Se suma al actual universo DC orquestado por James Gunn (que de momento consta de las series televisivas Comando Monster, El Pacificador y Linternas, y de las películas Superman y la más reciente Supergirl) esta Clayface, basada en uno de los villanos habituales en el universo de Batman. Es una curiosa elección ya que pese a su veteranía (debutó en junio de 1940), no resulta tan popular para el público en general como otros tales como el Joker, Dos Caras, Pingüino, etc.
De todas formas aunque esta sea su primera aparición en cine, el personaje (en cualquiera de sus múltiples personalidades) ha sido muy habitual, más allá de las viñetas de los cómics, en una buena cantidad de series y películas de animación, varias series de acción real, así como videojuegos (en la ficha del personaje en la Wikipedia se pueden consultar todas). En cuanto a lo de las personalidades me refiero a que al menos ocho personajes han sido Clayface a lo largo de las décadas.
Para esta película se ha tomado su segunda encarnación (Matt Hagen), aunque se le otorga el hecho de ser actor, propio de la primera (Basil Karlo). Con el precedente de Joker, centrada en el popular villano, y con ecos del cine de Martin Scorsese, uno se podía imaginar algo así. Pero hay otros...
Si nos atenemos a DC es cierto que la excepcional Joker luego tuvo una secuela que no logró llegar al mismo nivel y la cosa no fue a más. Pero si miramos a la competencia (Marvel) ellos jugaron con el universo arácnido, y varios de sus villanos, en un grupo de films (la trilogía de Venom, Morbius, Madame Web y Kraven the Hunter) donde solo el simbionte de Spider-Man (allí sin él) tuvo cierta repercusión, pero siendo todos ellos de calidad digamos "cuestionable".
Clayface, una variante de Darkman
Curiosamente el parecido más razonable de esta Clayface lo encontré con una película de 1990 titulada Darkman, que pese a que también parecía la adaptación de un personaje de cómic (como sería este caso), en origen no lo era. En su esquema básico el citado film, dirigido por un acertado Sam Raimi, proponía lo mismo que este: una venganza que parecía venir del más allá, y un oscuro héroe vengador protagonista capaz de tener cualquier aspecto.
Allí el científico Peyton Westlake (encarnado por un Liam Neeson que aún no había conseguido su posterior estatus como héroe de acción) era un científico que descubría como generar piel humana, pero sólo conseguía que la misma estuviera estable durante un tiempo determinado. Unos mafiosos se cruzaban en su camino, acabando él torturado, desfigurado y dado por muerto, con todo su laboratorio convertido en cenizas.
Pero Peyton, el protagonista, no estaba muerto, aunque había quedado mentalmente inestable. Aprovechando su capacidad de generar piel humana temporal (y por lo tanto aparentar cualquier aspecto) orquestaba una venganza contra los mafiosos que le habían arruinado la vida bajo el alter-ego de Darkman. La fantástica mano de Sam Raimi como director le otorgaba un encanto propio de la serie B más clásica, que se perdió en dos secuelas muy inferiores.
Si funcionó entonces puede funcionar ahora
En esencia aquí se sigue el mismo patrón: el protagonista es Matt Hagen, un actor que ha ascendido hasta lo más alto desde los barrios pobres de Gotham, pero que tiene la mala suerte de cruzarse con unos mafiosos que lo desfiguran. Hundido tras ello como actor (a lo que también ayuda la prensa amarillista), y sin nadie que le ayude a recuperar su aspecto, descubre un tratamiento experimental que puede ser la solución a sus problemas... o no.
Un exceso en las dosis le permite mimetizarse con quien sea, y pronto decidirá que los que le llevaron a su actual situación tienen que pagar dicho agravio. De todas maneras eso no quiere decir que Clayface no sea entretenida (que lo es), pero lo que cuenta tiene un esquema tan previsible que decepciona a aquellos que, como en mi caso, querían sorprenderse por el origen de uno de los villanos de Batman menos conocidos por el gran público.
Siguiendo los pasos del terror corporal que triunfó con La sustancia hace poco, cabe decir que los efectos grotescos sobre el físico del protagonista (encarnado por un correcto Tom Rhys Harries) son más o menos acertados (atención, por ejemplo, a lo del avión). Aún así la sensación final es que no termina de sacar todo el provecho de lo que podía haber sido, ya que divaga entre géneros pero sin acabar de decantarse por ninguno.
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
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- FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB y FilmAffinity.
- FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 22 de octubre de 2026.
- Galería de posters por este enlace


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