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miércoles, 19 de agosto de 2026

INSIDIOUS: FUERA DEL MÁS ALLÁ, reiniciando (crítica sin spoilers)

Puede sorprender una nueva entrega de la franquicia Insidious (esta ya sería la sexta), pero es que la prueba de que el terror es un género de lo más rentable está en el hecho de que los presupuestos de las cinco entregas que la preceden (¡ojo, de todas ellas!) no han llegado ni a los 45 millones de dólares, siendo la más barata la primera (1,5 millones de dólares) y la más cara la previa a la presente (16 millones de dólares). De esta sexta entrega no se conoce presupuesto, pero se supone que se habrá mantenido en esos márgenes.
 
Con cifras tan escuetas en coste la verdad es que la taquilla siempre la ha acompañado, logrando la primera entrega la nada despreciable cifra de 100 millones de dólares a nivel global. Y eso sin desmerecer al resto: la segunda costó sólo 5 millones y recaudó 161,9 mientras que la tercera y cuarta costaron 10 millones cada una y lograron 113 y 167,9 millones respectivamente. La quinta, y previa a esta, costó 16 millones y alcanzó los 189, por lo que es un negocio redondo. 
 
Conocida también como La noche del demonio en Hispanoamérica, esta franquicia fue creada por James Wan y Leigh Whannell. El primero está muy relacionado con el género del terror, porque suyas son, entre otras, las entregas iniciales de Saw y Expediente Warren. Por su parte Leigh Whannell ha sido guionista con Wan en muchos de esos títulos, y como director suyas son El hombre invisible y Hombre Lobo.
 
Insidious: Fuera del más allá, elementos recurrentes 
 
Sobre la presente franquicia (Insidious), me suena de haber visto en televisión la primera, posterior a ver en cine la tercera entrega, que en su momento no me convenció de forma especial aunque tampoco me desagradó. En estas extensas sagas de terror hay detalles y elementos recurrentes, siendo principalmente aquí el personaje de Elise Rainier (encarnado por Lin Shaye), pese a su trágico destino ya en la primera. 
 
Aún así tuvo su presencia tanto en la segunda como en la quinta (que, junto con la primera, son las centradas en la familia Lambert), mientras que la tercera era una precuela (la única junto a esta que he visto en cines) y la cuarta se centraba en sus años de infancia. En Insidious: fuera del más allá su presencia es secundaria pero bastante trascendental para ayudar a la protagonista, algo que hará por mediación de otra médium como ella.
 
Una puerta de entrada para espectadores neófitos
 
Que pese a sus defectos (que los tiene) esta entrega me haya convencido como el simple entretenimiento que acaba siendo se debe probablemente a que mis expectativas eran más bien bajas (para muestra el seguimiento discontinuo que he hecho yo de esta franquicia), pero al ser un alto porcentaje de esta película un reinicio, no tenía la necesidad de información previa más allá de una breve mención a la familia Lambert como lo más esencial a todo lo anterior. 
 
La nueva protagonista de esta entrega es Gemma, una higienista dental que está criando sola a su hija después de que se nos ofrezca un prólogo donde vemos como ella misma no tuvo una infancia en condiciones, debido a la salud mental de su progenitora. El intento de Geema es criar a su hija de forma diferente a lo que tuvo ella, pero eso chocará con el hecho de descubrir sus inesperadas capacidades para contactar con el más allá.
 
Dichas aptitudes le permiten no solo visitar ese purgatorio repleto de almas atormentadas, sino también servir de puente para traerlas a nuestro mundo. Los espíritus (y lo que no son espíritus) la acosaran para conseguir pasar al mundo real, bien sea por las buenas o por las malas. Para ayudarla contará con la colaboración de Elise Rainier (el nexo de conexión con todo lo previo de esta saga), que le indicará como actuar.
 
Virtudes y defectos de una sexta entrega
 
La profesión de la protagonista (encarnada con solvencia por la actriz Amelia Eve) llevará a unos espeluznantes momentos que le quitarán a más de uno las ganas de ir al dentista. En algunos casos ciertos sustos se hacen previsibles, lo cual no es obstáculo para que resulten del todo funcionales. Eso mismo se puede decir de ciertos tópicos y detalles ya vistos hasta la extenuación en el género, pero que aquí se manejan de forma acertada.
 
En resumidas cuentas me imagino que los fans de esta franquicia quedarán contentos con esta sexta entrega, cuya misión de ser una secuela de reinicio creo que la cumple con solvencia. No es que tampoco sea especialmente innovadora (aunque tiene algunos momentos ingeniosos), pero al menos los elementos con los que juega ofrecen un entretenido resultado. El film tiene una escena entre créditos que se supone que es el ¿epílogo? de cierto personaje

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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jueves, 13 de agosto de 2026

EL FINAL DE OAK STREET, mis vecinos dinosaurios (sin spoilers)

Se puede decir que con El final de Oak Street se cierra lo que sería la temporada de estrenos veraniegos (sin relación con la estación en sí, que con el cambio climático no sería raro que se alargue más allá de la fecha de entrada del otoño, hacia el próximo 21 de septiembre). Como su campaña promocional ha dejado claro, estamos ante una película de dinosaurios, si bien fuera de la saga jurásica.
 
Dicha matización la hago ya que desde que en 1993 la primera entrega de Jurassic Park dirigida por Spielberg provocó un gran interés hacia estas criaturas, también es verdad que fuera de dicha saga no ha habido ningún éxito comparable. El ejemplo más reciente sería el film 65 con Adam Driver, que con un algo ajustado presupuesto de 45 millones de dólares acabó con una recaudación de apenas 60,7 a nivel global.
 
En este caso El final de Oak Street ha costado 85 millones de dólares, con lo cual para lograr ser rentable tiene que concluir su carrera comercial superando los 200 millones globales. No sé si lo logrará o no en el momento de escribir estas líneas, pero como mínimo hay que reconocer que es un título llamativo en cuanto a implicados: Ewan McGregor y Anne Hathaway como protagonistas y J.J.Abrams como productor.
 
El final de Oak Street, acerca de su realizador 
 
De todas maneras también es justo citar a su director (David Robert Mitchell), ya que fue el responsable de una película de terror "pequeña" (en cuanto a pretensiones) pero que ha conseguido ser un film de culto. Hablo de It Follows de 2014, que aunque descubrí años después en un pase televisivo, admito que como mínimo era una película de terror progresivamente inquietante, alejada (en parte) de los tópicos habituales en dicho género.
 
Esa no ha sido su única película, aunque si con la que ha logrado un mayor prestigio, pero si algo le ha distinguido a lo largo de toda su filmografía es su doble función como director y guionista, la cual repite también en El final de Oak Street, su obra con mayores expectativas, aunque solo sea por el hecho de contar con Ewan McGregor y Anne Hathaway (pese a que en su film previo tuvo a Andrew Garfield y tiene previsto otro con Jim Carrey).
 
