CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)
- FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB y FilmAffinity.
- FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 6 de febrero de 2026
- Galería de posters por este enlace.
CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
Con esta Avatar: Fuego y ceniza el director James Cameron completa su primera trilogía (aunque haya intervenido en otras, no había llegado a firmar las tres entregas iniciales como es el caso), aunque si la película triunfa, habrá una cuarta entrega en 2029 y una quinta en 2031. Los dos films previos ocupan el primer y el tercer puesto respectivamente de las cinco películas más taquilleras de la historia, entre las cuales el mismo Cameron sitúa a su Titanic de 1997.
El primer Avatar de 2009 demostró la destreza de su responsable, que siempre ha destacado por ser un director tremendamente visual, pero pecaba de un argumento que tampoco es que fuera la quintaesencia de la novedad, aunque la audacia visual compensaba sin problemas dicha carencia. Mostrando las posibilidades del formato 3D consiguió un gran espectáculo inmersivo que arrasó en taquilla.
Muchas veces se ha etiquetado a James Cameron de ser un director algo megalómano, por presentar siempre proyectos ambiciosos, que desbordan espectacularidad. No me quejaré de ello en cuanto a lo que ha aportado, por ejemplo, a las franquicias de Alien y Terminator (esta última iniciada por él), o su fantástica Titanic (antes citada).
Pero cuando tras una espera de 13 años presentó Avatar: El sentido del agua, en esencia repetía la moraleja ecológica de su antecesora, con un excesivo metraje que superaba las tres horas, resultando una secuela abrumadora y hasta cierto punto pretenciosa.
Ahora no hemos tenido que esperar tanto como entre la primera y la segunda entrega, por lo que apenas tres años después de aquella llega Avatar: Fuego y ceniza, donde lo pretencioso de su responsable ya se hace evidente en un metraje igual de disparado, superando en tres minutos a la del film precedente (que ya de por sí era innecesariamente largo). Con un coste de 400 millones de dólares, necesita recaudar al menos lo mismo que las dos anteriores.
Es por ello, con la incertidumbre del actual panorama cinematográfico (que ha tenido un cambio tremendo, tras la crisis del Covid-19 y la entrada de las plataformas de streaming) que cabe la posibilidad de que se cancelen la cuarta y quinta entrega, por lo que esta tercera serviría de cierre (relativo). Aunque eso fuera así Cameron ha comentado la posibilidad de escribir un libro que cerrara hilos argumentales de algo que ha sido creación suya.
Es palpable, como toda franquicia de este estilo, que el final de esta tercera entrega deja dudas y detalles que dan para estirar esta saga todavía más, pero después de los casi 200 minutos de duración de Avatar: Fuego y ceniza uno se pregunta si es necesario volver a Pandora. Y es que este tercer film tiene exactamente las mismas virtudes y los mismos defectos de los que hacía gala su predecesora, fallando en su desarrollo pese a todo el tiempo que tiene.
Aunque visualmente sea un portento, y lleve todas esas técnicas que se han empleado para llevarla a cabo a límites aún más perfeccionistas, resulta decepcionante que la otra villana de la historia (aparte del Comandamente Miles Quaritch de Stephen Lang) sea una Na'vi llamada Varang interpretada por Oona Chaplin, nieta de un pionero en el mundo del cine como fue Charles Chaplin, y que esté apenas perfilada y pobremente desarrollada.
Después de todo tampoco vamos a pedir una labor actoral destacable porque nunca se ha caracterizado por eso esta saga, más allá del Stephen Lang humano del primer film (luego recreado como Na'vi en los dos posteriores). El apartado visual siempre ha sido realmente excelente, lo uno no quita lo otro, pero ha fagocitado la calidad actoral de su reparto, que se ha transformado en la fascinación de ver los gestos recreados con esta tecnología vanguardista.
En resumen digamos que Avatar: Fuego y ceniza es una prueba palpable de las virtudes y defectos de James Cameron como director: ofrece una espectacularidad visual apabullante y portentosa, pero peca de un guion que en lo más básico sería bastante plano, reitera la misma moraleja ecologista que las dos entregas anteriores (así como su grandilocuencia), a lo que sumar un metraje a todas luces excesivo para lo que acaba siendo.
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
CALIFICACIÓN: Buena (4/5)
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
CALIFICACIÓN: Buena (4/5)
Con Predator: Badlands estamos ya ante la novena película que recibe esta criatura, en la lucha por parte de Hollywood de intentar hacer de ella una franquicia. La anteceden el film inicial de 1987, su secuela de 1990, los dos crossovers contra Alien de 2004 y 2007, las tentativas fallidas (por sus resultados en taquilla) de 2010 y 2018 y el inesperado éxito que supuso su entrega de 2022, que derivó en el film animado estrenado hace unos meses como antesala a este.
Dan Trachtenberg fue el responsable de las dos últimas entregas (en el caso de la de animación junto a Joss Wassung), repitiendo en el mismo puesto en esta. Cambia en este caso el hecho de que las dos películas previas se estrenaron de forma directa en plataforma (en el caso de la del 2022 porque no tenían confianza inicial en ella, la de animación era un mero complemento), pero ahora vuelven a probar suerte haciendo que llegue primero a salas de cine.
El riesgo es claro (la última película estrenada así data de 2018), por lo que puede levantar ciertas expectativas que serán colmadas (o no) en función de cada espectador. Desde que Disney, actual propietaria de las I.P.'s Alien y Predator, anunció nuevos proyectos para ambas, lo visto hasta la fecha ha tenido tantos defensores como detractores. ¿Se está suavizando la saga? La violencia inherente a Predator ha hecho que todas las películas previas tuvieran calificación para adultos... salvo esta que tiene una de PG-13.
Dudas y expectativas (en uno y otro sentido) quedan resueltas una vez vista: lo que desde Disney han llevado con este film respecto a su franquicia sería algo parecido a lo que ha hecho con Alien en la serie televisiva emitida este pasado verano, lo ha disneyificado para hacerlo una franquicia accesible a cuanto más público mejor, conservando detalles esenciales pero añadiendo cambios que a los más puristas les van a irritar... con toda la razón del mundo.
Había leído varias críticas previas que comparaban esta película con The Mandalorian, y en esencia resulta innegable que muy desencaminadas no iban: el esquema básico de la popular serie televisiva de la saga Star Wars está presente aquí. Por un lado el rudo protagonista, por otro el alivio cómico y el tercer punto sería el bicho más o menos entrañable, todo ello en un ambiente de ciencia-ficción quizás algo más bruto que lo visto hasta ahora en la citada Star Wars.
No estoy tampoco negando que el film no sea entretenido (que lo es si tus expectativas son las mínimas), pero lo que en origen era una máquina de matar imparable, pierde del todo su presencia amenazante aquí, en una película que con la unión de los dispares personajes que se plantea al final me recordó (en conclusión todo queda en casa: sería Marvel, que también es de Disney) una variante de Guardianes de la galaxia.
A su favor hay que admitir la solvencia de Dan Trachtenberg, porque aunque las tres entregas más recientes de Predator sean suyas, más diferentes entre sí no pueden ser. También ha sido una decisión inteligente, tras las críticas que cosechó por Predator: La presa, de insistir en una protagonista femenina (allí Amber Midthunder, aquí Elle Fanning), pero sin repetir el mismo esquema para ella (allí heroína, aquí alivio cómico).
El problema puede radicar en que lo que la locuaz sintética (a la que encarna la citada Elle Fanning) hace junto al Yautja (la raza de los Predator) es la enésima variante de buddy movie que sigue por terrenos tan previsibles como funcionales. El hecho de hacer protagonista al Predator hace que el susodicho (llamado Dek) arrastre trauma por su relación familiar, y la aventura le haga replantearse cosas. Como he dicho antes, la amenaza ya no lo es tanto.
Los adolescentes que acudieron a la misma sesión que yo salieron maravillados, y yo lo entiendo porque es el típico film que si lo ves en esa época de tu vida, el resultado mola mucho. Pero bajo esa capa lo más curioso estaría en sus guiños a Alien (por lo de la corporación Weyland-Yutani, o el guiño final a la secuela xenomorfa de James Cameron, a quien se cita en los agradecimientos de los créditos) y el brutal planeta donde acontece todo.
Por último en cuanto a la calificación que he citado al principio, la misma queda más que justificada porque no hay ni un solo humano en el film, sino tan solo bestias de todo tipo y sintéticos (también de la saga Alien). Eso lleva a que aunque haya una violencia clara y explícita, donde se desmiembra, se revienta y se descuartiza lo que sea, como todo son o bien los citados sintéticos o bicharracos, no hay problema de que nadie pueda traumatizarse por ello.
