jueves, 10 de septiembre de 2026

EN LA ZONA GRIS, funcional pero convencional (crítica sin spoilers)

Esta película marca la tercera colaboración entre el actor Henry Cavill y el director Guy Ritchie. La primera fue Operación U.N.C.L.E. del año 2015, que era la adaptación de una antigua serie televisiva conocida en España como El agente de CIPOL, en la cual Cavill demostró bien que tenía lo que había que tener para poder encarnar a James Bond, con un personaje que parecía un trasunto del citado agente 007. Por desgracia no fue así, pero el film es tremendamente disfrutable.
 
La siguiente colaboración entre ambos tardó casi una década en llegar, y fue El ministerio de la guerra sucia, que admito que no vi en su día cuando se estrenó en cines, sino que la descubrí en su primera emisión televisiva en abierto. Dicho título me dejó tan convencido que lo he repetido en otro pase posterior, si bien en taquilla fue un fracaso que no llegó ni a los 30 millones globales frente a un presupuesto del doble (60 millones de dólares).
 
Allí coincidió con Eíza González, actriz y cantante mexicana que es la protagonista femenina de esta En la zona gris. Por su parte en cuanto a Jake Gyllenhaal ya trabajó antes con este realizador en el film Guy Ritchie: El pacto. Más allá de que al mencionado director se le pueda valorar (o no) como un autor de prestigio, es justo admitir que pese a ciertos vaivenes en su filmografía, cuando le va bien algunas de sus obras tienen un innegable toque personal.
 
Muchas críticas previas de esta película han hecho una valoración del film a tenor de su propio título, mencionando que en este caso estaríamos ante una película tan funcional como convencional, en la que ese supuesto toque algo personal de su responsable luce de una forma irregular, y que por lo tanto estaría en ese difuso gris donde se situaría algo que no está ni entre lo mejor ni entre lo peor de su director. Una vez vista no puedo menos que darles la razón.
 
En la zona gris, buen reparto pero discreto resultado 
 
En cuanto a la historia en sí, esa zona gris del título se refiere a la manera de proceder que tiene Rachel Wild (a cargo de una solvente Eiza Gonzalez, eficaz y auténtica protagonista). Combinando métodos legales así como otros que no lo son tanto (de ahí el matiz colorido del título) se dedica a recuperar préstamos millonarios que no son devueltos dentro de lo que se acordó para ello, usando un equipo de confianza liderado por Sid (Cavill) y Bronco (Gyllenhaal).
 
Sería justo en estos dos expertos personajes donde más se notaría ese toque propio de su responsable, ya que su química en pantalla es innegable, sabiendo a poco lo que aquí nos ofrecen de ellos. Ahora que quien sale peor parada sería una algo desaprovechada Rosamund Pike, cuyo personaje de Bobby Sheen queda apenas perfilado, siendo la propia actriz quien consigue sacar el mejor partido del escueto tiempo que le otorgan en pantalla. 
 
El villano de la función sería Manny Salazar (encarnado por un correcto Carlos Bardem, hermano mayor de Javier Bardem). Sería un mafioso criminal a la que la empresa a la que representa Bobby Sheen le concedió un préstamo de mil millones de dólares que ahora no quiere devolver. Es ahí donde entra Rachel Wild y su equipo de confianza, que asegura que podrá lograr el éxito allí donde otros han fallado, planificando como lo llevarán a cabo.
 
Es justo eso otra de las desventajas de la película: teniendo en cuenta su escueto metraje (apenas 98 minutos, con títulos de crédito incluidos) resulta algo desconcertante que la planificación de lo que van a hacer ocupe los dos tercios iniciales del film, dejando la acción tan solo para su tramo final. Eso provoca que se intente complicar un esquema narrativo que no lo necesita, ya que se ha visto en multitud de otros productos de acción similares. 
 
En resumidas cuentas
 
En la zona gris no es sólo el título de la película, sino que podía tildarse así la manera en la que Ritchie cumple a la hora de desarrollar la historia, ya que lo mismo que hace él bien lo podría hacerlo cualquier otro director más o menos solvente en el género de acción. El resultado final es entretenido pero no deja de sustentarse por un esquema un tanto simple, que ya ha mostrado su eficacia en multitud de ejemplos, pero que intentan complicar de forma innecesaria.
 
