sábado, 13 de junio de 2026

MORTAL KOMBAT II, un mero pasatiempo (crítica sin spoilers)

He recuperado Mortal Kombat II apenas unas semanas después de su estreno (que fue el pasado 8 de mayo) ya que tenía una cierta curiosidad porque la anterior entrega, aún teniendo en cuenta el momento en que se estrenó (con el mundo en medio de la pandemia por Coronavirus), admito que sació mis ganas de disfrutar, teniendo en cuenta la situación, de un sencillo y mero entretenimiento espectacular en cines.
 
De todas maneras esta secuela se estrenó algo más tarde de lo previsto, ya que su llegada a los cines tenía que haber sido el pasado mes de octubre, pero ante la respuesta entusiasta de los fans por el tráiler, pasó del inicial 24 de octubre de 2025 al 8 de mayo de 2026. Tanto Warner Bros. como New Line Cinema pensaron que la película tendría mejores resultados abriendo la temporada de estrenos veraniegos.
 
La primera entrega estrenada en 2021 contó con 55 millones de dólares de presupuesto, y recaudó a nivel global 84,4. Para su secuela se aumentó la inversión hasta los 68 millones, logrando recaudar 128,6 millones a nivel global en el apenas poco más de un mes que ha estado en salas de cine. Supongo que ahora le irá bien en las plataformas de streaming, por lo que no sería de extrañar una tercera entrega en los próximos años.
 
Como he dicho cada vez que me toca escribir sobre una adaptación al cine de un videojuego, mis conocimientos son muy escasos, y en el caso presente se limitaban a lo realmente brutas que eran las peleas en el film precedente, siendo un incentivo más allá de la mera acción (y algo también aquí presente). Ese detalle recibe el nombre de Fatality, siendo algo propio de esta franquicia, con características específicas y una extrema brutalidad.
 
El director de esta secuela vuelve a ser Simon McQuoid, que ya ejerció las mismas funciones en el título precedente, del que también repiten frente a las cámaras Jessica McNamee, Josh Lawson, Ludi Lin, Mehcad Brooks, Lewis Tan, Max Huang, Damon Herriman (que en la previa fue la voz de Kabal, al que ponía cuerpo Daniel Nelson, y aquí es el villano Quan Chi), Chin Han, Tadanobu Asano, Joe Taslim y Hiroyuki Sanada.
 
Las novedades en el reparto de esta serían Adeline Rudolph, Martyn Ford y Tati Gabrielle, pero sin duda el más conocido sería el actor Karl Urban, que interpreta a Johnny Cage. Su personaje es un cínico actor de artes marciales, cuyos días de gloria ya pertenecen al pasado (algo que queda claro nada más aparece en pantalla), que es incorporado por el Dios del Trueno Raiden y Sonya Blade para un combate contra los guerreros del Mundo Exterior.
 
Los expertos tanto en videojuegos en general como en esta saga en particular probablemente disfrutarán con las múltiples referencias a los mismos (incluido el muy marchoso Techno Syndrome de sus títulos de crédito finales), pero para mí todo se quedaba en una historia del bien contra el mal a nivel muy básico, que tengo que admitir que me funciona bien en sus escuetas pretensiones. El villano a batir es el tiránico emperador Shao Kahn y sus esbirros.
 
Johnny Cage, presentado como el carismático novato, es un personaje de forma muy clara orientado para que el público empatice con él. En cuanto al resto digamos que algunos personajes muestran que la muerte no es el final (Kano), aunque otros podían haber dado más de sí (como el dentudo Baraka). Las escenas de acción resultan entretenidas, y pese a tener toques de humor, no se abusa de él tanto como en la reciente He-Man y los Masters del Universo.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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