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lunes, 15 de junio de 2026

MICHAEL, insulso biopic de un cantante mítico (crítica sin spoilers)

He recuperado el film Michael un par de meses, más o menos, desde su estreno (que fue el pasado 22 de abril), ya que aunque no fui a verla en su momento, tenía curiosidad pese a que tampoco me puedo catalogar como un apasionado fan de Michael Jackson, aunque me guste su música. De hecho también tenía curiosidad por ver como iba esta "moda" que hay desde el triunfo de Bohemian Rhapsody, tras la cual ha habido gran cantidad de biopics musicales de todo tipo.
 
Solo por citar unos ejemplos, tras el éxito del film sobre Freddie Mercury en 2018 (hay que recordar que Bohemian Rhapsody logró ganar, entre otros galardones, 4 Oscars a mejor montaje, sonido, edición de sonido y actor para Rami Malek por encarnar al lider de la banda Queen) habría que citar que ha habido biopics para Elton John (Rocketman), Elvis Presley (Elvis), Robbie Williams (Better Man), Bob Dylan (A Complete Unknown), Whitney Houston (I Wanna Dance with Somebody) o Bruce Springsteen (Springsteen: Deliver Me From Nowhere) sólo por citar unos cuantos.
 
El triunfo de Bohemian Rhapsody no solo en cuanto a premios, sino también en cuanto a resultados de taquilla (logró 911 millones de dólares a nivel global) ha hecho que algunos de los citados títulos del párrafo anterior tuviesen aspiraciones de alcanzar un éxito semejante, pero ninguno lo logró a ese nivel hasta la llegada de esta Michael que hace bien poco lo ha superado, con opción de que pueda llegar a los 1.000 millones de dólares.
 
¿Se corresponde ese éxito con una película que merezca la pena? Pues una vez vista sin duda alguna tengo que admitir que la respuesta sería más bien negativa. Realmente sorprendido me he quedado cuando estaba viendo los muy extensos 127 minutos de metraje que tiene este biopic (parcial) y me daba cuenta de como se ha pulido una y otra vez su tópico guion para que no quedase ninguna arista que pudiese manchar el legado del mito
 
No es que uno busque el morbo de forma expresa, pero es cierto que hay que diferenciar la persona del personaje, con lo cual cuando se lleva a cabo un biopic de este estilo uno espera al menos una biografía más o menos certera, pese a que se puedan omitir los detalles más escabrosos. Vamos, que si cuenta su vida cuente más o menos la real, no una versión tan edulcorada como esta, casi para santificar a su protagonista cual si fuera un mártir bíblico.
 
La implicación de la familia del cantante parece ser la culpable de que cualquier detalle inadecuado haya sido eliminado de esta película, de tal forma que la única satisfacción está en ver ciertos números musicales que logran, por un breve momento, el magnetismo de sus primeros años de carrera. A eso ayuda el mimetismo con el que Jaafar Jackson encarna en esta película a su tío, en el que sería su debut en pantalla.
 
El presente film tiene una estructura parecida a Bohemian Rhapsody (no en vano comparten el mismo productor, Graham King) de empezar en determinado momento para luego retroceder y narrar todo lo que hubo hasta entonces. En este caso sería, como se revela al final, durante un concierto de 1988 de su gira Bad World, para retroceder hasta 1966 cuando Joseph Jackson (su padre) fundó el grupo musical Jackson Five con el pequeño Michael y sus cuatro hermanos. 
 
El gran enemigo a batir de esta primera película (porque se rumorea secuela que abarque el resto de su vida, lo cual no me extrañaría a tenor de su increíble éxito) sería justo su tiránico padre, el citado Joseph Jackson, que no tenía problemas en zurrarle cada vez que no obedecía sus órdenes. La interpretación que hace de él Colmin Domingo (visto en la reciente El día de la revelación de Spielberg) me parece también digna de mención.  

CALIFICACIÓN: Regular (2/5)

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sábado, 13 de junio de 2026

MORTAL KOMBAT II, un mero pasatiempo (crítica sin spoilers)

He recuperado Mortal Kombat II apenas unas semanas después de su estreno (que fue el pasado 8 de mayo) ya que tenía una cierta curiosidad porque la anterior entrega, aún teniendo en cuenta el momento en que se estrenó (con el mundo en medio de la pandemia por Coronavirus), admito que sació mis ganas de disfrutar, teniendo en cuenta la situación, de un sencillo y mero entretenimiento espectacular en cines.
 
De todas maneras esta secuela se estrenó algo más tarde de lo previsto, ya que su llegada a los cines tenía que haber sido el pasado mes de octubre, pero ante la respuesta entusiasta de los fans por el tráiler, pasó del inicial 24 de octubre de 2025 al 8 de mayo de 2026. Tanto Warner Bros. como New Line Cinema pensaron que la película tendría mejores resultados abriendo la temporada de estrenos veraniegos.
 
La primera entrega estrenada en 2021 contó con 55 millones de dólares de presupuesto, y recaudó a nivel global 84,4. Para su secuela se aumentó la inversión hasta los 68 millones, logrando recaudar 128,6 millones a nivel global en el apenas poco más de un mes que ha estado en salas de cine. Supongo que ahora le irá bien en las plataformas de streaming, por lo que no sería de extrañar una tercera entrega en los próximos años.
 
Como he dicho cada vez que me toca escribir sobre una adaptación al cine de un videojuego, mis conocimientos son muy escasos, y en el caso presente se limitaban a lo realmente brutas que eran las peleas en el film precedente, siendo un incentivo más allá de la mera acción (y algo también aquí presente). Ese detalle recibe el nombre de Fatality, siendo algo propio de esta franquicia, con características específicas y una extrema brutalidad.
 
El director de esta secuela vuelve a ser Simon McQuoid, que ya ejerció las mismas funciones en el título precedente, del que también repiten frente a las cámaras Jessica McNamee, Josh Lawson, Ludi Lin, Mehcad Brooks, Lewis Tan, Max Huang, Damon Herriman (que en la previa fue la voz de Kabal, al que ponía cuerpo Daniel Nelson, y aquí es el villano Quan Chi), Chin Han, Tadanobu Asano, Joe Taslim y Hiroyuki Sanada.
 
Las novedades en el reparto de esta serían Adeline Rudolph, Martyn Ford y Tati Gabrielle, pero sin duda el más conocido sería el actor Karl Urban, que interpreta a Johnny Cage. Su personaje es un cínico actor de artes marciales, cuyos días de gloria ya pertenecen al pasado (algo que queda claro nada más aparece en pantalla), que es incorporado por el Dios del Trueno Raiden y Sonya Blade para un combate contra los guerreros del Mundo Exterior.
 
