jueves, 19 de junio de 2014

TRASCENDENCE, pretenciosa y grandilocuente absurdidad

FICHA TÉCNICA

Título: Transcendence
Título original: Transcendence
Dirección: Wally Pfister
País: Reino Unido, Estados Unidos
Año: 2014
Fecha de estreno: 19/06/2014
Duración: 120 min
Género: Drama, Acción, Ciencia ficción
Calificación: No recomendada para menores de 12 años
Reparto: Johnny Depp, Paul Bettany, Rebecca Hall, Kate Mara, Morgan Freeman, Cillian Murphy, Cole Hauser, Clifton Collins Jr., Falk Hentschel
Distribuidora: eOne Films
Productora: Alcon Entertainment, Syncopy, Straight Up Films

SINOPSIS

El doctor Will Caster (Johnny Depp) es el más prestigioso investigador en el campo de la Inteligencia Artificial. Ha creado una máquina que combina la inteligencia de todo lo conocido por el ser humano hasta ahora, incluyendo su rango de emociones. Sus controvertidos experimentos le han hecho famoso, y por eso sufre un intento de asesinato por parte de integristas que luchan contra sus avances tecnológicos. Sin embargo, el doctor Caster aprovecha esta circunstancia para regresar desde la muerte, convirtiéndose en la persona con el índice de inteligencia más alto que jamás haya pisado la Tierra.

CRÍTICA

La palabra "trascendencia" hace referencia en su base a ir más allá de algún límite, que es lo que en esta película le sucede al personaje de Depp. El problema radica en que esa "trascendencia" no se transmite al espectador en esta opera prima de Wally Pfister, colaborador habitual de Christopher Nolan, y que ganó un Oscar en 2011 a la mejor fotografía por Origen, que supongo que fue lo que le abrió las puertas para el presente film (su debut como director) que se ha saldado con un mal resultado de taquilla en su estreno americano.

¿Porque esta película no tiene lo que su título proclama? En parte porque tampoco te cuenta nada nuevo: desde el clásico Frankenstein muchos han sido los doctores, investigadores y científicos de todo tipo y condición que intentando llevar sus estudios al siguiente nivel han topado con los estrechos márgenes de la naturaleza. Incluso a nivel de inteligencia artificial (como es el caso) ya asistimos hace más de dos décadas a la adaptación de El cortador de césped de Stephen King, que parte de ideas similares a esta película.

Pero el problema de esta Trascendence es que es ápatica, aburrida, absurda y (en una palabra) MALA. Dicen que no hay que hacer leña del arbol caido, y el fiasco en taquilla que se ha llevado este producto de 100 millones de dólares tendría que ser suficiente, pero es que mientras la estaba viendo me removía inquieto en mi asiento (en una sala donde sólo había un espectador más) deseando que acabara cuanto antes este panfleto tecnofóbico aquejado de un patente ritmo lento y cansino, y con unas pretenciosas ínfulas sectarias (por esa supuesta utopia que pretenden al inicio) No le niego que la idea en origen fuese mala, pero esto ASÍ no daba para un film de 120 minutos, como mucho para algún capítulo de Expediente X o La dimensión desconocida - En los límites de la realidad (The twilight zone).

Es triste ver a buenos interpretes perdiendo el tiempo en esta tontería: aunque resulta evidente en un Johnny Depp con continuo rostro de aburrimiento el premio se lo llevan los personajes de Morgan Freeman y Cillian Murphy, que son mero relleno que no aporta nada al conjunto, pese a que nos los presenten como importantes. Además Pfister pretende seguir el estilo de su productor ejecutivo (Christopher Nolan) a la hora de realizar una superproducción hollywoodiense, fallando del todo en el intento (espero que el fiasco le sirva de cura de humildad a su director, que siendo tan solo novato se cree aqui megalómano)

LO MEJOR: Su idea inicial, y es que se podría ver la creación de esa inteligencia artificial como una especie de precuela variante de Terminator, ya que poco separa lo visto en Trascendence del Skynet, aunque Wally Pfister evite cualquier parecido con la citada saga iniciada en 1984 por James Cameron.

LO PEOR: Es lenta, aburrida, pretenciosa, absurda y un montón de defectos más, debido a una historia que falla en lo más básico (entretener, cosa que no hace) intentando mandarnos un supuesto mensaje de aviso hacia nuestra sociedad actual tan dependiente de la tecnología, pero en un confuso guión bastante caótico en donde se formulan más preguntas de las que se contestan. Además es triste ver desaprovechados tantos buenos actores, siendo especialmente humillante en los casos de Freeman y Murphy, que se les supone importantes en la trama pero que al final NO PINTAN NADA.