En la estela de Amblin
 
Si bien antes he matizado que aunque en esta película haya dinosaurios, no estamos ante nada derivado de la popular saga jurásica, eso no quiere decir que no se note un cierto toque del Steven Spielberg de sus inicios, bien fuera como director o como productor bajo el sello Amblin. De hecho el presente film está ambientado en 1982 (lo cual es patente en multitud de detalles) en un idílico barrio suburbano, hasta que pasa algo tipo The Twilight Zone y suceden cosas.
 
Lo que en un principio era un tranquilo y pacífico vecindario, que bien podría ser colindante con los vistos en títulos como E.T., el extraterrestre o Poltergeist (Fenómenos extraños), sufre un fenómeno de causas desconocidas (aunque algo se sugiere) que lo traslada a la época de los dinosaurios. A partir de ahí, y cual si fuera una película de catástrofes más que una de terror, la familia Platt protagonista (Anne Hathaway, Ewan McGregor, Maisy Stella y Christian Convery) tendrán que lidiar con todo tipo de problemas para intentar sobrevivir a la pesadilla.
 
Es más o menos usual que en el género de desastres predomine más la desgracia consecuente que los personajes, apenas esbozados, pero eso aquí no ocurre. Tanto Anne Hathaway como Ewan McGregor dando vida al matrimonio Platt, envueltos en una crisis de pareja, resultan creíbles y logran la empatía del espectador, pese a que no se les pueda tildar de héroes sino más bien de esforzados supervivientes: son gente normal en una situación totalmente fuera de lo normal.
 
No es otra película jurásica más 
 
Habrá quien piense que en esencia no deja de ser lo mismo visto en la saga jurásica (gente huyendo de dinosaurios) pero cuidado porque aquí no se cortan con la violencia, que en la citada franquicia suele ser menos escabrosa y en ocasiones fuera de plano. Aparte de la citada crudeza también hay unos pocos toques de humor quizás algo grueso, que no sé si la hacen apta para que la vean niños pequeños que solo querrán ver dinosaurios, aunque quizás no así...
 
En el tramo final se produce un giro que (al menos a mí) me recordó a Regreso al futuro, ya que se crea una paradoja que salva un fatídico problema, pero me generó la incógnita sobre las versiones que vuelven a vivir la pesadilla, ya que el hecho parece inamovible. Pero son menudencias que no importan en un film de aventuras que funciona tan bien como este, con un claro sabor nostálgico desde su misma y destacable banda sonora de Michael Giachino.

CALIFICACIÓN: Buena (4/5)

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martes, 28 de julio de 2026

SPIDER-MAN BRAND NEW DAY, crítica sin spoilers

Cinco años hemos esperado para que Spider-Man Brand New Day nos resuelva la situación de Peter Parker y su alter-ego arácnido, después de los hechos acaecidos en la exitosa Spider-Man No Way Home. Aún así es también un triunfo para su actor protagonista (Tom Holland), el cual se convierte en el intérprete que más veces ha dado vida a este superhéroe en la gran pantalla (cuatro, sin sumar sus apariciones en otros films del universo Marvel).
 
Si contamos en las últimas décadas (dejando aparte al actor Nicholas Hammond, que lo encarnó en la serie televisiva de los años setenta), el primero en ponerse las redes de Spider-Man fue Tobey Maguire, en la trilogía del personaje que hizo Sam Raimi, entre 2002 y 2007, y que se quedó a las puertas de una cuarta entrega que se iba a estrenar en 2011 pero que al final fue cancelada (su fecha la tomó el primer film de Thor dirigido por Kenneth Branagh).
 
Después de eso llegarían las dos entregas de The Amazing Spider-Man (2012 y 2014), que no lograron avanzar más allá de esa cifra (aunque la segunda estaba plagada de guiños que sugerían opciones para seguir explorando el universo arácnido), debido a los pobres resultados que obtuvo la secuela estrenada en 2014. A partir de un breve cameo en la tercera entrega del Capitán América en 2016, Spider-Man dio el salto definitivo al MCU, apareciendo en siete films.
 
Spider-Man: Brand New Day, pasado y futuro arácnido 
 
Más allá de su presencia en la antes citada Capitán América: Civil War, así como en Vengadores: Infinity War y Vengadores: Endgame, el personaje ha disfrutado de una trilogía inicial formada po Spider-Man: Homecoming estrenada en 2017, Spider-Man: Lejos de casa en 2019 y Spider-Man: No Way Home en 2021, a la que se añade esta Spider-Man: Brand New Day, que toma su título del polémico reinicio que tuvo en los cómics, que anuló su boda con Mary Jane.
 
Marvel, muy necesitada de alcanzar el éxito de antaño, se la juega con esta cuarta película de Spider-Man así como las dos cintas próximas de Los Vengadores (Avengers: Doomsday y Avengers: Secret Wars). Se nota que han echado mano de primeras estrellas y se abstienen de correr riesgos que la han llevado a no conseguir repetir esa épica que alcanzaron con Vengadores: Infinity War y Vengadores: Endgame (¡y no será porque no han estrenado cosas desde entonces!). 
 
Más allá de lo que le depare el futuro al arácnido de Marvel (el actor protagonista ya tiene 30 años, por lo que hay rumores de que en una hipotética futura entrega le daría el relevo a Miles Morales, e incluso el propio Tom Holland ha recomendado quien cree él que sería un buen Peter Parker) la única escena tras los créditos de Spider-Man Brand New Day nos ofrece una ¿sugerencia? mediante una simpática aplicación de donde puede que nos lo encontremos pronto...
 
Un nuevo día digno de mención
 
A mi me gustó mucho la trilogía del personaje que hizo Sam Raimi (aunque la tercera fue como fue...), me convenció ya un poco menos las de Andrew Garfield (aún siendo entretenidas) pero no había acabado de conectar con el Spider-Man de Tom Holland en sus dos primeras entregas (demasiado legado de Iron Man y nada de tío Ben), siendo en la tercera estrenada en 2021 (quizás por el factor nostalgia) la que sí me dejó totalmente convencido
 
Pese a todo tenía mis dudas sobre esta cuarta debido a que los rumores situaban a muchos villanos, y ya sabemos que si se meten demasiados, el resultado no siempre convence. En este caso se rumoreó a Bumerang, Tarántula, Lápida, Escorpión e incluso los ninjas de La Mano, así como un Hulk furioso, además de la presencia del Punisher del actor Jon Bernthal. Pero la película presenta (y sorprende) con el personaje al que encarna Sadie Sink.
 
