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sábado, 13 de junio de 2026

MORTAL KOMBAT II, un mero pasatiempo (crítica sin spoilers)

He recuperado Mortal Kombat II apenas unas semanas después de su estreno (que fue el pasado 8 de mayo) ya que tenía una cierta curiosidad porque la anterior entrega, aún teniendo en cuenta el momento en que se estrenó (con el mundo en medio de la pandemia por Coronavirus), admito que sació mis ganas de disfrutar, teniendo en cuenta la situación, de un sencillo y mero entretenimiento espectacular en cines.
 
De todas maneras esta secuela se estrenó algo más tarde de lo previsto, ya que su llegada a los cines tenía que haber sido el pasado mes de octubre, pero ante la respuesta entusiasta de los fans por el tráiler, pasó del inicial 24 de octubre de 2025 al 8 de mayo de 2026. Tanto Warner Bros. como New Line Cinema pensaron que la película tendría mejores resultados abriendo la temporada de estrenos veraniegos.
 
La primera entrega estrenada en 2021 contó con 55 millones de dólares de presupuesto, y recaudó a nivel global 84,4. Para su secuela se aumentó la inversión hasta los 68 millones, logrando recaudar 128,6 millones a nivel global en el apenas poco más de un mes que ha estado en salas de cine. Supongo que ahora le irá bien en las plataformas de streaming, por lo que no sería de extrañar una tercera entrega en los próximos años.
 
Como he dicho cada vez que me toca escribir sobre una adaptación al cine de un videojuego, mis conocimientos son muy escasos, y en el caso presente se limitaban a lo realmente brutas que eran las peleas en el film precedente, siendo un incentivo más allá de la mera acción (y algo también aquí presente). Ese detalle recibe el nombre de Fatality, siendo algo propio de esta franquicia, con características específicas y una extrema brutalidad.
 
El director de esta secuela vuelve a ser Simon McQuoid, que ya ejerció las mismas funciones en el título precedente, del que también repiten frente a las cámaras Jessica McNamee, Josh Lawson, Ludi Lin, Mehcad Brooks, Lewis Tan, Max Huang, Damon Herriman (que en la previa fue la voz de Kabal, al que ponía cuerpo Daniel Nelson, y aquí es el villano Quan Chi), Chin Han, Tadanobu Asano, Joe Taslim y Hiroyuki Sanada.
 
Las novedades en el reparto de esta serían Adeline Rudolph, Martyn Ford y Tati Gabrielle, pero sin duda el más conocido sería el actor Karl Urban, que interpreta a Johnny Cage. Su personaje es un cínico actor de artes marciales, cuyos días de gloria ya pertenecen al pasado (algo que queda claro nada más aparece en pantalla), que es incorporado por el Dios del Trueno Raiden y Sonya Blade para un combate contra los guerreros del Mundo Exterior.
 
Los expertos tanto en videojuegos en general como en esta saga en particular probablemente disfrutarán con las múltiples referencias a los mismos (incluido el muy marchoso Techno Syndrome de sus títulos de crédito finales), pero para mí todo se quedaba en una historia del bien contra el mal a nivel muy básico, que tengo que admitir que me funciona bien en sus escuetas pretensiones. El villano a batir es el tiránico emperador Shao Kahn y sus esbirros.
 
Johnny Cage, presentado como el carismático novato, es un personaje de forma muy clara orientado para que el público empatice con él. En cuanto al resto digamos que algunos personajes muestran que la muerte no es el final (Kano), aunque otros podían haber dado más de sí (como el dentudo Baraka). Las escenas de acción resultan entretenidas, y pese a tener toques de humor, no se abusa de él tanto como en la reciente He-Man y los Masters del Universo.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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viernes, 12 de junio de 2026

EL DÍA DE LA REVELACIÓN, el Expediente X de Spielberg (sin spoilers)

Steven Spielberg estrena El día de la revelación, la película 37 de su amplia filmografía que abarca más de medio siglo, en la cual nos ha maravillado y nos ha asombrado con muchos de los títulos más apreciados por el público en las últimas décadas. Después de los fracasos en taquilla de West Side Story y Los Fabelman, ahora intenta recuperar su éxito habitual de antaño con la que sería su cuarta película relacionada con los extraterrestres.
 
Las dos primeras obras que llevó a cabo sobre aliens fueron casi en los inicios de su carrera, siendo ambos dos títulos emblemáticos: Encuentros en la tercera fase de 1977 y E.T., el extraterrestre de 1982. La primera se benefició del auge sobre el fenómeno OVNI que había por entonces, mientras que la segunda es un clásico que a un servidor le llevaron a ver de estreno con ocho años al cine Palacio Balañà de Barcelona.
 
Si había una coincidencia entre ambos films fue sin duda su visión positiva de los extraterrestres, por lo que sorprendió cuando en el 2005 se atrevió con una nueva adaptación del clásico La guerra de los mundos de H.G.Wells ambientada en la actualidad, y con Tom Cruise como protagonista (que repetía con el director tras la notable Minority Report). El resultado, aunque muy digno, no fue tan brillante como en las obras previas de dicha temática.
 
Ahora, siendo un director de casi 80 años (los cumplirá el próximo 18 de diciembre) se aproxima de nuevo a este tema que le ha fascinado durante toda su vida, en una película que parte de una idea propia, guionizada junto con David Koepp (en la que sería la quinta colaboración entre ambos). Repite también con Janusz Kaminski como director de fotografía (que lo acompaña desde La lista de Schindler de 1993) y John Williams (habitual en casi todos sus films) en la banda sonora.
 
No miento si admito que Spielberg es sin duda alguna todo un veterano, y que acompañado por los nombres que he citado antes (Williams, Kaminski y en menor medida Koepp) el resultado es interesante y entretenido. Visualmente está resuelta con solvencia (la secuencia del tren es espectacular) y su banda sonora es impecable, con ecos de muchas otras que han formado la carrera del maestro Williams. Pero aún así uno esperaba más
 
¿Qué es lo que no me convence de este film? Su manida base argumental, ya que lo que propone no deja de ser algo que series como Expediente X (y los muchos sucedáneos que generó) exploraron por activa y por pasiva entre finales del pasado siglo e inicios de este. Los agentes Mulder y Scully (en inicio más él que ella) defendieron aquello de que "la verdad está ahí fuera" y esta nueva película de Spielberg viene a sustentarse sobre esos mismos ejes.
 
Lo sugerido de que ciertas agencias gubernamentales esconden información sobre avistamientos y contactos con criaturas extraterrestres, ya se vio igualmente en la citada serie de Chris Carter (de la que ahora mismo prepara una nueva versión Ryan Coogler), y el toque (quizás demasiado utópico) de Spielberg lo da aquí con la posibilidad de que no vengan como una amenaza, sino que para demostrarnos que como humanos debemos tener una mayor empatía.
 
