jueves, 25 de junio de 2026

SUPERGIRL, solo un mero entretenimiento (crítica sin spoilers)

Esta Supergirl se supone que está inspirada en el cómic Supergirl: La mujer del mañana de Tom King que me leí de la biblioteca hace un par de años. Asimismo marca el siguiente proyecto para cines de ese nuevo universo DC sustentado por James Gunn después de su versión de Superman del pasado verano de 2025, y previa a la secuela (Man of Tomorrow) que en un principio llegará en verano del 2027. 
 
A priori lo tiene difícil la prima de Superman para tener éxito, ya que su anterior película en solitario que tuvo fue la Supergirl de 1984, que tuvo como protagonista a Helen Slater. Fue un film que en su momento quiso aprovechar el éxito de la franquicia de su primo, que por aquel entonces encabezaba Christopher Reeve, pero pese a un presupuesto de 35 millones no logró recaudar ni la mitad de eso. Aún tendría que pasar cierto tiempo para volver, pero en formato televisivo.
 
Mejor suerte corrieron Laura Vandervoort y Melisa Benoist, ya que encarnaron al personaje en Smallville entre 2007 y 2011 (la primera a nivel secundario) y en la homónima serie Supergirl entre 2015 y 2021 (la segunda, como protagonista). El regreso a los cines estaba cercano, y fue con una versión alternativa de ella como se vio en la película de 2023 Flash, la cual estuvo interpretada por Sasha Calle. El fracaso del film, más el posterior cierre de ese universo de DC (con la secuela de Aquaman) acabó con la posibilidad de continuar.
 
Ojo que tampoco lo tiene fácil esta nueva Supergirl, porque el cine de superhéroes parece haber llegado a su cenit (o que al menos el público no lo hace triunfar como antaño, quizás por cierto empacho). Marvel lo ha notado y este año apunta a lo grande en cines con las nuevas de Spider-Man y Los Vengadores (dos pesos pesados), mientras que el nuevo universo DC lo hace con el presente film y Clayface en octubre.
 
No es por ser agorero, pero el Superman de James Gunn del pasado año, aún acabando siendo la película de superhéroes más taquillera del 2025, su total de 618,7 millones de dólares globales no parece mucho para las expectativas que había. Y las previsiones para este film dan para que uno se pregunte con inquietud si este nuevo universo DC llegará tan lejos como planean sus responsables o, al no alcanzar objetivos, se quedará por el camino. 
 
Una vez vista tengo que admitir que aunque creo que es un film entretenido, también es verdad que quizás podía haber dado más de sí, dejando a uno en ciertos momentos con la sensación de lo que podía haber sido en comparación con lo que acaba siendo. Eso sería lo que ocurre con Lobo, al que encarna con solvencia un Jason Momoa que nació para ese papel... pero al mismo tiempo te deja insatisfecho respecto al poco partido que sacan de él. 
 
En cuanto a la protagonista, hay que reconocer que Milly Alcock ha roto con la versión cándida del personaje en la serie de Melisa Benoist, y se acerca algo a la versión más oscura llevada a cabo por Sasha Calle en Flash. La ventaja es que aquí está mejor desarrollada que en el ejemplo citado, demostrando el amargor de la vida que le ha tocado vivir. Eso es algo más comprensible en los flashbacks que nos vienen a servir de orígenes de esta Kara Zor-El.
 
De todas maneras su presencia en el Superman de James Gunn fue poco más que un mero cameo, mientras que por contra su primo (de nuevo a cargo del actor David Corenwest) está demasiado presente en esta cinta, supongo que para recalcar el contraste de caracteres entre ambos personajes. Aún así aquí queda más claro el origen de Krypto, su apego a Kara y porque está moverá cielo y tierra para salvarlo en este film.
 
Por los avances previos muchos citaban si no sería esto la misma fórmula de Guardianes de la galaxia (la mayor aportación de Gunn al universo Marvel), pero aunque igual pueda tener alguna semejanza, lo que recuerda más por momentos es a la saga Mad Max. De esta toma como su más evidente referencia lo relacionado con el contrabando de esclavas para que los villanos puedan procrear, algo similar a lo visto en la película de 2015.
 
La protagonista está celebrando su 23 cumpleaños emborrachándose en un planeta con sol rojo (para que así le afecte lo que toma) cuando conoce a Ruthye, que quiere vengarse del bandolero Krem que asesinó a toda su familia. Otro detalle a destacar es la relación que se establece entre ambas, que se verán juntas con un objetivo común cuando el citado Krem envenene a Krypto. El problema es que el susodicho como villano tampoco es que deje huella
 
En resumidas cuentas, cuando se acaba de ver Supergirl (que por cierto no tiene ninguna escena tras los créditos) uno se queda con la sensación de que han querido hacer una historia sobre como superar el dolor por una pérdida, algo bastante presente en Kara y Ruthye, pero que el resultado final no logra subir más allá del mero entretenimiento, poniendo en duda, como he citado más arriba, su recepción y el futuro de este universo DC.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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miércoles, 17 de junio de 2026

TOY STORY 5, jugando a lo fácil en el ocaso (crítica sin spoilers)

Con Toy Story 5 lo que intentan desde Pixar es la búsqueda, quizás un tanto desesperada, de un éxito como los que tenían antaño, ya que en los últimos años (con la excepción de Del revés 2) los títulos que han estrenado han pasado sin pena ni gloria, aunque también es verdad que no toda la culpa es de ellos (a mi Soul me gustó mucho). De todas maneras aún están recientes los fracasos de Lightyear y Elio (en este caso el mayor descalabro de la productora).
 
Ya en su momento cuando estrenaron unas cuantas secuelas seguidas de diferentes éxitos (Buscando a Dory, Cars 3, Los Increíbles 2 y Toy Story 4) se decía que Pixar había perdido la originalidad de antaño, pero es que hasta cierto punto puede ser comprensible que cuando las nuevas propuestas no acaban de funcionar, lo mejor es regresar por terrenos conocidos (de ahí que, aparte de esta secuela, también se preparen nuevas entregas de Los Increíbles y Coco).
 
De todas maneras hay secuelas que se justifican algo (por ejemplo Los Increíbles es una franquicia de superhéroes, lo cual puede dar mucho juego), pero hay otras que cuesta más verlas, como me pasó con Toy Story, la saga fundacional de Pixar que comenzó hace 31 años y de la que he visto de estreno en cines todas sus entregas. La tercera cerró de forma estupenda, por lo que en su momento una cuarta me parecía innecesario, aunque al final el resultado cumplió.
 
Esa sensación de ser algo superflua que sobrevolaba a la cuarta entrega se hace aquí de nuevo patente, y el resultado final no logra que una vez acabada no deje a uno con la idea de que aunque no sea mala entrega, sea entretenida, parta de un problema ya presente en nuestra sociedad (la adicción a las pantallas de todo tipo)... los buenos tiempos para esta saga quedan ya en el pasado, y aquí se han limitado a jugar (valga la ironía) a lo fácil.
 
Asumiendo que las líneas argumentales de Woody y Buzz Lightyear ya no dan más de sí (el final de la cuarta, emprendiendo ambos personajes sus respectivos caminos, ya lo dejaba claro), su presencia en esta quinta entrega es tan solo testimonial, cual si fueran dos secundarios de lujo que vienen a hacer sus chistes (los cuales harán mayor o menor gracia), pero siempre en un segundo plano. Y es que en este caso la protagonista es Jessie.
 
La vaquera que empezó su andadura en esta franquicia en su segunda entrega había pasado desde entonces de forma más secundaria, por lo que su protagonismo aquí no desentona y resulta coherente. Asimismo si las tres primeras películas se puede decir que eran la trilogía de Andy (el niño que tenía esos juguetes), tanto la cuarta película como esta quinta le dan una importancia a Bonnie (la nueva dueña de esos juguetes) que quizás su antecesor nunca tuvo.
 
En este caso la citada niña sigue jugando como la niña que es, pero su timidez le hace difícil congeniar con otros niños, los cuales conectados a pantallas de todo tipo y condición, consideran que ya son mayores para jugar con simples juguetes. Ante esa situación los padres de Bonnie le regalan una tablet Lilypad, pero lo único que consiguen es que sea la propia niña la que deje a sus juguetes tradicionales a un lado, al poder estar ahora conectada. 
 