En cuanto a los otros, sin que en ningún momento den la imagen de estar desaprovechados, los más determinantes serían Hulk (porque Peter, debido a los cambios que experimenta, contacta con Bruce Banner) y sin duda alguna Punisher (con un resultado convincente), ya que el resto quedarían en un segundo e incluso tercer plano. Demostrando aquí con acierto y solvencia la vertiente urbana de Spider-Man, se echa en falta menciones a otros como Daredevil.
 
Como yo me aficioné a los cómics de este superhéroe gracias al coleccionable de Planeta-Agostini, en el mismo se recogían sus andanzas en los ochenta, por lo que me gustó la inclusión del personaje al que encarna Liza Colón-Zayas. En cuanto a Ned Leeds y a la MJ de Zendaya, se enfocan nuevas facetas tras lo acontecido en el film precedente. El cambio en la silla de director (Destin Daniel-Cretton, que ya dirigió la de Shang-Chi, toma el relevo de Jon Watts) es todo un acierto.
 
En resumidas cuentas
 
Spider-Man Brand New Day supera las dudas que podía levantar tanto su título como su nuevo responsable tras las cámaras, siendo una de las mejores películas del arácnido de Marvel, en este caso por marcar de forma patente su condición de superhéroe urbano (sin meter multiversos u otros conceptos más grandilocuentes) echándose en falta solo alguna mención a otro superhéroe urbano como es Daredevil (vigente con su serie televisiva).

CALIFICACIÓN: Buena (4/5)

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sábado, 27 de junio de 2026

MINIONS & MONSTERS, homenajes de cine (crítica con referencias)

Que haya ido a ver la película Minions & Monsters puede resultar curioso en mi caso, porque no he visto ninguna de las entregas previas en cine, si no cuando las han emitido en televisión. Estamos hablando de una franquicia que, con esta, llega a su séptima entrega, siendo la presente la tercera de los Minions (las otras cuatro corresponden a Gru: Mi villano favorito). De toda la franquicia la única que tengo pendiente de ver en el momento de escribir esto sería Gru 4: Mi villano favorito
 
Tengo que admitir que de las películas de Gru, ya desde la primera, tampoco me parecen más allá de meros entretenimientos sin pretensiones, y muy orientados hacia el público infantil, con esa especie de versión paródica de los villanos de la franquicia James Bond. Pero ya desde la primera era evidente que los Minions, esos pintorescos secuaces amarillos, con su particular fisonomía y características, eran sin duda lo más rescatable de dichas cintas, por lo que se ha intentado exprimir su éxito por separado, más allá de su presencia en las progresivas secuelas de Gru: Mi villano favorito, siendo la presente el tercer film que tienen por cuenta propia.
 
Los Minions siempre me han parecido una mezcla entre los Pitufos (por ser todos también de un mismo color: azul en los personajes de Peyo y amarillo en estos) con el carácter más anárquico de Bart Simpson (son gamberros y siempre buscan ser secuaces del villano más malvado) y la flexibilidad de los Looney Tunes (les pasa de todo... pero sobreviven a todo). Justo al igual que estos últimos, creo que su humor quedaría más acertado en cortos que no en largometrajes.
 
Es curioso porque de lo que llevo visto de la franquicia hasta el momento ninguna me ha parecido digna de mucho elogio, más allá de lo bien que funciona el caos que traen asociado los Minions en sus actos, siendo su humor slapstick lo más reseñable de las mismas. Por eso me ha sorprendido que aquí los sitúen justo cuando dicho tipo de humor estaba más en boga: en el Hollywood clásico y su transición del cine mudo al sonoro. 
 
Además de ser una inesperada carta de amor a esa época y su forma de encarar las películas, digamos que también hay un claro homenaje a los monstruos de Lovecraft (evidente en los nombres de las dos criaturas a las que libera Goomi). Incluso este último no deja de ser un Cthulhu pasado por un filtro, cual si fuera el Grogu de la saga Star Wars, para de esa manera ofrecer un monstruo encantador y apto para todos los públicos.
 
Otro homenaje, aunque este acertado a medias, sería el de Dort, un robot con ansias de conquistar el planeta, aunque en origen parece más bien un chalado que luego irá tras una defensora del sufragio femenino, y al que los Minions le siguen la corriente. La referencia ahí está en Gort, el invulnerable robot que acompañaba a Klaatu en el clásico Ultimátum a la Tierra que en 2008 conoció un innecesario remake
 
Pero como he citado antes, lo mejor se concentra sin duda en su primer tramo, cuando los Minions se meten en escenas míticas de Tiempos modernos de Charles Chaplin, El hombre mosca con Harold Lloyd, El héroe del río con Buster Keaton, varios cortos de los hermanos Lumière (El regador regado, La llegada de un tren a la estación de La Ciotat y La salida de la fábrica Lumière en Lyon) o el clásico Viaje a la luna de Georges Méliès entre otros.
 
Aún hay más, porque aparte del muy evidente guiño a géneros como el western, el cine negro o al cine de monstruos de la Universal, me asombró incluso que tuviera cabida otro clásico como el Ciudadano Kane de Orson Welles. Todo ello es un popurrí quizás algo caótico, a juego con sus protagonistas, pero admito que logró entretenerme y esbozar varias sonrisas con tanto guiño referencial, así como con las peripecias de los Minions.
 
En su versión original (la vi en pase de prensa) se pueden escuchar las voces originales de actores como Jeff Bridges, Jesse Eisenberg, Christoph Waltz o Trey Parker (este último de la serie South Park) interpretando a varios personajes, junto con el inesperado cameo de George Lucas que se pone voz a si mismo. Se ve que decidió hacer un paréntesis en su jubilación para esta intervención, porque se declara fan de los Minions. 

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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jueves, 25 de junio de 2026

SUPERGIRL, solo un mero entretenimiento (crítica sin spoilers)

Esta Supergirl se supone que está inspirada en el cómic Supergirl: La mujer del mañana de Tom King que me leí de la biblioteca hace un par de años. Asimismo marca el siguiente proyecto para cines de ese nuevo universo DC sustentado por James Gunn después de su versión de Superman del pasado verano de 2025, y previa a la secuela (Man of Tomorrow) que en un principio llegará en verano del 2027. 
 
A priori lo tiene difícil la prima de Superman para tener éxito, ya que su anterior película en solitario que tuvo fue la Supergirl de 1984, que tuvo como protagonista a Helen Slater. Fue un film que en su momento quiso aprovechar el éxito de la franquicia de su primo, que por aquel entonces encabezaba Christopher Reeve, pero pese a un presupuesto de 35 millones no logró recaudar ni la mitad de eso. Aún tendría que pasar cierto tiempo para volver, pero en formato televisivo.
 
