CALIFICACIÓN: Excelente (4,5/5)
- FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB y FilmAffinity.
- FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 17 de abril de 2026
- Galería de posters por este enlace.
CALIFICACIÓN: Excelente (4,5/5)
Pero en este caso habría un matiz: esta sería la nueva colaboración del director mexicano con Netflix, a los que les ha aportado su magistral versión de animada de Pinocho o la destacable serie antológica El gabinete de curiosidades de Guillermo del Toro, donde partiendo de una idea original suya eran varios directores los que se encargaban de los ocho episodios de su, de momento, única temporada. A eso hay que añadir el universo animado de Trollhunters.
Ser material para Netflix descarta, por tónica general, que se estrene en salas de cine, por lo que muchos temían que este Frankenstein no pudiera verse de esa manera. Pero Netflix, como ya ha hecho en anteriores ocasiones, sí ha permitido un estreno limitado con el que poder disfrutar esta película, y de camino probar suerte en la temporada de premios que se avecina (y una vez vista, sin duda hace méritos para conseguir unos cuantos).
Desde que se editó en origen en 1818 (de forma anónima, ya que no fue hasta la edición de 1823 que constó el nombre de su autora) la inmortal obra de Mary Shelley, Frankenstein o el moderno Prometeo ha tenido infinidad de adaptaciones en todos los medios, incluido el cine. La más mítica, que no por ello la más fiel, fue la de 1931 dirigida por James Whale y con Boris Karloff encarnando la imagen más icónica de la criatura.
En mi caso le tengo cierto aprecio a la de 1994 dirigida por Kenneth Branagh, y que surgió tras el éxito dos años antes del Drácula de Coppola, aunque careciendo del éxito de esta última (lo que cerró en aquel momento la opción de adaptar otros monstruos del imaginario de terror). En su momento la vi de estreno en cines, resultando fastuosa y con una banda sonora magistral de Patrick Doyle (destacando el potente tema The Creation).
Con un personaje tan icónico dentro de la cultura popular, ¿que podía aportar ahora Guillermo del Toro? Sobre todo su pasión, la pasión de aquel chaval mexicano de 7 años que vio por primera vez el clásico de James Whale, o que a los 11 pudo leer la novela original, quedándose fascinado. Su Frankenstein se presentó en la reciente edición del Festival de Venecia, mismo certamen donde en 2017 recibió el León de Oro por la antes citada La forma del agua.A nivel global este nuevo Frankenstein resulta magistral de forma abrumadora: su estética, su ambientación, su banda sonora o su fotografía son algunos de los detalles sublimes por los que destaca, haciendo mérito más que suficiente para su (escueto) transito por salas de cine. Quizás su hándicap más evidente estaría en una duración de 149 minutos, dividida en un breve preludio y dos partes: una para para el relato de Víctor y la otra para el de la Criatura.
Manteniendo un buen ritmo (lo cual no resta que podía haberse aligerado su metraje), uno pensaría que habida cuenta de todas las versiones previas (que van desde lo sublime a lo deleznable), esta adaptación lo tendría complicado. Pues no, ya que acaba siendo la mejor de las últimas décadas, honrando el espíritu de la obra de Mary Shelley (aún siendo evidente el sello autoral de su director), a la vez que plantea una reflexión filosófica sobre el concepto de ser humano.
Y todo ello con un reparto brillante y totalmente entregado, destacando Oscar Isaac como Víctor Frankenstein y Jacob Elordi como su Criatura. Ambos representan las dos caras de una misma moneda: el primero sería un visionario educado por un padre déspota, lo que hace de él una persona arrogante e insensible. La Criatura, por su parte, se asombra por la belleza de las cosas y busca cariño, pero encuentra crueldad, incluso por parte de su progenitor.
Guillermo del Toro deja claro quien sería el verdadero monstruo al hacer que Elizabeth (Mia Goth), prometida del hermano de Víctor (y a la que este mira de forma indebida, teniendo en cuenta que será su futura cuñada) sea capaz de conectar con la Criatura más que quien le insufló vida. Puede haber ahí un cierto eco de la relación entre la protagonista muda y el hombre-anfibio que mostró el mexicano en la antes citada La forma del agua.
En resumen esta nueva versión de Frankenstein sería otra obra maestra de Guillermo del Toro, que combina con acierto todos sus elementos, ofreciendo un resultado tan respetuoso con la esencia del original literario, como coherente con la filmografía de su director. Entre sus múltiples referencias citar que el diseño de la Criatura está basado en el que hizo de ella Bernie Wrightson para la adaptación ilustrada de la obra de Shelley.