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
Más allá de que Dos forajidos (Rust) guste más o menos, está el hecho de la tragedia que tuvo lugar durante su rodaje. Junto a otros films diríamos "malditos" (porque alguien en su reparto falleció de forma abrupta durante su rodaje), esta es la película que casi le cuesta la libertad a su protagonista, el actor Alec Baldwin.
Durante el rodaje de este film, el 21 de octubre de 2021, la directora de fotografía Halyna Hutchins murió de un disparo que también hirió al responsable del film, Joel Souza. El mismo fue efectuado por Alec Baldwin, su actor protagonista, que disparó un arma que tendría que haber estado cargada con balas de fogueo pero que en verdad tenía munición real. Eso paralizó el rodaje.
Uno esperaría que la producción fuera cancelada, pero tras una serie de investigaciones y juicios, al final fue la responsable de las armas en el rodaje (Hanna Gutierrez-Reed) la que acabó acusada de homicidio involuntario y condenada a 18 meses de prisión. Baldwin lógicamente también estuvo acusado, pero llegó a un acuerdo extrajudicial y al final acabó absuelto debido a irregularidades procesales.
Dejando pasar unos meses tras la resolución judicial de dicho trance el film continuó su rodaje, y cuatro años después de aquel trágico suceso se estrena la original Rust, que aquí en España le han dado el título de Dos forajidos. En la cartelera americana resultó todo un fracaso, ya que el público mayoritariamente la ignoró.
No niego que habrá quien piense que debido a la tragedia ocurrida durante su rodaje, lo justo hubiera sido abandonar del todo el proyecto. Pero tras superar las causas judiciales derivadas del mismo, tanto Joel Souza como Alec Baldwin (director y protagonista) decidieron destinar todo lo que se ganara al esposo e hijo de la fallecida, ya que su idea fue sacar adelante la película para que se viera el trabajo de Hutchins, y que sirviera como homenaje a su memoria.
Pese a haber contado Dos forajidos (Rust) con un presupuesto que oscila entre los 6 y 7 millones de dólares, sus pobres resultados en taquilla (no lleva ni 30.000 dólares a nivel global) deja más bien bastante claro que el viudo y el huérfano no recibirán probablemente ni un céntimo. También es cierto que debido a la tragedia que arrastra, la película no contó con la promoción que suelen tener algunos estrenos, lo que claramente jugó en su contra.
La verdad es que resulta una pena porque aunque este film tampoco vaya a reinventar el western, si que hay que admitir que estamos ante una buena historia con unos correctos personajes, cuyo mayor handicap estaría en dilatar su metraje más de lo que daba de sí para lo que nos está contando. Eso puede ser achacable a la decisión de otorgar más densidad dramática a varios de los secundarios, en detrimento de los dos protagonistas fugados.
El film comienza presentando a Lucas Hollister, un joven muchacho que tiene una vida dura en un pueblo de Wyoming en la década de 1880. Un incidente en una tienda derivará luego en una muerte accidental, y Lucas será juzgado, acusado de asesinato y condenado a la horca. De ello se enterará su abuelo, el mítico forajido Harland Rust, quien no dudará en ir a sacarlo de prisión e intentar llevarlo a la frontera, para que evite los cargos que pesan contra él.
La relación que se establece entre abuelo y nieto (interpretados por Alec Baldwin y Patrick Scott McDermott) funciona de forma convincente, intentando el primero algo de redención por su pasado y el segundo establecer un vínculo que nunca hubo. Pero en su fuga les seguirán la pista un compasivo sheriff que busca la justicia y un sádico cazarrecompensas, de los que tendrán que escapar mientras hacen frente también a nativos americanos y otros peligros.
En dicha fuga los espectadores somos testigos de la virtuosa labor de la fallecida directora de fotografía, que filma todos los paisajes y lugares en los que acontece la historia de forma realmente preciosa. Su trabajo póstumo sin duda sirve para enriquecer la trama y otorgarle matices al relato, haciendo de Dos forajidos (Rust) un digno western crepúscular que, más allá de la tragedia que tiene asociada, resulta una acertada y entretenida película.
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)