Para darle más semejanzas con nuestro actual panorama geopolítico, en la ficción de El día de la revelación la situación mundial también está bastante tensa. Pero dudo mucho que si se revelara algo así toda la humanidad diera un vuelco a la esperanza (como se sugiere), aunque me pareció curioso la explicación a lo del aspecto de los animales, porque hace que cuadre el no acabar de verlos reales, pese al aceptable CGI para mostrarlos
 
En resumidas cuentas esta película es un solvente entretenimiento, con un apartado actoral donde destacan Emily Blunt y Colin Firth, en un elenco donde también están Josh O'Connor, Colman Domingo o Wyatt Russell entre otros. Con ecos de la filmografía de su responsable, se agradece además de que el final quede abierto a lo que cada uno quiera interpretar, con lo que se pretende que el espectador reflexione, en lugar de dejarlo todo claro y cristalino.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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miércoles, 3 de junio de 2026

HE-MAN Y LOS MASTERS DEL UNIVERSO, alargada es la sombra del Thor de Marvel de Taika Waititi (crítica sin spoilers)

Hablar de He-Man y los masters del universo (o tan solo Masters of the Universe en su título original) nos lleva a recordar, a todos aquellos que tuvimos la infancia en la década de los ochenta, todo el universo que generó la empresa juguetera Mattel. Incluso sin ser fan admito que tuve en mi infancia al menos (que recuerde) dos figuras de esta franquicia: el Príncipe Adam (alter ego de He-Man) y Skeletor.
 
En una mezcla entre la fantasía heroica de Conan el bárbaro (y tantos otros ejemplos del subgénero de espada y brujería) con elementos de ciencia-ficción (cuando se creó esta línea de juguetes triunfaba a lo grande la trilogía clásica de Star Wars, que demostró la viabilidad del merchandising relacionado con ella), Masters of the Universe venía a narrar la lucha por el planeta Eternia entre He-Man y Skeletor.
 
Con gran cantidad de secundarios en los frentes de los dos personajes principales, la franquicia se expandió a los cómics (los que en origen venían con cada figura, más luego en DC, Marvel, Image y Dark Horse), así como varias series y películas de animación que van desde los años ochenta hasta la actualidad, aparte de sacar varias líneas de figuras de acción que aumentaban su mitología
 
En acción real no hubo la misma suerte: en 1987 la productora Cannon estrenó una adaptación con Dolph Lundgren encarnando al heroico He-Man y Frank Langella como Skeletor (y una, por aquel entonces, no tan famosa Courteney Cox en un papel secundario, que después se haría más popular con la serie Friends o la saga Scream). La película fue un fracaso de crítica y taquilla, que sumado al fiasco también ese mismo año de Superman IV: En busca de la paz acabó de apuntalar el fin de la productora Cannon. 
 
De todas formas la citada película de 1987 ha conseguido con los años el cariño de cierto sector de fans. En mi caso admito que la he visto por primera (y de momento única) vez hace pocos años en un pase televisivo, y aunque resultaban más o menos evidentes sus carencias (costó 22 millones de dólares y apenas recaudó 17,3), admito que era un más que solvente entretenimiento. Por eso tenía curiosidad ante esta nueva adaptación.
 
También he de admitir que nunca ahondé mucho en este universo, con lo cual al ir a ver esta película la verdad es que no tenía muy en mente sus muchos antecedentes en viñetas y animación, de los cuales si vi alguno sería de manera colateral. Mayormente, tal y como he dicho más arriba, por el recuerdo de que fueron unos juguetes de mi infancia. Si ya se intuye que el film no ha acabado de fascinarme, la verdad es que se acierta de pleno
 
Aún viniendo dirigida por Travis Knight (el director de Bumblebee, la mejor película de la saga Transformers), lo cierto es que su excesivo tono bufonesco me hizo pensar si el responsable era un Taika Waititi aún más desatado que en sus dos films de Thor. Y es que ya que cito al Dios del Trueno de Marvel, de hecho se puede decir que se sigue el estilo de las dos cintas que hizo el citado Waititi, con toques autoparódicos que recuerdan al Flash Gordon de 1980.
 
Eso lleva a que una franquicia que sin duda alguna acierta en la forma (visualmente es espectacular), falla en el fondo: se intenta de una forma tan desesperada infantilizar el resultado, que un espectador con experiencia ve mejor lo que podía haber sido, que lo que acaba siendo. Las imágenes lucen pero la forma y el desarrollo tropiezan, lo que se hace evidente en un Skeletor con una presencia imponente... siempre que no abre la boca para decir alguna chorrada.
 
El recurso de hacer que el protagonista se refugiara en la Tierra cuando era pequeño, y al que ya de mayor toman por loco por lo que dice, sigue todos los tópicos, clichés y estereotipos de esa variante argumental, pero admito que funciona. Es justo en esos momentos cuando hay ese acertado cameo que todos los nostálgicos esperaban, a lo que añadir los guiños en las dos escenas entre los créditos, más todos los que pululan por su metraje.
 
Me imagino que los fans de esta franquicia quedarán contentos (no me imagino una forma más acertada de llevar a acción real a esta línea de figuras de acción), pero como he dicho antes la Eternia que nos muestran bien podría ser el Asgard de Thor, con lo cual a partir de ahí los parecidos son más que razonables. No se ha querido arriesgar con una adaptación más adulta, para que sea accesible a cuanto más público mejor, pero le sobra humor

CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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viernes, 22 de mayo de 2026

STAR WARS: THE MANDALORIAN AND GROGU, a lo fácil (sin spoilers)

Con esta Star Wars: The Mandalorian and Grogu los de Disney prueban dos cosas: que esta franquicia puede volver a la gran pantalla después de siete años (2019) desde el estreno de su anterior entrega, y de que lo que han creado en series para la televisión puede tener salida más allá de la pequeña pantalla, probando en este caso con la que lo inició todo
 
Y es que en origen recordemos que Disney prometió una nueva trilogía y films complementarios para cuando no se estrenaran entregas de la citada trilogía. Pero (y es un "pero" grande) los episodios VII, VIII y IX estrenados entre 2015 y 2019 dejaron en líneas generales un sabor agridulce, y de los films que iban en los años intermedios, el de Han Solo se tropezó con una taquilla reticente, que frustró seguir ese camino. 
 
Tampoco es que Disney se quedara quieta, desde entonces ha habido varias series televisivas de Star Wars (tan solo en acción real, y algunas con más de una temporada: The Mandalorian, El libro de Bobba Fett, Obi-Wan Kenobi, Andor (la más valorada), Ahsoka, The Acolyte y Skeleton Crew (Tripulación perdida), a lo que sumar varias de animación, antológicas y cortos), que con una mayor o menor repercusión han demostrado que la marca comercial podía seguir siendo rentable. 
 