Curiosamente esta En la zona gris se estrenó en la cartelera americana el pasado mes de mayo (aquí en España llega cuatro meses más tarde) pasando totalmente desapercibida ya que logró poco más de 5,7 millones de dólares, mientras que en el resto del mundo su suerte ha sido un poco mejor (ha logrado 22 millones), pero marcando otro fracaso de taquilla para su responsable, con un acumulado global de menos de 28 millones cuando su presupuesto fue de 70. 
 
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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viernes, 4 de septiembre de 2026

THE BAT-MAN: FIRST KNIGHT / BETWIXT / SUPERMAN vs.SPIDERMAN

THE BAT-MAN: FIRST KNIGHT

La mera casualidad ha hecho que poco tiempo después de ver la temporada 2 de la serie de animación Batman: El cruzado enmascarado, que intenta recuperar el espíritu de la mítica serie de Bruce Timm que tuvo el personaje en la década de los noventa, he podido leerme este The Bat-Man: First Knight, con evidentes puntos de conexión. Y es que si dicha serie de televisión más reciente se ambienta en un indeterminado momento de la década de los años cuarenta del pasado siglo, el presente cómic lo hace en 1939, justo cuando se nació el superhéroe en las viñetas. 

Muchas son las virtudes de esta obra con guion de Dan Jurgens y apartado gráfico a cargo de Mike Perkins. Sabe captar de manera muy acertada el estado geopolítico del mundo y la sociedad por entonces (con el peligro del fascismo como amenaza latente), mientras en Gotham se están cometiendo una serie de escabrosos crímenes que el misterioso y reciente justiciero Bat-Man (que entonces daba sus primeros pasos) sospecha que puedan ser criminales revividos. Por citar detalles está la curiosidad de que Bruce Wayne es retratado como el actor Gregory Peck, o que Julie Madison (sin el estereotipo de damisela en apuros), sea la catarsis que lleve a Bat-Man a no usar armas. Sin duda un resultado global notable.

CALIFICACIÓN: Bueno (4/5) 

BETWIXT

Con este manga estuve dudando un poco, ya que aunque la portada (y el prólogo) son de Junji Ito, es lo único que hay de él en este tomo. Aún así decidí al final darle una oportunidad, y el resultado ha sido satisfactorio, pese a que como antología en sí tenga tan solo 6 relatos, los cuales están divididos entre los que han sido realizados por artistas orientales (tres) y los que han sido hechos por americanos (los otros tres).

Lejos de buscar el susto fácil y rápido, las historias aquí incluidas se decantan por un terror más pausado, ese que poco a poco va haciéndose más ominoso e incómodo. En ese sentido se puede decir que todos los relatos incluidos cumplen con solvencia, aunque su curiosidad es otra. Su edición respeta el orden de lectura occidental para las americanas y el oriental (de izquierda a derecha) para las orientales, reforzando su idea de fusión de culturas.

CALIFICACIÓN: Entretenido (3/5)

SUPERMAN vs.SPIDERMAN

Aunque ya me lo leí hace casi veinte años (¡que viejo se siente uno cuando las referencias de mi blog me marcan que ha pasado tanto tiempo!), ahora he podido volver a disfrutar con el que en su día fue el primer crossover entre las editoriales DC y Marvel, que en 1976 (¡hace ya 50 años!) hicieron posible el sueño de muchos lectores: la unión de sus dos personajes más populares (el kryptoniano y el arácnido) en una aventura en común.

Posterior a este ha habido otros, algunos de los cuales aún no me he leído, pero el mérito de este Superman vs.Spiderman fue ser el primero. La aventura enfrenta a los dos superhéroes con sus dos enemigos más acérrimos (Lex Luthor y el Doctor Octopus respectivamente) en un relato brillante del que poco puedo añadir a lo que dije en su día. Esta reedición de Panini, mejorada respecto a la que me leí yo, tiene portada alternativa de Alex Ross.

CALIFICACIÓN: Excelente (4,5/5)

lunes, 31 de agosto de 2026

DULCE SABOR A MUERTE, helado destripado (crítica sin spoilers)

Mi interés por Dulce sabor a muerte (título español para el original Ice Cream Man) se debe a que en un principio pensé que quizás fuera la adaptación del cómic Ice Cream Man: El Heladero, del cual me he leído varios tomos de la biblioteca. Se trata de una serie de relatos al estilo de The Twilight Zone o Black Mirror, con el inquietante heladero del título como nexo de unión, siendo algunas de las historias incluidas tan desconcertantes como inquietantes.
 
