viernes, 30 de diciembre de 2016

COLECCIONABLE SPIDERMAN (6): VIDA EN EL PABELLÓN DE PERROS RABIOSOS, GRANDVILLE NOEL y LOS CUATRO DE BAKER STREET (1)

Dentro de esos coleccionables rojo y azul de Spider-Man que acompañaron a los estrenos de las dos primeras películas dirigidas por Sam Raimi había grandes historias del arácnido (en mi caso reconozco que la calidad de las mismas fue lo que luego me llevó a meterme por internet y ver que del bueno de Spidey había BASTANTE MÁS) Aun asi también aprendí como me gustaba el personaje y como no cuando cayó en las manos de Todd MacFarlane, que quizás lo renovó de cara a las nuevas generaciones, pero cuyo estilo tanto argumental como gráfico nunca me ha terminado de convencer.

Me quedé con las ganas de un tercer coleccionable que continuara a los dos anteriores pero no pudo ser, por lo que cuando se estrenó The Amazing Spider-Man 2: El poder de Electro y se anunció que con él habría un nuevo coleccionable ¡y además bien breve, tan solo seis tomos! me ilusioné, hasta que ví que sería para glorificar la etapa del antes citado MacFarlane, por lo que me quedó claro que no merecía la pena que gastase tiempo y dinero en aquello (cuando me leí Tormento, de los citados autor y personaje, ya fue para mí un idem) Y así estaba hasta que hace unos dias entró como novedad en la biblioteca el tomo sexto del citado coleccionable... ¡y MacFarlane no constaba! Al ver que la responsable era Ann Nocenti confié en ella por la experiencia que tenía de su paso por Daredevil (despues del alto listón que dejó Frank Miller) y tengo que admitir que el resultado es entretenido pero tampoco me parece memorable, al menos no para formar parte de un coleccionable breve que se supone que tendría que englobar una parte digna del personaje.

Tampoco quiero decir que sea malo, de hecho de los tres arcos argumentales recopilados en este tomo el primero de ellos ya salió en los apreciados coleccionables que cité al inicio, por lo que me ha permitido rememorar una historia notable y atractiva (¿que pasaría si metiesen a Peter Parker en un psiquiátrico?) El problema es que el buen nivel de esa primera historia en tres partes se pierde en su secuela, mucho más esquemática y menos sutil (aunque comparta guionista con la original), a lo que no ayuda un apartado gráfico bastante menos afortunado. El tercer arco argumental también deja con la sensación agridulce de ser mero material de relleno, con el enésimo encuentro entre Spider-Man y Punisher mientras el segundo busca a un doble del primero que está cometiendo asesinatos por la ciudad (la saga del clon, la más famosa del arácnido durante los años noventa, ya estaba a la vuelta de la esquina...)

En resumidas cuentas digamos que al menos esta entrega no es tan mala como pensaba pero dista de ser lo buena que debería; espero que de cara al estreno de Spider-Man Homecoming en 2017 saquen alguna cosa como este coleccionable (cuyo planteamiento me parece adecuado) pero eligiendo mejor el material.
La saga Grandville se ha dilatado bastante en el tiempo pero ello no ha sido obstáculo para que cada nueva entrega fuera un notable disfrute para los sentidos, en especial para el de la vista gracias al portentoso trabajo de Bryan Talbot. Recordemos que los personajes de estas historias serían animales antropomórficos, si bien su fisonomia sería del todo humana, por lo que se diferencian tan solo por las cabezas (de diferentes animales) aunque de todas maneras en esta ucronia si existen los humanos, si bien están relegados a "raza inferior".

El protagonista, un tejón, sería el Inspector Lebrok, quien vendría a ser una variante del ya clásico Sherlock Holmes en una realidad steampunk derivada después de que Francia ganara las Guerras Napoleónicas. En esta ocasión la investigación para descubrir el paradero de la sobrina de su ama de llaves le llevará a combatir a una peligrosa secta que quiere ampliar sus horizontes a la política (con una evidente referencia al nazismo), si bien aqui no contará con su fiel amigo Ratzi (un ratón que vendría a ser el Watson de este duo) sino con un "carapan" (nombre despectivo con el que los animales de esta historia se refieren a los seres humanos), todo ello envuelto en una conspiración religiosa digna de El código DaVinci (de hecho el notable dibujo se hace sobresaliente en ciertas viñetas donde se nota el evidente paralelismo entre el Unicornio, lider de la secta que se cree una especie de Mesias, con algunas imágenes canónicas de Jesucristo como por ejemplo la de La última cena) Sin lugar a dudas un comic muy recomendable.
Siguiendo con la continua marea de pastiches, homenajes, variantes (o lo que se tercie) del famoso Sherlock Holmes creado por Arthur Conan Doyle ahora le ha tocado el turno de que leyera un comic grande titulado Los cuatro de Baker Street (se trata del primero de los dos que me consta que hay) que resulta toda una grata sorpresa aparte de su citado gran tamaño (formato "album", que suele ser el usado para comic europeo como es este caso)

A priori su público potencial podría ser el juvenil, ya que los protagonistas son tres chavales (Tom, Billy y Charlie) más el gato de este último (llamado Watson) que se supone que son todo lo que queda de los Irregulares de Baker Street, ese grupo de golfillos callejeros en los que confió en muchos de sus casos Sherlock Holmes. Este tomo en cuestión recoge las dos primeras aventuras de este cuarteto: La cinta azul (donde siguen las pesquisas para salvar a una niña de la calle como ellos, secuestrada con el objeto de que acabe en un burdel de lujo) y El asunto Raboukin (donde prestarán su ayuda a una refugiada política rusa, envuelta en un complot donde quieren desprestigiar su causa con una serie de asesinatos que se suceden en la ciudad) En ambas historias Sherlock Holmes es un personaje vital pero secundario, y la aproximación que hacen aqui los autores a su particular mundo resulta respetuosa así como accesible para todo tipo de lector (sin duda alguna Arthur Conan Doyle, el "padre" del personaje, estaría orgulloso de Los cuatro de Baker Street)

Insisto en lo notable de este comic, que consigue ir más allá de la simple aventura detectivesca para jóvenes ya que dotan a las historias del trasfondo adecuado para que sean evidentes las luces y las sombras del Londres victoriano. A todo ello hay que sumar unos personajes desarrollados con gran acierto en un relato vigoroso y cuyo ritmo no decae, con el que sin duda disfrutarán los seguidores del famoso detective al estar plagado de referencias a sus aventuras clásicas, para que se puedan situar cronológicamente las historias de este cuarteto. Y si respecto al guión la cosa es notable, como buen comic lo que tiene que hacer es entrar sobretodo por los ojos, algo que consigue también de manera destacada con un apartado gráfico claro, fluido y detallado, que otorga dinamismo a los dibujos y consigue unas viñetas soberbias en las que se podría decir que Londres es un personaje más de las historias.