Mejor suerte corrieron Laura Vandervoort y Melisa Benoist, ya que encarnaron al personaje en Smallville entre 2007 y 2011 (la primera a nivel secundario) y en la homónima serie Supergirl entre 2015 y 2021 (la segunda, como protagonista). El regreso a los cines estaba cercano, y fue con una versión alternativa de ella como se vio en la película de 2023 Flash, la cual estuvo interpretada por Sasha Calle. El fracaso del film, más el posterior cierre de ese universo de DC (con la secuela de Aquaman) acabó con la posibilidad de continuar.
 
Ojo que tampoco lo tiene fácil esta nueva Supergirl, porque el cine de superhéroes parece haber llegado a su cenit (o que al menos el público no lo hace triunfar como antaño, quizás por cierto empacho). Marvel lo ha notado y este año apunta a lo grande en cines con las nuevas de Spider-Man y Los Vengadores (dos pesos pesados), mientras que el nuevo universo DC lo hace con el presente film y Clayface en octubre.
 
No es por ser agorero, pero el Superman de James Gunn del pasado año, aún acabando siendo la película de superhéroes más taquillera del 2025, su total de 618,7 millones de dólares globales no parece mucho para las expectativas que había. Y las previsiones para este film dan para que uno se pregunte con inquietud si este nuevo universo DC llegará tan lejos como planean sus responsables o, al no alcanzar objetivos, se quedará por el camino. 
 
Una vez vista tengo que admitir que aunque creo que es un film entretenido, también es verdad que quizás podía haber dado más de sí, dejando a uno en ciertos momentos con la sensación de lo que podía haber sido en comparación con lo que acaba siendo. Eso sería lo que ocurre con Lobo, al que encarna con solvencia un Jason Momoa que nació para ese papel... pero al mismo tiempo te deja insatisfecho respecto al poco partido que sacan de él. 
 
En cuanto a la protagonista, hay que reconocer que Milly Alcock ha roto con la versión cándida del personaje en la serie de Melisa Benoist, y se acerca algo a la versión más oscura llevada a cabo por Sasha Calle en Flash. La ventaja es que aquí está mejor desarrollada que en el ejemplo citado, demostrando el amargor de la vida que le ha tocado vivir. Eso es algo más comprensible en los flashbacks que nos vienen a servir de orígenes de esta Kara Zor-El.
 
De todas maneras su presencia en el Superman de James Gunn fue poco más que un mero cameo, mientras que por contra su primo (de nuevo a cargo del actor David Corenwest) está demasiado presente en esta cinta, supongo que para recalcar el contraste de caracteres entre ambos personajes. Aún así aquí queda más claro el origen de Krypto, su apego a Kara y porque está moverá cielo y tierra para salvarlo en este film.
 
Por los avances previos muchos citaban si no sería esto la misma fórmula de Guardianes de la galaxia (la mayor aportación de Gunn al universo Marvel), pero aunque igual pueda tener alguna semejanza, lo que recuerda más por momentos es a la saga Mad Max. De esta toma como su más evidente referencia lo relacionado con el contrabando de esclavas para que los villanos puedan procrear, algo similar a lo visto en la película de 2015.
 
La protagonista está celebrando su 23 cumpleaños emborrachándose en un planeta con sol rojo (para que así le afecte lo que toma) cuando conoce a Ruthye, que quiere vengarse del bandolero Krem que asesinó a toda su familia. Otro detalle a destacar es la relación que se establece entre ambas, que se verán juntas con un objetivo común cuando el citado Krem envenene a Krypto. El problema es que el susodicho como villano tampoco es que deje huella
 
En resumidas cuentas, cuando se acaba de ver Supergirl (que por cierto no tiene ninguna escena tras los créditos) uno se queda con la sensación de que han querido hacer una historia sobre como superar el dolor por una pérdida, algo bastante presente en Kara y Ruthye, pero que el resultado final no logra subir más allá del mero entretenimiento, poniendo en duda, como he citado más arriba, su recepción y el futuro de este universo DC.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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miércoles, 3 de junio de 2026

HE-MAN Y LOS MASTERS DEL UNIVERSO, alargada es la sombra del Thor de Marvel de Taika Waititi (crítica sin spoilers)

Hablar de He-Man y los masters del universo (o tan solo Masters of the Universe en su título original) nos lleva a recordar, a todos aquellos que tuvimos la infancia en la década de los ochenta, todo el universo que generó la empresa juguetera Mattel. Incluso sin ser fan admito que tuve en mi infancia al menos (que recuerde) dos figuras de esta franquicia: el Príncipe Adam (alter ego de He-Man) y Skeletor.
 
En una mezcla entre la fantasía heroica de Conan el bárbaro (y tantos otros ejemplos del subgénero de espada y brujería) con elementos de ciencia-ficción (cuando se creó esta línea de juguetes triunfaba a lo grande la trilogía clásica de Star Wars, que demostró la viabilidad del merchandising relacionado con ella), Masters of the Universe venía a narrar la lucha por el planeta Eternia entre He-Man y Skeletor.
 
Con gran cantidad de secundarios en los frentes de los dos personajes principales, la franquicia se expandió a los cómics (los que en origen venían con cada figura, más luego en DC, Marvel, Image y Dark Horse), así como varias series y películas de animación que van desde los años ochenta hasta la actualidad, aparte de sacar varias líneas de figuras de acción que aumentaban su mitología
 
En acción real no hubo la misma suerte: en 1987 la productora Cannon estrenó una adaptación con Dolph Lundgren encarnando al heroico He-Man y Frank Langella como Skeletor (y una, por aquel entonces, no tan famosa Courteney Cox en un papel secundario, que después se haría más popular con la serie Friends o la saga Scream). La película fue un fracaso de crítica y taquilla, que sumado al fiasco también ese mismo año de Superman IV: En busca de la paz acabó de apuntalar el fin de la productora Cannon. 
 
De todas formas la citada película de 1987 ha conseguido con los años el cariño de cierto sector de fans. En mi caso admito que la he visto por primera (y de momento única) vez hace pocos años en un pase televisivo, y aunque resultaban más o menos evidentes sus carencias (costó 22 millones de dólares y apenas recaudó 17,3), admito que era un más que solvente entretenimiento. Por eso tenía curiosidad ante esta nueva adaptación.
 
También he de admitir que nunca ahondé mucho en este universo, con lo cual al ir a ver esta película la verdad es que no tenía muy en mente sus muchos antecedentes en viñetas y animación, de los cuales si vi alguno sería de manera colateral. Mayormente, tal y como he dicho más arriba, por el recuerdo de que fueron unos juguetes de mi infancia. Si ya se intuye que el film no ha acabado de fascinarme, la verdad es que se acierta de pleno
 
Aún viniendo dirigida por Travis Knight (el director de Bumblebee, la mejor película de la saga Transformers), lo cierto es que su excesivo tono bufonesco me hizo pensar si el responsable era un Taika Waititi aún más desatado que en sus dos films de Thor. Y es que ya que cito al Dios del Trueno de Marvel, de hecho se puede decir que se sigue el estilo de las dos cintas que hizo el citado Waititi, con toques autoparódicos que recuerdan al Flash Gordon de 1980.
 
