Con semejante título está claro que estamos ante una propuesta que pretende salirse de la tónica habitual en las novelas policiacas, pero que en el fondo plantea un misterio tradicional, sólo que en este caso las que investigan no son una especie de detectives convencionales (como tantos que ha habido) sino un rebaño de ovejas.
En su contraportada leemos lo siguiente: En una colina cercana a la apacible y pintoresca aldea de Glennkill, un rebaño de ovejas rodea el cadáver de un hombre. Se trata de George Glenn, pastor de las mismas y que ha amanecido muerto en la hierba con una pala atravesándole el pecho. ¿Quién ha sido el asesino y cuales han sido sus motivaciones? El rebaño de rumiantes deciden reunirse e investigar que es lo que ha pasado.
Lógicamente hay que hacer algunos matices: el difunto George tenía la costumbre de leerles a sus ovejas todas las noches: algunos cuentos de hadas, muchas novelas románticas y algún tratado de enfermedades del ganado lanar, e incluso parte de una novela policiaca. Pronto quedará claro que la lista de sospechosos es más amplia de lo esperado, pero la oveja Miss Maple (¿guiño a la Miss Marple de Agatha Christie?) y el resto del rebaño investigarán a fondo.
Contra lo que pueda parecer a tenor del nombre de esa oveja (aunque tiene la fama de ser la más inteligente de la zona) no es ella sola la que se implica, ya que la autora ha repartido las capacidades propias de un detective entre las varias ovejas irlandesas que conforman el rebaño. De esa manera tenemos a Mapple The Whale, el carnero memorioso que lo recuerda todo, Lane sería la de pensamiento práctico, y así unas cuantas más.
¿Guiño a Marvel? Uno de los rumiantes del rebaño se llama El Cordero de Invierno, y en la presentación de personajes que hay antes de que comience el relato ya nos lo definen como un agitador difícil, aunque luego su presencia es más bien secundaria. Que se llame así resulta curioso porque el Soldado de Invierno de los cómics Marvel apareció por primera vez en 2005, justo el mismo año en que se editó esta obra en su país de origen (Alemania).
Cuidado porque llegados a este punto hay que dejar claro que no es que sean animales antropomorfizados, ya que se trata de ovejas que se comportan como los animales que son. Pero eso lo utiliza la autora para ofrecer una curiosa visión del mundo humano desde la óptica animal, dotando además a cada una de una personalidad definida. Aún así, para lo que es, quizás las poco más de 300 páginas pueden hacerse un tanto excesivas para según que lectores.
Me imagino que su adaptación cinematográfica realizará cambios, ya que si el protagonista está interpretado por el actor Hugh Jackman, su personaje está muerto desde el mismo inicio del libro, por lo que su presencia se ceñirá a flashbacks (o no). Además la resolución de la novela es algo trágica con un inesperado punto dramático, por lo que igual en el film optan por ser tan solo una sátira policiaca (a tenor de lo visto en el tráiler).
En la película Las ovejas detectives, aparte del citado Hugh Jackman, también constan Emma Thompson, Bryan Cranston o Patrick Stewart, estos dos últimos poniendo voz en la versión original a dos ovejas del rebaño. En cuanto a la novela en si, citar que tuvo el éxito suficiente para que su autora escribiera una secuela titulada ¡Que viene el lobo! que se editó en 2012, y que no descarto como futura lectura por mi parte.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3/5)
- Las ovejas de Glennkill, ficha editorial por este enlace y ficha de la biblioteca (de las dos ediciones disponibles) por este otro.
.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario