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jueves, 22 de octubre de 2026

CLAYFACE, con ecos del DARKMAN de Raimi (crítica sin spoilers)

Se suma al actual universo DC orquestado por James Gunn (que de momento consta de las series televisivas Comando Monster, El Pacificador y Linternas, y de las películas Superman y la más reciente Supergirl) esta Clayface, basada en uno de los villanos habituales en el universo de Batman. Es una curiosa elección ya que pese a su veteranía (debutó en junio de 1940), no resulta tan popular para el público en general como otros tales como el Joker, Dos Caras, Pingüino, etc.
 
De todas formas aunque esta sea su primera aparición en cine, el personaje (en cualquiera de sus múltiples personalidades) ha sido muy habitual, más allá de las viñetas de los cómics, en una buena cantidad de series y películas de animación, varias series de acción real, así como videojuegos (en la ficha del personaje en la Wikipedia se pueden consultar todas). En cuanto a lo de las personalidades me refiero a que al menos ocho personajes han sido Clayface a lo largo de las décadas. 
 
Para esta película se ha tomado su segunda encarnación (Matt Hagen), aunque se le otorga el hecho de ser actor, propio de la primera (Basil Karlo). Con el precedente de Joker, centrada en el popular villano, y con ecos del cine de Martin Scorsese, uno se podía imaginar algo así. Pero hay otros...
 
Si nos atenemos a DC es cierto que la excepcional Joker luego tuvo una secuela que no logró llegar al mismo nivel y la cosa no fue a más. Pero si miramos a la competencia (Marvel) ellos jugaron con el universo arácnido, y varios de sus villanos, en un grupo de films (la trilogía de Venom, Morbius, Madame Web y Kraven the Hunter) donde solo el simbionte de Spider-Man (allí sin él) tuvo cierta repercusión, pero siendo todos ellos de calidad digamos "cuestionable".  
 
Clayface, una variante de Darkman 
 
Curiosamente el parecido más razonable de esta Clayface lo encontré con una película de 1990 titulada Darkman, que pese a que también parecía la adaptación de un personaje de cómic (como sería este caso), en origen no lo era. En su esquema básico el citado film, dirigido por un acertado Sam Raimi, proponía lo mismo que este: una venganza que parecía venir del más allá, y un oscuro héroe vengador protagonista capaz de tener cualquier aspecto.
 
Allí el científico Peyton Westlake (encarnado por un Liam Neeson que aún no había conseguido su posterior estatus como héroe de acción) era un científico que descubría como generar piel humana, pero sólo conseguía que la misma estuviera estable durante un tiempo determinado. Unos mafiosos se cruzaban en su camino, acabando él torturado, desfigurado y dado por muerto, con todo su laboratorio convertido en cenizas.
 
Pero Peyton, el protagonista, no estaba muerto, aunque había quedado mentalmente inestable. Aprovechando su capacidad de generar piel humana temporal (y por lo tanto aparentar cualquier aspecto) orquestaba una venganza contra los mafiosos que le habían arruinado la vida bajo el alter-ego de Darkman. La fantástica mano de Sam Raimi como director le otorgaba un encanto propio de la serie B más clásica, que se perdió en dos secuelas muy inferiores.
 
Si funcionó entonces puede funcionar ahora 
 
En esencia aquí se sigue el mismo patrón: el protagonista es Matt Hagen, un actor que ha ascendido hasta lo más alto desde los barrios pobres de Gotham, pero que tiene la mala suerte de cruzarse con unos mafiosos que lo desfiguran. Hundido tras ello como actor (a lo que también ayuda la prensa amarillista), y sin nadie que le ayude a recuperar su aspecto, descubre un tratamiento experimental que puede ser la solución a sus problemas... o no.
 
Un exceso en las dosis le permite mimetizarse con quien sea, y pronto decidirá que los que le llevaron a su actual situación tienen que pagar dicho agravio. De todas maneras eso no quiere decir que Clayface no sea entretenida (que lo es), pero lo que cuenta tiene un esquema tan previsible que decepciona a aquellos que, como en mi caso, querían sorprenderse por el origen de uno de los villanos de Batman menos conocidos por el gran público. 
 
Siguiendo los pasos del terror corporal que triunfó con La sustancia hace poco, cabe decir que los efectos grotescos sobre el físico del protagonista (encarnado por un correcto Tom Rhys Harries) son más o menos acertados (atención, por ejemplo, a lo del avión). Aún así la sensación final es que no termina de sacar todo el provecho de lo que podía haber sido, ya que divaga entre géneros pero sin acabar de decantarse por ninguno.  
 
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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miércoles, 7 de octubre de 2026

EL PRECIO DE LA RED, añorando a David Fincher (crítica sin spoilers)

En 2010 la película La red social se convirtió en todo un clásico moderno, sustentado en la excelente mano del director David Fincher, que con un muy acertado guion firmado por Aaron Sorkin logró explorar como fue la génesis de Facebook, una de las primeras redes sociales por antonomasia. Dicho film estaba basado en el libro de Ben Mezrich titulado Multimillonarios por accidente: El nacimiento de Facebook.
 
En el joven reparto de aquella película destacaba sin duda un brillante Jesse Eisenberg como Mark Zuckerberg, el creador principal de Facebook, si bien uno de los co-fundadores de la misma fue Eduardo Saverin, encarnado en la película de 2010 por un Andrew Garfield que aún estaba pendiente de meterse en las mallas del arácnido de Marvel, en las dos películas de The Amazing Spider-Man de 2012 y 2014.
 
Aunque Sorkin, el guionista del film de 2010, estaba interesado en escribir una secuela, de nuevo con David Fincher dirigiendo, al final ha tenido que ser él mismo el responsable aquí. No es el único, ya que tampoco vuelve Jesse Eisenberg, que se muestra moralmente disconforme con la forma de actuar de Zuckerberg en la vida real, por lo que rechazó repetir en el personaje pese a que le ofrecieron una buena oferta económica.
 
El relevo para encarnar al creador principal de Facebook lo toma en esta película el actor Jeremy Strong, al que se añaden Mikey Madison y Jeremy Allen White como protagonistas principales. Descrita más como complemento a La red social que como secuela de la misma, la historia se centra en cómo se destapó el secreto sobre los efectos peligrosos de Facebook (en cuanto a fomentar la polarización y la desinformación), que ellos conocían pero no remediaban. 
 