Eso lleva a que una franquicia que sin duda alguna acierta en la forma (visualmente es espectacular), falla en el fondo: se intenta de una forma tan desesperada infantilizar el resultado, que un espectador con experiencia ve mejor lo que podía haber sido, que lo que acaba siendo. Las imágenes lucen pero la forma y el desarrollo tropiezan, lo que se hace evidente en un Skeletor con una presencia imponente... siempre que no abre la boca para decir alguna chorrada.
 
El recurso de hacer que el protagonista se refugiara en la Tierra cuando era pequeño, y al que ya de mayor toman por loco por lo que dice, sigue todos los tópicos, clichés y estereotipos de esa variante argumental, pero admito que funciona. Es justo en esos momentos cuando hay ese acertado cameo que todos los nostálgicos esperaban, a lo que añadir los guiños en las dos escenas entre los créditos, más todos los que pululan por su metraje.
 
Me imagino que los fans de esta franquicia quedarán contentos (no me imagino una forma más acertada de llevar a acción real a esta línea de figuras de acción), pero como he dicho antes la Eternia que nos muestran bien podría ser el Asgard de Thor, con lo cual a partir de ahí los parecidos son más que razonables. No se ha querido arriesgar con una adaptación más adulta, para que sea accesible a cuanto más público mejor, pero le sobra humor

CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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lunes, 1 de junio de 2026

BACKROOMS, lugares raros y perturbadores (crítica sin spoilers)

De vez en cuando se estrenan films como esta Backrooms, que buscan salirse de los cánones oficiales del terror para mostrarnos otra cosa. Es cierto que en ese género, debido a lo rentable que suele ser, se ha visto de todo, habiendo variantes, como el slasher o todo lo derivado de exorcismos, en la que es difícil sorprender a estas alturas (por no citar los films de criaturas como los vampiros o los zombis, a los que se ha explotado todo lo explotable).
 
Mucho de ese terror tiene ecos del pasado, pero en una sociedad que avanza se puede decir que sus miedos avanzan con ella. De foros, blogs o vídeos de Youtube han surgido historias cortas de terror, que se podrían considerar algo así como leyendas urbanas, recibiendo el nombre de creepypasta. Ahí está el origen de los backrooms (que se traduce como "cuartos traseros"): lugares raros y perturbadores, en donde uno se siente inquieto e inseguro. 
 
Todo ello tiene la definición de "espacios liminales", la cual se refiere a imágenes de despachos, oficinas, escuelas, centros comerciales o pasillos vacíos y silenciosos, sin ninguna presencia humana y algo así como olvidados, lo cual produce sensaciones de extrañeza si uno se viera en ellos. De ahí un joven Kane Parsons, el director de este film, realizó con apenas 16 años unos videos con estética VHS que llamaron la atención de la productora A24.
 
Apenas cuatro años después le han ofrecido transformar el concepto de esos cortos de su canal de Youtube, creados como si fueran found footage (metraje encontrado, como El proyecto de la bruja de Blair y tantos derivados posteriores) en película, contando como protagonista con el polifacético actor Chiwetel Ejiofor. Aquí los backrooms vendrían a ser algo así como un interminable laberinto de luces fluorescentes y paredes amarillentas.
 
Para sorpresa de muchos, si ya las previsiones para su estreno eran optimistas, las mismas se han disparado: costando 10 millones de dólares se evaluaba que conseguiría unos 40 o 50 millones en su primer fin de semana, pero la cifra ha sido de 81 millones en la taquilla americana y 118 a nivel global. Imposible una mejor carta de presentación para su director, que con apenas 20 años su primer film ya huele a franquicia (de la que espero no abusen).
 
Todo lo citado lleva a pensar si esta película es tan buena como aparenta, y la respuesta es sin duda que sí, pese a su (por otra parte) sencillo argumento: todo gira sobre un personaje que descubre una especie de portal a otro lugar extraño, se lo cuenta a su psicóloga (la cual en principio no le cree), pero cuando el protagonista desaparece misteriosamente será ella misma la que cruce el portal, e intente sobrevivir a las perturbadoras rarezas que le esperan al otro lado.
 
Aparte del citado Chiwetel Ejiofor como el protagonista Clark (esforzado vendedor de una tienda de muebles que no rinde lo suficiente, que llegó a tener opciones de arquitecto, pero al que un divorcio y problemas con el alcohol han vuelto una persona resentida y amargada), el otro personaje principal está encarnado por la actriz noruega Renate Reinsve. Ella es la terapeuta de Clark, y en la segunda mitad del film viene a ejercer un personaje con ecos de final girl
 
Pese a dicho calificativo (a título personal), que nadie se espere los recursos convencionales del terror como género: esta película se decanta más por ser perturbadora y extraña que por dar los típicos sustos y muertes sangrientas a los que está acostumbrado el publico más general, al que quizás le pueda decepcionar. De hecho hay una pareja secundaria cuyo destino se intuye, pero que en ningún momento se muestra en primer plano... 
 
Como es lógico, el final deja las suficientes preguntas en el aire como para que al menos una próxima secuela responda (o no) alguna de ellas. Por lo demás se puede decir que Backrooms es un laberinto pesadillesco en el que se refleja lo peor de cada uno (atención a la versión deformada de cierto personaje) y que funciona, según citan en el mismo film, como si fuera un "algo" que recuerda cosas, pero sin saber concretar los detalles.  

CALIFICACIÓN: Buena (4/5)

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martes, 5 de mayo de 2026

LAS OVEJAS DETECTIVES, blanco misterio ovino (crítica sin spoilers)

Admito que la primera sensación ante algo como esta película, que lleva por título Las ovejas detectives, puede ser incertidumbre por si merece la pena (o no) algo con semejante nombre. En mi caso también tenía mis reservas, lo admito, pero fue ver el tráiler y darme cuenta de que merecía que le diera una oportunidad. Además también me sirvió para percatarme de que ya había visto la novela en la que se basa este film por la biblioteca, pero la había descartado por disparatada.
 
Soy el primero en disfrutar en mayor o menor medida con los relatos de misterio, en los cuales hay un protagonista que suele escarbar las pistas para lograr desentrañar lo que ha sucedido. Como un ejemplo clásico siempre se cita al mítico Sherlock Holmes, aunque han sido muchos (y variopintos) los detectives e investigadores que se han visto inmersos en todo tipo de intrigas. Pero es que esta historia ¡propone a ovejas en tales funciones!, lo cual admito que de entrada choca bastante.
 