CALIFICACIÓN: Excelente (4,5/5)
Aunque el universo Marvel en los cómics empezó con Los 4 Fantásticos, no han tenido igual suerte en las diferentes adaptaciones que se han estrenado en las últimas tres décadas. Bueno, lo de "estrenado" sería un eufemismo en el caso de la primera en 1994, una producción de Roger Corman hecha solo por no perder los derechos, y que no llegó a las salas de cine. Sí lo hizo una década después (en 2005) la que para muchos (entre los que me incluyo) fue la primera adaptación que veían de los personajes, dirigida por Tim Story.
Su éxito (por aquí mi crítica) llevó a una rápida secuela justos dos años después (por aquí mi crítica). Pero la misma sólo confirmó que eran títulos discretos y menores, que no hacían ningún honor a lo que se merecían estos personajes. Por ello el cuarteto fantástico volvió al ostracismo hasta una década después.
En 2015 llegó 4 Fantásticos (mi crítica por este enlace), y ahí quedó de nuevo claro que como sólo se hacía con la intención de no perder los derechos, pues la cosa salió como salió: no es un horror... pero dista eones de ser como mínimo entretenida. Mal resultado y volvieron los personajes al banquillo a esperar una nueva oportunidad.
Aprovechando que la compra de Fox por parte de Disney llevó a que estos últimos pudieran disponer de esta franquicia y la de los X-Men, a la espera de que los mutantes de Marvel empiecen su andadura en el Universo Cinematográfico Marvel, ahora nos llega Los 4 Fantásticos: Primeros pasos, dirigida por Matt Shakman (responsable de la serie de televisión Wandavision (Bruja Escarlata y Visión), la primera y una de las mejores de la escisión televisiva del universo Marvel). En su reparto Pedro Pascal como Reed Richards, Vanessa Kirby (sin relación con Jack Kirby, co-creador del cuarteto) como Susan Storm, Joseph Quinn como su hermano Johnny Storm y Ebon Moss Bachrach como Ben Grimm, o (respectivamente) Mr.Fantástico, La Mujer Invisible, La Antorcha Humana y La Cosa.
De las discutibles versiones de este cuarteto llevadas a cabo en 2005 y 2007 admito que el Reed Richards encarnado por Ioan Gruffudd no me disgustó en aspecto, ya que le veía muy apropiado para el personaje. En su momento, cuando todo el mundo esperaba la nueva versión del grupo, se comentó que el más adecuado sería John Krasinski como Reed y su mujer en la vida real Emily Blunt como Susan Storm (como de hecho lo han sido en la saga Un lugar tranquilo). Escuchando a los fans el citado Krasinski ya fue un Reed alternativo en Doctor Strange en el Multiverso de la Locura, pero para sorpresa de muchos (yo mismo por ejemplo) al final el elegido fue Pedro Pascal.
El citado actor ha alcanzado la fama por ser el protagonista de la serie televisiva The Mandalorian, derivada del universo Star Wars, y quizás fuera por ello (unido a su omnipresencia en multitud de proyectos vigentes o más o menos recientes: The last of us, Gladiator II, Juego de Tronos, Narcos, etc.), que no me acababa de convencer su elección. Craso error: su Reed Richards es fiel al personaje, y aunque su aspecto no sea 100% fidedigno (por ese bigotillo tan característico del actor, del que sólo se desprendió para ser Maxwell Lord en Wonder Woman 1984), su interpretación de Mr.Fantástico en esta película es bastante acertada.Otra sorpresa ha sido Vanessa Kirby (que pese al apellido, no tiene relación con Jack Kirby, cocreador del cuarteto junto a Stan Lee). Dicha actriz es bastante solvente, y me imaginaba que su Susan Storm sería más meritoria que la llevada a cabo por Jessica Alba en las dos películas de los 2000, donde su mayor atractivo radicaba sólo en su físico. Efectivamente ha sido así, y su personaje aquí es otra fiel recreación de la esencia de la Mujer Invisible en los cómics, en este caso lidiando entre sus vertientes como mujer, superheroína y madre. Destaca en esto último de forma especial, y sobre todo en cierto discurso aleccionador con el que (sin spoilers) convence a los que tenía en contra.
La Cosa y La Antorcha Humana también resultados acertados, siendo el primero (ahora sí) un acertada recreación de su homónimo en las viñetas, mientras que el segundo evoluciona un poco sobre la imagen de niñato que a veces tiene (y que le dio Chris Evans en las dos películas de los 2000) cuando desentraña el misterio sobre el heraldo de Galactus. Respecto a este, que Silver Surfer no sea Norrin Radd sino Shalla-Bal es un cambio aceptable y bien resuelto en el apartado visual, aunque algo más escueto en el emocional. Bravo también por esa utopía retrofuturista de los años 60 donde sucede todo, la Tierra 828 (como homenaje a Jack Kirby, ya que sería el mes y el día en que nació: 28-8-1917).
