que el lector precisa. Lo que ya no es tan habitual es un manual que te indique como NO tienes que hacer algo, que es lo que lleva a cabo este simpático libro cuyo título no puede ser más elocuente.

Los autores de esta útil obra, aprovechando su experiencia como editores, analizan con un gran sentido de la ironia cuales son los 200 errores más comunes a la hora de escribir una novela a través de sus diferentes partes: la trama, los personajes, el estilo (tanto las ideas básicas como el punto de vista y la voz narrativa) así como otros detalles puede que más secundarios, pero que pueden romper la hegemonia de lo que hasta ese momento era una buena historia.

En cuanto a esos errores, hay que admitir que en algunos casos son ejemplos que igual se ven evidentes lo mismo que hay otros que uno dejaría pasar al no ser tan llamativos (eso si, todos son tan amenos y didácticos como divertidos) Supongo que la lección a aprender sería el repasar lo que escribes antes de publicarlo (aunque sea en un pequeño blog como este), lo cual cobra mucha más importancia en una obra escrita, ya que una vez editada las páginas no se pueden modificar cuando están fuera de la imprenta (y si tienes la suerte de llegar a ella)
Richard Corben es un autor que para mi siempre estará relacionado a las míticas cabeceras de Creepy y Eerie, siendo un nombre ineludible si quieres disfrutar con el más genuino comic de terror; por lo que en cuanto ví El dios rata entre las novedades de la biblioteca, me apunté de inmediato su lectura como algo pendiente.

La historia, ambientada a principios del siglo XX, se centra en el joven de buena familia Clark Elwood, quien emprende viaje hacia el lugar de origen de una bella alumna que ha conocido, pero de la que se ha tenido que separar en contra de su voluntad. Cuando llegue a su destino se encontrará con un tenebroso pueblo llamado Can Cojo, un misterioso sitio con unos habitantes inquietantes, y en donde parece que se esconde algo siniestro y oscuro a punto de resurgir.

Mezclando los mitos de Lovecraft y las leyendas amerindias el maestro Corben ofrece un relato que si bien no sería original al 100% (pueblos perdidos de la mano del Señor con habitantes un tanto sospechosos de nada bueno es un recurso visto en otras muchas historias del género) si que consigue total fidelidad al estilo que uno espera de este autor. Con una notable conjunción entre guión y dibujo tengo que admitir que en ocasiones si me dió la sensación de que como un relato más corto podría haber funcionado mejor (aunque quizas lo diga influenciado por sus historias breves para las antes citadas Creepy y Eerie, herederas a su vez de las de EC, de las que me declaro fan total) Aún así el talento de Corben consigue una historia desasosegante que provoca ese anhelado malestar que tiene el terror cuando nos quiere llevar hasta más allá de nuestros límites, algo en lo que Richard Corben es un especialista de los de la vieja escuela.