Eso fue lo que me llevó a descartar de forma prematura la novela Las ovejas de Glennkill de Leonie Swann, una obra editada hace casi dos décadas en el mercado literario español y que por fin leí hace pocos meses de la biblioteca. Con lo visto en los anticipos, en mi reseña ya dejé claro que lo que pensaba que podía ser algo descabellado quizás si funcionase. El éxito de la novela llevó a que incluso tuviera una secuela literaria (¡Que viene el lobo!), que leí poco después.
 
Con la experiencia reciente que hay en los whodunits tras la trilogía (de momento) de Puñales por la espalda, más lo visto por anticipado que puede recordar a Babe, el cerdito valiente y tantos otros films con animales parlantes que surgieron a raíz de su éxito (se llevó el Oscar a los mejores efectos visuales de aquel año) me llevaron a pensar que con lo que se ha evolucionado en ese campo, no habría problemas a la hora de recrear bien esta premisa.
 
Y es que Las ovejas detectives, adaptación de la obra antes citada, nos cuenta como un pastor (Hugh Jackman) les lee a su rebaño de ovejas todos los días, pensando que le entienden. Pero un día dicho pastor aparece muerto, y será su rebaño quienes intentarán resolver el misterio de quien ha sido el culpable de ese asesinato (según deducen ellas), con toda la experiencia que creen haber logrado por todo lo que les leyó mientras aún vivía. 
 
No seré yo quien niegue que si superas el desconcierto inicial ante las ovejas parlantes (lo que se puede hacer ya vistos los avances previos), la película es tan entretenida como encantadora, ya que las protagonistas principales son el rebaño, siendo los humanos unos personajes esbozados con los estereotipos de rigor para que puedan ser considerados sospechosos en un mayor o menor grado (aunque hay giro final sorprendente cuando se desvela la verdad).
 
Y es que esta película se toma licencias respecto a la novela, que acercan el resultado final a una mezcla entre los dos títulos que he citado antes: Babe, el cerdito valiente y Puñales por la espalda. Mientras que en el libro se decantaban por un giro trágico con toques dramáticos, aquí se sigue el esquema básico del whodunit, con demostración final por parte de Tim Derry (el policía local) de quién sería el responsable y lo que le llevó a hacerlo. 
 
El citado agente de la ley (a cargo de Nicholas Braun) de tan prudente que quiere ser casi parece tonto, pero siguiendo las pistas que le "insinúan" las ovejas (que se comunican entre ellas, pero no con los humanos) conseguirá revelar la verdad. Por su parte el rebaño aprenderá a salir de su "zona de confort" (el prado) y lidiar con sus emociones en vez de olvidar para no sentir (esto último una vez visto el film se entiende a lo que me refiero).
 
En resumen Las ovejas detectives sería un acertado entretenimiento con un guion blanco y apto para todos los públicos, que se resuelve al estilo de los cozy mistery (tipo Se ha escrito un crimen y similares), planteando una divertida y emotiva historia rural. Quizás, al igual que le pasaba a la novela, le sobra metraje (la hubiera dejado entre 90 y 100 minutos; dura 109), pero eso no le impide ser una reconfortante película feel-good en toda regla.
 
Curiosidad: en estos tiempos de escenas poscréditos a la que nos ha acostumbrado Marvel (y otros), en este caso es una de las ovejas quien tiene una frase al final de los mismos, que tampoco aporta nada trascendental pero sirve simplemente para esbozar una sonrisa de complicidad tras lo visto en el film. Y ojo al inicio de la película y el león clásico de la Metro Goldwyn-Mayer... 

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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martes, 28 de abril de 2026

STRANGERS: CAPÍTULO FINAL, mal acabamos... (crítica sin spoilers)

Con esta Strangers: Capítulo final (o el original The Strangers: Chapter 3) finaliza la trilogía que se le antojó de hacer a Renny Harlin después de lo mucho que le impactó el film de 2008 Los extraños de Bryan Bertino. Aquella era una película correcta y más o menos entretenida, pero tampoco iba mucho más allá de eso (su secuela dio fe de ello), por lo que estirar el chicle para tres entregas se antojaba demasiado.
 
Pero bueno, ya sabemos que hoy en día prima la rentabilidad por encima de todo, y cuando Harlin hizo la propuesta, alguna "mente brillante" razonó que no era tan mala idea, y decidió sacarla adelante. Todos sabemos lo rentable que es el terror, por lo que invertir menos de 30 millones de dólares para la trilogía completa (unos 8,5 millones de presupuesto por film aproximadamente), parecía negocio redondo.
 
Y ojo, porque el resultado sí que ha sido provechoso: el primer capítulo logró poco más de 48 millones, el segundo bajó hasta los casi 22 y este tercero un poco más de 10,5 millones, con lo cual hace un global de 80 millones de dólares. Pero sería muy evidente la palpable caída de recaudación de una entrega a la siguiente, lo que unido a unas críticas tirando a nefastas han dejado esta trilogía a la merecida altura del betún.
 
En mi caso he intentado ser magnánimo, y admito que el Capítulo 1 funciona como mero remake de la película original, sin tampoco aportar nada nuevo de especial relevancia, mientras que el Capítulo 2 parecía al menos innovar algo al cambiar de temática (de "home invasion" a "survival horror"), pero sin tampoco aportar nada digno de mención. Como esta trilogía se rodó del tirón entre agosto y octubre del 2022, las previsiones para este tercer film no es que fueran buenas...
 
Si valoramos toda la trilogía en perspectiva una vez visto este ¿último capítulo? (porque como ocurre siempre en el terror, se busca cualquier excusa para volver una y otra vez sobre terrenos conocidos) la decepción no puede ser más grande. Lo que en la película de Bertino como mínimo funcionaba, Harlin lo ha dilatado y maximizado de forma innecesaria, quedando en conjunto la indiferencia y el desdén como lo que mejor ejemplifica el resultado final de esta operación.
 
Este capítulo tercero comienza justo cuando acabó el anterior, en el vemos que Maya (la protagonista, a cargo de la actriz Madelaine Petsch) asiste escondida a lo ocurrido con uno de los asesinos enmascarados del trío que la acosa, pero en lugar de huir a toda leche no se le ocurre otra cosa que vagar sin rumbo fijo, por lo que tarde o temprano vuelve a caer en las manos de sus ¿verdugos? Atención a la insípida escena de la iglesia, cuya concepción y desarrollo es esperpéntico.
 
