viernes, 17 de julio de 2026

POSESIÓN INFERNAL: EN LLAMAS (EVIL DEAD BURN), crítica

Con Posesión infernal: En llamas la saga en origen conocida como Evil Dead alcanza su sexta entrega, algo que nadie hubiera previsto a tenor de las películas originales, que vieron la luz entre los años 1981 y 1993, formando una trilogía emblemática en su género. De hecho con ellas su protagonista (el actor Bruce Campbell) convirtió a Ash Williams en un personaje icónico, siendo además un intérprete fetiche para los films posteriores de Sam Raimi, apareciendo en muchos de ellos.
 
Una vez leí, aunque no recuerdo donde, los (aunque parezca mentira) paralelismos entre las dos primeras películas de esta franquicia y las de la saga Terminator. Dicho detalle estaría en que los films iniciales de ambas se hicieron tirando de sus escuetos recursos, y el éxito propició que la primera secuela de ambas se pueda considerar algo así como un remake del film precedente, pero hecho con muchos más medios. Ya a partir de ahí los caminos fueron diferentes. 
 
En 2013 Fede Álvarez llevó a cabo el remake del film inicial, y justo es admitir que estuvo a la altura de las circunstancias, lo que derivó en la serie televisiva Ash vs.Evil Dead que recuperaba al icónico personaje de la trilogía inicial. Pero con el beneplácito de sus responsables originales se decidió ofrecer esta saga a diferentes directores, para que dieran su particular visión, siendo el primero de ellos Lee Cronin en Evil Dead Rise, que llegó una década después del remake de la primera. 
 
Como el resultado de lo que aquí en España se estrenó con el título de Posesión infernal: El despertar logró repetir éxito tanto de crítica como de público, ahora es el momento para el director francés Sébastien Vaniček con Posesión infernal: En llamas (Evil Dead Burn), y para 2028 le tocará el turno a Francis Gallupi con Evil Dead Wrath. En el presente caso, con 20 millones de dólares de presupuesto las cifras de momento garantizan la solvencia de la operación.
 
Otra puerta de entrada para neófitos 
 
La ventaja, tanto de la anterior entrega como de la presente, es que no son secuelas directas, sino que más bien se trata de films independientes, solo que ubicados dentro del mismo universo donde el libro conocido como el Necronomicón ya mostró su mortífera condición en las películas previas. Y si la precedente se podía decir que giraba sobre la maternidad traumática, Posesión infernal: En llamas lo hace sobre la violencia intrafamiliar
 
La protagonista, nuestra más que evidente final girl de esta nueva entrega, es Alice (a cargo de la actriz Souheila Yacoub), una francesa que dejó atrás su país por amor a Will (interpretado por el actor George Pullar), pero que ve como la relación se va deteriorando a marchas forzadas por culpa del carácter abusivo y controlador de él. El problema es que Alice no sabe como dejarlo, pese a contar con el apoyo moral de Joseph (el hermano de Will) y su novia Thya.
 
Todo lo anterior queda plasmado de forma concreta y concisa apenas comienza, por lo que cuando acontece el accidente en el que Will muere, Alice se ve con la obligación moral de lidiar con la situación, asistiendo al funeral de Will, pero eso significa también lidiar con su familia política. Los reproches no tardan en hacer acto de presencia, pero los demonios del Necronomicón también, ya que buscan algo oculto en la vieja mansión donde están reunidos.
 
Seamos claros: la escabechina que se lía es impresionante, digna de la franquicia y capaz de transmitir dolor apenas con las imágenes y los sonidos (por ejemplo lo del oído). El problema puede venir en que como es previsible que ahí no quede vivo nadie (incluidas mascotas), no pilla por sorpresa que todos acaben cayendo. A eso no ayuda un escenario tan tópico como una mansión que parece propia de Norman Bates
 
En resumidas cuentas
 
Esta Posesión infernal: En llamas es una digna entrega de la franquicia a la que pertenece, si bien baja un tanto el nivel respecto al film precedente. Eso se hace evidente en un tercer acto que, aprovechando la comparación mencionada antes con Terminator, puede recordar en esencia a lo visto allí, lo que la aleja del espíritu clásico de esta saga. Hay una escena entre créditos y otra al final, esta última con cameo sorpresa (que no es Bruce Campbell).