La que lo empezó todo fue The Mandalorian en 2019, teniendo hasta la fecha tres temporadas, de las que las mejores son sin duda las dos primeras, que demostraron que la franquicia en acción real podía ser igualmente viable y espectacular en televisión. Pero el problema radica en estirar las cosas más de la cuenta cuando tienen éxito, siendo algo evidente en la tercera, a lo que sumar lo mucho que le debe a Grogu, también conocido como Baby Yoda.
 
Estoy seguro que The Mandalorian (la serie) triunfó como lo hizo, más allá de la calidad de sus dos primeras temporadas, porque con el primero conocido como Baby Yoda, y al que luego se nombró como Grogu, se consiguió crear un personaje entrañable que caló entre el público, hasta el punto de que Disney no tardó en comercializarlo estampando su imagen en todo tipo de formatos imaginables (ropa, juegos, muñecos y toda clase de merchandising).
 
Ya en la tercera temporada me dio la sensación de que Grogu era un mero complemento, una vez pasado el tiempo en que (por la novedad) todo el mundo quedaba enamorado de lo cuqui que era. Además ese forzado giro para que se quedara con el Mandaloriano no me acababa de convencer. En este film esa sensación continúa, ya que parece que su única función sea caer entrañable al público porque a efectos prácticos lo veo poco práctico (valga la redundancia). 
 
Probablemente sea que ya no tengo la edad para disfrutar con una película como esta, ya que si de por si se dice que Star Wars es una saga orientada a los chavales, esta película da buena fe de ello. Y es que el tramo en el que Grogu con otros "simpáticos" bichos intenta resolver cierta situación me levantó ecos de los Ewoks, también personajes que dijeron en su día que estaban metidos sólo para vender muñecos al público infantil. 
 
El guion de esta película no es sencillo, no... ¡lo siguiente! No negaré que resulta funcional pero uno quizás espera que cuando una serie da el salto a la gran pantalla, lo que nos cuenten allí sea trascendental. Bueno, pues en este caso como que no, por lo que para contar lo que cuentan, bien podrían haberlo hecho en televisión, ya que de hecho todo este film parece un episodio extendido de la serie de la que parte. No está mal, pero quizás se esperaba más.
 
En resumen estamos ante un producto sencillo y funcional, que no arriesga y va a lo fácil. El ritmo es entretenido, mola escuchar en una sala de cine la banda sonora de Ludwig Göransson. Por su parte en cuanto a su elenco citar que Sigourney Weaver tiene un papel secundario, mientras que Martin Scorsese y Jeremy Allen White ponen su voz original (que se pierde en el doblaje) a los llamativos Hugo Durant y Rotta The Hutt, las criaturas más destacables de este film.

CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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martes, 5 de mayo de 2026

LAS OVEJAS DETECTIVES, blanco misterio ovino (crítica sin spoilers)

Admito que la primera sensación ante algo como esta película, que lleva por título Las ovejas detectives, puede ser incertidumbre por si merece la pena (o no) algo con semejante nombre. En mi caso también tenía mis reservas, lo admito, pero fue ver el tráiler y darme cuenta de que merecía que le diera una oportunidad. Además también me sirvió para percatarme de que ya había visto la novela en la que se basa este film por la biblioteca, pero la había descartado por disparatada.
 
Soy el primero en disfrutar en mayor o menor medida con los relatos de misterio, en los cuales hay un protagonista que suele escarbar las pistas para lograr desentrañar lo que ha sucedido. Como un ejemplo clásico siempre se cita al mítico Sherlock Holmes, aunque han sido muchos (y variopintos) los detectives e investigadores que se han visto inmersos en todo tipo de intrigas. Pero es que esta historia ¡propone a ovejas en tales funciones!, lo cual admito que de entrada choca bastante.
 
Eso fue lo que me llevó a descartar de forma prematura la novela Las ovejas de Glennkill de Leonie Swann, una obra editada hace casi dos décadas en el mercado literario español y que por fin leí hace pocos meses de la biblioteca. Con lo visto en los anticipos, en mi reseña ya dejé claro que lo que pensaba que podía ser algo descabellado quizás si funcionase. El éxito de la novela llevó a que incluso tuviera una secuela literaria (¡Que viene el lobo!), que leí poco después.
 
Con la experiencia reciente que hay en los whodunits tras la trilogía (de momento) de Puñales por la espalda, más lo visto por anticipado que puede recordar a Babe, el cerdito valiente y tantos otros films con animales parlantes que surgieron a raíz de su éxito (se llevó el Oscar a los mejores efectos visuales de aquel año) me llevaron a pensar que con lo que se ha evolucionado en ese campo, no habría problemas a la hora de recrear bien esta premisa.
 
Y es que Las ovejas detectives, adaptación de la obra antes citada, nos cuenta como un pastor (Hugh Jackman) les lee a su rebaño de ovejas todos los días, pensando que le entienden. Pero un día dicho pastor aparece muerto, y será su rebaño quienes intentarán resolver el misterio de quien ha sido el culpable de ese asesinato (según deducen ellas), con toda la experiencia que creen haber logrado por todo lo que les leyó mientras aún vivía. 
 
No seré yo quien niegue que si superas el desconcierto inicial ante las ovejas parlantes (lo que se puede hacer ya vistos los avances previos), la película es tan entretenida como encantadora, ya que las protagonistas principales son el rebaño, siendo los humanos unos personajes esbozados con los estereotipos de rigor para que puedan ser considerados sospechosos en un mayor o menor grado (aunque hay giro final sorprendente cuando se desvela la verdad).
 
Y es que esta película se toma licencias respecto a la novela, que acercan el resultado final a una mezcla entre los dos títulos que he citado antes: Babe, el cerdito valiente y Puñales por la espalda. Mientras que en el libro se decantaban por un giro trágico con toques dramáticos, aquí se sigue el esquema básico del whodunit, con demostración final por parte de Tim Derry (el policía local) de quién sería el responsable y lo que le llevó a hacerlo. 
 
El citado agente de la ley (a cargo de Nicholas Braun) de tan prudente que quiere ser casi parece tonto, pero siguiendo las pistas que le "insinúan" las ovejas (que se comunican entre ellas, pero no con los humanos) conseguirá revelar la verdad. Por su parte el rebaño aprenderá a salir de su "zona de confort" (el prado) y lidiar con sus emociones en vez de olvidar para no sentir (esto último una vez visto el film se entiende a lo que me refiero).
 
En resumen Las ovejas detectives sería un acertado entretenimiento con un guion blanco y apto para todos los públicos, que se resuelve al estilo de los cozy mistery (tipo Se ha escrito un crimen y similares), planteando una divertida y emotiva historia rural. Quizás, al igual que le pasaba a la novela, le sobra metraje (la hubiera dejado entre 90 y 100 minutos; dura 109), pero eso no le impide ser una reconfortante película feel-good en toda regla.
 
