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sábado, 21 de febrero de 2026

AHORA ME VES 3, estirando más de la cuenta (crítica sin spoilers)

He visto Ahora me ves 3 en la misma tónica que las dos precedentes: si la primera entrega, estrenada en 2013, se convirtió en un inesperado éxito de taquilla, en mi caso al final la vi unas semanas más tarde. Con su secuela de 2016 me pasó lo mismo, y para no perder la tradición la tercera ha ido por el mismo camino. Cabe indicar que fue estrenada la pasada campaña navideña, donde sorprendió al conseguir arrebatarle el primer puesto de taquilla a The Running Man.
 
Aunque aquí en España, para que quedara claro, se continuó titulando igual más el número correspondiente, en esta ocasión se puede decir que "jugaron" un poco con su título original (Now you see me, now you don't) que se traduciría como "Ahora me ves, ahora no" pero que al final quedó por el más conciso y concreto de Ahora me ves 3. Al igual que pasó con las precedentes, ha sido más bien un éxito de taquilla a nivel internacional que en territorio americano.
 
En cuanto a las películas en sí, la primera tengo que admitir que resultó ingeniosa (más que nada por la novedad respecto a lo planteado), pero su secuela ya dejó evidente que se estaba intentando forzar demasiado la credibilidad del espectador. Esta tardía tercera, ya que además se estrenó casi una década después que la previa, ahonda aún más en esa sensación de que se está intentando sacar tajada de algo que ya no da más de sí, aunque en esta ocasión se presenta como una especie de "cambio generacional" que ya veremos de cara al futuro.
 
Lo que funcionó en origen era la química entre el cuarteto protagonista, sobretodo entre los personajes de Daniel Atlas (al que da vida Jesse Eisenberg) y Merrin McKinney (a cargo de Woody Harrelson), probablemente "heredada" de la que ya mostraron esos dos actores en la saga Zombieland. A ellos se añadian Henley Reeves (interpretado por Isla Fisher) y Jake Wilder (encarnado por Dave Franco), formando todos el equipo conocido como los Cuatro Jinetes. 
 
Pero como con ellos solos no había novedad suficiente (nótese la ironía...), se añaden al elenco el trío formado por Dominic Sessa, Ariana Greenblatt y Justice Smith, cuyos personajes son presentados algo así como un "relevo generacional" por si la franquicia se puede estirar más e hipotéticamente falla alguno de los intérpretes que llevan en ella desde el inicio. Hay también cameos de Morgan Freeman y uno "sorpresa" al final (que no es Michael Caine).
 
La trama comienza con los nuevos miembros haciéndose pasar por los Cuatro Jinetes, en su intento de repartir justicia en el mundo cual si fueran unos modernos Robin Hood, lo cual llama la atención de Daniel Atlas. Este se puede decir que los "recluta" de cara a una misión en la que se irán sumando el resto de miembros originales del grupo, y cuyo objetivo es una millonaria con secretos que esconder, a la que da vida la actriz Rosamund Pike.
 
En un principio con esos elementos se podría haber realizado una secuela solvente (y no negaré que esta no lo sea), pero el problema es un guion que se queda algo cojo a la hora de hilvanarlo todo para que tenga cierta coherencia. De todas maneras es innegable que este film de Ruben Fleischer está desarrollado de una forma tan ágil que uno se deja llevar por lo que le proponen, pero la suspensión de incredulidad la fuerzan en demasiados momentos. 
 
Entre lo más destacable de esta secuela están todos los decorados del interior de la mansión francesa donde hace su cameo Morgan Freeman, con diferentes estancias que juegan con la perspectiva y la inclinación, cual si se tratara de los diseños imposibles de M.C.Escher, para que de esa manera nada ni nadie sea lo que parece. Eso cuadra de una manera bastante acertada con el hecho de que en si la magia viene a ser el arte del engaño

CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)

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jueves, 27 de febrero de 2025

MICKEY 17, clonación y explotación laboral (crítica sin spoilers)

Aunque tenía una fecha de estreno prevista para el 31 de enero de este año, ha habido varios cambios en su calendario (lo que dio pie a rumores de que Warner no estaba del todo confiada en el resultado) y al final Mickey 17 llega a las pantallas el 7 de marzo. Se trata de la adaptación de la novela Mickey7 de Edward Ashton, que me leí a finales del pasado verano, y es la nueva película como director del surcoreano Bong Joon Ho tras el éxito conseguido hace 5 años con Parásitos
 
El citado film triunfó en la temporada de premios de aquel año, logrando cuatro Oscars (mejor película, mejor director, mejor película internacional y mejor guion original), lo que la llevó a recaudar 8 millones de euros en la taquilla española y más de 50 en Estados Unidos, siendo esto último algo meritorio a tenor de que allí no hay doblaje, y los subtítulos no son del agrado del público potencial (Parásitos ha sido el primer film de habla no inglesa en conseguir ganar el Oscar a mejor película).
 