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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sábado, 11 de julio de 2026

HOLMES Y MORIARTY / WHAT IF? MULTIVERSO OSCURO / BAJO CERO

HOLMES Y MORIARTY

Curioso pastiche de Sherlock Holmes, en el que se plantea un relato a dos voces: por un lado John Watson como narrador de las peripecias de su amigo, el popular Sherlock Holmes, y por otro lado el Coronel Sebastian Moran como narrador de las andanzas de su jefe, el profesor James Moriarty. 

El punto de interés de su planteamiento es una, a priori, difícil colaboración en la que dos enemigos acérrimos (como son los dos personajes titulares) tendrán que unir fuerzas para resolver un misterio de especial trascendencia. Eso no es ningún spoiler porque la misma contraportada de esta novela ya lo dice, pero ello no ocurre hasta más o menos la mitad de la misma, siendo lo anterior los diferentes movimientos de ambos personajes hasta su posterior unificación.

En el caso de Holmes todo comienza con un cliente (actor) que está interviniendo en una obra donde los otros actores tienen una calidad digamos "discutible", pero en donde lo más misterioso es que el público que va a ver la función son cada vez las mismas personas, disfrazadas para parecer diferentes. Es una propuesta que bien podría ser digna del espíritu de las historias originales, pero a partir de ahí la cosa va evolucionando a una conspiración de mayores proporciones.

La novela resulta entretenida, pero tiende quizás a enredar demasiado algo que podría haber sido más sencillo. Asimismo va derivando poco a poco hacia una aventura con toques algo arácnidos, que resultan funcionales pero que, si nos ceñimos a lo citado, le quitan parte del mérito de sus capacidades al hermano de Sherlock (y hasta ahí puedo citar para no revelar spoilers). El tramo final está expuesto con un tono algo cinematográfico, y por momentos espectacular, pero esa unión de Holmes y Moriarty se antoja un tanto forzada en determinados detalles. Aún así un buen entretenimiento.

CALIFICACIÓN: Entretenido (3/5)

WHAT IF? MULTIVERSO OSCURO

Mi interés por este tomo venía dado por esa historia de la que toma su portada, aunque la misma pueda dar lugar a confusión. Me explico: en el vasto multiverso Marvel, las historias alternativas, con lo que pudo haber sido pero no fue, son de las que se ha nutrido la cabecera What If? en cualquiera de las épocas en que ha estado activa, con resultados dispares.

En general, si ya de por sí las historias de What If? solían centrarse en variantes dramáticas (en especial en sus primeros tiempos), eso es la línea general en las seis que conforman este tomo. La gracia está en que de las mismas se encargan autores clave que hicieron míticos muchos momentos de esos mismos superhéroes: Walter Simonson con Thor, Gerry Conway con Spider-Man, Marv Wolfman con La Tumba de Drácula por citar tres ejemplos.

De las seis historias que se incluyen, la que más me llamaba la atención era la de Gerry Conway con Spider-Man, ya que volvía a un momento básico de su periplo como lo fue la muerte de Gwen Stacy (que a lo largo de los años se ha recordado desde todo tipo de puntos de vistas), para narrar justo lo que la portada indica: ¿y sí ella hubiera sobrevivido pero no Spider-Man? 

