miércoles, 26 de octubre de 2016

PRIMATES, EL HIJO DE REMBRANDT, CABEZA VIAJERA, SOMOS POBRES EN EUROS PERO RICOS EN PELOS DE COÑO y SUPERMAN: FUERZA

Siempre mirando en el sentido cinematográfico tengo que reconocer que me decanté por este comic al conocer a Dian Fossey por la notable interpretación que tuvo a cargo de Sigourney Weaver en la película Gorilas en la niebla, uno de los mejores films que nos dió la década de los ochenta. Esta obra, con sus consabidas dosis de ficción como se dice en su epílogo, me ha servido no solo para recordar a la antes citada Dian Fossey, sino que para descubrir a otras dos como Jane Goodall y Biruté Galdikas.

Los responsables de este comic, cuyo estilo de dibujo reconozco que fue una de las primeras cosas que me llamó la atención de él, realizan una historia muy entretenida y emocionante, que sirve para aproximarnos de manera amena a la vida de 3 investigadoras fundamentales para la antropologia del siglo XX que renunciaron a cualquier otra opción que no fuera seguir su pasión. Pasándose el testigo de una a otra (como aqui se narra, aunque ignoro si siendo fiel o como recurso narrativo) lograron convertirse en grandes expertas en seguir la vida de estos primates en su medio natural (de hecho cada una en el suyo: Goodall con los chimpancés, Fossey con los gorilas y Galdikas con los orangutanes, algo que acierta a representar la portada de este comic de una forma sencilla pero eficaz)
Admito que a la hora de elegir un comic, uno de los elementos primordiales es su dibujo: si el mismo me parece atractivo en un primer vistazo tiene grandes posibilidades para que al final lo elija, aunque su historia (una vez leído) esté a la altura, o no, de su apartado gráfico. Pero eso es una regla que no siempre se cumple...

El mejor ejemplo sería El hijo de Rembrandt, un emotivo relato centrado en la vida de Titus van Rijn, hijo del famoso pintor y su esposa Saskia, entre octubre de 1645 (cuando él tiene tan solo cuatro años) hasta abril de 1669, un año después de su temprana muerte. Entre uno y otro momento veremos la infancia y adolescencia del protagonista (que enseguida consigue la empatia del lector), incluyendo sus primeros juegos y amoríos -en este caso, de la atracción que siente hacia su prima Magdalena, con la que al final se casará-, así como de su intento de emular a su padre.

Como es natural, en esta historia también aparece Rembrandt como secundario, en este caso representado como un padre en mayor o menor medida amable, comprensivo y con el que se puede dialogar, pero tratándose (aunque sea colateral) de todo un clásico de la pintura, el apartado gráfico del comic tendría que estar a la altura, ¿verdad? Pues no es asi, pero ojo porque ahi radica uno de sus mayores aciertos: su trazo sencillo y "fácil", que le hace parecer un boceto a medio terminar, cuadra muy bien con el tono de la misma, logrando ser al final una obra como mínimo entrañable.
Uno de los éxito de este año ha sido Deadpool, que al mantener su nombre original supongo que hará que se vaya perdiendo el previo de Masacre. Pero como por tal es como se le ha conocido hasta ahora, ha sido de él uno de los más recientes comics de biblioteca que me he leído: para ser exactos el de la serie El mercenario zombi y que se titula Cabeza viajera.

¿Y esto de que va? La historia comienza con nuestro bocazas protagonista siendo contratado por I.M.A. para rescatar un arma biológica antes de que caiga en manos de Hydra. La "sorpresa" le viene cuando descubre que el objetivo es una cabeza zombi de si mismo. la cual tiene su origen en el universo paralelo de los Marvel Zombis, y que ha ido a parar a la Tierra Salvaje de Ka-Zar (donde es venerada cual si fuera una deidad) desde lo último que se supo de ella cuando al final de Marvel Zombis 4 quedaba perdida en el mar y con un futuro incierto.