Eso lleva a un dilema perenne en esta franquicia desde sus orígenes: la problemática de que el juguete veterano se sienta desplazado ante la presencia del juguete novedoso. Eso lo vivirá Jessie por tercera vez (hay ciertas referencias a Emily, su primera dueña, previa a que fuera a manos de Andy), a lo que no ayudará que, por diversas circunstancias, vaya a parar a la que fue su casa, en una innecesaria reiteración dramática. 
 
Dirigida por Andrew Stanton (guionista de todas las entregas previas, que aquí asume el mando) se supone que aunque se muestre la adicción que provocan las pantallas, así como por ejemplo el cyberbullyng que traen asociadas (el cual también presente en este film), la solución no está en la erradicación de las mismas sino en intentar integrarlas en nuestro modo de vida. Loable mensaje que no sé si es tan sencillo llevar a la práctica
 
En resumen digamos que Toy Story 5 no aporta nada nuevo en su esquema básico, más allá de la (quizás algo tardía) crítica contra la adicción a las pantallas, que soluciona con mejores intenciones que resultados. Los nuevos personajes (juguetes) resultan indiferentes, e incluso desaprovecha la oportunidad de tener un ejército de Buzz Lightyear. No sería de extrañar una sexta entrega, pero esta quinta marca un ocaso que no te deja con ganas de ella.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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lunes, 15 de junio de 2026

MICHAEL, insulso biopic de un cantante mítico (crítica sin spoilers)

He recuperado el film Michael un par de meses, más o menos, desde su estreno (que fue el pasado 22 de abril), ya que aunque no fui a verla en su momento, tenía curiosidad pese a que tampoco me puedo catalogar como un apasionado fan de Michael Jackson, aunque me guste su música. De hecho también tenía curiosidad por ver como iba esta "moda" que hay desde el triunfo de Bohemian Rhapsody, tras la cual ha habido gran cantidad de biopics musicales de todo tipo.
 
Solo por citar unos ejemplos, tras el éxito del film sobre Freddie Mercury en 2018 (hay que recordar que Bohemian Rhapsody logró ganar, entre otros galardones, 4 Oscars a mejor montaje, sonido, edición de sonido y actor para Rami Malek por encarnar al lider de la banda Queen) habría que citar que ha habido biopics para Elton John (Rocketman), Elvis Presley (Elvis), Robbie Williams (Better Man), Bob Dylan (A Complete Unknown), Whitney Houston (I Wanna Dance with Somebody) o Bruce Springsteen (Springsteen: Deliver Me From Nowhere) sólo por citar unos cuantos.
 
El triunfo de Bohemian Rhapsody no solo en cuanto a premios, sino también en cuanto a resultados de taquilla (logró 911 millones de dólares a nivel global) ha hecho que algunos de los citados títulos del párrafo anterior tuviesen aspiraciones de alcanzar un éxito semejante, pero ninguno lo logró a ese nivel hasta la llegada de esta Michael que hace bien poco lo ha superado, con opción de que pueda llegar a los 1.000 millones de dólares.
 
¿Se corresponde ese éxito con una película que merezca la pena? Pues una vez vista sin duda alguna tengo que admitir que la respuesta sería más bien negativa. Realmente sorprendido me he quedado cuando estaba viendo los muy extensos 127 minutos de metraje que tiene este biopic (parcial) y me daba cuenta de como se ha pulido una y otra vez su tópico guion para que no quedase ninguna arista que pudiese manchar el legado del mito
 
No es que uno busque el morbo de forma expresa, pero es cierto que hay que diferenciar la persona del personaje, con lo cual cuando se lleva a cabo un biopic de este estilo uno espera al menos una biografía más o menos certera, pese a que se puedan omitir los detalles más escabrosos. Vamos, que si cuenta su vida cuente más o menos la real, no una versión tan edulcorada como esta, casi para santificar a su protagonista cual si fuera un mártir bíblico.
 
La implicación de la familia del cantante parece ser la culpable de que cualquier detalle inadecuado haya sido eliminado de esta película, de tal forma que la única satisfacción está en ver ciertos números musicales que logran, por un breve momento, el magnetismo de sus primeros años de carrera. A eso ayuda el mimetismo con el que Jaafar Jackson encarna en esta película a su tío, en el que sería su debut en pantalla.
 
