domingo, 25 de febrero de 2024

ROBOT DREAMS (crítica de la película y reseña de la novela gráfica)

ROBOT DREAMS

Quiero entonar el mea-culpa, ya que cuando se estrenó Robot Dreams el pasado 6 de diciembre del 2023 no me decanté por ella al prejuzgar MAL (pido perdón) que tenía pinta de ser demasiado infantil. Pero posterior a eso he visto como no ha hecho nada más que encadenar menciones y premios por todas partes, incluida la nominación al Oscar a mejor película de animación del año, con lo cual cuando vi en la biblioteca en la sección infantil la reciente novedad de la novela gráfica en la que se basa (de Sara Varon), decidí que era momento de cumplir por partida doble. La cuestión es que si la historia en viñetas ya es muy buena, la adaptación (al poder comparar una con otra) es esencialmente EXCELENTE, siendo de esos rarísimos casos en los que se coge una obra para adaptarla a otro formato y el cambio resulta tan digno como mucho mejor de lo esperado. Mis torpes prejuicios previos podían estar "justificados" por una animación algo naif, pero que resulta todo un acierto para el homenaje hacia el Nueva York anterior al 11S que realiza su director, Pablo Berger.

La grandeza tanto del cómic inicial como de su adaptación está en la humanidad que destila por todos sus poros, más allá de que los personajes sean animales antropomórficos y androides, hasta el punto de que su ausencia de diálogos (las imágenes ya transmiten las emociones) la hace accesible a todo tipo de público, seas de donde seas o como seas. Tratando temas tan actuales como la soledad y los problemas para establecer lazos sociales con cierta entidad, la película se centra en Perro, que ansiando tener un amigo en el Manhattan ochentero en el que vive, decide comprarse un robot con el que establecerá una entrañable amistad. Lamentablemente un inesperado incidente (y el no poder subsanarlo) hará que ambos amigos tomen rumbos diferentes en sus vidas, si bien Robot soñará con volver al lado de Perro. Y si alguien se piensa que habrá un previsible final feliz, ahí sorprende con un giro que me recordó al final de LaLaLand, en el hecho de admitir que la vida puede dar muchas vueltas, pero que siempre quedará el agradable recuerdo de aquello que compartimos.

La novela gráfica de Sara Varon expresa eso mismo pero de una manera más generalista, lo cual no está mal pero permite una menor implicación del lector adulto, que lo puede asumir como una sencilla fábula o algo similar. Pero la traslación que hace Pablo Berger y todos los responsables de esta película es magnífica porque está plagada de guiños muy específicos a una época muy específica (por ejemplo a la serie Alf por citar apenas uno) que emocionan a todos los que vivimos nuestra infancia en la década de los ochenta. A ello hay que sumar otros guiños tan curiosos como simpáticos (Perro está leyendo Cementerio de animales de Stephen King), un auténtico y palpable amor por el cine (ver todo lo referente a la versión clásica de El mago de Oz), así como otros detalles ampliados y mejorados, que si ya son notables en papel (aunque menos concretados y desarrollados), en película resultan unos rotundos aciertos que enseguida encandilan a cualquier espectador, lo cual justifica con creces todas las alabanzas y premios que está cosechando esta OBRA MAESTRA.

  • CALIFICACIÓN (de la película): Excelente (5/5)
  • FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en Imdb (en inglés) y Filmaffinity (en español)
  • CALIFICACIÓN (de la novela gráfica): Buena (4/5)
  • ROBOT DREAMS, ficha editorial por este enlace y ficha de la biblioteca por este otro.

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