miércoles, 5 de agosto de 2015

MISIÓN IMPOSIBLE (5): NACIÓN SECRETA, un espectáculo muy trepidante

FICHA TÉCNICA

Título: Misión: Imposible 5: Nación secreta
Título original: Mission: Impossible - Rogue Nation
Dirección: Christopher McQuarrie
País: Estados Unidos
Año: 2015
Fecha de estreno: 07/08/2015
Duración: 131 minutos
Género: Thriller, Aventuras, Acción
Reparto: Tom Cruise, Simon Pegg, Jeremy Renner, Ving Rhames, Rebecca Ferguson, Alec Baldwin, Sean Harris, America Olivo, Simon McBurney
Distribuidora: Paramount Pictures
Productora: Skydance Productions

SINOPSIS

Con la FMI disuelta y Ethan Hunt (Tom Cruise) abandonado a su suerte, el equipo tiene que enfrentarse contra el Sindicato, una red de agentes especiales altamente preparados y entrenados. Estos grupos están empeñados en crear un nuevo orden mundial mediante una serie de ataques terroristas cada vez más graves. Ethan reúne a su equipo y une sus fuerzas con la agente británica renegada Ilsa Faust (Rebecca Ferguson), quien puede que sea o no miembro de esta nación secreta, mientras el grupo se va enfrentando a su misión más imposible hasta la fecha...

CRÍTICA

Cuando una saga llega hasta su quinta entrega (como es el caso) es normal asumir cierto desgaste en la fórmula (sirva de ejemplo lo visto en el quinto episodio de la saga de Jungla de Cristal, ya MUY LEJOS de la calidad con la que comenzó a finales de los años 80) Por ello el espectador intenta ser un poco magnánimo, al hacerse evidente la falta de novedad del producto, a lo que sumar en este caso que se ha adelantado su estreno (en principio previsto para finales de año, como la anterior entrega) para no coincidir con Spectre y Star Wars: El despertar de la fuerza.

No sé que tal le hubiera ido en ese supuesto, pero es justo reconocer que estamos ante una trepidante quinta entrega de esta franquicia iniciada hace casi 20 años. Tom Cruise es, aparte de actor, un gran negociador, y sabiendo que en la meca del cine vales lo que valga la franquicia que protagonices, se ha embarcado en el presente título, tan logrado como los de J.J.Abrams y Brad Bird, en donde además recupera para el inicio y final el mítico tema de Lalo Schifrin (como ocurrió en el primer film) a lo que sumar al inicio un pequeño guiño (la pata de conejo del llavero) al tercer título de la saga (la fallida segunda entrega mejor olvidarla)

Misión Imposible en cine ha sido (y sigue siendo) una franquicia para Tom Cruise, hasta el punto de que él elige el director de cada entrega, para que así cada una de las películas se pueda considerar diferente al resto. Con una primera que era la que hacia homenaje a la serie de televisión de la que tomaba el nombre, la decepción vino con la segunda, en la cual John Woo quiso darle un estilo (entonces muy de moda) a lo Matrix, algo que resultó erróneo. Las cosas volvieron a su cauce en la tercera entrega (obra de J.J.Abrams) y continuaron por el buen camino en la cuarta (de Brad Bird)

Llegados a este punto uno podía pensar en que la saga cayera de nivel, por el desgaste propio de toda franquicia (como he citado al principio) pero de manera sorprendente Christopher McQuarrie consigue una película muy entretenida, vigorosa y de ritmo trepidante. Es cierto que hace honor a su título de manera quizás un poco exagerada (en cierto momento Ethan Hunt ha de infiltrarse en una cámara acorazada bajo agua, tras lo cual (casi sin respiro) se mete en una doble persecución, primero con coche y luego en moto) pero ahí radica la gracia de Misión Imposible: TODO resuelto en el último segundo, por muy increible o inverosimil que parezca.

La elección de director realizada por Cruise se nota muy acertada: Christopher McQuarrie, que ya había trabajado con el protagonista en los guiones de Valkiria y Al filo del mañana (además de dirigirlo en Jack Reacher) toma el relevo en esta saga con brio y energía, ofreciendo al espectador una aventura de espias que puede recordar a la saga Bond (ver el inicio con Cruise colgando de un avión, antes de los créditos iniciales, algo que ya se había visto en su promoción previa) No hay que olvidar tampoco al inquietante villano que tenemos aqui (a cargo de Sean Harris), que bien podría optar al segundo puesto de malvados en esta franquicia, tras el muy inquietante de Phillip Seymour-Hoffman en el tercer film.

Con el rumor que hubo en la anterior película de que se introducía al personaje encarnado por Jeremy Renner para ser el recambio del de Cruise ante futuras entregas, si ya allí era evidente que eso no funcionaría lo mismo ocurre aqui. También repite, como evidente alivio cómico, un muy acertado Simon Pegg mientras que la chica que acompaña a nuestro héroe (o casi superhéroe) corre a cargo de Rebecca Ferguson, que encarna a una doble agente... ¿villana o aliada? Y junto con Tom Cruise desde el inicio de la saga, y usado en mayor o menor medida en los títulos anteriores, tenemos el regreso de Ving Rhames, sumándose en esta entrega un correcto y eficaz Alec Baldwin.

LO MEJOR: Parece mentira siendo una quinta entrega de una saga, pero estamos sin duda ante un título que hace honor no solo a su nombre sino que también a las entregas previas de la franquicia (con la excepción de la segunda) siendo sin duda un relato dinámico, vigoroso, trepidante y muy entretenido, con el que resulta bastante dificil aburrirse.

LO PEOR: Dar demasiada importancia a lo inverosímil de algunos momentos o situaciones (para ejemplo la que cito en la crítica, casi más bien digna de un superhéroe), algo ya usual en esta saga.

LA ESCENA: Aparte de la que cito en la crítica, sin duda la que transcurre en la Ópera de Viena, que podría ser homenaje al mejor Hitchcock.