Esta Primate se une a la ingente cantidad de películas que ha habido (y habrá) con un animal o animales descontrolados (justificado con todo tipo de excusas), viniendo a ser la moraleja más o menos común de la mayoría de ellas el hecho de que el ser humano no respeta como se debe tanto a la naturaleza como a sus animales, y cuando (bien una o bien otros) se rebelan, la humanidad paga las consecuencias. Y como es algo que siempre tiene salida, de ahí nace esto.
Este subgénero ha dado para todo tipo de amenazas (creo que no hay bicho viviente que no pueda serlo para el guionista más osado), pero también hay que incluir títulos tan emblemáticos como el Tiburón de Steven Spielberg (que años después empezó la franquicia jurásica, cuya premisa básica también sería animales descontrolados, sólo que en ese caso antediluvianos). Y si hablamos de monos, como en este film, otro clásico sería King Kong.
Entonces, ¿merece la pena Primate? ¿Puede acabar siendo un clásico de serie B? Eso sólo el tiempo lo podrá decir, pero sin duda alguna estamos ante una película extremadamente básica, en la línea de otros films de su director (Johannes Roberts) como A 47 metros y su secuela, donde el peligro animal lo representaban tiburones (de los que también se ha llevado a cabo un abuso desmesurado en películas de todo tipo, desde que hace medio siglo el antes citado Spielberg demostrara que pueden ser una inquietante amenaza marina).
¿Tiene virtudes Primate? Aunque parezca mentira la verdad es que sí: es una película concisa, concreta y no deja hueco a dobles lecturas, por lo que resulta absurda cualquier expectativa de un tipo de terror más "elevado". Siguiendo con el tono habitual en el subgénero en el que se engloba, la historia tampoco rehuye de otros tópicos habituales del terror como son un escenario agreste y recóndito, o unas víctimas adolescentes de manual.
De todas maneras aunque la causa de la rabia del mono protagonista queda pronto aclarada (le ha mordido una mangosta), eso no es obstáculo para que el film en ocasiones sea ambiguo a la hora de mostrar al animal. Con esto me vengo a referir que el mismo sería infectado (lo cual "explica" sus actos posteriores), pero en muchos momentos no se duda en enfocarlo de manera claramente maligna y monstruosa, contradiciendo la "excusa" de la infección.
Cómo pudo llegar la rabia a Hawaii (donde está situada la historia) cuando, como indican más adelante, dicha patología allí está erradicada tendría que hacer pensar en que la culpa quizás provenga de alguna acción humana que lo propició. Pero Primate no da lugar a una reflexión sobre ello: el mono está infectado, se ha vuelto malvado y hay que acabar con él para preservar la vida humana. Cómo indiqué antes es concreta y concisa (y punto).
En ese sentido podríamos afirmar que Primate se decanta más bien por el género slasher, ya que si cambiamos al mono por un psicópata como Jason Voorhees, Michael Myers o derivados, en esencia este film sigue todos los parámetros del tipo de películas por las que se han hecho famosos matarifes así. O sea, adolescentes con las hormonas desatadas que caen de la forma más sangrienta posible, aquí con la novedad de que el causante es un mono.
La película, que se estrenó en Estados Unidos a principios de enero, y llegará a la cartelera española el 6 de febrero, tiene un presupuesto de 21 millones de dólares, recaudando en su primer fin de semana 13,4 millones a nivel global. Si quiere ser rentable necesita recaudar entre 50 y 63 millones, pero estamos ante un tipo de película de la que lo mejor que se quede sólo en lo que es, y rehuir de hipotéticas secuelas que tan solo serían más de lo mismo.
CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)
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- FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB y FilmAffinity.
- FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 6 de febrero de 2026
- Galería de posters por este enlace.


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