El precio de la red, un triángulo algo desequilibrado 
 
El trío protagonista diríamos que forma una línea de conexión entre los personajes de Mikey Madison y Jeremy Allen White, como la trabajadora de Facebook que empieza a olerse que ahí están ocultando algo, y el periodista al que acude para que destape la verdad. Pero para que fuera un triángulo más equilibrado tendría que ser más directa la presencia del Mark Zuckerberg de Jeremy Strong, pero el mencionado es algo así como un personaje colateral.
 
La historia se mueve en dos líneas temporales: la primera se centra en los varios encuentros entre una ninguneada Frances Haugen (una ingeniera de datos que igual ha visto más de lo que debería) y un Jeff Horwitz (periodista recién llegado a la oficina de San Francisco del Wall Street Journal) cuyas reuniones suelen girar sobre el hecho de que ella le va ofreciendo datos parciales (rehusando explayarse), pero él le solicita que le aporte más.
 
La otra línea temporal se centra en los ensayos que hace Mark Zuckerberg ante un grupo de asesores, los cuales le enseñan maneras correctas para comportarse de forma más humana (y no como si fuera alguien frío e insensible) ante una comisión del Senado. Frente a un Zuckerberg algo endiosado, al que nadie osa contradecir, en dicho "ensayo" también está presente un exempleado, al que da vida el actor Bill Burr, que no tiene miedo a decir lo que piensa.
 
Estando bien es tan evidente que podía haber estado mejor... 
 
¿Cual es el principal problema de este spin-off? (denominación si acaso más acertada que catalogarla como simple secuela) Falta la mano maestra de Fincher, porque Sorkin podrá ser todo lo buen guionista que se quiera, pero como director le falta el brío y la fuerza para dejar huella en un tema tan candente como el que está tocando, con lo cual esta El precio de la red (o El poder de la red en Latinoamérica) es una película convencional y correcta a secas.
 
Podía haber sido más, pero me imagino que sus responsables han pecado quizás de cautelosos, no solo ante ciertos hechos apenas esbozados (supongo que para evitar posteriores demandas millonarias), sino por incluso no mencionar para nada a Donald Trump. Eso se hace evidente en su tramo final, que transcurre durante el asalto al Capitolio de 2021, el cual según Sorkin fue promovido por la polarización derivada de los algoritmos de Facebook. 
 
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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sábado, 3 de octubre de 2026

SOULM8TE, el spin-off de M3GAN que llegó tarde (crítica sin spoilers)

Esta Soulm8te es la prueba fehaciente de que en ocasiones los estudios de Hollywood enseguida intentan expandir algunos éxitos más o menos moderados para sacar rendimiento... cuando a lo mejor la cosa no daba para tanto. En el presente caso se supone que es spin-off de la película M3gan, si bien este film se puede ver sin ningún problema aunque no se hayan visto ni la película citada ni su posterior secuela. ¿Cual ha sido el periplo de Soulm8te hasta ver la luz? Repasemos...
 
En enero de 2023 se estrenó la película M3gan, que tampoco inventaba nada nuevo, porque se podría considerar una versión modernizada de la franquicia Muñeco diabólico llevada hasta nuestra actual era con cada vez más avanzada tecnología. De hecho la mencionada saga de Chucky ya tuvo un inesperado remake que tampoco era tan espantoso (al menos bajo mi punto de vista), y que se orientaba también en esa premisa de tecnología que pierde el control, un tema muy recurrente.
 
La cuestión es que si M3gan costó apenas unos 12 millones de dólares, y a nivel mundial recaudó más de 180, ahí había un filón que tenían que explotar... o eso pensaron. En el verano de 2025 se estrenó M3gan 2.0, con un presupuesto estimado de entre 15 y 25 millones, y que se tuvo que conformar con una recaudación mundial de apenas unos 39 millones, dejando claro que esa franquicia no daba más de sí. Pero por entonces Soulm8te ya estaba en marcha, ¿que hacemos con ella?
 
Soulm8te no despertaba confianza a sus responsables 
 
En principio estaba previsto que llegara a los cines en enero de este 2026, pero Universal retiró el film de su calendario de estrenos cuando faltaban pocas semanas. Aunque siguió la tónica habitual de coste bajo-medio con el que suele operar en sus proyectos de terror y/o suspense la productora Blumhouse  (en este caso junto con Atomic Monster), el cual se cree que rondaba entre los 15 y los 20 millones, el fiasco de la secuela de M3gan les hizo recular.
 
Buscando un nuevo distribuidor (me imagino que un caso similar a la reciente Coyote vs.Acme cuando Warner renegó de ella y Ketchup Entertainment la salvó del olvido) supongo que no debió de salir nadie, ya que al final cambió la estrategia de Universal y se decantaron por un lanzamiento directo bajo demanda en lugar de cines. Eso fue el pasado 1 de agosto, y justo dos meses después ha sido Disney Plus quien la ha estrenado de forma oficial.
 
Tampoco cuenta nada nuevo, pero al menos se deja ver
 
El mayor hándicap de esta película es llegar después de otros títulos bastante similares como fueron Alice (Subservience) con Megan Fox y La acompañante (Companion) con Sophie Thatcher. A su favor hay que admitir que no toma vericuetos tan manidos como el primer título citado (que tenía guiños a la saga Terminator que creo que fue lo que también hundió a la secuela de M3gan), aunque también dista de ser una sátira tan simpática como era la segunda. 

La premisa de la historia se centra en un viudo programador informático, que decide adquirir un androide con inteligencia artificial para intentar sobrellevar el reciente fallecimiento de su esposa (se sugiere una crisis de soledad por duelo). Su intento por conseguir que la experiencia con la máquina sea lo más humana posible le llevará a modificar sus parámetros, pero los resultados crean una dependencia emocional al robot que le pondrán en más de un aprieto.
 
Con un reparto correcto aunque desconocido para mí, eso supongo que actuó a mi favor a la hora de poder disfrutar más del resultado final. Tampoco es que sea ninguna maravilla, porque su premisa de androide que pierde el control ya se ha visto antes, no solo en los títulos que he citado sino en tantos otros más o menos similares que pulularán por ahí (la lista de films sobre los peligros de la inteligencia artificial es bastante notoria).  
 
En resumidas cuentas
 
Al final Soulm8te resulta una película que se deja ver sin mayores pretensiones, y aunque se sustente sobre un esquema previsible y ya algo manido (donde te ves venir casi todo lo que va a pasar), se beneficia de un acertado ritmo, con el que es difícil aburrirse. Sus detalles eróticos y sangrientos sugieren más que muestran (atención al de la estrechez vaginal como arma) y, como siempre en estas franquicias, el final deja la puerta abierta a más.
 
CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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sábado, 12 de septiembre de 2026

VAIANA (2026), seguimos fotocopiando (crítica sin spoilers)

He recuperado el remake de Vaiana estrenado el pasado mes de julio. En este caso hice adrede lo de dejarlo para más adelante, ya que no quería arriesgarme con el resultado final. Tampoco es que fuera muy raro suponer que sería como casi todos los que la anteceden (pocos se salvan), pero es que en este caso marca un récord del que no se si sentirán muy orgullosos: este remake llega menos de 10 años después de su original animado.
 
Está asumido que la imaginación está muerta y enterrada en el Hollywood de hoy en día, y que es sin duda mucho más cómodo hacer una secuela o remake de algo que ha tenido algún éxito, que arriesgarse con otra novedad que aún está sin testar. Pero más allá de que luego el resultado sea mejor o peor, sería algo innegable que eso son decisiones muy acomodaticias. En casos como este se hace aún más evidente esa pereza.
 
De la misma manera que muchos que la preceden, este remake en "acción real" (sarcástico eufemismo, puesto que se sustituye por mucha animación digital, como ocurrió por ejemplo con la versión que se estrenó en 2019 de El Rey León) se supone que opta por el respeto al film original y se limita a fotocopiarlo, con algún pequeño detalle por aquí y por allá, pero contando en esencia la misma historia. 
 
Vaiana (2026), las prisas de Disney por sacar remake live-action de todo
 
Como sería absurdo dejar referencia de una cinta que es tal cual a su homónima de hace menos de una década, para eso ya está la crítica que hice en su día de la película original animada (que tampoco es que me fascinase). Estrenada a finales de 2016, en temporada navideña, el film fue todo un éxito que acumuló más de 640 millones de dólares de recaudación a nivel global, por lo que Disney tenía ganas de amortizar más la franquicia.
 
Curiosamente, y también en temporada navideña (por más que los escenarios donde transcurre la hagan más lógica para el verano), el pasado 2024 se estrenó una secuela titulada Vaiana 2 (tampoco se calentaron mucho la cabeza) que era algo así como un apaño en forma de película de lo que en origen iba a ser una serie para la plataforma de streaming Disney Plus. Y aún siendo una secuela inferior, superó los 1.000 millones de dólares de recaudación global.
 
Ya cuando se estrenó dicha continuación se estaba rodando el presente remake, y las previsiones que me hacia yo la ponían al nivel de otras fotocopias previas como La Sirenita o Blancanieves. Una vez vista confirmo que no me equivocaba con mis presunciones, por lo que remito a lo que en su día dije de la cinta original, porque coincide con la misma en virtudes y errores, a lo que suma ahora poco de lo primero y más de lo segundo.
 
Disney sigue fotocopiando toda su filmografía 
 
En el caso de los aciertos de este remake está el respeto a la cultura polinesia, tanto a sus costumbres como a los actores elegidos para los personajes principales. En ese sentido destaca la joven Catherine Laga'aia, actriz y cantante australiana de raices polinesias, que tiene a su cargo interpretar a la protagonista principal, cumpliendo con eficacia en su labor de trasladar a imagen real a la Vaiana animada que conocíamos hasta ahora.
 
Por contra, más allá de un elenco funcional para lo que se requiere de ellos, destaca (y no para bien) el Maui al que da vida Dwayne Johnson, que ya fue quien le puso voz al mismo personaje en los films de animación. Ahí radica un claro problema en estas traslaciones: mientras que en las previas veías a Maui con la voz de Johnson, aquí ves al citado Dwayne intentando ser Maui sin conseguirlo, a lo que no ayuda su ridícula caracterización (en especial la peluca).
 
En resumen este remake de Vaiana no se justifica de ninguna forma (casi 320 millones con un presupuesto de 250 dan fe de que no ha cumplido expectativas). Si la apruebo por la mínima es por ser exactamente lo mismo que el film de 2016 en que se basa, si bien eso es un arma de doble filo, dejándote con la sensación de mero plato recalentado. Incluso el gallo Heihei, que animado me hizo gracia, tiene aquí un aspecto más inquietante que cómico. 
 
CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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jueves, 10 de septiembre de 2026

EN LA ZONA GRIS, funcional pero convencional (crítica sin spoilers)

Esta película marca la tercera colaboración entre el actor Henry Cavill y el director Guy Ritchie. La primera fue Operación U.N.C.L.E. del año 2015, que era la adaptación de una antigua serie televisiva conocida en España como El agente de CIPOL, en la cual Cavill demostró bien que tenía lo que había que tener para poder encarnar a James Bond, con un personaje que parecía un trasunto del citado agente 007. Por desgracia no fue así, pero el film es tremendamente disfrutable.
 
La siguiente colaboración entre ambos tardó casi una década en llegar, y fue El ministerio de la guerra sucia, que admito que no vi en su día cuando se estrenó en cines, sino que la descubrí en su primera emisión televisiva en abierto. Dicho título me dejó tan convencido que lo he repetido en otro pase posterior, si bien en taquilla fue un fracaso que no llegó ni a los 30 millones globales frente a un presupuesto del doble (60 millones de dólares).
 
Allí coincidió con Eíza González, actriz y cantante mexicana que es la protagonista femenina de esta En la zona gris. Por su parte en cuanto a Jake Gyllenhaal ya trabajó antes con este realizador en el film Guy Ritchie: El pacto. Más allá de que al mencionado director se le pueda valorar (o no) como un autor de prestigio, es justo admitir que pese a ciertos vaivenes en su filmografía, cuando le va bien algunas de sus obras tienen un innegable toque personal.
 
Muchas críticas previas de esta película han hecho una valoración del film a tenor de su propio título, mencionando que en este caso estaríamos ante una película tan funcional como convencional, en la que ese supuesto toque algo personal de su responsable luce de una forma irregular, y que por lo tanto estaría en ese difuso gris donde se situaría algo que no está ni entre lo mejor ni entre lo peor de su director. Una vez vista no puedo menos que darles la razón.
 
En la zona gris, buen reparto pero discreto resultado 
 
En cuanto a la historia en sí, esa zona gris del título se refiere a la manera de proceder que tiene Rachel Wild (a cargo de una solvente Eiza Gonzalez, eficaz y auténtica protagonista). Combinando métodos legales así como otros que no lo son tanto (de ahí el matiz colorido del título) se dedica a recuperar préstamos millonarios que no son devueltos dentro de lo que se acordó para ello, usando un equipo de confianza liderado por Sid (Cavill) y Bronco (Gyllenhaal).
 