El presente film tiene una estructura parecida a Bohemian Rhapsody (no en vano comparten el mismo productor, Graham King) de empezar en determinado momento para luego retroceder y narrar todo lo que hubo hasta entonces. En este caso sería, como se revela al final, durante un concierto de 1988 de su gira Bad World, para retroceder hasta 1966 cuando Joseph Jackson (su padre) fundó el grupo musical Jackson Five con el pequeño Michael y sus cuatro hermanos. 
 
El gran enemigo a batir de esta primera película (porque se rumorea secuela que abarque el resto de su vida, lo cual no me extrañaría a tenor de su increíble éxito) sería justo su tiránico padre, el citado Joseph Jackson, que no tenía problemas en zurrarle cada vez que no obedecía sus órdenes. La interpretación que hace de él Colmin Domingo (visto en la reciente El día de la revelación de Spielberg) me parece también digna de mención.  

CALIFICACIÓN: Regular (2/5)

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sábado, 13 de junio de 2026

MORTAL KOMBAT II, un mero pasatiempo (crítica sin spoilers)

He recuperado Mortal Kombat II apenas unas semanas después de su estreno (que fue el pasado 8 de mayo) ya que tenía una cierta curiosidad porque la anterior entrega, aún teniendo en cuenta el momento en que se estrenó (con el mundo en medio de la pandemia por Coronavirus), admito que sació mis ganas de disfrutar, teniendo en cuenta la situación, de un sencillo y mero entretenimiento espectacular en cines.
 
De todas maneras esta secuela se estrenó algo más tarde de lo previsto, ya que su llegada a los cines tenía que haber sido el pasado mes de octubre, pero ante la respuesta entusiasta de los fans por el tráiler, pasó del inicial 24 de octubre de 2025 al 8 de mayo de 2026. Tanto Warner Bros. como New Line Cinema pensaron que la película tendría mejores resultados abriendo la temporada de estrenos veraniegos.
 
La primera entrega estrenada en 2021 contó con 55 millones de dólares de presupuesto, y recaudó a nivel global 84,4. Para su secuela se aumentó la inversión hasta los 68 millones, logrando recaudar 128,6 millones a nivel global en el apenas poco más de un mes que ha estado en salas de cine. Supongo que ahora le irá bien en las plataformas de streaming, por lo que no sería de extrañar una tercera entrega en los próximos años.
 
Como he dicho cada vez que me toca escribir sobre una adaptación al cine de un videojuego, mis conocimientos son muy escasos, y en el caso presente se limitaban a lo realmente brutas que eran las peleas en el film precedente, siendo un incentivo más allá de la mera acción (y algo también aquí presente). Ese detalle recibe el nombre de Fatality, siendo algo propio de esta franquicia, con características específicas y una extrema brutalidad.
 
El director de esta secuela vuelve a ser Simon McQuoid, que ya ejerció las mismas funciones en el título precedente, del que también repiten frente a las cámaras Jessica McNamee, Josh Lawson, Ludi Lin, Mehcad Brooks, Lewis Tan, Max Huang, Damon Herriman (que en la previa fue la voz de Kabal, al que ponía cuerpo Daniel Nelson, y aquí es el villano Quan Chi), Chin Han, Tadanobu Asano, Joe Taslim y Hiroyuki Sanada.
 
Las novedades en el reparto de esta serían Adeline Rudolph, Martyn Ford y Tati Gabrielle, pero sin duda el más conocido sería el actor Karl Urban, que interpreta a Johnny Cage. Su personaje es un cínico actor de artes marciales, cuyos días de gloria ya pertenecen al pasado (algo que queda claro nada más aparece en pantalla), que es incorporado por el Dios del Trueno Raiden y Sonya Blade para un combate contra los guerreros del Mundo Exterior.
 
Los expertos tanto en videojuegos en general como en esta saga en particular probablemente disfrutarán con las múltiples referencias a los mismos (incluido el muy marchoso Techno Syndrome de sus títulos de crédito finales), pero para mí todo se quedaba en una historia del bien contra el mal a nivel muy básico, que tengo que admitir que me funciona bien en sus escuetas pretensiones. El villano a batir es el tiránico emperador Shao Kahn y sus esbirros.
 
