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viernes, 3 de julio de 2026

ENOLA HOLMES 3, elementalmente rutinaria (crítica sin spoilers)

Se nota que con Enola Holmes 3 se ha cambiado de director (el Harry Bradbeer de las dos primeras entregas cede el mando a Philip Barantini) ya que estamos ante la más floja entrega de esta franquicia hasta el momento. Aunque con este film ya se completa la trilogía, no sería de extrañar otra nueva aventura de esta hermana de Sherlock Holmes en el futuro, porque para ello tiene material de sobra (aunque las adaptaciones como tal sean tan solo parciales, como por ejemplo aquí).
 
La base literaria de la que parte son las novelas juveniles Las aventuras de Enola Holmes (su título original sería The Enola Holmes Mysteries), escritas por la autora Nancy Springer. De las mismas esta tercera entrega adapta el tercer libro (El caso del enigma de las flores) que ya me leí hace años de la biblioteca, solo que mientras en la novela era Watson el secuestrado, en esta película sería el propio Sherlock, aunque en lo referente al resto, libro y película van por caminos separados. 
 
En este caso se lleva hasta el último nivel la relación que se ha establecido entre la protagonista (de nuevo a cargo de Millie Bobby Brown) y el joven Lord Tewkesbury (Louis Partridge), ya que los avances previos de esta entrega insinuaban una boda entre ambos que no aparece en la saga literaria
 
Si la misma se celebrará o no (ya que el inicio juega al despiste) es algo que se hace previsible en un guion más rutinario de lo deseado. En lo que se refiere a la protagonista sigue habiendo esas roturas de la cuarta pared ya vistas en las anteriores entregas, lo que unido al carisma de Millie Bobby Brown (cuya Enola duda sobre si casarse o no por el temor a tener que perder su apellido) consigue hacer más llevadera esta película, que también cambia de escenario.
 
Aciertos y desaciertos 
 
Como el citado compromiso, en caso de llevarse a cabo, se celebraría en Malta (donde Lord Tewkesbury vivió parte de su infancia), la película se rodó en escenarios naturales, que sin duda son mostrados con toda su belleza y esplendor. Es una pena que no se pueda decir lo mismo de su guion, con un misterio que más que emocionar suscita una sensación de rutina que incluso se vale (demasiado) de imágenes de las anteriores entregas para dejar ciertas cosas claras.
 
Si algo que tenía que sorprender ya no lo hace, tendría que equilibrar la balanza de alguna manera para lograrlo, pero por más que lo intenta, esta tercera entrega no lo consigue. El elenco hace lo que puede con lo que tiene, pero ninguno logra destacar por encima del mero esbozo con el que están perfilados. Eso se hace evidente en Himesh Patel encarnando al Doctor Watson (que se sumó en la escena de los créditos finales de la anterior entrega).
 
Hay personajes que uno se imagina de determinada forma, y aunque en estos tiempos se pueden permitir licencias de todo tipo (digamos que uno ya está curado de espantos), Henry Cavill no da el pego como Sherlock Holmes. Eso se acrecienta en esta cinta, donde para lo poco que sale su forma de proceder se antoja totalmente contraria al personaje, pero el colmo se lo lleva Moriarty, ya presente en la anterior secuela y que también ronda por esta.
 
También aparece, quizás de forma algo forzada, la matriarca del clan Holmes, una Eudoria a la que Helena Bonham Carter representa con ese toque revolucionario y algo excéntrico que se supone que le traspasó a su hija Enola. En cuanto a la resolución del misterio, la misma trae aparejada una visión desmitificadora del Imperio Británico, que por aquel entonces era quien gobernaba en Malta, pero apenas es un mero detalle que no va más allá. 
 
En resumidas cuentas 
 
Enola Holmes 3 se sustenta por una Millie Bobby Brown que se nota que se siente cómoda encarnando a este personaje, así como una adecuada ambientación y vestuario, además de unas excelente localizaciones en Malta. Pero por contra lo que en anteriores entregas era novedoso aquí resulta rutinario, siendo la misma calificación que se le puede dar a un misterio al que le falta emoción, si bien el film consigue el ritmo suficiente para entretener lo justo.

CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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lunes, 29 de junio de 2026

TORRENTE PRESIDENTE, humor chabacano y de brocha gorda (crítica)

Con esta Torrente Presidente me ha pasado como con la nueva entrega de los Minions: no he visto en cines de estreno ninguna de sus cinco entregas previas, sino que lo he hecho cuando las han dado en televisión. Esta sexta película podía haber seguido el mismo camino, pero admito que su premisa argumental me picó la curiosidad, ya que es palpable que en lo que se refiere a la política española, esto parece un circo.
 
Lo casposo es exitoso
La saga de Torrente comenzó hace casi tres décadas (la primera entrega se estrenó en 1998, compitiendo en las pantallas con el Titanic de James Cameron, que por entonces estaba en todo su apogeo). Las sucesivas secuelas han sido un éxito más o menos lo bastante grande como para que haya logrado llegar hasta las seis entregas, si bien esta última llega a las pantallas 12 años tras la previa (2014), que ya daba signos de agotamiento
 
La primera entrega recaudó 10,9 millones de euros partiendo de un presupuesto de apenas 1,8 millones. El film era una clara parodia de toda esa generación de ciudadanos que aún añoran el anterior régimen de este país, pero llevado al extremo por un Santiago Segura que quiso demostrar que lo casposo podía ser exitoso. ¡Y vaya si lo fue!
 
Es ya sabido que el título de Torrente, el brazo tonto de la ley es una parodia de un film de los ochenta protagonizado por Sylvester Stallone titulado Cobra, el brazo fuerte de la ley. El triunfo de la película en 1998 llevó a una secuela apenas tres años después (Torrente 2: Misión en Marbella), que con sus 22,1 millones de euros de recaudación fue la más taquillera de la franquicia hasta la llegada del presente film.
 
A esa le seguiría Torrente 3: El protector en 2005 y Torrente 4: Lethal Crisis en 2011, siendo destacable de esta última que se filmó en el, por entonces, omnipresente formato 3D. Por lo demás la tónica se mantuvo fija y las andanzas de su gañán protagonista alcanzaron cotas de surrealismo cada vez más disparatadas. Una tónica que se ha mantenido perenne en sus sucesivas entregas ha sido un aluvión de cameos de todo tipo de personas, personajes y personajillos de este país.
 