Curiosidad: en estos tiempos de escenas poscréditos a la que nos ha acostumbrado Marvel (y otros), en este caso es una de las ovejas quien tiene una frase al final de los mismos, que tampoco aporta nada trascendental pero sirve simplemente para esbozar una sonrisa de complicidad tras lo visto en el film. Y ojo al inicio de la película y el león clásico de la Metro Goldwyn-Mayer... 

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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miércoles, 29 de abril de 2026

TURNO DE NOCHE, un disparatado apocalipsis (crítica sin spoilers)

En ocasiones te cruzas con películas como esta Turno de noche (en el mercado latino Alerta: Extinción mientras que su título original sería Cold Storage, homónimo al de la novela de David Koepp que adapta, la cual aquí en España se conoce como Bajo cero). De hecho ese sería uno de sus incentivos, ya que el citado Koepp es un guionista entre cuyos créditos estarían varios films de sagas como la de Indiana Jones, la jurásica o el Spider-Man de Sam Raimi.
 
El nombre de Koepp, que aquí se encarga de adaptar su propia novela, no sería el único conocido. Para los más veteranos tenemos ahí a un incombustible Liam Neeson, que parece haberle cogido el gusto a eso de apuntarse a películas de todo tipo y condición. Como curiosidad en este film también aparece la actriz Vanessa Redgrave, suegra en la vida real de Liam Neeson mientras estuvo casado con su hija (Miranda Richardson) hasta el accidente de 2009 en el que ella falleció.
 
De todas formas los protagonistas serían los personajes a cargo de Joe Keery y Georgina Campbell. En el caso de él la mayoría lo conoce por su participación en la exitosa serie de Netflix Stranger Things, y en el caso de ella se la recuerda en especial por las penalidades por las que pasaba su personaje en Barbarian, la película de Zach Cregger como director previa a su reciente Weapons. Pese a todo este film ha pasado bastante desapercibido, ¿merece la pena? Depende.
 
Su premisa en principio es prometedora, ya que mezcla cine de zombis (aunque aquí serían más bien infectados al estilo de The Last of Us, en este caso por un hongo alienígena), género de catástrofes (siempre con el peligro de que esta amenaza se expanda a nivel global) y conspiraciones gubernamentales, con un tono de película de serie B de antaño digna de algo como el Grindhouse de Tarantino y Rodriguez en 2007 con Death Proof y Planet Terror respectivamente.
 
Esta película comienza con un prólogo en el vemos como la reentrada en la atmósfera de una misión de la NASA hace que llegue a nuestro planeta un peligroso hongo mutado en el espacio, tan letal que los agentes encargados tienen que arrasar donde ha caído y contenerlo en un lugar seguro para que no sea un peligro. Pero el tiempo pasa y lo que en origen fue un almacén de alta seguridad, al ser vendido por el gobierno, acaba siendo unos trasteros para alquilar.
 
Lo que pensaban que había quedado enterrado y olvidado despierta, debido al cambio de las condiciones climáticas en las que está aislado, y el peligroso hongo empieza a expandirse y mutar, como pronto descubrirán los responsables del turno de noche del lugar (a cargo de Joe Keery y Georgina Campbell), él un exconvicto al que le cuesta quedarse callado y ella una joven madre que necesita trabajar, a los que les espera una noche movidita.
 
El hecho de tomarse a cachondeo un apocalipsis zombi, y como lo viven dos personas normales, me llevó a recordar la cinta Zombies Party (o Shaun of the Dead en su título original), pero aunque en este caso funciona de una forma adecuada la pareja protagonista, no creo que lleguen al nivel que marcaron Simon Pegg y Nick Frost en el citado film de Edgar Wright  de 2004. Digamos que aquí buscan la comedia pero el resultado acaba siendo más bien tan solo simpático.
 
Lo que acierta muy bien esta película es en dar la idea de que todo puede descontrolarse en cualquier momento, ya que cuando el virus empieza a hacer de las suyas (afectando tanto a animales como personas) hay un desmadre gore funcional, pero no creo que tampoco sea excesivo, aunque puede soliviantar a espectadores no acostumbrados a este tipo de cosas (ya se sabe que en este tipo de relatos algo desagradable siempre suele haber).
 
En resumidas cuentas digamos que esta Turno de noche parece más bien una comedia de terror, pero de lo primero digamos que provoca más sonrisas que risas, mientras que lo segundo queda solapado justo por lo anterior. Funciona como un mero entretenimiento, sin tampoco aspirar a más. Quizás podría haber sido más perturbadora, pero entonces su tono hubiera sido otro. Como mínimo no se le puede negar ser sincera: un divertimento ligero y sin pretensiones.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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viernes, 10 de abril de 2026

EL DRAMA, inestabilidad prematrimonial (crítica sin spoilers)

Esta El drama sería la primera de las cuatro películas con una fecha de estreno ya confirmada que veremos estrenadas este año 2026 con Zendaya. En este film quien la acompaña es el actor Robert Pattinson, mientras que en verano la veremos en Spider-Man: Brand New Day junto a su pareja en la vida real (el actor Tom Holland), y el año acabará con ella junto a Timothée Chalamet en Dune Part Three.
 
Aún siendo algunos éxitos bastante previsibles, el proyecto más ambicioso en el que se la podrá ver este año es La Odisea de Christopher Nolan. Se trata de la nueva obra del director de Oppenheimer justo después del éxito, tanto de crítica como de público (compitiendo con Barbie y triunfando en los Oscars de ese año), que tuvo esa película centrada en el controvertido "Padre de la bomba atómica".
 
Todos ellos son títulos bien variados en cuanto a temática como para que Zendaya vuelva a demostrar que es algo más allá de sus inicios como chica-Disney o de ser la cara visible de cierta y muy popular casa de cosméticos y perfumes de lujo francesa. De hecho ya ha sido bastante aclamada también por la serie Euphoria, con la cual ha ganado dos premios Emmy y un Globo de Oro entre otras menciones.
 
Pero ya centrándonos en esta película, la productora A24 plantea un detalle que voy a intentar cumplir de la manera más escrupulosa, ya que admito que al verla sin tener más allá que mínimas dosis de información de lo que iba a ver, encuentro que la he disfrutado más de lo que probablemente lo haría alguien que ya sepa por anticipado cual es el drama al que hace referencia su título, y en el que se centra toda la película. 
 
También es curioso que llamándose como se llama no sea exactamente lo que dice ser, o lo que quizás pueda aparentar por su material promocional: una enésima comedia romántica de las que el público ha visto multitud de todo tipo y condición. Ojo, porque en sí tiene tanto de comedia como de drama, pero este film sería el vivo ejemplo de esas películas a las que no puedes catalogar de una sola forma, sobre todo por el leitmotiv sobre el que gira todo.
 