Johnny Cage, presentado como el carismático novato, es un personaje de forma muy clara orientado para que el público empatice con él. En cuanto al resto digamos que algunos personajes muestran que la muerte no es el final (Kano), aunque otros podían haber dado más de sí (como el dentudo Baraka). Las escenas de acción resultan entretenidas, y pese a tener toques de humor, no se abusa de él tanto como en la reciente He-Man y los Masters del Universo.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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viernes, 12 de junio de 2026

EL DÍA DE LA REVELACIÓN, el Expediente X de Spielberg (sin spoilers)

Steven Spielberg estrena El día de la revelación, la película 37 de su amplia filmografía que abarca más de medio siglo, en la cual nos ha maravillado y nos ha asombrado con muchos de los títulos más apreciados por el público en las últimas décadas. Después de los fracasos en taquilla de West Side Story y Los Fabelman, ahora intenta recuperar su éxito habitual de antaño con la que sería su cuarta película relacionada con los extraterrestres.
 
Las dos primeras obras que llevó a cabo sobre aliens fueron casi en los inicios de su carrera, siendo ambos dos títulos emblemáticos: Encuentros en la tercera fase de 1977 y E.T., el extraterrestre de 1982. La primera se benefició del auge sobre el fenómeno OVNI que había por entonces, mientras que la segunda es un clásico que a un servidor le llevaron a ver de estreno con ocho años al cine Palacio Balañà de Barcelona.
 
Si había una coincidencia entre ambos films fue sin duda su visión positiva de los extraterrestres, por lo que sorprendió cuando en el 2005 se atrevió con una nueva adaptación del clásico La guerra de los mundos de H.G.Wells ambientada en la actualidad, y con Tom Cruise como protagonista (que repetía con el director tras la notable Minority Report). El resultado, aunque muy digno, no fue tan brillante como en las obras previas de dicha temática.
 
Ahora, siendo un director de casi 80 años (los cumplirá el próximo 18 de diciembre) se aproxima de nuevo a este tema que le ha fascinado durante toda su vida, en una película que parte de una idea propia, guionizada junto con David Koepp (en la que sería la quinta colaboración entre ambos). Repite también con Janusz Kaminski como director de fotografía (que lo acompaña desde La lista de Schindler de 1993) y John Williams (habitual en casi todos sus films) en la banda sonora.
 
No miento si admito que Spielberg es sin duda alguna todo un veterano, y que acompañado por los nombres que he citado antes (Williams, Kaminski y en menor medida Koepp) el resultado es interesante y entretenido. Visualmente está resuelta con solvencia (la secuencia del tren es espectacular) y su banda sonora es impecable, con ecos de muchas otras que han formado la carrera del maestro Williams. Pero aún así uno esperaba más
 
¿Qué es lo que no me convence de este film? Su manida base argumental, ya que lo que propone no deja de ser algo que series como Expediente X (y los muchos sucedáneos que generó) exploraron por activa y por pasiva entre finales del pasado siglo e inicios de este. Los agentes Mulder y Scully (en inicio más él que ella) defendieron aquello de que "la verdad está ahí fuera" y esta nueva película de Spielberg viene a sustentarse sobre esos mismos ejes.
 
Lo sugerido de que ciertas agencias gubernamentales esconden información sobre avistamientos y contactos con criaturas extraterrestres, ya se vio igualmente en la citada serie de Chris Carter (de la que ahora mismo prepara una nueva versión Ryan Coogler), y el toque (quizás demasiado utópico) de Spielberg lo da aquí con la posibilidad de que no vengan como una amenaza, sino que para demostrarnos que como humanos debemos tener una mayor empatía.
 
Para darle más semejanzas con nuestro actual panorama geopolítico, en la ficción de El día de la revelación la situación mundial también está bastante tensa. Pero dudo mucho que si se revelara algo así toda la humanidad diera un vuelco a la esperanza (como se sugiere), aunque me pareció curioso la explicación a lo del aspecto de los animales, porque hace que cuadre el no acabar de verlos reales, pese al aceptable CGI para mostrarlos
 
En resumidas cuentas esta película es un solvente entretenimiento, con un apartado actoral donde destacan Emily Blunt y Colin Firth, en un elenco donde también están Josh O'Connor, Colman Domingo o Wyatt Russell entre otros. Con ecos de la filmografía de su responsable, se agradece además de que el final quede abierto a lo que cada uno quiera interpretar, con lo que se pretende que el espectador reflexione, en lugar de dejarlo todo claro y cristalino.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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