Nuestro desvergonzado protagonista se las tendrá que ver con indígenas furiosos, dinosaurios, agentes de uno y otro bando más una bióloga rubia que le acompaña, y cuya justificación parece ser tan solo mostrar su exuberancia cuanto más mejor (de lo que no seré yo quien se queje) El arco argumental que se recopila en Cabeza viajera resulta entretenido aunque quizás un tanto inflado (una vez leído lo que nos narra era bastante resumible) pero el humor y cachondeo de aventuras en las que se suele ver implicado Masacre / Deadpool siempre son bienvenidas y agradecidas por mi parte para pasar un rato simpático, sin más pretensiones.

Citar que la portada de este tomo (adjunta en esta reseña) es un homenaje a la primera del comic Savage Tales, mientras que las de las otras cinco (de este arco argumental de seis) son adaptaciones muy irónicas de Arthur Suydam que parodian los posters de los emblemáticos films Tiburón, Zombi, El precio del poder, Pretty Woman y Alien (todas ellas, incluidas en el interior del presente tomo, estan en el tono habitual en que el citado Suydam hizo inmurables homenajes a portadas clásicas de comics, zombificándolas, cuando esta vertiente tuvo su mayor auge de popularidad)
Si os enterais de la existencia de un comic cuyo título es Somos pobres en euros pero ricos en pelos de coño... ¿verdad que os llamaría la atención? Pues eso fue lo que me pasó a mi para que me decantara por él cuando lo ví en el catálogo de la biblioteca, pese a que el título podía ser lo único llamativo...

¿Y que tenemos aqui? Basicamente sería una defensa de esos genitales femeninos, siempre menospreciados con expresiones como "coñazo" y similares, a través de las vivencias de ¿la autora? con su coño cual si el mismo fuera antropomórfico tal y como son los animales de una fábula. En una sucesión de tiras cómicas de rápida y ágil lectura se nos muestra con un gran sentido del humor las diferentes etapas por las que pasa dicha parte de la anatomia femenina (todo cual de si un amigo se tratara) desde que son pequeñas a cuando la adolescencia las convierte ya en mujeres. De una manera simple y sencilla, y con un humor que en ningún momento se pueda tildar de grosero, se citan todo tipo de temas femeninos (menstruación, maternidad, masturbación, depilación, tópicos de los anuncios de compresas, etc.) de una forma simpática y divertida.
A todo aquel que esté vinculado en el mundo de los comics le suena un nombre como el de Scott McCloud, ya que referirse a él es hacerlo de uno de los mayores teóricos y divulgadores de este noveno arte tan importante como cualquier otro modo para difundir la cultura. Por eso que al ver que era el autor de este comic de Superman me picó la curiosidad y decidí leerlo para ver que tal era su aportación a tan mítico personaje.

En esta serie limitada de tres números recopilada en este tomo, el autor muestra una versión muy clásica del personaje, pero al mismo tiempo la sabe combinar con los elementos que el lector actual busca en un comic. La historia nos narra una amenaza actual bastante ingeniosa (ya que el villano en cuestión parece tener controladas todas las posibles acciones de su plan, incluidas las apariciones de Superman) que se combina con otra historia, en este caso narrada por el padre de Clark Kent, sobre una vivencia cuando él era pequeño que fue, entre otras, la que forjó como es de adulto.

Puede que por ser historia individual, separada de la siempre compleja continuidad, o por los detalles que engloba y su notable desarrollo, pero la cuestión es que estamos ante una aventura del personaje realmente entretenida, donde incluso se llega a empatizar con el villano que nos presenta aqui (en esencia en ambos bandos todo se reduce a las relaciones paternofiliales) Con un acertado apartado gráfico a cargo de Aluir Amancio, que sabe captar sin problemas lo que la historia de McCloud quiere transmitir, sin duda lo más notable serian las tres portadas de Alex Ross (incluidas en el interior), todas en ese nivel de excelencia al que nos tiene acostumbrados dicho artista.