Si la primera película era "home invasion" y la siguiente "survival horror", este tercer capítulo se decanta por la vertiente del thriller persecutorio, con además un tramo final que sería el enésimo y rutinario ejemplo de historia de venganza, con la salvedad de que en este caso no importa que se puedan invertir las tornas de golpe y porrazo, todo ello a causa de un desarrollo de personajes nulo, cuando no directamente ridículo y vergonzoso.
 
Por citar un ejemplo sin desvelar spoiler, digamos que entre los nuevos personajes que pululan por la historia hay uno que es negro, y sin que sea racismo por mi parte (ya que es un tópico típico de este tipo de películas) ya supones que no durará vivo mucho. Ahora que lo que resulta delirante e inverosímil, ya adelantado en el material promocional previo, es que los enmascarados intenten que Maya se una a ellos (lo quiera o no) solo por lo que está resistiéndose a morir. 
 
Se incluyen varios flashbacks que pretenden darle contexto a estos asesinos (cuando el film original dejó patente que eso no importa), situados algunos en un motel de carretera, como si no supiésemos desde hace mucho tiempo que eso es todo un escenario tópico para que en un film así pasen cosas malas. Al final esta tercera entrega confirma que esta trilogía era absurda y una total pérdida de tiempo, con nada digno de mención en este supuesto cierre.

CALIFICACIÓN: Mala (1/5)

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jueves, 16 de abril de 2026

LA MOMIA DE LEE CRONIN, interesante mezcla de conceptos genéricos en una disfrutable película de terror (crítica sin spoilers)

¿Es un poco presuntuoso que La momia de Lee Cronin tenga ese título, marcando el nombre de su guionista y director como si fuera alguien de renombre? Aunque no se trata ni mucho menos de su primer trabajo, hasta ahora la obra de más repercusión de su responsable había sido Posesión infernal: El despertar, la destacable secuela de la saga iniciada por Sam Raimi y que se hizo popular por su actor fetiche: Bruce Campbell.
 
De todas maneras me imagino que el título quiere diferenciarla bien de las otras momias más o menos recientes. Por un lado el film de 1999 con Brendan Fraser y Rachel Weisz (que dio lugar a dos secuelas en 2001 y 2008, con una más en proyecto). Por lo menos su primera entrega, se "vendió" como un remake del film clásico de 1932, pero resultó ser más bien un sucedáneo de aventuras al estilo de Indiana Jones.
 
La otra momia de mayor repercusión en los últimos años fue la de 2017. Se pretendía que fuera el inicio del Dark Universe, un intento por parte de la Universal para lograr tener un universo compartido por sus monstruos clásicos, al igual que el de los superhéroes de Marvel. Ese film fracasó entre crítica y público, pero la productora lo ha vuelto a probar de forma más modesta y desigual suerte con El hombre invisible y Hombre lobo.
 
Aún así, y sin relación con lo citado ya que la productora de esta película es Warner y no Universal, se presenta esta nueva versión de la momia... por así decirlo. Y es que el presente film tiene más parecidos con El exorcista que con el más tópico estereotipo que uno imaginaría sobre momias (es decir, muertos revividos envueltos en vendas). En ese sentido su título en el mercado latino (La posesión de la momia) puede ser mejor indicativo de lo que uno se puede encontrar aquí.
 
Sorprende de entrada una duración un poco superior a las dos horas (el cine de terror suele funcionar mejor cuando es más breve), pero tengo que admitir que la disfruté en todo momento. La mano de James Wan (responsable de todo lo que se ha generado de Expediente Warren) y Jason Blum (también famoso por las varias franquicias de terror de las que ha sido productor) se nota en el mejor sentido, bajo sus sellos Atomic Monster y Blumhouse Productions.
 
El film comienza con un prólogo en el que una familia egipcia comprueban "algo" que tienen escondido en el sótano, pero la comprobación sale mal. Después nos trasladan a El Cairo, en donde están el periodista americano Charlie Cannon (Jack Reynor) y su mujer Larissa  (Laia Costa) que es enfermera. Allí viven junto a sus hijos Katie y Sebastian, sin imaginarse que la niña está siendo engatusada por una desconocida, ya que ha sido marcada como objetivo.
 
En un momento inesperado Katie desaparece, sin dejar ninguna pista más allá de que la responsable ha sido una mujer que se esfuma sin dejar rastro. Pasan ocho años y la familia Cannon intenta sobreponerse de la pérdida en Alburquerque, donde viven con su nueva hija Maud (Larissa estaba embarazada cuando Katie desaparece), y un ya preadolescente Sebastian, aún con el trauma por la desaparición de su otra hermana.
 
Pero cuando se habían perdido todas las esperanzas, reciben una sorprendente llamada desde El Cairo: ha aparecido Katie viva dentro un sarcófago y envuelta como una momia. Lógicamente su situación no es buena, ya que se encuentra en un estado catatónico (la actriz Natalie Grace hace un papel digno de la Linda Blair de El exorcista), pero su familia decide llevarla con ellos, con la expectativa de que un ambiente familiar la podrá curar.
 
Más pronto que tarde se darán cuenta de que algo pasa... y no precisamente bueno. Empezarán a sucederse todo tipo de situaciones perturbadoras, violentas y retorcidas (para disfrute de los amantes del gore más grotesco, con ecos de la saga Posesión infernal), que afectarán a todos los miembros de la familia Cannon, incluida la religiosa abuela Carmen, la madre de Larissa, encarnada por la actriz mexicana Verónica Falcón.
 
En resumidas cuentas esta película funciona bien porque lejos de conformarse con el estereotipo de la momia (algo así como un zombi con vendas), o enfocarlo desde un punto de vista parecido al de los films con Brendan Fraser (más aventura que terror), se decanta por la sugestiva idea de poner una entidad demoníaca que bien podría ser deudora de un film de horror católico, pero situando su origen en el Antiguo Egipto

CALIFICACIÓN: Excelente (4,5/5)

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martes, 14 de abril de 2026

LA AHORCADA, amor obsesivo desde el más allá (crítica sin spoilers)

La película La ahorcada sería la adaptación de la novela del mismo título, escrita por la autora Mayte Navales. Pero en sí en su momento lo que me llamó la atención fue su póster, realmente impactante con la imagen del difunto personaje a cargo de Amaia Salamanca en una bolsa de cadáveres, el cual me hizo recordar a uno de los que tuvo la primera entrega de Smile. Aparte de la mencionada "similitud" no guardan ningún otro punto de conexión.
 
Y es que esta película trataría, más allá de su temática fantasmal, sobre el amor tóxico. En este caso sería el de Rosa Martín (Amaia Salamanca) cuando se da cuenta que Fran (Eduardo Noriega) quiere cortar la relación que mantiene con ella. Como no lo acepta, no se le ocurre otra cosa que ahorcarse en el árbol de la casa donde él mismo, seductor empedernido, lleva a sus conquistas cuando no le toca la custodia compartida de sus dos hijas.
 