Eso da pie a una curiosa historia que deriva en que Gwen Stacy, pero no una alternativa sino la oficial, tome el legado del difunto Spider-Man en un relato que me ha parecido bastante majo. También me ha convencido la de La Cosa de Los Cuatro Fantásticos, en la que se queda con el simbionte de Veneno (a un doloroso coste), o la del Caballero Luna, aunque no sea seguidor del personaje. La de Loki lleva a que (literalmente) se acabe con todo, en la de Matanza incluso él sale perdiendo y la de La Tumba de Drácula se centra en Blade siendo mordido por el susodicho Drácula. 

CALIFICACIÓN: Entretenido (3/5)

BAJO CERO (la novela que inspiró TURNO DE NOCHE)

Me he leído de la biblioteca la novela Bajo cero de David Koepp, que él mismo se encargó de adaptar en la película Turno de noche que vi hace unos meses gracias a un sorteo en el que participé, y en el que gané merchandising de dicho título más entradas para verlo. Aquí al lado tenéis la portada original con la que salió a la venta en 2019, aunque ya hay la consabida reedición con el póster oficial de la película que será más fácil encontrar en el mercado.

Resulta curioso que el mencionado film haya pasado bastante desapercibido, ya que los elementos con los que juega bien podrían haber dado de sí un éxito de taquilla, pero intuyo que no se han dado las condiciones para ello. Koepp adapta su novela con bastante literalidad, aunque hay ciertas curiosidades como que el personaje al que encarna Liam Neeson se llame Robert Quinn en la película pero Roberto Diaz en la novela, haciendo dificil imaginar al personaje literario con los rasgos de Neeson.

También hay que decir que la portada original de la novela sugiere más bien un thriller de ciencia-ficción que luego no se corresponde con la realidad, ya que en si también tiene notas de humor para distender su ritmo trepidante.

El libro tiene el aliciente de ahondar en los personajes principales, ya que en la adaptación fílmica muchos detalles son tan solo sugeridos, por el lógico cambio de formato (de literario a audiovisual), que requiere sintetizar información. En eso se incluye el mismo virus fúngico, del que Koepp describe como "piensa" y actúa, lo que en la película queda resumido en la secuencia de la cucaracha. La historia te deja con la duda de hasta donde llegará la desidia de las autoridades con esos patógenos tan virulentos (el Coronavirus llegó apenas un año después de la edición original de esta obra).

CALIFICACIÓN: Entretenido (3/5)

miércoles, 8 de julio de 2026

CLEANER: RESCATE VERTICAL, de Star Wars a Jungla de cristal (crítica)

Recupero Cleaner: Rescate vertical, que se estrenó en cines el pasado 6 de marzo pero que dejé para más adelante. Se trata de una película de Martin Campbell (solvente director de las dos películas del Zorro con Antonio Banderas, o de un par de la franquicia James Bond entre otras). La protagonista es Daisy Ridley, que saltó a la fama en la más reciente trilogía de la franquicia Star Wars, y en el reparto también consta Clive Owen, un actor que no ha sabido encauzar su carrera.
 
Admito que el citado intérprete me gustó bastante cuando lo descubrí en Sin City, pero luego lo más reseñable suyo sería la película de culto Hijos de los hombres o ese espectáculo de acción que era Shoot'em Up (En el punto de mira), ya que en el resto de su carrera no hay ningún título que fuera un sonado éxito, pese a haber compartido pantalla con Julia Roberts o Naomi Watts. En los últimos tiempos se ha dejado ver con Will Smith en Géminis o en la de Valerian y la ciudad de los mil planetas de Luc Besson, además de en este film. 
 
No mucho mejor le ha ido (de momento) a Daisy Ridley, que para muchos ya quedó encasillada en su personaje de Rey de la saga Star Wars, y con sus trabajos al margen de dicha franquicia, ninguno ha logrado cambiarlo (y en eso se incluye el presente film, que estrenado en origen en febrero de 2025 de forma bastante limitada, fue un sonoro fracaso y se quedó en una recaudación de taquilla paupérrima).
 