Sería justo en estos dos expertos personajes donde más se notaría ese toque propio de su responsable, ya que su química en pantalla es innegable, sabiendo a poco lo que aquí nos ofrecen de ellos. Ahora que quien sale peor parada sería una algo desaprovechada Rosamund Pike, cuyo personaje de Bobby Sheen queda apenas perfilado, siendo la propia actriz quien consigue sacar el mejor partido del escueto tiempo que le otorgan en pantalla. 
 
El villano de la función sería Manny Salazar (encarnado por un correcto Carlos Bardem, hermano mayor de Javier Bardem). Sería un mafioso criminal a la que la empresa a la que representa Bobby Sheen le concedió un préstamo de mil millones de dólares que ahora no quiere devolver. Es ahí donde entra Rachel Wild y su equipo de confianza, que asegura que podrá lograr el éxito allí donde otros han fallado, planificando como lo llevarán a cabo.
 
Es justo eso otra de las desventajas de la película: teniendo en cuenta su escueto metraje (apenas 98 minutos, con títulos de crédito incluidos) resulta algo desconcertante que la planificación de lo que van a hacer ocupe los dos tercios iniciales del film, dejando la acción tan solo para su tramo final. Eso provoca que se intente complicar un esquema narrativo que no lo necesita, ya que se ha visto en multitud de otros productos de acción similares. 
 
En resumidas cuentas
 
En la zona gris no es sólo el título de la película, sino que podía tildarse así la manera en la que Ritchie cumple a la hora de desarrollar la historia, ya que lo mismo que hace él bien lo podría hacerlo cualquier otro director más o menos solvente en el género de acción. El resultado final es entretenido pero no deja de sustentarse por un esquema un tanto simple, que ya ha mostrado su eficacia en multitud de ejemplos, pero que intentan complicar de forma innecesaria.
 
Curiosamente esta En la zona gris se estrenó en la cartelera americana el pasado mes de mayo (aquí en España llega cuatro meses más tarde) pasando totalmente desapercibida ya que logró poco más de 5,7 millones de dólares, mientras que en el resto del mundo su suerte ha sido un poco mejor (ha logrado 22 millones), pero marcando otro fracaso de taquilla para su responsable, con un acumulado global de menos de 28 millones cuando su presupuesto fue de 70. 
 
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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lunes, 31 de agosto de 2026

DULCE SABOR A MUERTE, helado destripado (crítica sin spoilers)

Mi interés por Dulce sabor a muerte (título español para el original Ice Cream Man) se debe a que en un principio pensé que quizás fuera la adaptación del cómic Ice Cream Man: El Heladero, del cual me he leído varios tomos de la biblioteca. Se trata de una serie de relatos al estilo de The Twilight Zone o Black Mirror, con el inquietante heladero del título como nexo de unión, siendo algunas de las historias incluidas tan desconcertantes como inquietantes.
 
Pero no, tal relación entre esta película y ese cómic no se produce. En este caso su premisa es mucho más sencilla y visceral (tomándose este último calificativo de manera bastante fiel). En un apacible y tranquilo pueblo aparece un misterioso heladero (interpretado por Ari Millen) el cual, a bordo de su camión, consigue vender sus dulces a casi todos los niños. Todo muy idílico hasta que eso provoca que los chavales pasen a ser brutales asesinos contra los adultos. 
 
El tráiler español ya deja patente, bien a las claras, que estamos ante una película que no se corta para nada en cuanto a las salvajadas, por lo que quien vaya a verla tiene que tener claro que aunque aparezcan niños, no sería apropiada para ellos (al menos para los más pequeños, aunque incluso puede que ciertos adultos tuerzan el gesto ante según que bestialidades que se ven aquí). Estamos ante una animalada tan cafre que se nota que sus responsables la disfrutaron.
 
Dulce sabor a muerte, inspiraciones diversas 
 
Si hace poco se estrenaba El final de Oak Street, de la cual parte de la crítica (entre la que me incluyo) notó un homenaje más que evidente al espíritu de la factoría Amblin, eso quizás se puede hacer extensible (aunque sorprenda) a este film, ya que su escenario se plantea tan idílico como los vecindarios vistos en algunos títulos de dicha productora. Todo bonito, claro está, hasta que estalla un caos propio de una película de zombis de George A.Romero.
 
De todas maneras el hecho de que los "afectados" sean niños también puede recordar a Weapons, aunque Eli  Roth también compara su film con Los pájaros de Hitchcock (hay una escena que es un homenaje bastante claro), e incluso se pueden ver paralelismos con La invasión de los ultracuerpos (con los "poseídos" por el heladero intentando que también se cambien los que aún están libres). Pero la decisión final de hacer este film se la dio a Roth la franquicia Terrifier. 
 
En sí el heladero de esta película comparte con Art el payaso de la citada saga de Damien Leone el ser un personaje gestual y sin palabras, si bien aquí los crímenes no son suyos sino cometidos por los niños controlados por los helados. Cuando nos explican (con no mucha convicción) las justificaciones de lo que pasa se sugiere algo así como una maldición, con lo cual la moraleja final, a tenor de los hechos, podría ser "no mientas, o tarde o temprano pagarás las consecuencias".
 
Pero en origen la inspiración le vino al director Eli Roth en 2003, mientras promocionaba su película Cabin Fever. Al ver en una calle un camión de helados, con su música característica, tuvo un recuerdo nostálgico de su infancia, para luego pensar que pasaría si el heladero a bordo no fuera la buena persona que uno supone, siendo la música del camión una atracción para los niños similar a la de El flautista de Hamelín sobre las ratas.
 
En resumidas cuentas
 
Como he indicado más arriba, estamos ante una gamberrada de película que no se toma en serio a si misma, en la que los niños actores que intervienen se nota que se lo pasaron en grande haciendo el cafre a lo bruto. Eso no quita para que sea tan entretenida como demasiado superficial, tanto en su guion como a la hora de perfilar a los personajes, con lo cual se recrea quizás en exceso en las atrocidades más grotescas perpetradas por los niños.
 
La película se estrenó en la cartelera americana a principios de agosto, donde fue recibida por el público con indiferencia, que se hizo extensible al varapalo crítico. Tampoco ayudó mucho que su director confesara que utilizó I.A.generativa para ciertas escenas (las animaciones al estilo clásico) o, ya fuera del ámbito cinematográfico, la controversia por el respaldo de Roth a las acciones militares israelíes en Gaza, o sus declaraciones sobre el pueblo palestino.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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miércoles, 19 de agosto de 2026

INSIDIOUS: FUERA DEL MÁS ALLÁ, reiniciando (crítica sin spoilers)

Puede sorprender una nueva entrega de la franquicia Insidious (esta ya sería la sexta), pero es que la prueba de que el terror es un género de lo más rentable está en el hecho de que los presupuestos de las cinco entregas que la preceden (¡ojo, de todas ellas!) no han llegado ni a los 45 millones de dólares, siendo la más barata la primera (1,5 millones de dólares) y la más cara la previa a la presente (16 millones de dólares). De esta sexta entrega no se conoce presupuesto, pero se supone que se habrá mantenido en esos márgenes.
 