Los expertos tanto en videojuegos en general como en esta saga en particular probablemente disfrutarán con las múltiples referencias a los mismos (incluido el muy marchoso Techno Syndrome de sus títulos de crédito finales), pero para mí todo se quedaba en una historia del bien contra el mal a nivel muy básico, que tengo que admitir que me funciona bien en sus escuetas pretensiones. El villano a batir es el tiránico emperador Shao Kahn y sus esbirros.
 
Johnny Cage, presentado como el carismático novato, es un personaje de forma muy clara orientado para que el público empatice con él. En cuanto al resto digamos que algunos personajes muestran que la muerte no es el final (Kano), aunque otros podían haber dado más de sí (como el dentudo Baraka). Las escenas de acción resultan entretenidas, y pese a tener toques de humor, no se abusa de él tanto como en la reciente He-Man y los Masters del Universo.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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viernes, 12 de junio de 2026

EL DÍA DE LA REVELACIÓN, el Expediente X de Spielberg (sin spoilers)

Steven Spielberg estrena El día de la revelación, la película 37 de su amplia filmografía que abarca más de medio siglo, en la cual nos ha maravillado y nos ha asombrado con muchos de los títulos más apreciados por el público en las últimas décadas. Después de los fracasos en taquilla de West Side Story y Los Fabelman, ahora intenta recuperar su éxito habitual de antaño con la que sería su cuarta película relacionada con los extraterrestres.
 
Las dos primeras obras que llevó a cabo sobre aliens fueron casi en los inicios de su carrera, siendo ambos dos títulos emblemáticos: Encuentros en la tercera fase de 1977 y E.T., el extraterrestre de 1982. La primera se benefició del auge sobre el fenómeno OVNI que había por entonces, mientras que la segunda es un clásico que a un servidor le llevaron a ver de estreno con ocho años al cine Palacio Balañà de Barcelona.
 
Si había una coincidencia entre ambos films fue sin duda su visión positiva de los extraterrestres, por lo que sorprendió cuando en el 2005 se atrevió con una nueva adaptación del clásico La guerra de los mundos de H.G.Wells ambientada en la actualidad, y con Tom Cruise como protagonista (que repetía con el director tras la notable Minority Report). El resultado, aunque muy digno, no fue tan brillante como en las obras previas de dicha temática.
 
Ahora, siendo un director de casi 80 años (los cumplirá el próximo 18 de diciembre) se aproxima de nuevo a este tema que le ha fascinado durante toda su vida, en una película que parte de una idea propia, guionizada junto con David Koepp (en la que sería la quinta colaboración entre ambos). Repite también con Janusz Kaminski como director de fotografía (que lo acompaña desde La lista de Schindler de 1993) y John Williams (habitual en casi todos sus films) en la banda sonora.
 
No miento si admito que Spielberg es sin duda alguna todo un veterano, y que acompañado por los nombres que he citado antes (Williams, Kaminski y en menor medida Koepp) el resultado es interesante y entretenido. Visualmente está resuelta con solvencia (la secuencia del tren es espectacular) y su banda sonora es impecable, con ecos de muchas otras que han formado la carrera del maestro Williams. Pero aún así uno esperaba más
 
¿Qué es lo que no me convence de este film? Su manida base argumental, ya que lo que propone no deja de ser algo que series como Expediente X (y los muchos sucedáneos que generó) exploraron por activa y por pasiva entre finales del pasado siglo e inicios de este. Los agentes Mulder y Scully (en inicio más él que ella) defendieron aquello de que "la verdad está ahí fuera" y esta nueva película de Spielberg viene a sustentarse sobre esos mismos ejes.
 
Lo sugerido de que ciertas agencias gubernamentales esconden información sobre avistamientos y contactos con criaturas extraterrestres, ya se vio igualmente en la citada serie de Chris Carter (de la que ahora mismo prepara una nueva versión Ryan Coogler), y el toque (quizás demasiado utópico) de Spielberg lo da aquí con la posibilidad de que no vengan como una amenaza, sino que para demostrarnos que como humanos debemos tener una mayor empatía.
 
Para darle más semejanzas con nuestro actual panorama geopolítico, en la ficción de El día de la revelación la situación mundial también está bastante tensa. Pero dudo mucho que si se revelara algo así toda la humanidad diera un vuelco a la esperanza (como se sugiere), aunque me pareció curioso la explicación a lo del aspecto de los animales, porque hace que cuadre el no acabar de verlos reales, pese al aceptable CGI para mostrarlos
 
En resumidas cuentas esta película es un solvente entretenimiento, con un apartado actoral donde destacan Emily Blunt y Colin Firth, en un elenco donde también están Josh O'Connor, Colman Domingo o Wyatt Russell entre otros. Con ecos de la filmografía de su responsable, se agradece además de que el final quede abierto a lo que cada uno quiera interpretar, con lo que se pretende que el espectador reflexione, en lugar de dejarlo todo claro y cristalino.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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miércoles, 3 de junio de 2026

HE-MAN Y LOS MASTERS DEL UNIVERSO, alargada es la sombra del Thor de Marvel de Taika Waititi (crítica sin spoilers)

Hablar de He-Man y los masters del universo (o tan solo Masters of the Universe en su título original) nos lleva a recordar, a todos aquellos que tuvimos la infancia en la década de los ochenta, todo el universo que generó la empresa juguetera Mattel. Incluso sin ser fan admito que tuve en mi infancia al menos (que recuerde) dos figuras de esta franquicia: el Príncipe Adam (alter ego de He-Man) y Skeletor.
 
En una mezcla entre la fantasía heroica de Conan el bárbaro (y tantos otros ejemplos del subgénero de espada y brujería) con elementos de ciencia-ficción (cuando se creó esta línea de juguetes triunfaba a lo grande la trilogía clásica de Star Wars, que demostró la viabilidad del merchandising relacionado con ella), Masters of the Universe venía a narrar la lucha por el planeta Eternia entre He-Man y Skeletor.
 
Con gran cantidad de secundarios en los frentes de los dos personajes principales, la franquicia se expandió a los cómics (los que en origen venían con cada figura, más luego en DC, Marvel, Image y Dark Horse), así como varias series y películas de animación que van desde los años ochenta hasta la actualidad, aparte de sacar varias líneas de figuras de acción que aumentaban su mitología
 
En acción real no hubo la misma suerte: en 1987 la productora Cannon estrenó una adaptación con Dolph Lundgren encarnando al heroico He-Man y Frank Langella como Skeletor (y una, por aquel entonces, no tan famosa Courteney Cox en un papel secundario, que después se haría más popular con la serie Friends o la saga Scream). La película fue un fracaso de crítica y taquilla, que sumado al fiasco también ese mismo año de Superman IV: En busca de la paz acabó de apuntalar el fin de la productora Cannon. 
 
De todas formas la citada película de 1987 ha conseguido con los años el cariño de cierto sector de fans. En mi caso admito que la he visto por primera (y de momento única) vez hace pocos años en un pase televisivo, y aunque resultaban más o menos evidentes sus carencias (costó 22 millones de dólares y apenas recaudó 17,3), admito que era un más que solvente entretenimiento. Por eso tenía curiosidad ante esta nueva adaptación.
 
También he de admitir que nunca ahondé mucho en este universo, con lo cual al ir a ver esta película la verdad es que no tenía muy en mente sus muchos antecedentes en viñetas y animación, de los cuales si vi alguno sería de manera colateral. Mayormente, tal y como he dicho más arriba, por el recuerdo de que fueron unos juguetes de mi infancia. Si ya se intuye que el film no ha acabado de fascinarme, la verdad es que se acierta de pleno
 
Aún viniendo dirigida por Travis Knight (el director de Bumblebee, la mejor película de la saga Transformers), lo cierto es que su excesivo tono bufonesco me hizo pensar si el responsable era un Taika Waititi aún más desatado que en sus dos films de Thor. Y es que ya que cito al Dios del Trueno de Marvel, de hecho se puede decir que se sigue el estilo de las dos cintas que hizo el citado Waititi, con toques autoparódicos que recuerdan al Flash Gordon de 1980.
 
Eso lleva a que una franquicia que sin duda alguna acierta en la forma (visualmente es espectacular), falla en el fondo: se intenta de una forma tan desesperada infantilizar el resultado, que un espectador con experiencia ve mejor lo que podía haber sido, que lo que acaba siendo. Las imágenes lucen pero la forma y el desarrollo tropiezan, lo que se hace evidente en un Skeletor con una presencia imponente... siempre que no abre la boca para decir alguna chorrada.
 
El recurso de hacer que el protagonista se refugiara en la Tierra cuando era pequeño, y al que ya de mayor toman por loco por lo que dice, sigue todos los tópicos, clichés y estereotipos de esa variante argumental, pero admito que funciona. Es justo en esos momentos cuando hay ese acertado cameo que todos los nostálgicos esperaban, a lo que añadir los guiños en las dos escenas entre los créditos, más todos los que pululan por su metraje.
 
Me imagino que los fans de esta franquicia quedarán contentos (no me imagino una forma más acertada de llevar a acción real a esta línea de figuras de acción), pero como he dicho antes la Eternia que nos muestran bien podría ser el Asgard de Thor, con lo cual a partir de ahí los parecidos son más que razonables. No se ha querido arriesgar con una adaptación más adulta, para que sea accesible a cuanto más público mejor, pero le sobra humor

CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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lunes, 1 de junio de 2026

BACKROOMS, lugares raros y perturbadores (crítica sin spoilers)

De vez en cuando se estrenan films como esta Backrooms, que buscan salirse de los cánones oficiales del terror para mostrarnos otra cosa. Es cierto que en ese género, debido a lo rentable que suele ser, se ha visto de todo, habiendo variantes, como el slasher o todo lo derivado de exorcismos, en la que es difícil sorprender a estas alturas (por no citar los films de criaturas como los vampiros o los zombis, a los que se ha explotado todo lo explotable).
 
Mucho de ese terror tiene ecos del pasado, pero en una sociedad que avanza se puede decir que sus miedos avanzan con ella. De foros, blogs o vídeos de Youtube han surgido historias cortas de terror, que se podrían considerar algo así como leyendas urbanas, recibiendo el nombre de creepypasta. Ahí está el origen de los backrooms (que se traduce como "cuartos traseros"): lugares raros y perturbadores, en donde uno se siente inquieto e inseguro. 
 
Todo ello tiene la definición de "espacios liminales", la cual se refiere a imágenes de despachos, oficinas, escuelas, centros comerciales o pasillos vacíos y silenciosos, sin ninguna presencia humana y algo así como olvidados, lo cual produce sensaciones de extrañeza si uno se viera en ellos. De ahí un joven Kane Parsons, el director de este film, realizó con apenas 16 años unos videos con estética VHS que llamaron la atención de la productora A24.
 
Apenas cuatro años después le han ofrecido transformar el concepto de esos cortos de su canal de Youtube, creados como si fueran found footage (metraje encontrado, como El proyecto de la bruja de Blair y tantos derivados posteriores) en película, contando como protagonista con el polifacético actor Chiwetel Ejiofor. Aquí los backrooms vendrían a ser algo así como un interminable laberinto de luces fluorescentes y paredes amarillentas.
 
Para sorpresa de muchos, si ya las previsiones para su estreno eran optimistas, las mismas se han disparado: costando 10 millones de dólares se evaluaba que conseguiría unos 40 o 50 millones en su primer fin de semana, pero la cifra ha sido de 81 millones en la taquilla americana y 118 a nivel global. Imposible una mejor carta de presentación para su director, que con apenas 20 años su primer film ya huele a franquicia (de la que espero no abusen).
 
Todo lo citado lleva a pensar si esta película es tan buena como aparenta, y la respuesta es sin duda que sí, pese a su (por otra parte) sencillo argumento: todo gira sobre un personaje que descubre una especie de portal a otro lugar extraño, se lo cuenta a su psicóloga (la cual en principio no le cree), pero cuando el protagonista desaparece misteriosamente será ella misma la que cruce el portal, e intente sobrevivir a las perturbadoras rarezas que le esperan al otro lado.
 
Aparte del citado Chiwetel Ejiofor como el protagonista Clark (esforzado vendedor de una tienda de muebles que no rinde lo suficiente, que llegó a tener opciones de arquitecto, pero al que un divorcio y problemas con el alcohol han vuelto una persona resentida y amargada), el otro personaje principal está encarnado por la actriz noruega Renate Reinsve. Ella es la terapeuta de Clark, y en la segunda mitad del film viene a ejercer un personaje con ecos de final girl
 
Pese a dicho calificativo (a título personal), que nadie se espere los recursos convencionales del terror como género: esta película se decanta más por ser perturbadora y extraña que por dar los típicos sustos y muertes sangrientas a los que está acostumbrado el publico más general, al que quizás le pueda decepcionar. De hecho hay una pareja secundaria cuyo destino se intuye, pero que en ningún momento se muestra en primer plano... 
 
Como es lógico, el final deja las suficientes preguntas en el aire como para que al menos una próxima secuela responda (o no) alguna de ellas. Por lo demás se puede decir que Backrooms es un laberinto pesadillesco en el que se refleja lo peor de cada uno (atención a la versión deformada de cierto personaje) y que funciona, según citan en el mismo film, como si fuera un "algo" que recuerda cosas, pero sin saber concretar los detalles.  