Pero no, tal relación entre esta película y ese cómic no se produce. En este caso su premisa es mucho más sencilla y visceral (tomándose este último calificativo de manera bastante fiel). En un apacible y tranquilo pueblo aparece un misterioso heladero (interpretado por Ari Millen) el cual, a bordo de su camión, consigue vender sus dulces a casi todos los niños. Todo muy idílico hasta que eso provoca que los chavales pasen a ser brutales asesinos contra los adultos
 
El tráiler español ya deja patente, bien a las claras, que estamos ante una película que no se corta para nada en cuanto a las salvajadas, por lo que quien vaya a verla tiene que tener claro que aunque aparezcan niños, no sería apropiada para ellos (al menos para los más pequeños, aunque incluso puede que ciertos adultos tuerzan el gesto ante según que bestialidades que se ven aquí). Estamos ante una animalada tan cafre que se nota que sus responsables la disfrutaron.
 
Dulce sabor a muerte, inspiraciones diversas 
 
Si hace poco se estrenaba El final de Oak Street, de la cual parte de la crítica (entre la que me incluyo) notó un homenaje más que evidente al espíritu de la factoría Amblin, eso quizás se puede hacer extensible (aunque sorprenda) a este film, ya que su escenario se plantea tan idílico como los vecindarios vistos en algunos títulos de dicha productora. Todo bonito, claro está, hasta que estalla un caos propio de una película de zombis de George A.Romero.
 
De todas maneras el hecho de que los "afectados" sean niños también puede recordar a Weapons, aunque Eli  Roth también compara su film con Los pájaros de Hitchcock (hay una escena que es un homenaje bastante claro), e incluso se pueden ver paralelismos con La invasión de los ultracuerpos (con los "poseídos" por el heladero intentando que también se cambien los que aún están libres). Pero la decisión final de hacer este film se la dio a Roth la franquicia Terrifier
 
En sí el heladero de esta película comparte con Art el payaso de la citada saga de Damien Leone el ser un personaje gestual y sin palabras, si bien aquí los crímenes no son suyos sino cometidos por los niños controlados por los helados. Cuando nos explican (con no mucha convicción) las justificaciones de lo que pasa se sugiere algo así como una maldición, con lo cual la moraleja final, a tenor de los hechos, podría ser "no mientas, o tarde o temprano pagarás las consecuencias".
 
Pero en origen la inspiración le vino al director Eli Roth en 2003, mientras promocionaba su película Cabin Fever. Al ver en una calle un camión de helados, con su música característica, tuvo un recuerdo nostálgico de su infancia, para luego pensar que pasaría si el heladero a bordo no fuera la buena persona que uno supone, siendo la música del camión una atracción para los niños similar a la de El flautista de Hamelín sobre las ratas.
 
En resumidas cuentas
 
Como he indicado más arriba, estamos ante una gamberrada de película que no se toma en serio a si misma, en la que los niños actores que intervienen se nota que se lo pasaron en grande haciendo el cafre a lo bruto. Eso no quita para que sea tan entretenida como demasiado superficial, tanto en su guion como a la hora de perfilar a los personajes, con lo cual se recrea quizás en exceso en las atrocidades más grotescas perpetradas por los niños.
 
La película se estrenó en la cartelera americana a principios de agosto, donde fue recibida por el público con indiferencia, que se hizo extensible al varapalo crítico. Tampoco ayudó mucho que su director confesara que utilizó I.A.generativa para ciertas escenas (las animaciones al estilo clásico) o, ya fuera del ámbito cinematográfico, la controversia por el respaldo de Roth a las acciones militares israelíes en Gaza, o sus declaraciones sobre el pueblo palestino.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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miércoles, 19 de agosto de 2026

INSIDIOUS: FUERA DEL MÁS ALLÁ, reiniciando (crítica sin spoilers)

Puede sorprender una nueva entrega de la franquicia Insidious (esta ya sería la sexta), pero es que la prueba de que el terror es un género de lo más rentable está en el hecho de que los presupuestos de las cinco entregas que la preceden (¡ojo, de todas ellas!) no han llegado ni a los 45 millones de dólares, siendo la más barata la primera (1,5 millones de dólares) y la más cara la previa a la presente (16 millones de dólares). De esta sexta entrega no se conoce presupuesto, pero se supone que se habrá mantenido en esos márgenes.
 