Admito que es un tipo de humor muy cafre y garrulo con el que no todo el mundo congenia, y muchas veces sus argumentos son una mera excusa para una sucesión de chistes con mayor o menor gracia (o ninguna) que recuerdan a las películas de parodias que nos llegan desde Estados Unidos (y sirva como ejemplo la reciente Scary Movie, sexta entrega de su franquicia con también un gran éxito de taquilla).
 
El ocaso y el renacimiento 
Tras cuatro entregas que tuvieron un éxito aceptable, en 2014 llegó Torrente 5: Misión Eurovegas, que con sus apenas 10,6 millones de euros recaudados (que muchas otras del cine español soñarían con alcanzar) no cumplió expectativas. El mayor problema estaba en salir anticuada de origen, ya que la Eurovegas de su título hacia mención a un proyecto que al final no se acabó de concretar. El villano de esta quinta entrega estuvo interpretado por el actor Alec Baldwin.
 
La franquicia no daba más de sí, y entonces Santiago Segura derivó hacia el cine infantil, con la saga Padre no hay más que uno (de la que también he visto las entregas que han estrenado en televisión, porque en cines no he visto ninguna). Pero le pedían un retorno a su personaje más popular, y 12 años después de la quinta lo ha hecho con esta Torrente Presidente, en donde repite Alec Baldwin (interpretando a Donald Trump) más otros nombres habituales de la franquicia.
 
Ademas de sumar el cameo final de Kevin Spacey (que actúa como parodia de esos supuestos grupos de poder que según los conspiranoicos dominan el mundo), este sexto film se centra en ser una sátira de la política española (aunque algunos, si lo comparan con la realidad, dirían que más bien es una radiografía), en la que el objetivo sería una parodia del partido que representa por antonomasia a la ultraderecha en este país.
 
He leído ciertos comentarios que dicen que esta película blanquea el fascismo, pero creo que no es así. De hecho todos los exabruptos machistas y racistas de Torrente no dejan de ser los mismos que difunde dicho partido en la realidad. Por eso el perfil del protagonista congenia (en un inicio) con lo que la ultraderecha defiende, hasta que al final la cosa se desmadra (aún más). Lógicamente también queda parodiado el resto del espectro político español actual. 
 
En resumidas cuentas
Aunque como parodia sea más o menos acertada (si bien podría haber sido más mordaz y crítica), su problema sería como película y parte de una franquicia ya extensa. La historia se pierde en un montón de cameos, algunos de los cuales repiten de anteriores entregas y otros que no, que parecen estar metidos a la fuerza sólo para que fulanito o menganito pueda decir que ha estado en esta franquicia, pero sin aportar nada.
 
Al final, si uno congenia con este tipo de humor cafre (sólo en ese caso) esta película es "hablando en plata" una chorrada como las precedentes, pero cómo mínimo le honra intentar hacer sátira sobre el tenso panorama político español (cada vez más parecido a jaurías de monos histéricos tirándose cacas unos a otros), algo que logra en parte, si bien podría haber tenido más mala leche. Su recaudación en cines ha superado los 30 millones de euros.

CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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  • FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB y FilmAffinity.
  • FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 13 de marzo de 2026.

sábado, 27 de junio de 2026

MINIONS & MONSTERS, homenajes de cine (crítica con referencias)

Que haya ido a ver la película Minions & Monsters puede resultar curioso en mi caso, porque no he visto ninguna de las entregas previas en cine, si no cuando las han emitido en televisión. Estamos hablando de una franquicia que, con esta, llega a su séptima entrega, siendo la presente la tercera de los Minions (las otras cuatro corresponden a Gru: Mi villano favorito). De toda la franquicia la única que tengo pendiente de ver en el momento de escribir esto sería Gru 4: Mi villano favorito
 
Tengo que admitir que de las películas de Gru, ya desde la primera, tampoco me parecen más allá de meros entretenimientos sin pretensiones, y muy orientados hacia el público infantil, con esa especie de versión paródica de los villanos de la franquicia James Bond. Pero ya desde la primera era evidente que los Minions, esos pintorescos secuaces amarillos, con su particular fisonomía y características, eran sin duda lo más rescatable de dichas cintas, por lo que se ha intentado exprimir su éxito por separado, más allá de su presencia en las progresivas secuelas de Gru: Mi villano favorito, siendo la presente el tercer film que tienen por cuenta propia.
 
Los Minions siempre me han parecido una mezcla entre los Pitufos (por ser todos también de un mismo color: azul en los personajes de Peyo y amarillo en estos) con el carácter más anárquico de Bart Simpson (son gamberros y siempre buscan ser secuaces del villano más malvado) y la flexibilidad de los Looney Tunes (les pasa de todo... pero sobreviven a todo). Justo al igual que estos últimos, creo que su humor quedaría más acertado en cortos que no en largometrajes.
 
Es curioso porque de lo que llevo visto de la franquicia hasta el momento ninguna me ha parecido digna de mucho elogio, más allá de lo bien que funciona el caos que traen asociado los Minions en sus actos, siendo su humor slapstick lo más reseñable de las mismas. Por eso me ha sorprendido que aquí los sitúen justo cuando dicho tipo de humor estaba más en boga: en el Hollywood clásico y su transición del cine mudo al sonoro. 
 
Además de ser una inesperada carta de amor a esa época y su forma de encarar las películas, digamos que también hay un claro homenaje a los monstruos de Lovecraft (evidente en los nombres de las dos criaturas a las que libera Goomi). Incluso este último no deja de ser un Cthulhu pasado por un filtro, cual si fuera el Grogu de la saga Star Wars, para de esa manera ofrecer un monstruo encantador y apto para todos los públicos.
 
Otro homenaje, aunque este acertado a medias, sería el de Dort, un robot con ansias de conquistar el planeta, aunque en origen parece más bien un chalado que luego irá tras una defensora del sufragio femenino, y al que los Minions le siguen la corriente. La referencia ahí está en Gort, el invulnerable robot que acompañaba a Klaatu en el clásico Ultimátum a la Tierra que en 2008 conoció un innecesario remake
 
Pero como he citado antes, lo mejor se concentra sin duda en su primer tramo, cuando los Minions se meten en escenas míticas de Tiempos modernos de Charles Chaplin, El hombre mosca con Harold Lloyd, El héroe del río con Buster Keaton, varios cortos de los hermanos Lumière (El regador regado, La llegada de un tren a la estación de La Ciotat y La salida de la fábrica Lumière en Lyon) o el clásico Viaje a la luna de Georges Méliès entre otros.
 