Espero que en algún momento futuro se vuelva a ese escenario, ya que me parece realmente fascinante y deja con ganas de más. Eso mismo también ocurre con Galactus, el ¿villano? de la función, algo que pongo entre interrogantes porque saben captar su esencia de fuerza de la naturaleza, más allá del bien y del mal. Consigue ser (ahora sí) una acertada recreación del de los cómics, superando a la decepción de la película de 2007, donde era una mera nube cósmica. Además este film coincide, con la reciente Superman, en narrar los orígenes en flashbacks para ir directos a la acción, pero en este caso sin deudas con el Universo Cinematográfico Marvel, siendo una aventura del todo independiente.
Al igual que pasó con el film de James Gunn dedicado al kryptoniano de DC, en este caso Matt Shakman ofrece también un mundo y unos personajes fascinantes, quedándose uno con las ganas de saber más de ellos. Lo mejor de esta película es que si Stan Lee y Jack Kirby aún estuvieran en este mundo, sin duda alguna (y con razón) se podrían sentir orgullosos de haber inspirado algo así. Sus 115 minutos se hacen incluso cortos, logrando un destacable drama familiar dentro del género de superhéroes, en el que se evalúa la disyuntiva entre la pérdida de un hijo o la pérdida de todo tu mundo. Sin duda la mejor película del año en dicha temática, y una de las mejores de su ya extenso universo.
CALIFICACIÓN: Excelente (4,5/5)
ROBOT DREAMS
Quiero entonar el mea-culpa, ya que cuando se estrenó Robot Dreams el pasado 6 de diciembre del 2023 no me decanté por ella al prejuzgar MAL (pido perdón) que tenía pinta de ser demasiado infantil. Pero posterior a eso he visto como no ha hecho nada más que encadenar menciones y premios por todas partes, incluida la nominación al Oscar a mejor película de animación del año, con lo cual cuando vi en la biblioteca en la sección infantil la reciente novedad de la novela gráfica en la que se basa (de Sara Varon), decidí que era momento de cumplir por partida doble. La cuestión es que si la historia en viñetas ya es muy buena, la adaptación (al poder comparar una con otra) es esencialmente EXCELENTE, siendo de esos rarísimos casos en los que se coge una obra para adaptarla a otro formato y el cambio resulta tan digno como mucho mejor de lo esperado. Mis torpes prejuicios previos podían estar "justificados" por una animación algo naif, pero que resulta todo un acierto para el homenaje hacia el Nueva York anterior al 11S que realiza su director, Pablo Berger.
La grandeza tanto del cómic inicial como de su adaptación está en la humanidad que destila por todos sus poros, más allá de que los personajes sean animales antropomórficos y androides, hasta el punto de que su ausencia de diálogos (las imágenes ya transmiten las emociones) la hace accesible a todo tipo de público, seas de donde seas o como seas. Tratando temas tan actuales como la soledad y los problemas para establecer lazos sociales con cierta entidad, la película se centra en Perro, que ansiando tener un amigo en el Manhattan ochentero en el que vive, decide comprarse un robot con el que establecerá una entrañable amistad. Lamentablemente un inesperado incidente (y el no poder subsanarlo) hará que ambos amigos tomen rumbos diferentes en sus vidas, si bien Robot soñará con volver al lado de Perro. Y si alguien se piensa que habrá un previsible final feliz, ahí sorprende con un giro que me recordó al final de LaLaLand, en el hecho de admitir que la vida puede dar muchas vueltas, pero que siempre quedará el agradable recuerdo de aquello que compartimos.
La novela gráfica de Sara Varon expresa eso mismo pero de una manera más generalista, lo cual no está mal pero permite una menor implicación del lector adulto, que lo puede asumir como una sencilla fábula o algo similar. Pero la traslación que hace Pablo Berger y todos los responsables de esta película es magnífica porque está plagada de guiños muy específicos a una época muy específica (por ejemplo a la serie Alf por citar apenas uno) que emocionan a todos los que vivimos nuestra infancia en la década de los ochenta. A ello hay que sumar otros guiños tan curiosos como simpáticos (Perro está leyendo Cementerio de animales de Stephen King), un auténtico y palpable amor por el cine (ver todo lo referente a la versión clásica de El mago de Oz), así como otros detalles ampliados y mejorados, que si ya son notables en papel (aunque menos concretados y desarrollados), en película resultan unos rotundos aciertos que enseguida encandilan a cualquier espectador, lo cual justifica con creces todas las alabanzas y premios que está cosechando esta OBRA MAESTRA.
CALIFICACIÓN: Excelente (5/5)