Los protagonistas de esta historia son Charlie (encarnado por un nervioso Robert Pattinson) y Emma (a cargo de Zendaya), ambos la viva imagen de lo que sería una pareja joven y atractiva, que están preparando su próxima boda. Todo parece ir bien, pero de repente sucede algo que trastoca a los personajes, cambiando la valoración que tienen unos sobre otros debido a lo que se ha revelado, y que llevará la situación hasta el límite.
 
Lo que ocurre, sin revelar ningún spoiler, sería que en una intrascendente cena con unos amigos, mientras están probando el catering para la boda, el hecho de quizás pasarse de la raya con el vino les lleva a plantear un reto: ¿qué fue lo peor que hiciste en tu vida? De forma insospechada sale a la luz cierto secreto que había permanecido oculto hasta entonces, y que lleva a que se resquebraje lo que hasta el momento parecía una relación idílica.
 
Pese a que por mis palabras se pueda interpretar el enésimo caso de infidelidades del pasado, la cosa no va precisamente por ahí, ya que lo revelado sirve para cuestionar también un problema muy presente en la sociedad norteamericana. Eso es el detonante no solo para que a la pareja protagonista se les abra un abismo emocional, sino también para que sus amigos vean el problema desde el punto de vista de alguien afectado por una situación similar.
 
Esta película, escrita y dirigida por el cineasta noruego Kristoffer Borgli, consigue que mediante esa inesperada revelación la historia ofrezca ciertas dosis de comedia, ya que uno de los personajes principales no conseguirá procesar lo revelado, generándole todo tipo de dudas. Esa tensión irá en aumento hasta que al final la prevista boda se convierta en un escenario caótico, en esta acertada sátira social con discutible (a mi gusto) opción final a la esperanza.  

CALIFICACIÓN: Entretenida (3,5/5)

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sábado, 4 de abril de 2026

SIN PIEDAD, inteligencia artificial degenerativa (crítica sin spoilers)

Aunque Sin piedad llegó a los cines el pasado 23 de enero, decidí esperar a que estuviera en otros formatos para verla, porque me levantaba algo de dudas, ya que su director es Timur Bekmambetov. Al mismo no se le ocurrió otra cosa que llevar a cabo un innecesario remake de Ben-Hur que se estrenó hace ya una década, y aunque siempre hay que ofrecer el beneficio de la duda, cosas como esa te acompañan en tu filmografía de por vida. Y no es lo único ni mucho menos.
 
Más allá de que este pasado año haya sido también el productor de una nueva versión de La guerra de los mundos con Ice Cube de protagonista, que ha sido unánimemente catalogada como un gran fiasco hasta por los Razzie (que le concedieron 5 premios a lo peor del 2025), y que un servidor no se ha molestado en ver (al menos en el momento de escribir estas líneas), de este director kazajo-ruso tengo también aún presente la decepcionante Abraham Lincoln, cazador de vampiros
 
Lo más popular por lo que es reconocido aún hoy en día es por Wanted (Se busca), film de 2008, que era una "adaptación" del cómic del mismo título de Mark Millar, pero lo de adaptación es algo que pongo entre comillas porque los parecidos entre uno y otro eran más bien pocos, aunque como mínimo la película resultante era más o menos entretenida de pura exageración. De hecho se valoró una hipotética secuela que de momento aún no se ha descartado, pero tampoco concretado. 
 
Esta Sin piedad hay que reconocer que parte con la ventaja de tener en su reparto a dos rostros tan conocidos como los de Chris Pratt (visto en las franquicias de Guardianes de la galaxia  de Marvel y Jurassic World) y Rebecca Ferguson (vista en las franquicias de Dune y Misión imposible). Además este film en su estreno tuvo el "relativo" honor de desbancar de la primera posición de la taquilla a Avatar: Fuego y ceniza, aunque con poco menos de 11 millones de dólares.
 
Las críticas no fueron muy entusiastas que digamos, y al final la película acabó su carrera en cines con poco más de 54,6 millones de dólares de recaudación global, que no cubren los 60 millones de dólares que costó llevarla a cabo. Es posible que la película estuviera hecha para ir directamente a streaming, ya que ha sido ahí donde está resultando ser un éxito, si bien tampoco es porque sea un dechado de originalidad que digamos.
 
Con un planteamiento que toma elementos muy evidentes tanto de Minority Report (la película de Steven Spielberg) como de la literatura de Phillip K.Dick, mezclado con otros que pueden hacer recordar a los cómics del Juez Dredd, a películas como Robocop, a series como 24 o tantas y tantas historias sobre falsos culpables, con esta Sin piedad estamos ante un film que se queda en un justo y raspado entretenimiento, porque todo en él suena a "ya visto".
 
Sin piedad comienza directa al grano, y se podría considerar algo así como una carrera contrarreloj en la que el personaje al que interpreta Chris Pratt tiene para resolver su disyuntiva (90 minutos) lo mismo que dura la película en sí (100 minutos si contamos los títulos de crédito). Su problema es que ha sido acusado del asesinato de su esposa, teniendo que probar en dicho paréntesis de tiempo su inocencia ante una inteligencia artificial.
 
Ambientada en un futuro no muy lejano (el año 2029), se supone que se instauró un novedoso sistema judicial en el cual una inteligencia artificial hace innecesario todo el proceso que había hasta entonces, ya que la citada I.A. se convierte en juez, jurado y verdugo. Se presupone que el acusado es culpable si las pruebas están en su contra, y tiene un margen de tiempo de 90 minutos para demostrar lo contrario. Si no lo consigue es directamente ejecutado.
 
El protagonista se mantiene casi toda la película sentado en una silla frente a la jueza Maddox, la inteligencia artificial con los rasgos de la actriz Rebecca Ferguson, y en inicio veremos como, accediendo a todo tipo de información disponible de dispositivos y aplicaciones de diferente índole, el acusado parece ser culpable. Con un ritmo frenético este film resulta apabullante, pese a plantear ideas que luego no acaba de desarrollar, limitándose a lo fácil.  

CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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martes, 31 de marzo de 2026

BUENA SUERTE, PÁSALO BIEN, NO MUERAS (crítica sin spoilers)

Con esta Buena suerte, pásalo bien, no mueras tenemos el regreso del director Gore Verbinski, cuya última película hasta ahora era La cura del bienestar estrenada hace ya una década. El problema es que fue un fracaso de taquilla, y eso suele verse como un problema por parte de un Hollywood siempre hambriento de títulos que triunfan. Ya de hecho la previa a esa (El llanero solitario en 2013) no generó muchas simpatías ni de crítica ni de público.
 
Para encontrar el último triunfo de Verbinski habría que retroceder al año 2011, cuando estrenó la película de animación Rango, con la que además de realizar un título rentable, logró ganar el Oscar al mejor film de animación de aquella temporada. Antes de eso había logrado sus mayores triunfos: las tres primeras entregas de la saga Piratas del Caribe y The Ring (La señal), el mejor remake americano del, por entonces, muy popular terror oriental.
 