Aún hay más, porque aparte del muy evidente guiño a géneros como el western, el cine negro o al cine de monstruos de la Universal, me asombró incluso que tuviera cabida otro clásico como el Ciudadano Kane de Orson Welles. Todo ello es un popurrí quizás algo caótico, a juego con sus protagonistas, pero admito que logró entretenerme y esbozar varias sonrisas con tanto guiño referencial, así como con las peripecias de los Minions.
 
En su versión original (la vi en pase de prensa) se pueden escuchar las voces originales de actores como Jeff Bridges, Jesse Eisenberg, Christoph Waltz o Trey Parker (este último de la serie South Park) interpretando a varios personajes, junto con el inesperado cameo de George Lucas que se pone voz a si mismo. Se ve que decidió hacer un paréntesis en su jubilación para esta intervención, porque se declara fan de los Minions. 

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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jueves, 25 de junio de 2026

SUPERGIRL, solo un mero entretenimiento (crítica sin spoilers)

Esta Supergirl se supone que está inspirada en el cómic Supergirl: La mujer del mañana de Tom King que me leí de la biblioteca hace un par de años. Asimismo marca el siguiente proyecto para cines de ese nuevo universo DC sustentado por James Gunn después de su versión de Superman del pasado verano de 2025, y previa a la secuela (Man of Tomorrow) que en un principio llegará en verano del 2027. 
 
A priori lo tiene difícil la prima de Superman para tener éxito, ya que su anterior película en solitario que tuvo fue la Supergirl de 1984, que tuvo como protagonista a Helen Slater. Fue un film que en su momento quiso aprovechar el éxito de la franquicia de su primo, que por aquel entonces encabezaba Christopher Reeve, pero pese a un presupuesto de 35 millones no logró recaudar ni la mitad de eso. Aún tendría que pasar cierto tiempo para volver, pero en formato televisivo.
 
Mejor suerte corrieron Laura Vandervoort y Melisa Benoist, ya que encarnaron al personaje en Smallville entre 2007 y 2011 (la primera a nivel secundario) y en la homónima serie Supergirl entre 2015 y 2021 (la segunda, como protagonista). El regreso a los cines estaba cercano, y fue con una versión alternativa de ella como se vio en la película de 2023 Flash, la cual estuvo interpretada por Sasha Calle. El fracaso del film, más el posterior cierre de ese universo de DC (con la secuela de Aquaman) acabó con la posibilidad de continuar.
 
Ojo que tampoco lo tiene fácil esta nueva Supergirl, porque el cine de superhéroes parece haber llegado a su cenit (o que al menos el público no lo hace triunfar como antaño, quizás por cierto empacho). Marvel lo ha notado y este año apunta a lo grande en cines con las nuevas de Spider-Man y Los Vengadores (dos pesos pesados), mientras que el nuevo universo DC lo hace con el presente film y Clayface en octubre.
 
No es por ser agorero, pero el Superman de James Gunn del pasado año, aún acabando siendo la película de superhéroes más taquillera del 2025, su total de 618,7 millones de dólares globales no parece mucho para las expectativas que había. Y las previsiones para este film dan para que uno se pregunte con inquietud si este nuevo universo DC llegará tan lejos como planean sus responsables o, al no alcanzar objetivos, se quedará por el camino. 
 
Una vez vista tengo que admitir que aunque creo que es un film entretenido, también es verdad que quizás podía haber dado más de sí, dejando a uno en ciertos momentos con la sensación de lo que podía haber sido en comparación con lo que acaba siendo. Eso sería lo que ocurre con Lobo, al que encarna con solvencia un Jason Momoa que nació para ese papel... pero al mismo tiempo te deja insatisfecho respecto al poco partido que sacan de él. 
 
En cuanto a la protagonista, hay que reconocer que Milly Alcock ha roto con la versión cándida del personaje en la serie de Melisa Benoist, y se acerca algo a la versión más oscura llevada a cabo por Sasha Calle en Flash. La ventaja es que aquí está mejor desarrollada que en el ejemplo citado, demostrando el amargor de la vida que le ha tocado vivir. Eso es algo más comprensible en los flashbacks que nos vienen a servir de orígenes de esta Kara Zor-El.
 
De todas maneras su presencia en el Superman de James Gunn fue poco más que un mero cameo, mientras que por contra su primo (de nuevo a cargo del actor David Corenwest) está demasiado presente en esta cinta, supongo que para recalcar el contraste de caracteres entre ambos personajes. Aún así aquí queda más claro el origen de Krypto, su apego a Kara y porque está moverá cielo y tierra para salvarlo en este film.
 
Por los avances previos muchos citaban si no sería esto la misma fórmula de Guardianes de la galaxia (la mayor aportación de Gunn al universo Marvel), pero aunque igual pueda tener alguna semejanza, lo que recuerda más por momentos es a la saga Mad Max. De esta toma como su más evidente referencia lo relacionado con el contrabando de esclavas para que los villanos puedan procrear, algo similar a lo visto en la película de 2015.
 
La protagonista está celebrando su 23 cumpleaños emborrachándose en un planeta con sol rojo (para que así le afecte lo que toma) cuando conoce a Ruthye, que quiere vengarse del bandolero Krem que asesinó a toda su familia. Otro detalle a destacar es la relación que se establece entre ambas, que se verán juntas con un objetivo común cuando el citado Krem envenene a Krypto. El problema es que el susodicho como villano tampoco es que deje huella
 
En resumidas cuentas, cuando se acaba de ver Supergirl (que por cierto no tiene ninguna escena tras los créditos) uno se queda con la sensación de que han querido hacer una historia sobre como superar el dolor por una pérdida, algo bastante presente en Kara y Ruthye, pero que el resultado final no logra subir más allá del mero entretenimiento, poniendo en duda, como he citado más arriba, su recepción y el futuro de este universo DC.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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miércoles, 17 de junio de 2026

TOY STORY 5, jugando a lo fácil en el ocaso (crítica sin spoilers)

Con Toy Story 5 lo que intentan desde Pixar es la búsqueda, quizás un tanto desesperada, de un éxito como los que tenían antaño, ya que en los últimos años (con la excepción de Del revés 2) los títulos que han estrenado han pasado sin pena ni gloria, aunque también es verdad que no toda la culpa es de ellos (a mi Soul me gustó mucho). De todas maneras aún están recientes los fracasos de Lightyear y Elio (en este caso el mayor descalabro de la productora).
 
Ya en su momento cuando estrenaron unas cuantas secuelas seguidas de diferentes éxitos (Buscando a Dory, Cars 3, Los Increíbles 2 y Toy Story 4) se decía que Pixar había perdido la originalidad de antaño, pero es que hasta cierto punto puede ser comprensible que cuando las nuevas propuestas no acaban de funcionar, lo mejor es regresar por terrenos conocidos (de ahí que, aparte de esta secuela, también se preparen nuevas entregas de Los Increíbles y Coco).
 