CALIFICACIÓN: Buena (4/5)

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viernes, 22 de mayo de 2026

STAR WARS: THE MANDALORIAN AND GROGU, a lo fácil (sin spoilers)

Con esta Star Wars: The Mandalorian and Grogu los de Disney prueban dos cosas: que esta franquicia puede volver a la gran pantalla después de siete años (2019) desde el estreno de su anterior entrega, y de que lo que han creado en series para la televisión puede tener salida más allá de la pequeña pantalla, probando en este caso con la que lo inició todo
 
Y es que en origen recordemos que Disney prometió una nueva trilogía y films complementarios para cuando no se estrenaran entregas de la citada trilogía. Pero (y es un "pero" grande) los episodios VII, VIII y IX estrenados entre 2015 y 2019 dejaron en líneas generales un sabor agridulce, y de los films que iban en los años intermedios, el de Han Solo se tropezó con una taquilla reticente, que frustró seguir ese camino. 
 
Tampoco es que Disney se quedara quieta, desde entonces ha habido varias series televisivas de Star Wars (tan solo en acción real, y algunas con más de una temporada: The Mandalorian, El libro de Bobba Fett, Obi-Wan Kenobi, Andor (la más valorada), Ahsoka, The Acolyte y Skeleton Crew (Tripulación perdida), a lo que sumar varias de animación, antológicas y cortos), que con una mayor o menor repercusión han demostrado que la marca comercial podía seguir siendo rentable. 
 
La que lo empezó todo fue The Mandalorian en 2019, teniendo hasta la fecha tres temporadas, de las que las mejores son sin duda las dos primeras, que demostraron que la franquicia en acción real podía ser igualmente viable y espectacular en televisión. Pero el problema radica en estirar las cosas más de la cuenta cuando tienen éxito, siendo algo evidente en la tercera, a lo que sumar lo mucho que le debe a Grogu, también conocido como Baby Yoda.
 
Estoy seguro que The Mandalorian (la serie) triunfó como lo hizo, más allá de la calidad de sus dos primeras temporadas, porque con el primero conocido como Baby Yoda, y al que luego se nombró como Grogu, se consiguió crear un personaje entrañable que caló entre el público, hasta el punto de que Disney no tardó en comercializarlo estampando su imagen en todo tipo de formatos imaginables (ropa, juegos, muñecos y toda clase de merchandising).
 
Ya en la tercera temporada me dio la sensación de que Grogu era un mero complemento, una vez pasado el tiempo en que (por la novedad) todo el mundo quedaba enamorado de lo cuqui que era. Además ese forzado giro para que se quedara con el Mandaloriano no me acababa de convencer. En este film esa sensación continúa, ya que parece que su única función sea caer entrañable al público porque a efectos prácticos lo veo poco práctico (valga la redundancia). 
 
Probablemente sea que ya no tengo la edad para disfrutar con una película como esta, ya que si de por si se dice que Star Wars es una saga orientada a los chavales, esta película da buena fe de ello. Y es que el tramo en el que Grogu con otros "simpáticos" bichos intenta resolver cierta situación me levantó ecos de los Ewoks, también personajes que dijeron en su día que estaban metidos sólo para vender muñecos al público infantil. 
 
El guion de esta película no es sencillo, no... ¡lo siguiente! No negaré que resulta funcional pero uno quizás espera que cuando una serie da el salto a la gran pantalla, lo que nos cuenten allí sea trascendental. Bueno, pues en este caso como que no, por lo que para contar lo que cuentan, bien podrían haberlo hecho en televisión, ya que de hecho todo este film parece un episodio extendido de la serie de la que parte. No está mal, pero quizás se esperaba más.
 
En resumen estamos ante un producto sencillo y funcional, que no arriesga y va a lo fácil. El ritmo es entretenido, mola escuchar en una sala de cine la banda sonora de Ludwig Göransson. Por su parte en cuanto a su elenco citar que Sigourney Weaver tiene un papel secundario, mientras que Martin Scorsese y Jeremy Allen White ponen su voz original (que se pierde en el doblaje) a los llamativos Hugo Durant y Rotta The Hutt, las criaturas más destacables de este film.

CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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martes, 5 de mayo de 2026

LAS OVEJAS DETECTIVES, blanco misterio ovino (crítica sin spoilers)

Admito que la primera sensación ante algo como esta película, que lleva por título Las ovejas detectives, puede ser incertidumbre por si merece la pena (o no) algo con semejante nombre. En mi caso también tenía mis reservas, lo admito, pero fue ver el tráiler y darme cuenta de que merecía que le diera una oportunidad. Además también me sirvió para percatarme de que ya había visto la novela en la que se basa este film por la biblioteca, pero la había descartado por disparatada.
 
Soy el primero en disfrutar en mayor o menor medida con los relatos de misterio, en los cuales hay un protagonista que suele escarbar las pistas para lograr desentrañar lo que ha sucedido. Como un ejemplo clásico siempre se cita al mítico Sherlock Holmes, aunque han sido muchos (y variopintos) los detectives e investigadores que se han visto inmersos en todo tipo de intrigas. Pero es que esta historia ¡propone a ovejas en tales funciones!, lo cual admito que de entrada choca bastante.
 
Eso fue lo que me llevó a descartar de forma prematura la novela Las ovejas de Glennkill de Leonie Swann, una obra editada hace casi dos décadas en el mercado literario español y que por fin leí hace pocos meses de la biblioteca. Con lo visto en los anticipos, en mi reseña ya dejé claro que lo que pensaba que podía ser algo descabellado quizás si funcionase. El éxito de la novela llevó a que incluso tuviera una secuela literaria (¡Que viene el lobo!), que leí poco después.
 
Con la experiencia reciente que hay en los whodunits tras la trilogía (de momento) de Puñales por la espalda, más lo visto por anticipado que puede recordar a Babe, el cerdito valiente y tantos otros films con animales parlantes que surgieron a raíz de su éxito (se llevó el Oscar a los mejores efectos visuales de aquel año) me llevaron a pensar que con lo que se ha evolucionado en ese campo, no habría problemas a la hora de recrear bien esta premisa.
 
Y es que Las ovejas detectives, adaptación de la obra antes citada, nos cuenta como un pastor (Hugh Jackman) les lee a su rebaño de ovejas todos los días, pensando que le entienden. Pero un día dicho pastor aparece muerto, y será su rebaño quienes intentarán resolver el misterio de quien ha sido el culpable de ese asesinato (según deducen ellas), con toda la experiencia que creen haber logrado por todo lo que les leyó mientras aún vivía. 
 
No seré yo quien niegue que si superas el desconcierto inicial ante las ovejas parlantes (lo que se puede hacer ya vistos los avances previos), la película es tan entretenida como encantadora, ya que las protagonistas principales son el rebaño, siendo los humanos unos personajes esbozados con los estereotipos de rigor para que puedan ser considerados sospechosos en un mayor o menor grado (aunque hay giro final sorprendente cuando se desvela la verdad).
 