Teniendo en cuenta que había comenzado los 2000 con la película The mexican en 2001 (con Julia Roberts y Brad Pitt), la cual fue rentable sin ser un éxito apabullante, debido sobretodo al tirón de su pareja protagonista, se puede decir que esa primera década de este siglo fue la mejor etapa para Verbinski, lo que le llevó a ser un director famoso y comercial. Pero ya su última entrega de los piratas y la del Llanero Solitario hicieron evidente un exceso de metraje innecesario.
 
Ese problema aún persiste, y vuelve a hacerse patente en esta Buena suerte, pásalo bien, no mueras cuya moraleja hubiera quedado más concisa en menos de dos horas que en sus 134 minutos. De hecho algunos dirán que incluso en menos, porque no deja de tomar como base el mensaje de la serie televisiva Black Mirror, el cual (por si quedaban dudas) se hace muy evidente en el flashback relacionado con la madre que ha perdido a su hijo, y lo que pasa a continuación.
 
Aparte del citado parecido, este film vendría a ser un compendio de diversas referencias que Gore Verbinski ha pasado por una licuadora, saliendo de la mezcla este disparatado popurri donde se pueden atisbar detalles que van desde Terry Gilliam (12 monos y El rey pescador), al primer Terminator, Atrapado en el tiempo (que incluso se menciona), La noche de los muertos vivientes de George A.Romero, y hasta Matrix (por el tema de las diferentes realidades).
 
La película comienza cuando una noche en un restaurante entra un tipo con indumentaria estrafalaria, y admitiendo que tiene un detonador que hará explotar. Según este hombre viene del futuro, ya ha hecho eso 117 veces (y ninguna de ellas ha funcionado) pero él persevera. Su misión es reclutar a un grupo indeterminado de los comensales de esa noche, para que le ayuden a evitar un inminente apocalipsis provocado por la inteligencia artificial.
 
Dicho hombre del futuro es encarnado por un frenético Sam Rockwell, que en su nuevo intento para lograr parar lo que se avecina reclutará a los personajes encarnados por Zazie Beetz, Michael Peña, Asim Chaudhry, Haley Lu Richardson y Juno Temple, entre los cuales hay (flashbacks mediante) una pareja de profesores preocupados por la alienación juvenil por los móviles, una mujer que ha perdido a su hijo y una alérgica a la tecnología.
 
En la irregular mezcla que conforma esta sátira de humor negro y terror tecnológico se podría decir que no solo nos avisan por enésima vez del peligro de la inteligencia artificial, sino que directamente lo hacen de forma obvia. Esa distopia de la que viene el hombre del futuro a lo mejor ya está latente aquí y ahora, en una sociedad cada vez más alienada hacia las pantallas de todo tipo, siendo por tanto un film tan entretenido en la forma como perturbador en el fondo.
 
Aunque ya he citado los múltiples referentes que tiene este film presentado en la reciente Berlinale (fuera de concurso), si admito que me sorprendió ese grotesco gato que en cierto momento toma la pantalla, y que ignoro si habría que tomarlo como homenaje estrambótico al meme del Nyan Cat o gato arcoíris desde el punto de vista enfermizo de la inteligencia artificial contra la que se enfrentan los personajes de esta película.    

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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jueves, 26 de marzo de 2026

TE VAN A MATAR, grotesco desmadre sangriento (crítica sin spoilers)

No miento si digo que Te van a matar (no en el sentido literal, ya se entiende...) es una película de la que casi ni sabía de su existencia hasta que me llegó hace poco el aviso del pase. Se puede admitir, hasta cierto punto, que es lógico porque ante el aluvión de estrenos (tanto en cines como en las plataformas de streaming), es comprensible que el espectador más ocasional se quede sólo con lo más puntero, y excluya el resto.
 
Pero admito que me picó la curiosidad cuando vi el póster (si bien me gustó más este previo que el posterior definitivo), ya que enseguida reconocí a su protagonista, la actriz Zazie Beetz, a la que se ha visto como Domino en Deadpool 2, así como también en el elenco del film Bullet Train. También se la recuerda como Sophie Dumond, la vecina con la que está algo obsesionado el Joker de Joaquin Phoenix.
 
Y no es el único rostro conocido: en el reparto de esta película están también Tom Felton (el Draco Malfoy de la saga Harry Potter, al que también se ha visto en El origen del planeta de los simios) así como las veteranas Patricia Arquette y Heather Graham, en ambos casos dos actrices con una vasta filmografía a sus espaldas que incluye géneros de todo tipo. El director de Te van a matar sería Kirill Sokolov, en la que sería su tercera película como director y la primera americana.
 
Es tan clara la influencia del cine de Tarantino en este film que a algunos incluso les parecerá insultante, en el sentido de que si ya las obras del director de Pulp Fiction no dejan de ser una revisión de títulos previos, renacidos bajo su particular prisma; en este caso tenemos una película que intenta jugar con los mismos elementos, pero que peca de un resultado final, aunque tremendamente entretenido, demasiado superficial
 
Las aspiraciones tarantinescas de Te van a matar son obvias no solo por el evidente parecido con títulos tales como Kill Bill (algo obvio solo con ver el material promocional previo), sino por la manera estilizada de visualizar la violencia. A todo eso hay que añadir la propia estructura narrativa, con flashbacks que van dando información a medida que avanza el relato (el cual bien pronto va directo al grano), episodios nominados e incluso el uso de la música. 
 
Con el también muy tarantiniano nombre de Asia Reaves (que bien podría ser del mismo grupo que la Beatrix Kiddo de Kill Bill), la protagonista a la que encarna Zazie Beetz es una mujer con un pasado un tanto problemático, que consigue trabajo en el selecto hotel Virgil. Pero bien pronto descubre que los habitantes de dicho hotel no son lo que parecían... aunque ella también les dará la sorpresa, demostrando ser una contrincante de armas tomar. 
 
Con detalles que, más allá de Tarantino, también pueden recordar al Sam Raimi de sus inicios, e incluso a Guy Ritchie, este film no se corta a la hora de mostrar todo tipo de brutales salvajadas que rozan (y superan) lo grotesco, pero cuando se descubre (¿quizás demasiado pronto?) la especial condición de los personajes del hotel, todo toma cariz de videojuego: Asia Reaves tendrá que acabar con quien se cruce en el camino e ir avanzando de nivel. 
 
Eso se debe a un guion del propio director, junto a Alex Litvak, que no ahonda en lo que plantea (algo así como una sátira social sobre la guerra de clases), quedándose tan solo en la superficie. Eso se hace evidente en todos los personajes del hotel, apenas esbozados y carentes de ningún desarrollo (con la excepción del encarnado por Patricia Arquette). Es por ello que aún siendo muy entretenida en su desenfreno, al final ni ella misma aspira a más.   