De todas maneras hay secuelas que se justifican algo (por ejemplo Los Increíbles es una franquicia de superhéroes, lo cual puede dar mucho juego), pero hay otras que cuesta más verlas, como me pasó con Toy Story, la saga fundacional de Pixar que comenzó hace 31 años y de la que he visto de estreno en cines todas sus entregas. La tercera cerró de forma estupenda, por lo que en su momento una cuarta me parecía innecesario, aunque al final el resultado cumplió.
 
Esa sensación de ser algo superflua que sobrevolaba a la cuarta entrega se hace aquí de nuevo patente, y el resultado final no logra que una vez acabada no deje a uno con la idea de que aunque no sea mala entrega, sea entretenida, parta de un problema ya presente en nuestra sociedad (la adicción a las pantallas de todo tipo)... los buenos tiempos para esta saga quedan ya en el pasado, y aquí se han limitado a jugar (valga la ironía) a lo fácil.
 
Asumiendo que las líneas argumentales de Woody y Buzz Lightyear ya no dan más de sí (el final de la cuarta, emprendiendo ambos personajes sus respectivos caminos, ya lo dejaba claro), su presencia en esta quinta entrega es tan solo testimonial, cual si fueran dos secundarios de lujo que vienen a hacer sus chistes (los cuales harán mayor o menor gracia), pero siempre en un segundo plano. Y es que en este caso la protagonista es Jessie.
 
La vaquera que empezó su andadura en esta franquicia en su segunda entrega había pasado desde entonces de forma más secundaria, por lo que su protagonismo aquí no desentona y resulta coherente. Asimismo si las tres primeras películas se puede decir que eran la trilogía de Andy (el niño que tenía esos juguetes), tanto la cuarta película como esta quinta le dan una importancia a Bonnie (la nueva dueña de esos juguetes) que quizás su antecesor nunca tuvo.
 
En este caso la citada niña sigue jugando como la niña que es, pero su timidez le hace difícil congeniar con otros niños, los cuales conectados a pantallas de todo tipo y condición, consideran que ya son mayores para jugar con simples juguetes. Ante esa situación los padres de Bonnie le regalan una tablet Lilypad, pero lo único que consiguen es que sea la propia niña la que deje a sus juguetes tradicionales a un lado, al poder estar ahora conectada. 
 
Eso lleva a un dilema perenne en esta franquicia desde sus orígenes: la problemática de que el juguete veterano se sienta desplazado ante la presencia del juguete novedoso. Eso lo vivirá Jessie por tercera vez (hay ciertas referencias a Emily, su primera dueña, previa a que fuera a manos de Andy), a lo que no ayudará que, por diversas circunstancias, vaya a parar a la que fue su casa, en una innecesaria reiteración dramática. 
 
Dirigida por Andrew Stanton (guionista de todas las entregas previas, que aquí asume el mando) se supone que aunque se muestre la adicción que provocan las pantallas, así como por ejemplo el cyberbullyng que traen asociadas (el cual también presente en este film), la solución no está en la erradicación de las mismas sino en intentar integrarlas en nuestro modo de vida. Loable mensaje que no sé si es tan sencillo llevar a la práctica
 
En resumen digamos que Toy Story 5 no aporta nada nuevo en su esquema básico, más allá de la (quizás algo tardía) crítica contra la adicción a las pantallas, que soluciona con mejores intenciones que resultados. Los nuevos personajes (juguetes) resultan indiferentes, e incluso desaprovecha la oportunidad de tener un ejército de Buzz Lightyear. No sería de extrañar una sexta entrega, pero esta quinta marca un ocaso que no te deja con ganas de ella.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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sábado, 13 de junio de 2026

MORTAL KOMBAT II, un mero pasatiempo (crítica sin spoilers)

He recuperado Mortal Kombat II apenas unas semanas después de su estreno (que fue el pasado 8 de mayo) ya que tenía una cierta curiosidad porque la anterior entrega, aún teniendo en cuenta el momento en que se estrenó (con el mundo en medio de la pandemia por Coronavirus), admito que sació mis ganas de disfrutar, teniendo en cuenta la situación, de un sencillo y mero entretenimiento espectacular en cines.
 
De todas maneras esta secuela se estrenó algo más tarde de lo previsto, ya que su llegada a los cines tenía que haber sido el pasado mes de octubre, pero ante la respuesta entusiasta de los fans por el tráiler, pasó del inicial 24 de octubre de 2025 al 8 de mayo de 2026. Tanto Warner Bros. como New Line Cinema pensaron que la película tendría mejores resultados abriendo la temporada de estrenos veraniegos.
 
La primera entrega estrenada en 2021 contó con 55 millones de dólares de presupuesto, y recaudó a nivel global 84,4. Para su secuela se aumentó la inversión hasta los 68 millones, logrando recaudar 128,6 millones a nivel global en el apenas poco más de un mes que ha estado en salas de cine. Supongo que ahora le irá bien en las plataformas de streaming, por lo que no sería de extrañar una tercera entrega en los próximos años.
 
Como he dicho cada vez que me toca escribir sobre una adaptación al cine de un videojuego, mis conocimientos son muy escasos, y en el caso presente se limitaban a lo realmente brutas que eran las peleas en el film precedente, siendo un incentivo más allá de la mera acción (y algo también aquí presente). Ese detalle recibe el nombre de Fatality, siendo algo propio de esta franquicia, con características específicas y una extrema brutalidad.
 
El director de esta secuela vuelve a ser Simon McQuoid, que ya ejerció las mismas funciones en el título precedente, del que también repiten frente a las cámaras Jessica McNamee, Josh Lawson, Ludi Lin, Mehcad Brooks, Lewis Tan, Max Huang, Damon Herriman (que en la previa fue la voz de Kabal, al que ponía cuerpo Daniel Nelson, y aquí es el villano Quan Chi), Chin Han, Tadanobu Asano, Joe Taslim y Hiroyuki Sanada.
 
Las novedades en el reparto de esta serían Adeline Rudolph, Martyn Ford y Tati Gabrielle, pero sin duda el más conocido sería el actor Karl Urban, que interpreta a Johnny Cage. Su personaje es un cínico actor de artes marciales, cuyos días de gloria ya pertenecen al pasado (algo que queda claro nada más aparece en pantalla), que es incorporado por el Dios del Trueno Raiden y Sonya Blade para un combate contra los guerreros del Mundo Exterior.
 