Tras aquel éxito Hollywood le abrió sus puertas a Bong Joon Ho, y él se decantó por esta película con Robert Pattinson de protagonista (además de Toni Collette, Mark Ruffalo y Steven Yeun entre otros), que tuvo su presentación oficial en la más reciente edición del Festival de cine de Berlin.
 
La premisa argumental, sin desvelar detalles primordiales, digamos que se centra en Mickey Barnes, un pobre marginado que decide irse de la Tierra, en un futuro en el que se sugiere que la humanidad le ha restado todo tipo de recursos al planeta, hasta dejarlo casi inhabitable. La nave en la que se embarca rumbo a un helado planeta que se pretende colonizar lo acepta en la tripulación como Prescindible, ya que no puede aspirar a otra cosa. Ese puesto se caracteriza porque será en él (y con él) con quien se evaluará cualquier posible contratiempo que pueda ser peligroso o mortal para el resto, lo que lleva al pobre Mickey a morir de varias (y desagradables) maneras. Pero en este futuro se puede clonar a voluntad, por lo que su puesto de Prescindible se puede entender también como reciclable, siendo clonado para volver a estar disponible ante lo que se presente (de ahí el número que acompaña al nombre del protagonista, que identifica la versión de él por la que están en dicho momento, superando en una decena la cinta respecto al libro original).
 
En varios momentos de esta película le preguntan otros personajes a Mickey como es morir, lo que le permite al director reflexionar sobre un tema tan profundo como la vida eterna. Pero no será lo único ya que también se hace lo propio con la ética de la clonación y los dilemas morales sobre su uso (y abuso), explicando la voz en off de Mickey como se consiguió y los límites permitidos en el momento en que transcurre la historia. La sátira con la que se plantea la explotación a la que es sometido el protagonista hace evaluar al espectador sobre el valor del ser humano y la deshumanización en los ámbitos laborales. Reflejo de eso sería el personaje de Kenneth Marshall (destacable Mark Ruffalo), que vendría a ser el grotesco y narcisista líder político de la misión, quizás con ecos del binomio (real) de Donald Trump y Elon Musk, y para el que las personas valen la rentabilidad que pueda sacar de ellas. Su esposa en la ficción, Ylfa (notable Toni Collete), sería buena muestra de la hipocresía de los poderosos, sólo preocupada por la imagen que proyectan.
 
Otro mensaje que deja claro esta película es la (mala) costumbre del ser humano a la hora de colonizar, destruyendo sin pudor ni miramientos todo aquello que le estorbe, con el único propósito de perpetuar un capitalismo desmedido, dando la sensación de que la explotación es algo inherente a la humanidad (que arrasa por donde pasa). Y todo ello bajo la mirada de Mickey, un personaje sencillo y entrañable, al que el actor Robert Pattinson logra dotar de los matices necesarios (y diferentes según cada clon) para mostrar la angustia existencial que es su vida, contando solo con el apoyo de Nasha (a cargo de Naomi Ackie), miembro de la tripulación que desafía la normativa, ya que Timo (correcto Steven Yeun) sería tan solo el amigo oportunista de Mickey, que conecta con el pasado que deja atrás, pero que tampoco es que haga mucho por él para ayudarlo. En resumen: un notable film que plantea interesantes reflexiones dentro de un contexto satírico de ciencia-ficción, y cuyo handicap serían unos quizás excesivos 137 minutos de duración.
 
CALIFICACIÓN: Buena (4/5)

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  • FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB (en inglés) y FilmAffinity (en español)
  • FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 7 de marzo de 2025.
  • Galería de posters por este enlace.

martes, 23 de enero de 2024

POBRES CRIATURAS, fascinante extravagancia (crítica sin spoilers)

Admito que así, de entrada, Pobres criaturas no era un film que me llamara la atención. Y es que lo primero que me "sorprendió" (y no precisamente para bien) de esta película fue un primer póster que sencillamente tildaría de horroroso, donde una actriz tan guapa como Emma Stone salía (valga el apelativo) como un adefesio. Pero parece ser que cuando se afea la belleza es cuando se valora más y mejor la labor artística, ya que al igual que le ocurrió a Charlize Theron (que ganó un Oscar a mejor actriz en 2004 por Monster, afeando bastante su aspecto), las previsiones dan posibilidades a que Emma Stone gane un segundo Oscar tras el que logró por La ciudad de las estrellas (La la land) en la ceremonia de 2017.
 