Y es que esta película se toma licencias respecto a la novela, que acercan el resultado final a una mezcla entre los dos títulos que he citado antes: Babe, el cerdito valiente y Puñales por la espalda. Mientras que en el libro se decantaban por un giro trágico con toques dramáticos, aquí se sigue el esquema básico del whodunit, con demostración final por parte de Tim Derry (el policía local) de quién sería el responsable y lo que le llevó a hacerlo. 
 
El citado agente de la ley (a cargo de Nicholas Braun) de tan prudente que quiere ser casi parece tonto, pero siguiendo las pistas que le "insinúan" las ovejas (que se comunican entre ellas, pero no con los humanos) conseguirá revelar la verdad. Por su parte el rebaño aprenderá a salir de su "zona de confort" (el prado) y lidiar con sus emociones en vez de olvidar para no sentir (esto último una vez visto el film se entiende a lo que me refiero).
 
En resumen Las ovejas detectives sería un acertado entretenimiento con un guion blanco y apto para todos los públicos, que se resuelve al estilo de los cozy mistery (tipo Se ha escrito un crimen y similares), planteando una divertida y emotiva historia rural. Quizás, al igual que le pasaba a la novela, le sobra metraje (la hubiera dejado entre 90 y 100 minutos; dura 109), pero eso no le impide ser una reconfortante película feel-good en toda regla.
 
Curiosidad: en estos tiempos de escenas poscréditos a la que nos ha acostumbrado Marvel (y otros), en este caso es una de las ovejas quien tiene una frase al final de los mismos, que tampoco aporta nada trascendental pero sirve simplemente para esbozar una sonrisa de complicidad tras lo visto en el film. Y ojo al inicio de la película y el león clásico de la Metro Goldwyn-Mayer... 

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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miércoles, 29 de abril de 2026

TURNO DE NOCHE, un disparatado apocalipsis (crítica sin spoilers)

En ocasiones te cruzas con películas como esta Turno de noche (en el mercado latino Alerta: Extinción mientras que su título original sería Cold Storage, homónimo al de la novela de David Koepp que adapta, la cual aquí en España se conoce como Bajo cero). De hecho ese sería uno de sus incentivos, ya que el citado Koepp es un guionista entre cuyos créditos estarían varios films de sagas como la de Indiana Jones, la jurásica o el Spider-Man de Sam Raimi.
 
El nombre de Koepp, que aquí se encarga de adaptar su propia novela, no sería el único conocido. Para los más veteranos tenemos ahí a un incombustible Liam Neeson, que parece haberle cogido el gusto a eso de apuntarse a películas de todo tipo y condición. Como curiosidad en este film también aparece la actriz Vanessa Redgrave, suegra en la vida real de Liam Neeson mientras estuvo casado con su hija (Miranda Richardson) hasta el accidente de 2009 en el que ella falleció.
 
De todas formas los protagonistas serían los personajes a cargo de Joe Keery y Georgina Campbell. En el caso de él la mayoría lo conoce por su participación en la exitosa serie de Netflix Stranger Things, y en el caso de ella se la recuerda en especial por las penalidades por las que pasaba su personaje en Barbarian, la película de Zach Cregger como director previa a su reciente Weapons. Pese a todo este film ha pasado bastante desapercibido, ¿merece la pena? Depende.
 
Su premisa en principio es prometedora, ya que mezcla cine de zombis (aunque aquí serían más bien infectados al estilo de The Last of Us, en este caso por un hongo alienígena), género de catástrofes (siempre con el peligro de que esta amenaza se expanda a nivel global) y conspiraciones gubernamentales, con un tono de película de serie B de antaño digna de algo como el Grindhouse de Tarantino y Rodriguez en 2007 con Death Proof y Planet Terror respectivamente.
 
Esta película comienza con un prólogo en el vemos como la reentrada en la atmósfera de una misión de la NASA hace que llegue a nuestro planeta un peligroso hongo mutado en el espacio, tan letal que los agentes encargados tienen que arrasar donde ha caído y contenerlo en un lugar seguro para que no sea un peligro. Pero el tiempo pasa y lo que en origen fue un almacén de alta seguridad, al ser vendido por el gobierno, acaba siendo unos trasteros para alquilar.
 
Lo que pensaban que había quedado enterrado y olvidado despierta, debido al cambio de las condiciones climáticas en las que está aislado, y el peligroso hongo empieza a expandirse y mutar, como pronto descubrirán los responsables del turno de noche del lugar (a cargo de Joe Keery y Georgina Campbell), él un exconvicto al que le cuesta quedarse callado y ella una joven madre que necesita trabajar, a los que les espera una noche movidita.
 
El hecho de tomarse a cachondeo un apocalipsis zombi, y como lo viven dos personas normales, me llevó a recordar la cinta Zombies Party (o Shaun of the Dead en su título original), pero aunque en este caso funciona de una forma adecuada la pareja protagonista, no creo que lleguen al nivel que marcaron Simon Pegg y Nick Frost en el citado film de Edgar Wright  de 2004. Digamos que aquí buscan la comedia pero el resultado acaba siendo más bien tan solo simpático.
 
Lo que acierta muy bien esta película es en dar la idea de que todo puede descontrolarse en cualquier momento, ya que cuando el virus empieza a hacer de las suyas (afectando tanto a animales como personas) hay un desmadre gore funcional, pero no creo que tampoco sea excesivo, aunque puede soliviantar a espectadores no acostumbrados a este tipo de cosas (ya se sabe que en este tipo de relatos algo desagradable siempre suele haber).
 
En resumidas cuentas digamos que esta Turno de noche parece más bien una comedia de terror, pero de lo primero digamos que provoca más sonrisas que risas, mientras que lo segundo queda solapado justo por lo anterior. Funciona como un mero entretenimiento, sin tampoco aspirar a más. Quizás podría haber sido más perturbadora, pero entonces su tono hubiera sido otro. Como mínimo no se le puede negar ser sincera: un divertimento ligero y sin pretensiones.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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martes, 28 de abril de 2026

STRANGERS: CAPÍTULO FINAL, mal acabamos... (crítica sin spoilers)

Con esta Strangers: Capítulo final (o el original The Strangers: Chapter 3) finaliza la trilogía que se le antojó de hacer a Renny Harlin después de lo mucho que le impactó el film de 2008 Los extraños de Bryan Bertino. Aquella era una película correcta y más o menos entretenida, pero tampoco iba mucho más allá de eso (su secuela dio fe de ello), por lo que estirar el chicle para tres entregas se antojaba demasiado.
 