Los expertos tanto en videojuegos en general como en esta saga en particular probablemente disfrutarán con las múltiples referencias a los mismos (incluido el muy marchoso Techno Syndrome de sus títulos de crédito finales), pero para mí todo se quedaba en una historia del bien contra el mal a nivel muy básico, que tengo que admitir que me funciona bien en sus escuetas pretensiones. El villano a batir es el tiránico emperador Shao Kahn y sus esbirros.
 
Johnny Cage, presentado como el carismático novato, es un personaje de forma muy clara orientado para que el público empatice con él. En cuanto al resto digamos que algunos personajes muestran que la muerte no es el final (Kano), aunque otros podían haber dado más de sí (como el dentudo Baraka). Las escenas de acción resultan entretenidas, y pese a tener toques de humor, no se abusa de él tanto como en la reciente He-Man y los Masters del Universo.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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viernes, 12 de junio de 2026

EL DÍA DE LA REVELACIÓN, el Expediente X de Spielberg (sin spoilers)

Steven Spielberg estrena El día de la revelación, la película 37 de su amplia filmografía que abarca más de medio siglo, en la cual nos ha maravillado y nos ha asombrado con muchos de los títulos más apreciados por el público en las últimas décadas. Después de los fracasos en taquilla de West Side Story y Los Fabelman, ahora intenta recuperar su éxito habitual de antaño con la que sería su cuarta película relacionada con los extraterrestres.
 
Las dos primeras obras que llevó a cabo sobre aliens fueron casi en los inicios de su carrera, siendo ambos dos títulos emblemáticos: Encuentros en la tercera fase de 1977 y E.T., el extraterrestre de 1982. La primera se benefició del auge sobre el fenómeno OVNI que había por entonces, mientras que la segunda es un clásico que a un servidor le llevaron a ver de estreno con ocho años al cine Palacio Balañà de Barcelona.
 
Si había una coincidencia entre ambos films fue sin duda su visión positiva de los extraterrestres, por lo que sorprendió cuando en el 2005 se atrevió con una nueva adaptación del clásico La guerra de los mundos de H.G.Wells ambientada en la actualidad, y con Tom Cruise como protagonista (que repetía con el director tras la notable Minority Report). El resultado, aunque muy digno, no fue tan brillante como en las obras previas de dicha temática.
 
Ahora, siendo un director de casi 80 años (los cumplirá el próximo 18 de diciembre) se aproxima de nuevo a este tema que le ha fascinado durante toda su vida, en una película que parte de una idea propia, guionizada junto con David Koepp (en la que sería la quinta colaboración entre ambos). Repite también con Janusz Kaminski como director de fotografía (que lo acompaña desde La lista de Schindler de 1993) y John Williams (habitual en casi todos sus films) en la banda sonora.
 
No miento si admito que Spielberg es sin duda alguna todo un veterano, y que acompañado por los nombres que he citado antes (Williams, Kaminski y en menor medida Koepp) el resultado es interesante y entretenido. Visualmente está resuelta con solvencia (la secuencia del tren es espectacular) y su banda sonora es impecable, con ecos de muchas otras que han formado la carrera del maestro Williams. Pero aún así uno esperaba más
 
¿Qué es lo que no me convence de este film? Su manida base argumental, ya que lo que propone no deja de ser algo que series como Expediente X (y los muchos sucedáneos que generó) exploraron por activa y por pasiva entre finales del pasado siglo e inicios de este. Los agentes Mulder y Scully (en inicio más él que ella) defendieron aquello de que "la verdad está ahí fuera" y esta nueva película de Spielberg viene a sustentarse sobre esos mismos ejes.
 
Lo sugerido de que ciertas agencias gubernamentales esconden información sobre avistamientos y contactos con criaturas extraterrestres, ya se vio igualmente en la citada serie de Chris Carter (de la que ahora mismo prepara una nueva versión Ryan Coogler), y el toque (quizás demasiado utópico) de Spielberg lo da aquí con la posibilidad de que no vengan como una amenaza, sino que para demostrarnos que como humanos debemos tener una mayor empatía.
 
Para darle más semejanzas con nuestro actual panorama geopolítico, en la ficción de El día de la revelación la situación mundial también está bastante tensa. Pero dudo mucho que si se revelara algo así toda la humanidad diera un vuelco a la esperanza (como se sugiere), aunque me pareció curioso la explicación a lo del aspecto de los animales, porque hace que cuadre el no acabar de verlos reales, pese al aceptable CGI para mostrarlos
 
En resumidas cuentas esta película es un solvente entretenimiento, con un apartado actoral donde destacan Emily Blunt y Colin Firth, en un elenco donde también están Josh O'Connor, Colman Domingo o Wyatt Russell entre otros. Con ecos de la filmografía de su responsable, se agradece además de que el final quede abierto a lo que cada uno quiera interpretar, con lo que se pretende que el espectador reflexione, en lugar de dejarlo todo claro y cristalino.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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miércoles, 3 de junio de 2026

HE-MAN Y LOS MASTERS DEL UNIVERSO, alargada es la sombra del Thor de Marvel de Taika Waititi (crítica sin spoilers)

Hablar de He-Man y los masters del universo (o tan solo Masters of the Universe en su título original) nos lleva a recordar, a todos aquellos que tuvimos la infancia en la década de los ochenta, todo el universo que generó la empresa juguetera Mattel. Incluso sin ser fan admito que tuve en mi infancia al menos (que recuerde) dos figuras de esta franquicia: el Príncipe Adam (alter ego de He-Man) y Skeletor.
 
En una mezcla entre la fantasía heroica de Conan el bárbaro (y tantos otros ejemplos del subgénero de espada y brujería) con elementos de ciencia-ficción (cuando se creó esta línea de juguetes triunfaba a lo grande la trilogía clásica de Star Wars, que demostró la viabilidad del merchandising relacionado con ella), Masters of the Universe venía a narrar la lucha por el planeta Eternia entre He-Man y Skeletor.
 
Con gran cantidad de secundarios en los frentes de los dos personajes principales, la franquicia se expandió a los cómics (los que en origen venían con cada figura, más luego en DC, Marvel, Image y Dark Horse), así como varias series y películas de animación que van desde los años ochenta hasta la actualidad, aparte de sacar varias líneas de figuras de acción que aumentaban su mitología
 
En acción real no hubo la misma suerte: en 1987 la productora Cannon estrenó una adaptación con Dolph Lundgren encarnando al heroico He-Man y Frank Langella como Skeletor (y una, por aquel entonces, no tan famosa Courteney Cox en un papel secundario, que después se haría más popular con la serie Friends o la saga Scream). La película fue un fracaso de crítica y taquilla, que sumado al fiasco también ese mismo año de Superman IV: En busca de la paz acabó de apuntalar el fin de la productora Cannon. 
 