Con cifras tan escuetas en coste la verdad es que la taquilla siempre la ha acompañado, logrando la primera entrega la nada despreciable cifra de 100 millones de dólares a nivel global. Y eso sin desmerecer al resto: la segunda costó sólo 5 millones y recaudó 161,9 mientras que la tercera y cuarta costaron 10 millones cada una y lograron 113 y 167,9 millones respectivamente. La quinta, y previa a esta, costó 16 millones y alcanzó los 189, por lo que es un negocio redondo. 
 
Conocida también como La noche del demonio en Hispanoamérica, esta franquicia fue creada por James Wan y Leigh Whannell. El primero está muy relacionado con el género del terror, porque suyas son, entre otras, las entregas iniciales de Saw y Expediente Warren. Por su parte Leigh Whannell ha sido guionista con Wan en muchos de esos títulos, y como director suyas son El hombre invisible y Hombre Lobo.
 
Insidious: Fuera del más allá, elementos recurrentes 
 
Sobre la presente franquicia (Insidious), me suena de haber visto en televisión la primera, posterior a ver en cine la tercera entrega, que en su momento no me convenció de forma especial aunque tampoco me desagradó. En estas extensas sagas de terror hay detalles y elementos recurrentes, siendo principalmente aquí el personaje de Elise Rainier (encarnado por Lin Shaye), pese a su trágico destino ya en la primera. 
 
Aún así tuvo su presencia tanto en la segunda como en la quinta (que, junto con la primera, son las centradas en la familia Lambert), mientras que la tercera era una precuela (la única junto a esta que he visto en cines) y la cuarta se centraba en sus años de infancia. En Insidious: fuera del más allá su presencia es secundaria pero bastante trascendental para ayudar a la protagonista, algo que hará por mediación de otra médium como ella.
 
Una puerta de entrada para espectadores neófitos
 
Que pese a sus defectos (que los tiene) esta entrega me haya convencido como el simple entretenimiento que acaba siendo se debe probablemente a que mis expectativas eran más bien bajas (para muestra el seguimiento discontinuo que he hecho yo de esta franquicia), pero al ser un alto porcentaje de esta película un reinicio, no tenía la necesidad de información previa más allá de una breve mención a la familia Lambert como lo más esencial a todo lo anterior. 
 
La nueva protagonista de esta entrega es Gemma, una higienista dental que está criando sola a su hija después de que se nos ofrezca un prólogo donde vemos como ella misma no tuvo una infancia en condiciones, debido a la salud mental de su progenitora. El intento de Geema es criar a su hija de forma diferente a lo que tuvo ella, pero eso chocará con el hecho de descubrir sus inesperadas capacidades para contactar con el más allá.
 
Dichas aptitudes le permiten no solo visitar ese purgatorio repleto de almas atormentadas, sino también servir de puente para traerlas a nuestro mundo. Los espíritus (y lo que no son espíritus) la acosaran para conseguir pasar al mundo real, bien sea por las buenas o por las malas. Para ayudarla contará con la colaboración de Elise Rainier (el nexo de conexión con todo lo previo de esta saga), que le indicará como actuar.
 
Virtudes y defectos de una sexta entrega
 
La profesión de la protagonista (encarnada con solvencia por la actriz Amelia Eve) llevará a unos espeluznantes momentos que le quitarán a más de uno las ganas de ir al dentista. En algunos casos ciertos sustos se hacen previsibles, lo cual no es obstáculo para que resulten del todo funcionales. Eso mismo se puede decir de ciertos tópicos y detalles ya vistos hasta la extenuación en el género, pero que aquí se manejan de forma acertada.
 
En resumidas cuentas me imagino que los fans de esta franquicia quedarán contentos con esta sexta entrega, cuya misión de ser una secuela de reinicio creo que la cumple con solvencia. No es que tampoco sea especialmente innovadora (aunque tiene algunos momentos ingeniosos), pero al menos los elementos con los que juega ofrecen un entretenido resultado. El film tiene una escena entre créditos que se supone que es el ¿epílogo? de cierto personaje. 

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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viernes, 17 de julio de 2026

POSESIÓN INFERNAL: EN LLAMAS (EVIL DEAD BURN), crítica

Con Posesión infernal: En llamas la saga en origen conocida como Evil Dead alcanza su sexta entrega, algo que nadie hubiera previsto a tenor de las películas originales, que vieron la luz entre los años 1981 y 1993, formando una trilogía emblemática en su género. De hecho con ellas su protagonista (el actor Bruce Campbell) convirtió a Ash Williams en un personaje icónico, siendo además un intérprete fetiche para los films posteriores de Sam Raimi, apareciendo en muchos de ellos.
 
Una vez leí, aunque no recuerdo donde, los (aunque parezca mentira) paralelismos entre las dos primeras películas de esta franquicia y las de la saga Terminator. Dicho detalle estaría en que los films iniciales de ambas se hicieron tirando de sus escuetos recursos, y el éxito propició que la primera secuela de ambas se pueda considerar algo así como un remake del film precedente, pero hecho con muchos más medios. Ya a partir de ahí los caminos fueron diferentes. 
 
En 2013 Fede Álvarez llevó a cabo el remake del film inicial, y justo es admitir que estuvo a la altura de las circunstancias, lo que derivó en la serie televisiva Ash vs.Evil Dead que recuperaba al icónico personaje de la trilogía inicial. Pero con el beneplácito de sus responsables originales se decidió ofrecer esta saga a diferentes directores, para que dieran su particular visión, siendo el primero de ellos Lee Cronin en Evil Dead Rise, que llegó una década después del remake de la primera. 
 
Como el resultado de lo que aquí en España se estrenó con el título de Posesión infernal: El despertar logró repetir éxito tanto de crítica como de público, ahora es el momento para el director francés Sébastien Vaniček con Posesión infernal: En llamas (Evil Dead Burn), y para 2028 le tocará el turno a Francis Gallupi con Evil Dead Wrath. En el presente caso, con 20 millones de dólares de presupuesto las cifras de momento garantizan la solvencia de la operación.
 
Otra puerta de entrada para neófitos 
 
La ventaja, tanto de la anterior entrega como de la presente, es que no son secuelas directas, sino que más bien se trata de films independientes, solo que ubicados dentro del mismo universo donde el libro conocido como el Necronomicón ya mostró su mortífera condición en las películas previas. Y si la precedente se podía decir que giraba sobre la maternidad traumática, Posesión infernal: En llamas lo hace sobre la violencia intrafamiliar. 
 
La protagonista, nuestra más que evidente final girl de esta nueva entrega, es Alice (a cargo de la actriz Souheila Yacoub), una francesa que dejó atrás su país por amor a Will (interpretado por el actor George Pullar), pero que ve como la relación se va deteriorando a marchas forzadas por culpa del carácter abusivo y controlador de él. El problema es que Alice no sabe como dejarlo, pese a contar con el apoyo moral de Joseph (el hermano de Will) y su novia Thya.
 
Todo lo anterior queda plasmado de forma concreta y concisa apenas comienza, por lo que cuando acontece el accidente en el que Will muere, Alice se ve con la obligación moral de lidiar con la situación, asistiendo al funeral de Will, pero eso significa también lidiar con su familia política. Los reproches no tardan en hacer acto de presencia, pero los demonios del Necronomicón también, ya que buscan algo oculto en la vieja mansión donde están reunidos.
 
Seamos claros: la escabechina que se lía es impresionante, digna de la franquicia y capaz de transmitir dolor apenas con las imágenes y los sonidos (por ejemplo lo del oído). El problema puede venir en que como es previsible que ahí no quede vivo nadie (incluidas mascotas), no pilla por sorpresa que todos acaben cayendo. A eso no ayuda un escenario tan tópico como una mansión que parece propia de Norman Bates. 
 
En resumidas cuentas
 
Esta Posesión infernal: En llamas es una digna entrega de la franquicia a la que pertenece, si bien baja un tanto el nivel respecto al film precedente. Eso se hace evidente en un tercer acto que, aprovechando la comparación mencionada antes con Terminator, puede recordar en esencia a lo visto allí, lo que la aleja del espíritu clásico de esta saga. Hay una escena entre créditos y otra al final, esta última con cameo sorpresa (que no es Bruce Campbell).

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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miércoles, 8 de julio de 2026

CLEANER: RESCATE VERTICAL, de Star Wars a Jungla de cristal (crítica)

Recupero Cleaner: Rescate vertical, que se estrenó en cines el pasado 6 de marzo pero que dejé para más adelante. Se trata de una película de Martin Campbell (solvente director de las dos películas del Zorro con Antonio Banderas, o de un par de la franquicia James Bond entre otras). La protagonista es Daisy Ridley, que saltó a la fama en la más reciente trilogía de la franquicia Star Wars, y en el reparto también consta Clive Owen, un actor que no ha sabido encauzar su carrera.
 
Admito que el citado intérprete me gustó bastante cuando lo descubrí en Sin City, pero luego lo más reseñable suyo sería la película de culto Hijos de los hombres o ese espectáculo de acción que era Shoot'em Up (En el punto de mira), ya que en el resto de su carrera no hay ningún título que fuera un sonado éxito, pese a haber compartido pantalla con Julia Roberts o Naomi Watts. En los últimos tiempos se ha dejado ver con Will Smith en Géminis o en la de Valerian y la ciudad de los mil planetas de Luc Besson, además de en este film. 
 
No mucho mejor le ha ido (de momento) a Daisy Ridley, que para muchos ya quedó encasillada en su personaje de Rey de la saga Star Wars, y con sus trabajos al margen de dicha franquicia, ninguno ha logrado cambiarlo (y en eso se incluye el presente film, que estrenado en origen en febrero de 2025 de forma bastante limitada, fue un sonoro fracaso y se quedó en una recaudación de taquilla paupérrima).
 
Habrá alguno que me argumenté que igual recogió lo que se merecía, pero todos sabemos que la calidad de una película y su éxito no son detalles que vayan paralelos: muchas veces triunfan bodrios o fracasan películas destacables. Pero también es cierto que cuando algo triunfa, le salen sucedáneos por todas partes, y en este caso el ejemplo a seguir es Jungla de cristal, de la cual a lo largo de las décadas ha habido ya unos cuantos. 
 
Un sucedáneo funcional 
 
Aparte del citado film dirigido por John McTiernam, con Bruce Willis de protagonista y que dio para una saga extendida por cinco películas, otros actores como Jean-Claude Van Damme, Steven Seagal o Dwayne Johnson (por citar solo unos pocos) han intentado probar suerte en películas cuya estructura es muy fácil de delimitar como deudora de Jungla de cristal (o Die Hard en su título original), por lo que esta Cleaner: Rescate vertical es tan solo otra más.
 
Curiosamente mis expectativas eran más bien bajas (no lo voy a negar), con la posibilidad de que si no me gustaba lo que estaba viendo, descartarlo. Pero aún asumiendo que estamos ante una clara película de serie B donde la originalidad brilla por su ausencia, la destreza con el género de acción que acumula su responsable logra que el resultado final se deje ver sin mayores pretensiones que entretener al espectador en sus apenas 95 minutos. 
 
En este caso la protagonista es una limpiacristales con pasado en el ejército, que tiene una vida un tanto desordenada que tendrá que encauzar para intentar ayudar a su hermano autista (hecho que lleva a ciertos guiños hacia el universo Marvel cinematográfico). En el rascacielos donde trabaja se celebra una gala de una empresa energética que será saboteada por unos activistas medioambientales que quieren hacer pública la mala praxis de dicha compañía.
 
Uno pensaría que dicha premisa es más o menos justa, pero en cierto momento la historia da un inesperado giro que lleva a preguntarse para qué se apuntó el antes citado Clive Owen en este film, con un radical que opina que el peor virus de este planeta son los humanos. Y ya está, el resto es maniqueísmo básico y funcional, que asume sus propias limitaciones y no esconde el déjà vu que provoca una estructura que ya se ha visto en innumerables ocasiones.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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viernes, 3 de julio de 2026

ENOLA HOLMES 3, elementalmente rutinaria (crítica sin spoilers)

Se nota que con Enola Holmes 3 se ha cambiado de director (el Harry Bradbeer de las dos primeras entregas cede el mando a Philip Barantini) ya que estamos ante la más floja entrega de esta franquicia hasta el momento. Aunque con este film ya se completa la trilogía, no sería de extrañar otra nueva aventura de esta hermana de Sherlock Holmes en el futuro, porque para ello tiene material de sobra (aunque las adaptaciones como tal sean tan solo parciales, como por ejemplo aquí).
 
La base literaria de la que parte son las novelas juveniles Las aventuras de Enola Holmes (su título original sería The Enola Holmes Mysteries), escritas por la autora Nancy Springer. De las mismas esta tercera entrega adapta el tercer libro (El caso del enigma de las flores) que ya me leí hace años de la biblioteca, solo que mientras en la novela era Watson el secuestrado, en esta película sería el propio Sherlock, aunque en lo referente al resto, libro y película van por caminos separados. 
 
En este caso se lleva hasta el último nivel la relación que se ha establecido entre la protagonista (de nuevo a cargo de Millie Bobby Brown) y el joven Lord Tewkesbury (Louis Partridge), ya que los avances previos de esta entrega insinuaban una boda entre ambos que no aparece en la saga literaria. 
 
Si la misma se celebrará o no (ya que el inicio juega al despiste) es algo que se hace previsible en un guion más rutinario de lo deseado. En lo que se refiere a la protagonista sigue habiendo esas roturas de la cuarta pared ya vistas en las anteriores entregas, lo que unido al carisma de Millie Bobby Brown (cuya Enola duda sobre si casarse o no por el temor a tener que perder su apellido) consigue hacer más llevadera esta película, que también cambia de escenario.
 
Aciertos y desaciertos 
 
Como el citado compromiso, en caso de llevarse a cabo, se celebraría en Malta (donde Lord Tewkesbury vivió parte de su infancia), la película se rodó en escenarios naturales, que sin duda son mostrados con toda su belleza y esplendor. Es una pena que no se pueda decir lo mismo de su guion, con un misterio que más que emocionar suscita una sensación de rutina que incluso se vale (demasiado) de imágenes de las anteriores entregas para dejar ciertas cosas claras.
 
Si algo que tenía que sorprender ya no lo hace, tendría que equilibrar la balanza de alguna manera para lograrlo, pero por más que lo intenta, esta tercera entrega no lo consigue. El elenco hace lo que puede con lo que tiene, pero ninguno logra destacar por encima del mero esbozo con el que están perfilados. Eso se hace evidente en Himesh Patel encarnando al Doctor Watson (que se sumó en la escena de los créditos finales de la anterior entrega).
 
Hay personajes que uno se imagina de determinada forma, y aunque en estos tiempos se pueden permitir licencias de todo tipo (digamos que uno ya está curado de espantos), Henry Cavill no da el pego como Sherlock Holmes. Eso se acrecienta en esta cinta, donde para lo poco que sale su forma de proceder se antoja totalmente contraria al personaje, pero el colmo se lo lleva Moriarty, ya presente en la anterior secuela y que también ronda por esta.
 
También aparece, quizás de forma algo forzada, la matriarca del clan Holmes, una Eudoria a la que Helena Bonham Carter representa con ese toque revolucionario y algo excéntrico que se supone que le traspasó a su hija Enola. En cuanto a la resolución del misterio, la misma trae aparejada una visión desmitificadora del Imperio Británico, que por aquel entonces era quien gobernaba en Malta, pero apenas es un mero detalle que no va más allá. 
 
En resumidas cuentas 
 
Enola Holmes 3 se sustenta por una Millie Bobby Brown que se nota que se siente cómoda encarnando a este personaje, así como una adecuada ambientación y vestuario, además de unas excelente localizaciones en Malta. Pero por contra lo que en anteriores entregas era novedoso aquí resulta rutinario, siendo la misma calificación que se le puede dar a un misterio al que le falta emoción, si bien el film consigue el ritmo suficiente para entretener lo justo.

CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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lunes, 29 de junio de 2026

TORRENTE PRESIDENTE, humor chabacano y de brocha gorda (crítica)

Con esta Torrente Presidente me ha pasado como con la nueva entrega de los Minions: no he visto en cines de estreno ninguna de sus cinco entregas previas, sino que lo he hecho cuando las han dado en televisión. Esta sexta película podía haber seguido el mismo camino, pero admito que su premisa argumental me picó la curiosidad, ya que es palpable que en lo que se refiere a la política española, esto parece un circo.
 
Lo casposo es exitoso
La saga de Torrente comenzó hace casi tres décadas (la primera entrega se estrenó en 1998, compitiendo en las pantallas con el Titanic de James Cameron, que por entonces estaba en todo su apogeo). Las sucesivas secuelas han sido un éxito más o menos lo bastante grande como para que haya logrado llegar hasta las seis entregas, si bien esta última llega a las pantallas 12 años tras la previa (2014), que ya daba signos de agotamiento. 
 
La primera entrega recaudó 10,9 millones de euros partiendo de un presupuesto de apenas 1,8 millones. El film era una clara parodia de toda esa generación de ciudadanos que aún añoran el anterior régimen de este país, pero llevado al extremo por un Santiago Segura que quiso demostrar que lo casposo podía ser exitoso. ¡Y vaya si lo fue!
 
Es ya sabido que el título de Torrente, el brazo tonto de la ley es una parodia de un film de los ochenta protagonizado por Sylvester Stallone titulado Cobra, el brazo fuerte de la ley. El triunfo de la película en 1998 llevó a una secuela apenas tres años después (Torrente 2: Misión en Marbella), que con sus 22,1 millones de euros de recaudación fue la más taquillera de la franquicia hasta la llegada del presente film.
 
A esa le seguiría Torrente 3: El protector en 2005 y Torrente 4: Lethal Crisis en 2011, siendo destacable de esta última que se filmó en el, por entonces, omnipresente formato 3D. Por lo demás la tónica se mantuvo fija y las andanzas de su gañán protagonista alcanzaron cotas de surrealismo cada vez más disparatadas. Una tónica que se ha mantenido perenne en sus sucesivas entregas ha sido un aluvión de cameos de todo tipo de personas, personajes y personajillos de este país.
 
Admito que es un tipo de humor muy cafre y garrulo con el que no todo el mundo congenia, y muchas veces sus argumentos son una mera excusa para una sucesión de chistes con mayor o menor gracia (o ninguna) que recuerdan a las películas de parodias que nos llegan desde Estados Unidos (y sirva como ejemplo la reciente Scary Movie, sexta entrega de su franquicia con también un gran éxito de taquilla).
 
El ocaso y el renacimiento 
Tras cuatro entregas que tuvieron un éxito aceptable, en 2014 llegó Torrente 5: Misión Eurovegas, que con sus apenas 10,6 millones de euros recaudados (que muchas otras del cine español soñarían con alcanzar) no cumplió expectativas. El mayor problema estaba en salir anticuada de origen, ya que la Eurovegas de su título hacia mención a un proyecto que al final no se acabó de concretar. El villano de esta quinta entrega estuvo interpretado por el actor Alec Baldwin.
 