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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domingo, 22 de marzo de 2026

SHELTER: EL PROTECTOR con JASON STATHAM, crítica sin spoilers

He podido ver Shelter: El protector, una película ya estrenada en la cartelera americana, aunque aquí en España no llegará, salvo cambios de última hora, hasta el próximo 27 de marzo. Dicho film ha logrado una entrada muy discreta en la cartelera americana en su estreno, con un sexto puesto y 5,5 millones de dólares recaudados, por lo que a priori parece difícil que recupere lo invertido en ella (unos 50 millones de dólares de presupuesto).
 
Como cada territorio es un mundo, que no destaque en Estados Unidos no priva para que si lo haga en otras partes, ya que de forma curiosa en Oriente Medio y África del Norte está funcionando bien, logrando por allí ese número 1 de taquilla que no ha conseguido en su estreno americano. También ha destacado su recaudación en Emiratos Árabes Unidos, siendo datos curiosos aunque por ahora con poca relevancia para la industria de Hollywood.
 
Pero antes de entrar en si la película es mejor o peor, un inciso sobre su título: con esta seria ya la tercera vez que se usa El protector para el título de un film con Jason Statham aquí en España. En el 2013 Homefront se tituló directamente así, en 2024 con Beekeper se añadió al mismo (y con su prevista secuela para 2027 no me extrañaría que lo pusieran), y ahora con este Shelter vuelven a hacer lo mismo. Luego decimos que el cine de hoy ha perdido imaginación, pero los traductores parece que también... 
 
Más allá del decepcionante resultado en taquilla de esta película (que algunos justifican por coincidir su fecha de estreno con un tiempo climatológico bastante desapacible como para animar a ir al cine) es de lo más justo también citar que no está teniendo malas críticas, por lo que sería un tanto improcedente argumentar que sus flojos datos iniciales en Estados Unidos se deben unicamente a que sea una mala película (que ya digo que no lo es).
 
Tampoco hay que levantar falsas expectativas, cuando uno va a ver una película con Jason Statham ya se imagina más o menos el tipo de espectáculo al que asistirá (de hecho el propio actor tiene algunos títulos en su filmografía que sería para cogerlos con pinzas). Pero no es el caso de un film al que, para sorpresa mía, le encontré paralelismos en su esquema al de todo un clásico de los noventa (para un servidor): León, el profesional de Luc Besson
 
El citado Statham encarna aquí a Michael Mason, un solitario que vive junto a su perro en una isla aislada en las Hébridas Exteriores de Escocia. Su único contacto con el exterior es que cada semana un pescador local (encarnado por el actor Michael Schaeffer) y su sobrina adolescente Jesse (a cargo de la actriz Bodhi Rae Breathnach) le traen lo primordial para subsistir. Con ello queda claro que el protagonista es más bien misántropo
 
Un día bastante desapacible (en una zona donde el clima tampoco lo pone fácil) el barco de suministros se hunde, y Mason sólo puede salvar a Jesse. Intenta curarle un tobillo lesionado, pero cuando ve que la situación le supera irá hasta la costa para buscar suministros. A partir de ahí ya nos queda claro que Mason es un agente del gobierno que tuvo que desaparecer tras incumplir una orden, y ahora un sistema de vigilancia por inteligencia artificial lo ha detectado.
 
Posteriormente se establece una persecución implacable por parte de su exjefe en el MI6 (a cargo de un solvente Bill Nighy) mientras que la jefa actual del servicio secreto británico (encarnada por Naomi Ackie) intentará averiguar los motivos de Mason. La historia es una mera excusa para demostrar la solvencia de Statham como héroe de acción, pero el resultado se revela bastante acertado y funcional a todos los niveles.
 
Y, como he indicado más arriba, me recordó al citado film de Luc Besson porque tanto aquí el personaje de Statham como allí el de Jean Reno son solitarios, a ambos llega una niña desamparada y ambos intentarán por todos los medios salvarla del mundo en el que viven. Por su parte la adolescente verá paulatinamente que su única salida es ayudar a ese protector (lo único que puede justificar su título español).
 
De todas formas es un esquema en el que los detalles evolucionan de forma diferente: allí el personaje de Reno asumía que la jovencita encarnada por Natalie Portman le había cambiado la vida, pero lo equivalente aquí no acaba de funcionar por los límites de Statham como actor dramático. En cuanto a ella no hay ningún tipo de connotación sexual como pasaba allí, lo cual repercutió en una (por entonces) principiante Natalie Portman. 

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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jueves, 5 de marzo de 2026

¡LA NOVIA!, extravagante monstruosidad feminista (crítica sin spoilers)

Se estrena ¡La novia! cuando aún está reciente el Frankenstein de Guillermo del Toro. Y aunque sea difícil de entender, a ambos films les une la Criatura revivida por Victor Frankenstein, pero desde dos ópticas totalmente diferentes. Allí el director mexicano se decantó por una adaptación del texto original, pasado por su particular sello como realizador, mientras que aquí Maggie Gyllenhaal se decanta por una nueva adaptación de La novia de Frankenstein.
 
El citado film de 1935, dirigido por James Whale, fue secuela de su adaptación de Frankenstein de 1931, repitiendo Boris Karloff como la Criatura, al que se sumó Elsa Lanchester como la novia del título. Es posiblemente una de las secuelas mejor valoradas de la historia del cine, y todo un clásico en su género, para algunos incluso superior al film que la precedió. Su influencia posterior fue extensa, por lo que hay que valorar atreverse nada menos que con algo así. 
 
La idea de Gyllenhaal, que encara con esta su segunda película como directora tras La hija oscura de 2021, era dotar de más personalidad a un personaje que, en la citada secuela de 1935, tenía una presencia más bien anecdótica. Con guion también propio, el propósito de esta película para su responsable sería el de explorar la personalidad de dicha novia, un personaje femenino icónico cuya imagen ha pasado a la historia, pero que no fue desarrollado en su momento (también hay que tener en cuenta que eran otros tiempos).
 
Una vez que se ha visto ¡La novia! queda clara una cosa: estamos ante una película radical, que como ya se intuía vendría a ser una mezcla del clásico del que parte (aunque más bien poco) con trazos de Bonnie y Clyde, del Joker y Harley Quinn y (relacionado con ello), de la segunda película de dicho villano con Joaquin Phoenix, ya que en este film también hay ciertos momentos musicales, enfocados como si fueran fantasías, todo ello en un tono excesivo y frenético.
 