De todas formas la citada película de 1987 ha conseguido con los años el cariño de cierto sector de fans. En mi caso admito que la he visto por primera (y de momento única) vez hace pocos años en un pase televisivo, y aunque resultaban más o menos evidentes sus carencias (costó 22 millones de dólares y apenas recaudó 17,3), admito que era un más que solvente entretenimiento. Por eso tenía curiosidad ante esta nueva adaptación.
 
También he de admitir que nunca ahondé mucho en este universo, con lo cual al ir a ver esta película la verdad es que no tenía muy en mente sus muchos antecedentes en viñetas y animación, de los cuales si vi alguno sería de manera colateral. Mayormente, tal y como he dicho más arriba, por el recuerdo de que fueron unos juguetes de mi infancia. Si ya se intuye que el film no ha acabado de fascinarme, la verdad es que se acierta de pleno
 
Aún viniendo dirigida por Travis Knight (el director de Bumblebee, la mejor película de la saga Transformers), lo cierto es que su excesivo tono bufonesco me hizo pensar si el responsable era un Taika Waititi aún más desatado que en sus dos films de Thor. Y es que ya que cito al Dios del Trueno de Marvel, de hecho se puede decir que se sigue el estilo de las dos cintas que hizo el citado Waititi, con toques autoparódicos que recuerdan al Flash Gordon de 1980.
 
Eso lleva a que una franquicia que sin duda alguna acierta en la forma (visualmente es espectacular), falla en el fondo: se intenta de una forma tan desesperada infantilizar el resultado, que un espectador con experiencia ve mejor lo que podía haber sido, que lo que acaba siendo. Las imágenes lucen pero la forma y el desarrollo tropiezan, lo que se hace evidente en un Skeletor con una presencia imponente... siempre que no abre la boca para decir alguna chorrada.
 
El recurso de hacer que el protagonista se refugiara en la Tierra cuando era pequeño, y al que ya de mayor toman por loco por lo que dice, sigue todos los tópicos, clichés y estereotipos de esa variante argumental, pero admito que funciona. Es justo en esos momentos cuando hay ese acertado cameo que todos los nostálgicos esperaban, a lo que añadir los guiños en las dos escenas entre los créditos, más todos los que pululan por su metraje.
 
Me imagino que los fans de esta franquicia quedarán contentos (no me imagino una forma más acertada de llevar a acción real a esta línea de figuras de acción), pero como he dicho antes la Eternia que nos muestran bien podría ser el Asgard de Thor, con lo cual a partir de ahí los parecidos son más que razonables. No se ha querido arriesgar con una adaptación más adulta, para que sea accesible a cuanto más público mejor, pero le sobra humor

CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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viernes, 22 de mayo de 2026

STAR WARS: THE MANDALORIAN AND GROGU, a lo fácil (sin spoilers)

Con esta Star Wars: The Mandalorian and Grogu los de Disney prueban dos cosas: que esta franquicia puede volver a la gran pantalla después de siete años (2019) desde el estreno de su anterior entrega, y de que lo que han creado en series para la televisión puede tener salida más allá de la pequeña pantalla, probando en este caso con la que lo inició todo
 
Y es que en origen recordemos que Disney prometió una nueva trilogía y films complementarios para cuando no se estrenaran entregas de la citada trilogía. Pero (y es un "pero" grande) los episodios VII, VIII y IX estrenados entre 2015 y 2019 dejaron en líneas generales un sabor agridulce, y de los films que iban en los años intermedios, el de Han Solo se tropezó con una taquilla reticente, que frustró seguir ese camino. 
 
Tampoco es que Disney se quedara quieta, desde entonces ha habido varias series televisivas de Star Wars (tan solo en acción real, y algunas con más de una temporada: The Mandalorian, El libro de Bobba Fett, Obi-Wan Kenobi, Andor (la más valorada), Ahsoka, The Acolyte y Skeleton Crew (Tripulación perdida), a lo que sumar varias de animación, antológicas y cortos), que con una mayor o menor repercusión han demostrado que la marca comercial podía seguir siendo rentable. 
 
La que lo empezó todo fue The Mandalorian en 2019, teniendo hasta la fecha tres temporadas, de las que las mejores son sin duda las dos primeras, que demostraron que la franquicia en acción real podía ser igualmente viable y espectacular en televisión. Pero el problema radica en estirar las cosas más de la cuenta cuando tienen éxito, siendo algo evidente en la tercera, a lo que sumar lo mucho que le debe a Grogu, también conocido como Baby Yoda.
 
Estoy seguro que The Mandalorian (la serie) triunfó como lo hizo, más allá de la calidad de sus dos primeras temporadas, porque con el primero conocido como Baby Yoda, y al que luego se nombró como Grogu, se consiguió crear un personaje entrañable que caló entre el público, hasta el punto de que Disney no tardó en comercializarlo estampando su imagen en todo tipo de formatos imaginables (ropa, juegos, muñecos y toda clase de merchandising).
 
Ya en la tercera temporada me dio la sensación de que Grogu era un mero complemento, una vez pasado el tiempo en que (por la novedad) todo el mundo quedaba enamorado de lo cuqui que era. Además ese forzado giro para que se quedara con el Mandaloriano no me acababa de convencer. En este film esa sensación continúa, ya que parece que su única función sea caer entrañable al público porque a efectos prácticos lo veo poco práctico (valga la redundancia). 
 
Probablemente sea que ya no tengo la edad para disfrutar con una película como esta, ya que si de por si se dice que Star Wars es una saga orientada a los chavales, esta película da buena fe de ello. Y es que el tramo en el que Grogu con otros "simpáticos" bichos intenta resolver cierta situación me levantó ecos de los Ewoks, también personajes que dijeron en su día que estaban metidos sólo para vender muñecos al público infantil. 
 
El guion de esta película no es sencillo, no... ¡lo siguiente! No negaré que resulta funcional pero uno quizás espera que cuando una serie da el salto a la gran pantalla, lo que nos cuenten allí sea trascendental. Bueno, pues en este caso como que no, por lo que para contar lo que cuentan, bien podrían haberlo hecho en televisión, ya que de hecho todo este film parece un episodio extendido de la serie de la que parte. No está mal, pero quizás se esperaba más.
 
