jueves, 6 de septiembre de 2018

SUPERIORIBUS DE JAN, EL HOMBRE VACIO y EL SOLAR (reseñas)

Tengo que admitir que hasta que no lo ví en la biblioteca desconocía del todo la existencia de este Superioribus de Jan, autor mucho más famoso por otra conocida creación suya como es SuperLópez. En este caso se trata de otro superhéroe de su creación, las páginas del cual en los 80 fueron complemento de los comics de La Patrulla-X y Los nuevos vengadores que por entonces editaba Forum.

Dicha condición (la de que sea una sola página por comic) hace que todas y cada una de ellas sean autoconclusivas, si bien todas juntas forman una lectura entretenida y recomendable. Me imagino que por el hecho de ser un material de complemento a los comics de Marvel eso le permite los cameos de muchos de sus más famosos superhéroes, siempre con la intención de usarlos de forma tan divertida como respetuosa a sus esencias básicas. Eso si, aparte de las evidentes referencias a los personajes de la citada editorial, en la primera se permite un hilarante gag tomando de base el clásico The Spirit de Will Eisner.

Como siempre suele ocurrir en los comics que son en formato album, la lectura es muy amena pero demasiado rápida, de tal forma que si es divertido (y en este caso sin duda alguna que lo es) te deja con las ganas de más. Lo malo es que lo que aqui se edita es todo lo que hubo de este personaje, el cual ya tuvo recopilado en un solo volumen todas sus andanzas en el ya lejano 1999, por lo que es de agradecer esta reedición a las tres décadas de su nacimiento, lo que me ha permitido eso de descubrir un trabajo de su autor que desconocía por completo (con el aliciente de ver a otros populares personajes, como Spider-Man o Iron Man por citar tan solo dos, que Jan nos acerca de una forma mucho más campechana así como sin duda tremendamente divertida)
Tener un amplio abanico de lecturas a mi disposición en las bibliotecas me ha permitido muchas veces descubrir a ciertos autores que enseguida pasan a mi lista de destacados (en el caso de gustarme lo que leo de ellos), con lo cual cualquier otra obra donde aparezca su nombre tendrá muchas posibilidades de que me interese por ella. Eso es lo que me ha pasado en esta ocasión porque el nombre de Cullen Bunn enseguida lo asocié a la serie en comic Harrow County, con lo cual decidí probar que tal era este El hombre vacio.

Es justo indicar que si te enfrentas a este comic sin saber ABSOLUTAMENTE NADA puede costar un poco el hecho de afianzarse a lo que nos está planteando, por lo que lo adecuado es el pensar en una serie como Expediente X, que sería el primer ejemplo que se le viene a la mente a uno a medida que va avanzando en la lectura de la presente obra. Pese a esa relativa monotonia en parte de su desarrollo hay que alabar lo bien que emplea los recursos más truculentos, los cuales pueden llevar a recordar a Lovecraft o Clive Barker (por citar dos ejemplos)

El planteamiento de esta historia, digno de las andanzas de los populares Mulder y Scully, nos esboza una crisis mundial debida a una ¿enfermedad? que recibe el nombre que da título a esta obra. Diferentes personas sin en inicio relación entre ellas deciden en momentos determinados realizar actos macabros e incluso grotescos (sobretodo suicidios muy escabrosos) sin saberse si ha sido por locura, posesión, un virus u otra cosa. Alrededor de ello se ha creado una secta con la que tendrá que lidiar la pareja de agentes destinada a intentar averiguar que es lo que pasa, uno del FBI y otro del CDC. Pese al ritmo lento del relato lo más destacable sería ese citado parecido con Expediente X, bien expresado a nivel gráfico gracias a la dibujante de esta obra (Vanesa del Rey), que conectó bien con el tono "extraño" de lo planteado por Cullen Bunn
Cuando me decanté por El solar no me llegaba a imaginarme que iba a disfrutar tanto con su lectura como lo he hecho, y es que aunque desde fuera puede parecer el enésimo comic que se situa en el franquismo, por dentro hay un relato con una muy fina ironía y un humor muy sarcástico que sin perder su propia identidad resulta un claro homenaje a lo más clásico de su época, así como una evidente crítica a lo más trágico.

En su contraportada se mencionan como ejemplos de la historia que contiene la presente obra a Berlanga, René Clair o Fernan Gómez, pero aparte de los muchos y evidentes detalles que pueden recordar a los nombres citados, el más entrañable sería ese evidente homenaje hacia algunos de los más clásicos personajes de la editorial Bruguera, con cameos de nombres tan ilustres como Doña Urraca, las hermanas Gilda o Zipi y Zape (por citar unos ejemplos) a los que añadir los propios protagonistas de este relato, que vendrían a ser variantes del también popular Carpanta y de la criada Petra.

La trama de este El solar está centrada en dos hilos argumentales en origen diferentes pero que acabarán conectados, los cuales están protagonizados por las historias sentimentales que viven Pepe Gazuza (la antes citada variante de Carpanta) y la criada Petro (en este caso de la susodicha Petra) En una historia costumbrista que con fina ironía critica esa situación que soportaba este pais en aquel 1947 en el cual está ambientada, tenemos incluso elementos de espionaje en la que estan involucrados nazis, americanos, comunistas y ¡¡¡andorranos!!! que serán lo que llevará a unir esos dos relatos en principio independientes. Por el camino, aparte de los muchos cameos de clásicos personajes de la editorial Bruguera que he citado también los habrá de personajes reales tales como el propio Franco o el famoso torero Manolete

2 comentarios:

Trepamur0s dijo...

Yo también lo "descubrí" el otro día en una librería y me dio la sensación de que no lo había visto en mi vida. Echando un ojo dentro sí que reconocí algo, seguramente de los años de Forum. Sin duda se agradece que lo reediten, e incluso pensé en comprarlo, pero 20€ por 64 páginas es demasiado. (Cuesta casi lo mismo que un Super Humor, y más en algunos otros casos).

Chacal Chacalito dijo...

Los albumes creo que son los comics que cuestan más dinero y ofrecen menos material comparativamente, por lo cual te entiendo.