Habrá alguno que me argumenté que igual recogió lo que se merecía, pero todos sabemos que la calidad de una película y su éxito no son detalles que vayan paralelos: muchas veces triunfan bodrios o fracasan películas destacables. Pero también es cierto que cuando algo triunfa, le salen sucedáneos por todas partes, y en este caso el ejemplo a seguir es Jungla de cristal, de la cual a lo largo de las décadas ha habido ya unos cuantos. 
 
Un sucedáneo funcional 
 
Aparte del citado film dirigido por John McTiernam, con Bruce Willis de protagonista y que dio para una saga extendida por cinco películas, otros actores como Jean-Claude Van Damme, Steven Seagal o Dwayne Johnson (por citar solo unos pocos) han intentado probar suerte en películas cuya estructura es muy fácil de delimitar como deudora de Jungla de cristal (o Die Hard en su título original), por lo que esta Cleaner: Rescate vertical es tan solo otra más.
 
Curiosamente mis expectativas eran más bien bajas (no lo voy a negar), con la posibilidad de que si no me gustaba lo que estaba viendo, descartarlo. Pero aún asumiendo que estamos ante una clara película de serie B donde la originalidad brilla por su ausencia, la destreza con el género de acción que acumula su responsable logra que el resultado final se deje ver sin mayores pretensiones que entretener al espectador en sus apenas 95 minutos. 
 
En este caso la protagonista es una limpiacristales con pasado en el ejército, que tiene una vida un tanto desordenada que tendrá que encauzar para intentar ayudar a su hermano autista (hecho que lleva a ciertos guiños hacia el universo Marvel cinematográfico). En el rascacielos donde trabaja se celebra una gala de una empresa energética que será saboteada por unos activistas medioambientales que quieren hacer pública la mala praxis de dicha compañía.
 
Uno pensaría que dicha premisa es más o menos justa, pero en cierto momento la historia da un inesperado giro que lleva a preguntarse para qué se apuntó el antes citado Clive Owen en este film, con un radical que opina que el peor virus de este planeta son los humanos. Y ya está, el resto es maniqueísmo básico y funcional, que asume sus propias limitaciones y no esconde el déjà vu que provoca una estructura que ya se ha visto en innumerables ocasiones.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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viernes, 3 de julio de 2026

ENOLA HOLMES 3, elementalmente rutinaria (crítica sin spoilers)

Se nota que con Enola Holmes 3 se ha cambiado de director (el Harry Bradbeer de las dos primeras entregas cede el mando a Philip Barantini) ya que estamos ante la más floja entrega de esta franquicia hasta el momento. Aunque con este film ya se completa la trilogía, no sería de extrañar otra nueva aventura de esta hermana de Sherlock Holmes en el futuro, porque para ello tiene material de sobra (aunque las adaptaciones como tal sean tan solo parciales, como por ejemplo aquí).
 
La base literaria de la que parte son las novelas juveniles Las aventuras de Enola Holmes (su título original sería The Enola Holmes Mysteries), escritas por la autora Nancy Springer. De las mismas esta tercera entrega adapta el tercer libro (El caso del enigma de las flores) que ya me leí hace años de la biblioteca, solo que mientras en la novela era Watson el secuestrado, en esta película sería el propio Sherlock, aunque en lo referente al resto, libro y película van por caminos separados. 
 
En este caso se lleva hasta el último nivel la relación que se ha establecido entre la protagonista (de nuevo a cargo de Millie Bobby Brown) y el joven Lord Tewkesbury (Louis Partridge), ya que los avances previos de esta entrega insinuaban una boda entre ambos que no aparece en la saga literaria
 
Si la misma se celebrará o no (ya que el inicio juega al despiste) es algo que se hace previsible en un guion más rutinario de lo deseado. En lo que se refiere a la protagonista sigue habiendo esas roturas de la cuarta pared ya vistas en las anteriores entregas, lo que unido al carisma de Millie Bobby Brown (cuya Enola duda sobre si casarse o no por el temor a tener que perder su apellido) consigue hacer más llevadera esta película, que también cambia de escenario.
 