En resumen estamos ante un producto sencillo y funcional, que no arriesga y va a lo fácil. El ritmo es entretenido, mola escuchar en una sala de cine la banda sonora de Ludwig Göransson. Por su parte en cuanto a su elenco citar que Sigourney Weaver tiene un papel secundario, mientras que Martin Scorsese y Jeremy Allen White ponen su voz original (que se pierde en el doblaje) a los llamativos Hugo Durant y Rotta The Hutt, las criaturas más destacables de este film.

CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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martes, 5 de mayo de 2026

LAS OVEJAS DETECTIVES, blanco misterio ovino (crítica sin spoilers)

Admito que la primera sensación ante algo como esta película, que lleva por título Las ovejas detectives, puede ser incertidumbre por si merece la pena (o no) algo con semejante nombre. En mi caso también tenía mis reservas, lo admito, pero fue ver el tráiler y darme cuenta de que merecía que le diera una oportunidad. Además también me sirvió para percatarme de que ya había visto la novela en la que se basa este film por la biblioteca, pero la había descartado por disparatada.
 
Soy el primero en disfrutar en mayor o menor medida con los relatos de misterio, en los cuales hay un protagonista que suele escarbar las pistas para lograr desentrañar lo que ha sucedido. Como un ejemplo clásico siempre se cita al mítico Sherlock Holmes, aunque han sido muchos (y variopintos) los detectives e investigadores que se han visto inmersos en todo tipo de intrigas. Pero es que esta historia ¡propone a ovejas en tales funciones!, lo cual admito que de entrada choca bastante.
 
Eso fue lo que me llevó a descartar de forma prematura la novela Las ovejas de Glennkill de Leonie Swann, una obra editada hace casi dos décadas en el mercado literario español y que por fin leí hace pocos meses de la biblioteca. Con lo visto en los anticipos, en mi reseña ya dejé claro que lo que pensaba que podía ser algo descabellado quizás si funcionase. El éxito de la novela llevó a que incluso tuviera una secuela literaria (¡Que viene el lobo!), que leí poco después.
 
Con la experiencia reciente que hay en los whodunits tras la trilogía (de momento) de Puñales por la espalda, más lo visto por anticipado que puede recordar a Babe, el cerdito valiente y tantos otros films con animales parlantes que surgieron a raíz de su éxito (se llevó el Oscar a los mejores efectos visuales de aquel año) me llevaron a pensar que con lo que se ha evolucionado en ese campo, no habría problemas a la hora de recrear bien esta premisa.
 
Y es que Las ovejas detectives, adaptación de la obra antes citada, nos cuenta como un pastor (Hugh Jackman) les lee a su rebaño de ovejas todos los días, pensando que le entienden. Pero un día dicho pastor aparece muerto, y será su rebaño quienes intentarán resolver el misterio de quien ha sido el culpable de ese asesinato (según deducen ellas), con toda la experiencia que creen haber logrado por todo lo que les leyó mientras aún vivía. 
 
No seré yo quien niegue que si superas el desconcierto inicial ante las ovejas parlantes (lo que se puede hacer ya vistos los avances previos), la película es tan entretenida como encantadora, ya que las protagonistas principales son el rebaño, siendo los humanos unos personajes esbozados con los estereotipos de rigor para que puedan ser considerados sospechosos en un mayor o menor grado (aunque hay giro final sorprendente cuando se desvela la verdad).
 
Y es que esta película se toma licencias respecto a la novela, que acercan el resultado final a una mezcla entre los dos títulos que he citado antes: Babe, el cerdito valiente y Puñales por la espalda. Mientras que en el libro se decantaban por un giro trágico con toques dramáticos, aquí se sigue el esquema básico del whodunit, con demostración final por parte de Tim Derry (el policía local) de quién sería el responsable y lo que le llevó a hacerlo. 
 
El citado agente de la ley (a cargo de Nicholas Braun) de tan prudente que quiere ser casi parece tonto, pero siguiendo las pistas que le "insinúan" las ovejas (que se comunican entre ellas, pero no con los humanos) conseguirá revelar la verdad. Por su parte el rebaño aprenderá a salir de su "zona de confort" (el prado) y lidiar con sus emociones en vez de olvidar para no sentir (esto último una vez visto el film se entiende a lo que me refiero).
 
En resumen Las ovejas detectives sería un acertado entretenimiento con un guion blanco y apto para todos los públicos, que se resuelve al estilo de los cozy mistery (tipo Se ha escrito un crimen y similares), planteando una divertida y emotiva historia rural. Quizás, al igual que le pasaba a la novela, le sobra metraje (la hubiera dejado entre 90 y 100 minutos; dura 109), pero eso no le impide ser una reconfortante película feel-good en toda regla.
 
Curiosidad: en estos tiempos de escenas poscréditos a la que nos ha acostumbrado Marvel (y otros), en este caso es una de las ovejas quien tiene una frase al final de los mismos, que tampoco aporta nada trascendental pero sirve simplemente para esbozar una sonrisa de complicidad tras lo visto en el film. Y ojo al inicio de la película y el león clásico de la Metro Goldwyn-Mayer... 

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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miércoles, 29 de abril de 2026

TURNO DE NOCHE, un disparatado apocalipsis (crítica sin spoilers)

En ocasiones te cruzas con películas como esta Turno de noche (en el mercado latino Alerta: Extinción mientras que su título original sería Cold Storage, homónimo al de la novela de David Koepp que adapta, la cual aquí en España se conoce como Bajo cero). De hecho ese sería uno de sus incentivos, ya que el citado Koepp es un guionista entre cuyos créditos estarían varios films de sagas como la de Indiana Jones, la jurásica o el Spider-Man de Sam Raimi.
 
El nombre de Koepp, que aquí se encarga de adaptar su propia novela, no sería el único conocido. Para los más veteranos tenemos ahí a un incombustible Liam Neeson, que parece haberle cogido el gusto a eso de apuntarse a películas de todo tipo y condición. Como curiosidad en este film también aparece la actriz Vanessa Redgrave, suegra en la vida real de Liam Neeson mientras estuvo casado con su hija (Miranda Richardson) hasta el accidente de 2009 en el que ella falleció.
 
De todas formas los protagonistas serían los personajes a cargo de Joe Keery y Georgina Campbell. En el caso de él la mayoría lo conoce por su participación en la exitosa serie de Netflix Stranger Things, y en el caso de ella se la recuerda en especial por las penalidades por las que pasaba su personaje en Barbarian, la película de Zach Cregger como director previa a su reciente Weapons. Pese a todo este film ha pasado bastante desapercibido, ¿merece la pena? Depende.
 