La franquicia no daba más de sí, y entonces Santiago Segura derivó hacia el cine infantil, con la saga Padre no hay más que uno (de la que también he visto las entregas que han estrenado en televisión, porque en cines no he visto ninguna). Pero le pedían un retorno a su personaje más popular, y 12 años después de la quinta lo ha hecho con esta Torrente Presidente, en donde repite Alec Baldwin (interpretando a Donald Trump) más otros nombres habituales de la franquicia.
 
Ademas de sumar el cameo final de Kevin Spacey (que actúa como parodia de esos supuestos grupos de poder que según los conspiranoicos dominan el mundo), este sexto film se centra en ser una sátira de la política española (aunque algunos, si lo comparan con la realidad, dirían que más bien es una radiografía), en la que el objetivo sería una parodia del partido que representa por antonomasia a la ultraderecha en este país.
 
He leído ciertos comentarios que dicen que esta película blanquea el fascismo, pero creo que no es así. De hecho todos los exabruptos machistas y racistas de Torrente no dejan de ser los mismos que difunde dicho partido en la realidad. Por eso el perfil del protagonista congenia (en un inicio) con lo que la ultraderecha defiende, hasta que al final la cosa se desmadra (aún más). Lógicamente también queda parodiado el resto del espectro político español actual. 
 
En resumidas cuentas
Aunque como parodia sea más o menos acertada (si bien podría haber sido más mordaz y crítica), su problema sería como película y parte de una franquicia ya extensa. La historia se pierde en un montón de cameos, algunos de los cuales repiten de anteriores entregas y otros que no, que parecen estar metidos a la fuerza sólo para que fulanito o menganito pueda decir que ha estado en esta franquicia, pero sin aportar nada.
 
Al final, si uno congenia con este tipo de humor cafre (sólo en ese caso) esta película es "hablando en plata" una chorrada como las precedentes, pero cómo mínimo le honra intentar hacer sátira sobre el tenso panorama político español (cada vez más parecido a jaurías de monos histéricos tirándose cacas unos a otros), algo que logra en parte, si bien podría haber tenido más mala leche. Su recaudación en cines ha superado los 30 millones de euros.

CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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  • FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB y FilmAffinity.
  • FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 13 de marzo de 2026.

sábado, 27 de junio de 2026

MINIONS & MONSTERS, homenajes de cine (crítica con referencias)

Que haya ido a ver la película Minions & Monsters puede resultar curioso en mi caso, porque no he visto ninguna de las entregas previas en cine, si no cuando las han emitido en televisión. Estamos hablando de una franquicia que, con esta, llega a su séptima entrega, siendo la presente la tercera de los Minions (las otras cuatro corresponden a Gru: Mi villano favorito). De toda la franquicia la única que tengo pendiente de ver en el momento de escribir esto sería Gru 4: Mi villano favorito. 
 
Tengo que admitir que de las películas de Gru, ya desde la primera, tampoco me parecen más allá de meros entretenimientos sin pretensiones, y muy orientados hacia el público infantil, con esa especie de versión paródica de los villanos de la franquicia James Bond. Pero ya desde la primera era evidente que los Minions, esos pintorescos secuaces amarillos, con su particular fisonomía y características, eran sin duda lo más rescatable de dichas cintas, por lo que se ha intentado exprimir su éxito por separado, más allá de su presencia en las progresivas secuelas de Gru: Mi villano favorito, siendo la presente el tercer film que tienen por cuenta propia.
 
Los Minions siempre me han parecido una mezcla entre los Pitufos (por ser todos también de un mismo color: azul en los personajes de Peyo y amarillo en estos) con el carácter más anárquico de Bart Simpson (son gamberros y siempre buscan ser secuaces del villano más malvado) y la flexibilidad de los Looney Tunes (les pasa de todo... pero sobreviven a todo). Justo al igual que estos últimos, creo que su humor quedaría más acertado en cortos que no en largometrajes.
 
Es curioso porque de lo que llevo visto de la franquicia hasta el momento ninguna me ha parecido digna de mucho elogio, más allá de lo bien que funciona el caos que traen asociado los Minions en sus actos, siendo su humor slapstick lo más reseñable de las mismas. Por eso me ha sorprendido que aquí los sitúen justo cuando dicho tipo de humor estaba más en boga: en el Hollywood clásico y su transición del cine mudo al sonoro. 
 
Además de ser una inesperada carta de amor a esa época y su forma de encarar las películas, digamos que también hay un claro homenaje a los monstruos de Lovecraft (evidente en los nombres de las dos criaturas a las que libera Goomi). Incluso este último no deja de ser un Cthulhu pasado por un filtro, cual si fuera el Grogu de la saga Star Wars, para de esa manera ofrecer un monstruo encantador y apto para todos los públicos.
 
Otro homenaje, aunque este acertado a medias, sería el de Dort, un robot con ansias de conquistar el planeta, aunque en origen parece más bien un chalado que luego irá tras una defensora del sufragio femenino, y al que los Minions le siguen la corriente. La referencia ahí está en Gort, el invulnerable robot que acompañaba a Klaatu en el clásico Ultimátum a la Tierra que en 2008 conoció un innecesario remake. 
 
Pero como he citado antes, lo mejor se concentra sin duda en su primer tramo, cuando los Minions se meten en escenas míticas de Tiempos modernos de Charles Chaplin, El hombre mosca con Harold Lloyd, El héroe del río con Buster Keaton, varios cortos de los hermanos Lumière (El regador regado, La llegada de un tren a la estación de La Ciotat y La salida de la fábrica Lumière en Lyon) o el clásico Viaje a la luna de Georges Méliès entre otros.
 
Aún hay más, porque aparte del muy evidente guiño a géneros como el western, el cine negro o al cine de monstruos de la Universal, me asombró incluso que tuviera cabida otro clásico como el Ciudadano Kane de Orson Welles. Todo ello es un popurrí quizás algo caótico, a juego con sus protagonistas, pero admito que logró entretenerme y esbozar varias sonrisas con tanto guiño referencial, así como con las peripecias de los Minions.
 
En su versión original (la vi en pase de prensa) se pueden escuchar las voces originales de actores como Jeff Bridges, Jesse Eisenberg, Christoph Waltz o Trey Parker (este último de la serie South Park) interpretando a varios personajes, junto con el inesperado cameo de George Lucas que se pone voz a si mismo. Se ve que decidió hacer un paréntesis en su jubilación para esta intervención, porque se declara fan de los Minions. 

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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