Lo que vendría a ser un acto de venganza póstumo por parte de Rosa resulta no tener límites, ya que queda anclada al árbol en el que se mató, con lo cual su espíritu vaga por esa casa. Lógicamente eso le servirá para maquinar su revancha por ser la amante despechada, en una historia en la que se mezcla realidad y fantasía onírica. Tiene el referente de El ruiseñor y la rosa de Oscar Wilde, muy evidente ya que una hija de Fran le pone ese nombre (Oscar) a su ruiseñor.
 
Tengo que reconocer que de los dos nombres más populares de su elenco, Amaia Salamanca convence más que un Eduardo Noriega que no deja de representar a un personaje que bien podría hermanarse con otros previos suyos, como los de Tesis o Abre los ojos. Ella, en cambio, se nota que disfruta en su papel de villana, con lo cual sabe mal el destino que le dan, que me parece injusto justo por su fuerza interpretativa.
 
Como el terror es un género del que se ha abusado hasta límites exorbitantes, esta película no puede evitar el circular por "terrenos comunes" a dicha temática: la casa con fantasma, la médium que intentará poner fin a la situación, la niña que percibe cosas, la venganza de ultratumba, etc. Son todos ellos detalles que uno va identificando paulatinamente, y pese a que algunos están mejor utilizados que otros, la sensación que deja es que no hay nada nuevo aquí.
 
Otro detalle un tanto discutible es que Rosa, el personaje de Amaia Salamanca, se supone que es una cantautora conocida con el nombre artístico de... ¡La Ahorcada!. La verdad es que no sé como se reflejará en la novela, pero en la película es un detalle que parece un tanto rebuscado y te hace pensar si te están vacilando. Asimismo en su tramo final se cambia de forma abrupta la percepción del relato, volviendo a colocar todo de manera un tanto discutible.
 
Es posible que en la obra literaria todo esté mejor resuelto, pero da la sensación de que a la hora de apañar el guion se han dejado por el camino multitud de detalles que podrían haber servido para dar contexto a una historia con la que es difícil empatizar. No me extrañaría nada que esta misma historia, adaptada a un formato de serie televisiva o a una película un tanto más extensa hubiera dado un resultado más optimo, desarrollando detalles que daban para más.
 
Quizás se tendría que haber optado por darle este material a un director más cercano a ese tono de novela gótica que tiene el relato, ya que su responsable es Miguel Ángel Lamata, a quien se le recuerda sobre todo por comedias. De todas formas, más allá de su pareja principal, destacaría a la pequeña actriz Cosette Silguero, que encarna a Patti, la hija menor de Fran, saliendo bastante airosa de un personaje que pedía a gritos un mayor desarrollo. 

CALIFICACIÓN: Regular (2/5)

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  • FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB y FilmAffinity.
  • FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 22 de abril de 2026

viernes, 10 de abril de 2026

EL DRAMA, inestabilidad prematrimonial (crítica sin spoilers)

Esta El drama sería la primera de las cuatro películas con una fecha de estreno ya confirmada que veremos estrenadas este año 2026 con Zendaya. En este film quien la acompaña es el actor Robert Pattinson, mientras que en verano la veremos en Spider-Man: Brand New Day junto a su pareja en la vida real (el actor Tom Holland), y el año acabará con ella junto a Timothée Chalamet en Dune Part Three.
 
Aún siendo algunos éxitos bastante previsibles, el proyecto más ambicioso en el que se la podrá ver este año es La Odisea de Christopher Nolan. Se trata de la nueva obra del director de Oppenheimer justo después del éxito, tanto de crítica como de público (compitiendo con Barbie y triunfando en los Oscars de ese año), que tuvo esa película centrada en el controvertido "Padre de la bomba atómica".
 
Todos ellos son títulos bien variados en cuanto a temática como para que Zendaya vuelva a demostrar que es algo más allá de sus inicios como chica-Disney o de ser la cara visible de cierta y muy popular casa de cosméticos y perfumes de lujo francesa. De hecho ya ha sido bastante aclamada también por la serie Euphoria, con la cual ha ganado dos premios Emmy y un Globo de Oro entre otras menciones.
 
Pero ya centrándonos en esta película, la productora A24 plantea un detalle que voy a intentar cumplir de la manera más escrupulosa, ya que admito que al verla sin tener más allá que mínimas dosis de información de lo que iba a ver, encuentro que la he disfrutado más de lo que probablemente lo haría alguien que ya sepa por anticipado cual es el drama al que hace referencia su título, y en el que se centra toda la película. 
 
También es curioso que llamándose como se llama no sea exactamente lo que dice ser, o lo que quizás pueda aparentar por su material promocional: una enésima comedia romántica de las que el público ha visto multitud de todo tipo y condición. Ojo, porque en sí tiene tanto de comedia como de drama, pero este film sería el vivo ejemplo de esas películas a las que no puedes catalogar de una sola forma, sobre todo por el leitmotiv sobre el que gira todo.
 
Los protagonistas de esta historia son Charlie (encarnado por un nervioso Robert Pattinson) y Emma (a cargo de Zendaya), ambos la viva imagen de lo que sería una pareja joven y atractiva, que están preparando su próxima boda. Todo parece ir bien, pero de repente sucede algo que trastoca a los personajes, cambiando la valoración que tienen unos sobre otros debido a lo que se ha revelado, y que llevará la situación hasta el límite.
 
Lo que ocurre, sin revelar ningún spoiler, sería que en una intrascendente cena con unos amigos, mientras están probando el catering para la boda, el hecho de quizás pasarse de la raya con el vino les lleva a plantear un reto: ¿qué fue lo peor que hiciste en tu vida? De forma insospechada sale a la luz cierto secreto que había permanecido oculto hasta entonces, y que lleva a que se resquebraje lo que hasta el momento parecía una relación idílica.
 
Pese a que por mis palabras se pueda interpretar el enésimo caso de infidelidades del pasado, la cosa no va precisamente por ahí, ya que lo revelado sirve para cuestionar también un problema muy presente en la sociedad norteamericana. Eso es el detonante no solo para que a la pareja protagonista se les abra un abismo emocional, sino también para que sus amigos vean el problema desde el punto de vista de alguien afectado por una situación similar.
 
Esta película, escrita y dirigida por el cineasta noruego Kristoffer Borgli, consigue que mediante esa inesperada revelación la historia ofrezca ciertas dosis de comedia, ya que uno de los personajes principales no conseguirá procesar lo revelado, generándole todo tipo de dudas. Esa tensión irá en aumento hasta que al final la prevista boda se convierta en un escenario caótico, en esta acertada sátira social con discutible (a mi gusto) opción final a la esperanza.  

CALIFICACIÓN: Entretenida (3,5/5)

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