Su premisa en principio es prometedora, ya que mezcla cine de zombis (aunque aquí serían más bien infectados al estilo de The Last of Us, en este caso por un hongo alienígena), género de catástrofes (siempre con el peligro de que esta amenaza se expanda a nivel global) y conspiraciones gubernamentales, con un tono de película de serie B de antaño digna de algo como el Grindhouse de Tarantino y Rodriguez en 2007 con Death Proof y Planet Terror respectivamente.
 
Esta película comienza con un prólogo en el vemos como la reentrada en la atmósfera de una misión de la NASA hace que llegue a nuestro planeta un peligroso hongo mutado en el espacio, tan letal que los agentes encargados tienen que arrasar donde ha caído y contenerlo en un lugar seguro para que no sea un peligro. Pero el tiempo pasa y lo que en origen fue un almacén de alta seguridad, al ser vendido por el gobierno, acaba siendo unos trasteros para alquilar.
 
Lo que pensaban que había quedado enterrado y olvidado despierta, debido al cambio de las condiciones climáticas en las que está aislado, y el peligroso hongo empieza a expandirse y mutar, como pronto descubrirán los responsables del turno de noche del lugar (a cargo de Joe Keery y Georgina Campbell), él un exconvicto al que le cuesta quedarse callado y ella una joven madre que necesita trabajar, a los que les espera una noche movidita.
 
El hecho de tomarse a cachondeo un apocalipsis zombi, y como lo viven dos personas normales, me llevó a recordar la cinta Zombies Party (o Shaun of the Dead en su título original), pero aunque en este caso funciona de una forma adecuada la pareja protagonista, no creo que lleguen al nivel que marcaron Simon Pegg y Nick Frost en el citado film de Edgar Wright  de 2004. Digamos que aquí buscan la comedia pero el resultado acaba siendo más bien tan solo simpático.
 
Lo que acierta muy bien esta película es en dar la idea de que todo puede descontrolarse en cualquier momento, ya que cuando el virus empieza a hacer de las suyas (afectando tanto a animales como personas) hay un desmadre gore funcional, pero no creo que tampoco sea excesivo, aunque puede soliviantar a espectadores no acostumbrados a este tipo de cosas (ya se sabe que en este tipo de relatos algo desagradable siempre suele haber).
 
En resumidas cuentas digamos que esta Turno de noche parece más bien una comedia de terror, pero de lo primero digamos que provoca más sonrisas que risas, mientras que lo segundo queda solapado justo por lo anterior. Funciona como un mero entretenimiento, sin tampoco aspirar a más. Quizás podría haber sido más perturbadora, pero entonces su tono hubiera sido otro. Como mínimo no se le puede negar ser sincera: un divertimento ligero y sin pretensiones.

CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)

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viernes, 10 de abril de 2026

EL DRAMA, inestabilidad prematrimonial (crítica sin spoilers)

Esta El drama sería la primera de las cuatro películas con una fecha de estreno ya confirmada que veremos estrenadas este año 2026 con Zendaya. En este film quien la acompaña es el actor Robert Pattinson, mientras que en verano la veremos en Spider-Man: Brand New Day junto a su pareja en la vida real (el actor Tom Holland), y el año acabará con ella junto a Timothée Chalamet en Dune Part Three.
 
Aún siendo algunos éxitos bastante previsibles, el proyecto más ambicioso en el que se la podrá ver este año es La Odisea de Christopher Nolan. Se trata de la nueva obra del director de Oppenheimer justo después del éxito, tanto de crítica como de público (compitiendo con Barbie y triunfando en los Oscars de ese año), que tuvo esa película centrada en el controvertido "Padre de la bomba atómica".
 
Todos ellos son títulos bien variados en cuanto a temática como para que Zendaya vuelva a demostrar que es algo más allá de sus inicios como chica-Disney o de ser la cara visible de cierta y muy popular casa de cosméticos y perfumes de lujo francesa. De hecho ya ha sido bastante aclamada también por la serie Euphoria, con la cual ha ganado dos premios Emmy y un Globo de Oro entre otras menciones.
 
Pero ya centrándonos en esta película, la productora A24 plantea un detalle que voy a intentar cumplir de la manera más escrupulosa, ya que admito que al verla sin tener más allá que mínimas dosis de información de lo que iba a ver, encuentro que la he disfrutado más de lo que probablemente lo haría alguien que ya sepa por anticipado cual es el drama al que hace referencia su título, y en el que se centra toda la película. 
 
También es curioso que llamándose como se llama no sea exactamente lo que dice ser, o lo que quizás pueda aparentar por su material promocional: una enésima comedia romántica de las que el público ha visto multitud de todo tipo y condición. Ojo, porque en sí tiene tanto de comedia como de drama, pero este film sería el vivo ejemplo de esas películas a las que no puedes catalogar de una sola forma, sobre todo por el leitmotiv sobre el que gira todo.
 
Los protagonistas de esta historia son Charlie (encarnado por un nervioso Robert Pattinson) y Emma (a cargo de Zendaya), ambos la viva imagen de lo que sería una pareja joven y atractiva, que están preparando su próxima boda. Todo parece ir bien, pero de repente sucede algo que trastoca a los personajes, cambiando la valoración que tienen unos sobre otros debido a lo que se ha revelado, y que llevará la situación hasta el límite.
 
Lo que ocurre, sin revelar ningún spoiler, sería que en una intrascendente cena con unos amigos, mientras están probando el catering para la boda, el hecho de quizás pasarse de la raya con el vino les lleva a plantear un reto: ¿qué fue lo peor que hiciste en tu vida? De forma insospechada sale a la luz cierto secreto que había permanecido oculto hasta entonces, y que lleva a que se resquebraje lo que hasta el momento parecía una relación idílica.
 
Pese a que por mis palabras se pueda interpretar el enésimo caso de infidelidades del pasado, la cosa no va precisamente por ahí, ya que lo revelado sirve para cuestionar también un problema muy presente en la sociedad norteamericana. Eso es el detonante no solo para que a la pareja protagonista se les abra un abismo emocional, sino también para que sus amigos vean el problema desde el punto de vista de alguien afectado por una situación similar.
 
Esta película, escrita y dirigida por el cineasta noruego Kristoffer Borgli, consigue que mediante esa inesperada revelación la historia ofrezca ciertas dosis de comedia, ya que uno de los personajes principales no conseguirá procesar lo revelado, generándole todo tipo de dudas. Esa tensión irá en aumento hasta que al final la prevista boda se convierta en un escenario caótico, en esta acertada sátira social con discutible (a mi gusto) opción final a la esperanza.  

CALIFICACIÓN: Entretenida (3,5/5)

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