La protagonista (a la que da vida la actriz Jessie Buckley) es Ida, una mujer sometida a lo que para ella marca la sociedad conservadora de la década de los años 30 del pasado siglo. Pero en un prólogo que roza lo metafísico, la propia autora de Frankenstein (interpretada también por Buckley) viene a quejarse de lo mismo, y toma posesión (cerebral) de Ida. Pero no como recurso de terror, si no que para "liberarla" de las ataduras de los convencionalismos sociales.
 
A partir de ahí un cortés y educado, aunque algo ansioso, monstruo de Frankenstein (a cargo de un solvente Christian Bale) se siente solo, por lo que acude a ver a la doctora Euphronius (Annete Benning) para que le conceda una compañera. Tras las iniciales reticencias ella accederá, y exhuman el cadáver de Ida, que en el prólogo antes citado digamos que "se rompe la crisma" por su convulsa actitud después de la inicial "posesión" de Mary Shelley.
 
La Ida revivida está amnésica, pero sigue teniendo dentro al espíritu de la autora de Frankenstein, por lo que a partir de ahí empieza un desmadrado periplo en el que la pareja de engendros son perseguidos por sus acciones por una pareja de policías, a los que dan vida Peter Sarsgaad y Penélope Cruz. Jake Gyllenhaal, hermano de la directora, es el otro rostro más popular del elenco, encarnando a un actor de musicales al que el monstruo de Frankenstein idolatra.
 
¡La novia! es una película que no admite medias tintas: o te encanta o la rechazas. En mi caso admito la valentía de su responsable para esta relectura feminista tan peculiar del clásico de 1935, pero creo que se excede más de la cuenta con una por momentos espasmódica y frenética protagonista, que aunque en esencia pueda hacer recordar a Harley Quinn con su visión anárquica de la locura, digamos que la deja en comparación como una santa.
 
Es coherente que la protagonista intente forjarse una personalidad propia que vaya más allá de "La novia de...", y por ello la "esencia" de Mary Shelley le abrirá las puertas a un viaje de autodescubrimiento interior que la ayude a ser ella misma en una sociedad que intenta definirla. Pero todo ello está plasmado de manera irregular, cual si fuera el mismo monstruo de Frankenstein: a pedazos que funcionan mejor, frente a otros que son un delirio extravagante

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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viernes, 27 de febrero de 2026

SCREAM 7, secuela muy nostálgica y acomodaticia (crítica sin spoilers)

Se estrena Scream 7 justo en el año en que se celebra el 30 aniversario del estreno (americano) de la primera película de esta saga slasher, que un servidor es la única que puede admitir que ha visto todas sus entregas de estreno en cines. Y más allá de que guste más o menos esta séptima entrega, queda la duda de que hubiera salido con las descartadas (ya las hubo tras la 4), por que esta no era la idea inicial del estudio, ya que hubo cambios tanto de protagonista como de director.
 
Tras la trilogía inicial, que se puede considerar que dejó cerrada lo que sería la historia, cuando el propio Wes Craven la trató de volver a poner en marcha con Scream 4 se encontró con un fracaso de taquilla (sigue siendo la entrega que logró menos recaudación), dejando la saga en apariencia en letargo hasta el Scream de 2022, que añadía el concepto de la recuela (reboot, remake y secuela a la vez) con viejos conocidos, nuevos rostros y nuevos directores, que luego repitieron.
 
Y es que, ¿para que nos vamos a engañar? el film de 2022 era de forma muy clara el quinto, por lo que el siguiente ya se llamó sin ninguna duda Scream 6, y en él repetían casi todos los mismos responsables del film precedente. Tuvo la sonada ausencia de Neve Campbell, protagonista de las cuatro primeras, y que había tenido presencia en la quinta, ya que tuvo un desacuerdo contractual y salarial. Es por ello que sólo la actriz Courteney Cox (como Gale Weathers) sería la única que ha aparecido en todas las entregas (incluyendo la presente)
 
Hasta aquí todo bien, y uno esperaba que para la séptima repitieran las actrices Melissa Barrera y Jenna Ortega, que habían interpretado a las hermanas Carpenter, tomando el protagonismo en las entregas 5 y 6. Pero a finales del año 2023 Melisa Barrera fue despedida por mostrar en redes sociales su apoyo a Palestina, y criticando la postura de Israel con Gaza, lo que para la productora Spyglass Media eran comentarios antisemitas y de incitación al odio. 
 
Eso llevó a que Jenna Ortega también abandonara el proyecto, del que también se bajaron los directores Matt Bettinelli-Olpin y Tyler Gillett, conocidos como Radio Silence, y que habían sido los responsables tanto de la quinta como de la sexta entrega. En sustitución de ellos entró Christopher Landon (responsable del simpático díptico Feliz día de tu muerte), pero al final el director ha sido Kevin Williamson, guionista de la primera, segunda y cuarta entrega.
 
Lo que se ha perdido por el camino es el final de la trilogía centrada en los personajes de Barrera y Ortega, entre lo que estaba profundizar en la herencia que le había dejado Billy Loomis, uno de los Ghostface originales (encarnado por Skeet Ulrich) a su hija ilegitima Samantha (Melisa Barrera). Se pretendía, en los planes originales de Scream 7, que ella fuera la nueva Ghostface, cediendo por tanto a la locura heredada de su progenitor
 
¿Que se ha obtenido con tantos movimientos? Pues una secuela nostálgica y acomodaticia en el mejor y el peor sentido de ambos términos. En cuanto a lo primero hay mención más o menos directa a detalles y personajes de todos los títulos que la preceden, incluidos (forzados) cameos de muchos que canónicamente están muertos, pero que aquí se justifican con la pobre excusa (metida con calzador) de las últimas tecnologías (o sea: deepfakes).
 
Ojo porque no toda esa nostalgia está mal situada, pero al final se convierte en un recurso muy fácil que nos hace recordar como jugaron con el mismo concepto en las últimas películas de Cazafantasmas, y las opiniones generales que recogieron con ello: que se abusaba de la misma. En esta secuela aparece la joven actriz McKenna Grace, vista en los recientes films de Cazafantasmas, pero que aquí desaprovechan por completo.
 
Un detalle atractivo en esta secuela es la relación de Sidney con su hija adolescente, pero aunque se agradece el regreso de Neve Campbell en el papel principal, corre el peligro de supeditar demasiado su personaje a la hegemonía de la saga (como la Laurie Strode de Jamie Lee Curtis en la saga de Halloween). Scream 7 es una secuela acomodaticia, que vuelve a terrenos conocidos (otra vez un pueblo, pero no Woodsboro) dando la sensación de riesgo mínimo. 
 
Admito que iba preparado para lo peor, y me he encontrado con una película entretenida pese a ser más floja que films precedentes. El problema es que la opción inicial para esta séptima entrega parece más arriesgada que al final lo que nos han dado, decantándose por la vertiente más cómoda y fácil. Y ya no hablemos de la (floja) justificación final, que rompe por completo la (poca) suspensión de credibilidad del espectador

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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