Aciertos y desaciertos 
 
Como el citado compromiso, en caso de llevarse a cabo, se celebraría en Malta (donde Lord Tewkesbury vivió parte de su infancia), la película se rodó en escenarios naturales, que sin duda son mostrados con toda su belleza y esplendor. Es una pena que no se pueda decir lo mismo de su guion, con un misterio que más que emocionar suscita una sensación de rutina que incluso se vale (demasiado) de imágenes de las anteriores entregas para dejar ciertas cosas claras.
 
Si algo que tenía que sorprender ya no lo hace, tendría que equilibrar la balanza de alguna manera para lograrlo, pero por más que lo intenta, esta tercera entrega no lo consigue. El elenco hace lo que puede con lo que tiene, pero ninguno logra destacar por encima del mero esbozo con el que están perfilados. Eso se hace evidente en Himesh Patel encarnando al Doctor Watson (que se sumó en la escena de los créditos finales de la anterior entrega).
 
Hay personajes que uno se imagina de determinada forma, y aunque en estos tiempos se pueden permitir licencias de todo tipo (digamos que uno ya está curado de espantos), Henry Cavill no da el pego como Sherlock Holmes. Eso se acrecienta en esta cinta, donde para lo poco que sale su forma de proceder se antoja totalmente contraria al personaje, pero el colmo se lo lleva Moriarty, ya presente en la anterior secuela y que también ronda por esta.
 
También aparece, quizás de forma algo forzada, la matriarca del clan Holmes, una Eudoria a la que Helena Bonham Carter representa con ese toque revolucionario y algo excéntrico que se supone que le traspasó a su hija Enola. En cuanto a la resolución del misterio, la misma trae aparejada una visión desmitificadora del Imperio Británico, que por aquel entonces era quien gobernaba en Malta, pero apenas es un mero detalle que no va más allá. 
 
En resumidas cuentas 
 
Enola Holmes 3 se sustenta por una Millie Bobby Brown que se nota que se siente cómoda encarnando a este personaje, así como una adecuada ambientación y vestuario, además de unas excelente localizaciones en Malta. Pero por contra lo que en anteriores entregas era novedoso aquí resulta rutinario, siendo la misma calificación que se le puede dar a un misterio al que le falta emoción, si bien el film consigue el ritmo suficiente para entretener lo justo.

CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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lunes, 29 de junio de 2026

TORRENTE PRESIDENTE, humor chabacano y de brocha gorda (crítica)

Con esta Torrente Presidente me ha pasado como con la nueva entrega de los Minions: no he visto en cines de estreno ninguna de sus cinco entregas previas, sino que lo he hecho cuando las han dado en televisión. Esta sexta película podía haber seguido el mismo camino, pero admito que su premisa argumental me picó la curiosidad, ya que es palpable que en lo que se refiere a la política española, esto parece un circo.
 
Lo casposo es exitoso
La saga de Torrente comenzó hace casi tres décadas (la primera entrega se estrenó en 1998, compitiendo en las pantallas con el Titanic de James Cameron, que por entonces estaba en todo su apogeo). Las sucesivas secuelas han sido un éxito más o menos lo bastante grande como para que haya logrado llegar hasta las seis entregas, si bien esta última llega a las pantallas 12 años tras la previa (2014), que ya daba signos de agotamiento
 
La primera entrega recaudó 10,9 millones de euros partiendo de un presupuesto de apenas 1,8 millones. El film era una clara parodia de toda esa generación de ciudadanos que aún añoran el anterior régimen de este país, pero llevado al extremo por un Santiago Segura que quiso demostrar que lo casposo podía ser exitoso. ¡Y vaya si lo fue!
 