Con cifras tan escuetas en coste la verdad es que la taquilla siempre la ha acompañado, logrando la primera entrega la nada despreciable cifra de 100 millones de dólares a nivel global. Y eso sin desmerecer al resto: la segunda costó sólo 5 millones y recaudó 161,9 mientras que la tercera y cuarta costaron 10 millones cada una y lograron 113 y 167,9 millones respectivamente. La quinta, y previa a esta, costó 16 millones y alcanzó los 189, por lo que es un negocio redondo. 
 
Conocida también como La noche del demonio en Hispanoamérica, esta franquicia fue creada por James Wan y Leigh Whannell. El primero está muy relacionado con el género del terror, porque suyas son, entre otras, las entregas iniciales de Saw y Expediente Warren. Por su parte Leigh Whannell ha sido guionista con Wan en muchos de esos títulos, y como director suyas son El hombre invisible y Hombre Lobo.
 
Insidious: Fuera del más allá, elementos recurrentes 
 
Sobre la presente franquicia (Insidious), me suena de haber visto en televisión la primera, posterior a ver en cine la tercera entrega, que en su momento no me convenció de forma especial aunque tampoco me desagradó. En estas extensas sagas de terror hay detalles y elementos recurrentes, siendo principalmente aquí el personaje de Elise Rainier (encarnado por Lin Shaye), pese a su trágico destino ya en la primera. 
 
Aún así tuvo su presencia tanto en la segunda como en la quinta (que, junto con la primera, son las centradas en la familia Lambert), mientras que la tercera era una precuela (la única junto a esta que he visto en cines) y la cuarta se centraba en sus años de infancia. En Insidious: fuera del más allá su presencia es secundaria pero bastante trascendental para ayudar a la protagonista, algo que hará por mediación de otra médium como ella.
 
Una puerta de entrada para espectadores neófitos
 
Que pese a sus defectos (que los tiene) esta entrega me haya convencido como el simple entretenimiento que acaba siendo se debe probablemente a que mis expectativas eran más bien bajas (para muestra el seguimiento discontinuo que he hecho yo de esta franquicia), pero al ser un alto porcentaje de esta película un reinicio, no tenía la necesidad de información previa más allá de una breve mención a la familia Lambert como lo más esencial a todo lo anterior. 
 
La nueva protagonista de esta entrega es Gemma, una higienista dental que está criando sola a su hija después de que se nos ofrezca un prólogo donde vemos como ella misma no tuvo una infancia en condiciones, debido a la salud mental de su progenitora. El intento de Geema es criar a su hija de forma diferente a lo que tuvo ella, pero eso chocará con el hecho de descubrir sus inesperadas capacidades para contactar con el más allá.
 
Dichas aptitudes le permiten no solo visitar ese purgatorio repleto de almas atormentadas, sino también servir de puente para traerlas a nuestro mundo. Los espíritus (y lo que no son espíritus) la acosaran para conseguir pasar al mundo real, bien sea por las buenas o por las malas. Para ayudarla contará con la colaboración de Elise Rainier (el nexo de conexión con todo lo previo de esta saga), que le indicará como actuar.
 
Virtudes y defectos de una sexta entrega
 
La profesión de la protagonista (encarnada con solvencia por la actriz Amelia Eve) llevará a unos espeluznantes momentos que le quitarán a más de uno las ganas de ir al dentista. En algunos casos ciertos sustos se hacen previsibles, lo cual no es obstáculo para que resulten del todo funcionales. Eso mismo se puede decir de ciertos tópicos y detalles ya vistos hasta la extenuación en el género, pero que aquí se manejan de forma acertada.
 
En resumidas cuentas me imagino que los fans de esta franquicia quedarán contentos con esta sexta entrega, cuya misión de ser una secuela de reinicio creo que la cumple con solvencia. No es que tampoco sea especialmente innovadora (aunque tiene algunos momentos ingeniosos), pero al menos los elementos con los que juega ofrecen un entretenido resultado. El film tiene una escena entre créditos que se supone que es el ¿epílogo? de cierto personaje

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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jueves, 13 de agosto de 2026

EL FINAL DE OAK STREET, mis vecinos dinosaurios (sin spoilers)

Se puede decir que con El final de Oak Street se cierra lo que sería la temporada de estrenos veraniegos (sin relación con la estación en sí, que con el cambio climático no sería raro que se alargue más allá de la fecha de entrada del otoño, hacia el próximo 21 de septiembre). Como su campaña promocional ha dejado claro, estamos ante una película de dinosaurios, si bien fuera de la saga jurásica.
 