Pero bueno, ya sabemos que hoy en día prima la rentabilidad por encima de todo, y cuando Harlin hizo la propuesta, alguna "mente brillante" razonó que no era tan mala idea, y decidió sacarla adelante. Todos sabemos lo rentable que es el terror, por lo que invertir menos de 30 millones de dólares para la trilogía completa (unos 8,5 millones de presupuesto por film aproximadamente), parecía negocio redondo.
 
Y ojo, porque el resultado sí que ha sido provechoso: el primer capítulo logró poco más de 48 millones, el segundo bajó hasta los casi 22 y este tercero un poco más de 10,5 millones, con lo cual hace un global de 80 millones de dólares. Pero sería muy evidente la palpable caída de recaudación de una entrega a la siguiente, lo que unido a unas críticas tirando a nefastas han dejado esta trilogía a la merecida altura del betún.
 
En mi caso he intentado ser magnánimo, y admito que el Capítulo 1 funciona como mero remake de la película original, sin tampoco aportar nada nuevo de especial relevancia, mientras que el Capítulo 2 parecía al menos innovar algo al cambiar de temática (de "home invasion" a "survival horror"), pero sin tampoco aportar nada digno de mención. Como esta trilogía se rodó del tirón entre agosto y octubre del 2022, las previsiones para este tercer film no es que fueran buenas...
 
Si valoramos toda la trilogía en perspectiva una vez visto este ¿último capítulo? (porque como ocurre siempre en el terror, se busca cualquier excusa para volver una y otra vez sobre terrenos conocidos) la decepción no puede ser más grande. Lo que en la película de Bertino como mínimo funcionaba, Harlin lo ha dilatado y maximizado de forma innecesaria, quedando en conjunto la indiferencia y el desdén como lo que mejor ejemplifica el resultado final de esta operación.
 
Este capítulo tercero comienza justo cuando acabó el anterior, en el vemos que Maya (la protagonista, a cargo de la actriz Madelaine Petsch) asiste escondida a lo ocurrido con uno de los asesinos enmascarados del trío que la acosa, pero en lugar de huir a toda leche no se le ocurre otra cosa que vagar sin rumbo fijo, por lo que tarde o temprano vuelve a caer en las manos de sus ¿verdugos? Atención a la insípida escena de la iglesia, cuya concepción y desarrollo es esperpéntico.
 
Si la primera película era "home invasion" y la siguiente "survival horror", este tercer capítulo se decanta por la vertiente del thriller persecutorio, con además un tramo final que sería el enésimo y rutinario ejemplo de historia de venganza, con la salvedad de que en este caso no importa que se puedan invertir las tornas de golpe y porrazo, todo ello a causa de un desarrollo de personajes nulo, cuando no directamente ridículo y vergonzoso.
 
Por citar un ejemplo sin desvelar spoiler, digamos que entre los nuevos personajes que pululan por la historia hay uno que es negro, y sin que sea racismo por mi parte (ya que es un tópico típico de este tipo de películas) ya supones que no durará vivo mucho. Ahora que lo que resulta delirante e inverosímil, ya adelantado en el material promocional previo, es que los enmascarados intenten que Maya se una a ellos (lo quiera o no) solo por lo que está resistiéndose a morir. 
 
Se incluyen varios flashbacks que pretenden darle contexto a estos asesinos (cuando el film original dejó patente que eso no importa), situados algunos en un motel de carretera, como si no supiésemos desde hace mucho tiempo que eso es todo un escenario tópico para que en un film así pasen cosas malas. Al final esta tercera entrega confirma que esta trilogía era absurda y una total pérdida de tiempo, con nada digno de mención en este supuesto cierre.

CALIFICACIÓN: Mala (1/5)

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jueves, 16 de abril de 2026

LA MOMIA DE LEE CRONIN, interesante mezcla de conceptos genéricos en una disfrutable película de terror (crítica sin spoilers)

¿Es un poco presuntuoso que La momia de Lee Cronin tenga ese título, marcando el nombre de su guionista y director como si fuera alguien de renombre? Aunque no se trata ni mucho menos de su primer trabajo, hasta ahora la obra de más repercusión de su responsable había sido Posesión infernal: El despertar, la destacable secuela de la saga iniciada por Sam Raimi y que se hizo popular por su actor fetiche: Bruce Campbell.
 
De todas maneras me imagino que el título quiere diferenciarla bien de las otras momias más o menos recientes. Por un lado el film de 1999 con Brendan Fraser y Rachel Weisz (que dio lugar a dos secuelas en 2001 y 2008, con una más en proyecto). Por lo menos su primera entrega, se "vendió" como un remake del film clásico de 1932, pero resultó ser más bien un sucedáneo de aventuras al estilo de Indiana Jones.
 
La otra momia de mayor repercusión en los últimos años fue la de 2017. Se pretendía que fuera el inicio del Dark Universe, un intento por parte de la Universal para lograr tener un universo compartido por sus monstruos clásicos, al igual que el de los superhéroes de Marvel. Ese film fracasó entre crítica y público, pero la productora lo ha vuelto a probar de forma más modesta y desigual suerte con El hombre invisible y Hombre lobo.
 
Aún así, y sin relación con lo citado ya que la productora de esta película es Warner y no Universal, se presenta esta nueva versión de la momia... por así decirlo. Y es que el presente film tiene más parecidos con El exorcista que con el más tópico estereotipo que uno imaginaría sobre momias (es decir, muertos revividos envueltos en vendas). En ese sentido su título en el mercado latino (La posesión de la momia) puede ser mejor indicativo de lo que uno se puede encontrar aquí.
 
Sorprende de entrada una duración un poco superior a las dos horas (el cine de terror suele funcionar mejor cuando es más breve), pero tengo que admitir que la disfruté en todo momento. La mano de James Wan (responsable de todo lo que se ha generado de Expediente Warren) y Jason Blum (también famoso por las varias franquicias de terror de las que ha sido productor) se nota en el mejor sentido, bajo sus sellos Atomic Monster y Blumhouse Productions.
 
El film comienza con un prólogo en el que una familia egipcia comprueban "algo" que tienen escondido en el sótano, pero la comprobación sale mal. Después nos trasladan a El Cairo, en donde están el periodista americano Charlie Cannon (Jack Reynor) y su mujer Larissa  (Laia Costa) que es enfermera. Allí viven junto a sus hijos Katie y Sebastian, sin imaginarse que la niña está siendo engatusada por una desconocida, ya que ha sido marcada como objetivo.
 
En un momento inesperado Katie desaparece, sin dejar ninguna pista más allá de que la responsable ha sido una mujer que se esfuma sin dejar rastro. Pasan ocho años y la familia Cannon intenta sobreponerse de la pérdida en Alburquerque, donde viven con su nueva hija Maud (Larissa estaba embarazada cuando Katie desaparece), y un ya preadolescente Sebastian, aún con el trauma por la desaparición de su otra hermana.
 