Es ya sabido que el título de Torrente, el brazo tonto de la ley es una parodia de un film de los ochenta protagonizado por Sylvester Stallone titulado Cobra, el brazo fuerte de la ley. El triunfo de la película en 1998 llevó a una secuela apenas tres años después (Torrente 2: Misión en Marbella), que con sus 22,1 millones de euros de recaudación fue la más taquillera de la franquicia hasta la llegada del presente film.
 
A esa le seguiría Torrente 3: El protector en 2005 y Torrente 4: Lethal Crisis en 2011, siendo destacable de esta última que se filmó en el, por entonces, omnipresente formato 3D. Por lo demás la tónica se mantuvo fija y las andanzas de su gañán protagonista alcanzaron cotas de surrealismo cada vez más disparatadas. Una tónica que se ha mantenido perenne en sus sucesivas entregas ha sido un aluvión de cameos de todo tipo de personas, personajes y personajillos de este país.
 
Admito que es un tipo de humor muy cafre y garrulo con el que no todo el mundo congenia, y muchas veces sus argumentos son una mera excusa para una sucesión de chistes con mayor o menor gracia (o ninguna) que recuerdan a las películas de parodias que nos llegan desde Estados Unidos (y sirva como ejemplo la reciente Scary Movie, sexta entrega de su franquicia con también un gran éxito de taquilla).
 
El ocaso y el renacimiento 
Tras cuatro entregas que tuvieron un éxito aceptable, en 2014 llegó Torrente 5: Misión Eurovegas, que con sus apenas 10,6 millones de euros recaudados (que muchas otras del cine español soñarían con alcanzar) no cumplió expectativas. El mayor problema estaba en salir anticuada de origen, ya que la Eurovegas de su título hacia mención a un proyecto que al final no se acabó de concretar. El villano de esta quinta entrega estuvo interpretado por el actor Alec Baldwin.
 
La franquicia no daba más de sí, y entonces Santiago Segura derivó hacia el cine infantil, con la saga Padre no hay más que uno (de la que también he visto las entregas que han estrenado en televisión, porque en cines no he visto ninguna). Pero le pedían un retorno a su personaje más popular, y 12 años después de la quinta lo ha hecho con esta Torrente Presidente, en donde repite Alec Baldwin (interpretando a Donald Trump) más otros nombres habituales de la franquicia.
 
Ademas de sumar el cameo final de Kevin Spacey (que actúa como parodia de esos supuestos grupos de poder que según los conspiranoicos dominan el mundo), este sexto film se centra en ser una sátira de la política española (aunque algunos, si lo comparan con la realidad, dirían que más bien es una radiografía), en la que el objetivo sería una parodia del partido que representa por antonomasia a la ultraderecha en este país.
 
He leído ciertos comentarios que dicen que esta película blanquea el fascismo, pero creo que no es así. De hecho todos los exabruptos machistas y racistas de Torrente no dejan de ser los mismos que difunde dicho partido en la realidad. Por eso el perfil del protagonista congenia (en un inicio) con lo que la ultraderecha defiende, hasta que al final la cosa se desmadra (aún más). Lógicamente también queda parodiado el resto del espectro político español actual. 
 
En resumidas cuentas
Aunque como parodia sea más o menos acertada (si bien podría haber sido más mordaz y crítica), su problema sería como película y parte de una franquicia ya extensa. La historia se pierde en un montón de cameos, algunos de los cuales repiten de anteriores entregas y otros que no, que parecen estar metidos a la fuerza sólo para que fulanito o menganito pueda decir que ha estado en esta franquicia, pero sin aportar nada.
 
Al final, si uno congenia con este tipo de humor cafre (sólo en ese caso) esta película es "hablando en plata" una chorrada como las precedentes, pero cómo mínimo le honra intentar hacer sátira sobre el tenso panorama político español (cada vez más parecido a jaurías de monos histéricos tirándose cacas unos a otros), algo que logra en parte, si bien podría haber tenido más mala leche. Su recaudación en cines ha superado los 30 millones de euros.

CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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  • FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB y FilmAffinity.
  • FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 13 de marzo de 2026.