Dicha matización la hago ya que desde que en 1993 la primera entrega de Jurassic Park dirigida por Spielberg provocó un gran interés hacia estas criaturas, también es verdad que fuera de dicha saga no ha habido ningún éxito comparable. El ejemplo más reciente sería el film 65 con Adam Driver, que con un algo ajustado presupuesto de 45 millones de dólares acabó con una recaudación de apenas 60,7 a nivel global.
 
En este caso El final de Oak Street ha costado 85 millones de dólares, con lo cual para lograr ser rentable tiene que concluir su carrera comercial superando los 200 millones globales. No sé si lo logrará o no en el momento de escribir estas líneas, pero como mínimo hay que reconocer que es un título llamativo en cuanto a implicados: Ewan McGregor y Anne Hathaway como protagonistas y J.J.Abrams como productor.
 
El final de Oak Street, acerca de su realizador 
 
De todas maneras también es justo citar a su director (David Robert Mitchell), ya que fue el responsable de una película de terror "pequeña" (en cuanto a pretensiones) pero que ha conseguido ser un film de culto. Hablo de It Follows de 2014, que aunque descubrí años después en un pase televisivo, admito que como mínimo era una película de terror progresivamente inquietante, alejada (en parte) de los tópicos habituales en dicho género.
 
Esa no ha sido su única película, aunque si con la que ha logrado un mayor prestigio, pero si algo le ha distinguido a lo largo de toda su filmografía es su doble función como director y guionista, la cual repite también en El final de Oak Street, su obra con mayores expectativas, aunque solo sea por el hecho de contar con Ewan McGregor y Anne Hathaway (pese a que en su film previo tuvo a Andrew Garfield y tiene previsto otro con Jim Carrey).
 
En la estela de Amblin
 
Si bien antes he matizado que aunque en esta película haya dinosaurios, no estamos ante nada derivado de la popular saga jurásica, eso no quiere decir que no se note un cierto toque del Steven Spielberg de sus inicios, bien fuera como director o como productor bajo el sello Amblin. De hecho el presente film está ambientado en 1982 (lo cual es patente en multitud de detalles) en un idílico barrio suburbano, hasta que pasa algo tipo The Twilight Zone y suceden cosas.
 
Lo que en un principio era un tranquilo y pacífico vecindario, que bien podría ser colindante con los vistos en títulos como E.T., el extraterrestre o Poltergeist (Fenómenos extraños), sufre un fenómeno de causas desconocidas (aunque algo se sugiere) que lo traslada a la época de los dinosaurios. A partir de ahí, y cual si fuera una película de catástrofes más que una de terror, la familia Platt protagonista (Anne Hathaway, Ewan McGregor, Maisy Stella y Christian Convery) tendrán que lidiar con todo tipo de problemas para intentar sobrevivir a la pesadilla.
 
Es más o menos usual que en el género de desastres predomine más la desgracia consecuente que los personajes, apenas esbozados, pero eso aquí no ocurre. Tanto Anne Hathaway como Ewan McGregor dando vida al matrimonio Platt, envueltos en una crisis de pareja, resultan creíbles y logran la empatía del espectador, pese a que no se les pueda tildar de héroes sino más bien de esforzados supervivientes: son gente normal en una situación totalmente fuera de lo normal.
 
No es otra película jurásica más 
 
Habrá quien piense que en esencia no deja de ser lo mismo visto en la saga jurásica (gente huyendo de dinosaurios) pero cuidado porque aquí no se cortan con la violencia, que en la citada franquicia suele ser menos escabrosa y en ocasiones fuera de plano. Aparte de la citada crudeza también hay unos pocos toques de humor quizás algo grueso, que no sé si la hacen apta para que la vean niños pequeños que solo querrán ver dinosaurios, aunque quizás no así...
 
En el tramo final se produce un giro que (al menos a mí) me recordó a Regreso al futuro, ya que se crea una paradoja que salva un fatídico problema, pero me generó la incógnita sobre las versiones que vuelven a vivir la pesadilla, ya que el hecho parece inamovible. Pero son menudencias que no importan en un film de aventuras que funciona tan bien como este, con un claro sabor nostálgico desde su misma y destacable banda sonora de Michael Giachino.

CALIFICACIÓN: Buena (4/5)

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