Pero cuando se habían perdido todas las esperanzas, reciben una sorprendente llamada desde El Cairo: ha aparecido Katie viva dentro un sarcófago y envuelta como una momia. Lógicamente su situación no es buena, ya que se encuentra en un estado catatónico (la actriz Natalie Grace hace un papel digno de la Linda Blair de El exorcista), pero su familia decide llevarla con ellos, con la expectativa de que un ambiente familiar la podrá curar.
 
Más pronto que tarde se darán cuenta de que algo pasa... y no precisamente bueno. Empezarán a sucederse todo tipo de situaciones perturbadoras, violentas y retorcidas (para disfrute de los amantes del gore más grotesco, con ecos de la saga Posesión infernal), que afectarán a todos los miembros de la familia Cannon, incluida la religiosa abuela Carmen, la madre de Larissa, encarnada por la actriz mexicana Verónica Falcón.
 
En resumidas cuentas esta película funciona bien porque lejos de conformarse con el estereotipo de la momia (algo así como un zombi con vendas), o enfocarlo desde un punto de vista parecido al de los films con Brendan Fraser (más aventura que terror), se decanta por la sugestiva idea de poner una entidad demoníaca que bien podría ser deudora de un film de horror católico, pero situando su origen en el Antiguo Egipto

CALIFICACIÓN: Excelente (4,5/5)

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martes, 14 de abril de 2026

LA AHORCADA, amor obsesivo desde el más allá (crítica sin spoilers)

La película La ahorcada sería la adaptación de la novela del mismo título, escrita por la autora Mayte Navales. Pero en sí en su momento lo que me llamó la atención fue su póster, realmente impactante con la imagen del difunto personaje a cargo de Amaia Salamanca en una bolsa de cadáveres, el cual me hizo recordar a uno de los que tuvo la primera entrega de Smile. Aparte de la mencionada "similitud" no guardan ningún otro punto de conexión.
 
Y es que esta película trataría, más allá de su temática fantasmal, sobre el amor tóxico. En este caso sería el de Rosa Martín (Amaia Salamanca) cuando se da cuenta que Fran (Eduardo Noriega) quiere cortar la relación que mantiene con ella. Como no lo acepta, no se le ocurre otra cosa que ahorcarse en el árbol de la casa donde él mismo, seductor empedernido, lleva a sus conquistas cuando no le toca la custodia compartida de sus dos hijas.
 
Lo que vendría a ser un acto de venganza póstumo por parte de Rosa resulta no tener límites, ya que queda anclada al árbol en el que se mató, con lo cual su espíritu vaga por esa casa. Lógicamente eso le servirá para maquinar su revancha por ser la amante despechada, en una historia en la que se mezcla realidad y fantasía onírica. Tiene el referente de El ruiseñor y la rosa de Oscar Wilde, muy evidente ya que una hija de Fran le pone ese nombre (Oscar) a su ruiseñor.
 
Tengo que reconocer que de los dos nombres más populares de su elenco, Amaia Salamanca convence más que un Eduardo Noriega que no deja de representar a un personaje que bien podría hermanarse con otros previos suyos, como los de Tesis o Abre los ojos. Ella, en cambio, se nota que disfruta en su papel de villana, con lo cual sabe mal el destino que le dan, que me parece injusto justo por su fuerza interpretativa.
 
Como el terror es un género del que se ha abusado hasta límites exorbitantes, esta película no puede evitar el circular por "terrenos comunes" a dicha temática: la casa con fantasma, la médium que intentará poner fin a la situación, la niña que percibe cosas, la venganza de ultratumba, etc. Son todos ellos detalles que uno va identificando paulatinamente, y pese a que algunos están mejor utilizados que otros, la sensación que deja es que no hay nada nuevo aquí.
 
Otro detalle un tanto discutible es que Rosa, el personaje de Amaia Salamanca, se supone que es una cantautora conocida con el nombre artístico de... ¡La Ahorcada!. La verdad es que no sé como se reflejará en la novela, pero en la película es un detalle que parece un tanto rebuscado y te hace pensar si te están vacilando. Asimismo en su tramo final se cambia de forma abrupta la percepción del relato, volviendo a colocar todo de manera un tanto discutible.
 
Es posible que en la obra literaria todo esté mejor resuelto, pero da la sensación de que a la hora de apañar el guion se han dejado por el camino multitud de detalles que podrían haber servido para dar contexto a una historia con la que es difícil empatizar. No me extrañaría nada que esta misma historia, adaptada a un formato de serie televisiva o a una película un tanto más extensa hubiera dado un resultado más optimo, desarrollando detalles que daban para más.
 
Quizás se tendría que haber optado por darle este material a un director más cercano a ese tono de novela gótica que tiene el relato, ya que su responsable es Miguel Ángel Lamata, a quien se le recuerda sobre todo por comedias. De todas formas, más allá de su pareja principal, destacaría a la pequeña actriz Cosette Silguero, que encarna a Patti, la hija menor de Fran, saliendo bastante airosa de un personaje que pedía a gritos un mayor desarrollo. 

CALIFICACIÓN: Regular (2/5)

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  • FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB y FilmAffinity.
  • FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 22 de abril de 2026

viernes, 10 de abril de 2026

EL DRAMA, inestabilidad prematrimonial (crítica sin spoilers)

Esta El drama sería la primera de las cuatro películas con una fecha de estreno ya confirmada que veremos estrenadas este año 2026 con Zendaya. En este film quien la acompaña es el actor Robert Pattinson, mientras que en verano la veremos en Spider-Man: Brand New Day junto a su pareja en la vida real (el actor Tom Holland), y el año acabará con ella junto a Timothée Chalamet en Dune Part Three.
 
Aún siendo algunos éxitos bastante previsibles, el proyecto más ambicioso en el que se la podrá ver este año es La Odisea de Christopher Nolan. Se trata de la nueva obra del director de Oppenheimer justo después del éxito, tanto de crítica como de público (compitiendo con Barbie y triunfando en los Oscars de ese año), que tuvo esa película centrada en el controvertido "Padre de la bomba atómica".
 
Todos ellos son títulos bien variados en cuanto a temática como para que Zendaya vuelva a demostrar que es algo más allá de sus inicios como chica-Disney o de ser la cara visible de cierta y muy popular casa de cosméticos y perfumes de lujo francesa. De hecho ya ha sido bastante aclamada también por la serie Euphoria, con la cual ha ganado dos premios Emmy y un Globo de Oro entre otras menciones.
 