Ya se sabe que el aspecto físico no deja de ser algo tan solo temporal, y los (buenos) interpretes juegan con dicho factor para demostrar su polivalencia artística. Ese parece ser el camino emprendido por Emma Stone, a la que conocí como Gwen Stacy en las dos entregas de The Amazing Spider-Man, aunque antes la había visto en Zombieland y su posterior secuela, pero que probó otros horizontes en títulos como Birdman, La batalla de los sexos o la antes citada La la land. En este caso Pobres criaturas sería su segunda colaboración con el director Yorgos Lanthimos (del que admito no haber visto ninguna película suya en el momento de escribir esta crítica) después de La favorita, film que no he visto aún pero no descarto, en el que Emma Stone está también rodeada de un elenco bastante llamativo.

En este caso acompañada en el reparto por Willem Dafoe y Mark Ruffalo como nombres más conocidos, la presente Pobres criaturas se estrena por fin en España tras una carrera de avales que comenzó con el León de Oro a mejor película en el pasado Festival de Venecia, así como una multitud de nominaciones en los más diferentes premios, de los cuales ya ha ganado varios su protagonista principal. ¿En serio es para tanto? Pues tengo que admitir que una vez vista la respuesta sería afirmativa, aunque con matices: un error muy común en el panorama cinematográfico actual es no saber cortar las cosas a tiempo, y este film es una nueva prueba de ello ya que sus 141 minutos podían haberse quedado de forma clara en un metraje más común que rondara las dos horas. Esos excesos se hacen evidentes en momentos en los cuales se recrea ociosamente en secuencias que, siendo prácticos, ya han contado todo lo que tenían que contar (lo cual resulta curioso porque luego tiene momentos visuales realmente bellos que sinceramente se me hicieron incluso cortos)
 
Pobres criaturas vendría a ser algo así como una apología del feminismo (en una época en la que la mujer era poco más que la posesión de su marido o tutor, obediente y sumisa) envuelta en un apartado visual y de ambientación portentoso (estéticamente es bastante transgresora), mostrando una sociedad victoriana alternativa con referentes steampunk, en una historia con detalles que pueden recordar al clásico Frankenstein. La protagonista es Bella Baxter (encarnada por solvencia por Emma Stone), una mujer revivida por un desfigurado doctor (papel para Willem Dafoe), cuya mente infantil desea aprender y ver mundo, lo que en principio se le niega. Cuando ve la oportunidad un abogado bastante sinvergüenza (Mark Ruffalo) se la llevará para mostrarle nuevos horizontes, al mismo tiempo que se aprovecha sexualmente de ella por su inocencia; en un periplo que para Bella será iniciático, siendo especialmente llamativo su desinhibición hacia todo lo relacionado con el sexo (sirva de ejemplo lo que ocurre en Paris)

En resumidas cuentas estamos ante una película bastante destacable (en especial por la labor de su actriz principal, que no se corta ante nada incluso en unas escenas con connotaciones sexuales bastante explícitas), cuyo apartado visual es por momentos tan surrealista (ver las escenas rodadas cual si fuera un ojo de pez) como hermoso (los detalles steampunk son brillantes), mezclando con acierto el clásico blanco y negro (en el tramo inicial) con el color (a partir de que Bella expande sus horizontes) No descarto que algunos detalles puedan resultar ofensivos para ciertos espectadores, pero el resultado final de esta adaptación de la novela homónima de Alasdair Gray es sin duda alguna un espectáculo visual fascinante, a la par que una extravagancia narrativa sorprendente (los conceptos que maneja en un principio puede parecer que cuadran poco entre si), que quizás podía haber llegado a ser mejor de no ser tan autocomplaciente consigo misma, por un metraje claramente dilatado en exceso y que se podía haber reducido en la sala de montaje.
 
CALIFICACIÓN: Buena (4/5)

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  • FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB (en inglés) y FilmAffinity (en español)
  • FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 26 de enero de 2024.
  • Galería de posters por este enlace.