Pero ya centrándonos en esta película, la productora A24 plantea un detalle que voy a intentar cumplir de la manera más escrupulosa, ya que admito que al verla sin tener más allá que mínimas dosis de información de lo que iba a ver, encuentro que la he disfrutado más de lo que probablemente lo haría alguien que ya sepa por anticipado cual es el drama al que hace referencia su título, y en el que se centra toda la película. 
 
También es curioso que llamándose como se llama no sea exactamente lo que dice ser, o lo que quizás pueda aparentar por su material promocional: una enésima comedia romántica de las que el público ha visto multitud de todo tipo y condición. Ojo, porque en sí tiene tanto de comedia como de drama, pero este film sería el vivo ejemplo de esas películas a las que no puedes catalogar de una sola forma, sobre todo por el leitmotiv sobre el que gira todo.
 
Los protagonistas de esta historia son Charlie (encarnado por un nervioso Robert Pattinson) y Emma (a cargo de Zendaya), ambos la viva imagen de lo que sería una pareja joven y atractiva, que están preparando su próxima boda. Todo parece ir bien, pero de repente sucede algo que trastoca a los personajes, cambiando la valoración que tienen unos sobre otros debido a lo que se ha revelado, y que llevará la situación hasta el límite.
 
Lo que ocurre, sin revelar ningún spoiler, sería que en una intrascendente cena con unos amigos, mientras están probando el catering para la boda, el hecho de quizás pasarse de la raya con el vino les lleva a plantear un reto: ¿qué fue lo peor que hiciste en tu vida? De forma insospechada sale a la luz cierto secreto que había permanecido oculto hasta entonces, y que lleva a que se resquebraje lo que hasta el momento parecía una relación idílica.
 
Pese a que por mis palabras se pueda interpretar el enésimo caso de infidelidades del pasado, la cosa no va precisamente por ahí, ya que lo revelado sirve para cuestionar también un problema muy presente en la sociedad norteamericana. Eso es el detonante no solo para que a la pareja protagonista se les abra un abismo emocional, sino también para que sus amigos vean el problema desde el punto de vista de alguien afectado por una situación similar.
 
Esta película, escrita y dirigida por el cineasta noruego Kristoffer Borgli, consigue que mediante esa inesperada revelación la historia ofrezca ciertas dosis de comedia, ya que uno de los personajes principales no conseguirá procesar lo revelado, generándole todo tipo de dudas. Esa tensión irá en aumento hasta que al final la prevista boda se convierta en un escenario caótico, en esta acertada sátira social con discutible (a mi gusto) opción final a la esperanza.  

CALIFICACIÓN: Entretenida (3,5/5)

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sábado, 4 de abril de 2026

SIN PIEDAD, inteligencia artificial degenerativa (crítica sin spoilers)

Aunque Sin piedad llegó a los cines el pasado 23 de enero, decidí esperar a que estuviera en otros formatos para verla, porque me levantaba algo de dudas, ya que su director es Timur Bekmambetov. Al mismo no se le ocurrió otra cosa que llevar a cabo un innecesario remake de Ben-Hur que se estrenó hace ya una década, y aunque siempre hay que ofrecer el beneficio de la duda, cosas como esa te acompañan en tu filmografía de por vida. Y no es lo único ni mucho menos.
 
Más allá de que este pasado año haya sido también el productor de una nueva versión de La guerra de los mundos con Ice Cube de protagonista, que ha sido unánimemente catalogada como un gran fiasco hasta por los Razzie (que le concedieron 5 premios a lo peor del 2025), y que un servidor no se ha molestado en ver (al menos en el momento de escribir estas líneas), de este director kazajo-ruso tengo también aún presente la decepcionante Abraham Lincoln, cazador de vampiros
 
Lo más popular por lo que es reconocido aún hoy en día es por Wanted (Se busca), film de 2008, que era una "adaptación" del cómic del mismo título de Mark Millar, pero lo de adaptación es algo que pongo entre comillas porque los parecidos entre uno y otro eran más bien pocos, aunque como mínimo la película resultante era más o menos entretenida de pura exageración. De hecho se valoró una hipotética secuela que de momento aún no se ha descartado, pero tampoco concretado. 
 
Esta Sin piedad hay que reconocer que parte con la ventaja de tener en su reparto a dos rostros tan conocidos como los de Chris Pratt (visto en las franquicias de Guardianes de la galaxia  de Marvel y Jurassic World) y Rebecca Ferguson (vista en las franquicias de Dune y Misión imposible). Además este film en su estreno tuvo el "relativo" honor de desbancar de la primera posición de la taquilla a Avatar: Fuego y ceniza, aunque con poco menos de 11 millones de dólares.
 
Las críticas no fueron muy entusiastas que digamos, y al final la película acabó su carrera en cines con poco más de 54,6 millones de dólares de recaudación global, que no cubren los 60 millones de dólares que costó llevarla a cabo. Es posible que la película estuviera hecha para ir directamente a streaming, ya que ha sido ahí donde está resultando ser un éxito, si bien tampoco es porque sea un dechado de originalidad que digamos.
 
Con un planteamiento que toma elementos muy evidentes tanto de Minority Report (la película de Steven Spielberg) como de la literatura de Phillip K.Dick, mezclado con otros que pueden hacer recordar a los cómics del Juez Dredd, a películas como Robocop, a series como 24 o tantas y tantas historias sobre falsos culpables, con esta Sin piedad estamos ante un film que se queda en un justo y raspado entretenimiento, porque todo en él suena a "ya visto".
 
Sin piedad comienza directa al grano, y se podría considerar algo así como una carrera contrarreloj en la que el personaje al que interpreta Chris Pratt tiene para resolver su disyuntiva (90 minutos) lo mismo que dura la película en sí (100 minutos si contamos los títulos de crédito). Su problema es que ha sido acusado del asesinato de su esposa, teniendo que probar en dicho paréntesis de tiempo su inocencia ante una inteligencia artificial.
 
Ambientada en un futuro no muy lejano (el año 2029), se supone que se instauró un novedoso sistema judicial en el cual una inteligencia artificial hace innecesario todo el proceso que había hasta entonces, ya que la citada I.A. se convierte en juez, jurado y verdugo. Se presupone que el acusado es culpable si las pruebas están en su contra, y tiene un margen de tiempo de 90 minutos para demostrar lo contrario. Si no lo consigue es directamente ejecutado.
 
El protagonista se mantiene casi toda la película sentado en una silla frente a la jueza Maddox, la inteligencia artificial con los rasgos de la actriz Rebecca Ferguson, y en inicio veremos como, accediendo a todo tipo de información disponible de dispositivos y aplicaciones de diferente índole, el acusado parece ser culpable. Con un ritmo frenético este film resulta apabullante, pese a plantear ideas que luego no acaba de desarrollar, limitándose a lo fácil.  

CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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