martes, 21 de junio de 2016

JOT DOWN 100: CIENCIA-FICCIÓN, HELLBLAZER de GARTH ENNIS (3 de 3), ARTE EN LA SANGRE, YO FUÍ A EGB (3) y COMPLEJO DE DIOS

Cuando hace poco me leí Jot Down 100: series juveniles me gustó tanto el estilo en el que estaba escrito dicho libro que decidí probar con otro de la misma "serie" (para entendernos) Jot Down 100: ciencia-ficción, en este caso con una selección de 100 títulos clave en dicho género, siempre bajo el criterio de los redactores de la citada publicación digital.

Si en el libro dedicado a las series había un amplio perfil que abarcaba bastante (casi desde los orígenes de las mismas hasta nuestros dias), en este caso ocurre lo mismo, si bien tan solo hay cinco títulos de la primera mitad del siglo XX, siendo el resto desde la década de los 50 hasta el 2014 (el libro se editó a principios de 2015) ya que son los films Guardianes de la galaxia e Interstellar los que la finalizan (a los que, y bajo mi opinión, se podría sumar Marte (The martian), aunque siempre se puede añadir en una futura actualización) Es un criterio temporal lógico porque es a partir de esa fecha (principios de los años 50 del siglo XX) cuando se puede decir que el género nació como tal, primero con ingenio y sutileza más que medios técnicos, para ir evolucionando hacia la espectacularidad de hoy en día.

Resulta una acertada selección, que me ha permitido no solo recordar a muchos de los films citados (y que ya había visto) sino saber de otros que no conocía (como Rompenieves, que recuperé en un pase televisivo al haberla visto en la selección de este libro, lo que me permitió descubrir una película muy recomendable) Pero como ante todo lo que no se pierde es el humor, me gustaría destacar el análisis de Pretty Woman como película de este género, más que de comedia romántica, por la evidente sensación de que son tan falsos los personajes de dicho film que por lógica han de ser alienígenas de otro mundo (¡y cuidado que el análisis es tremendamente coherente, por lo que puede ser una opinión factible!)
Con el tercer tomo del Hellblazer de Garth Ennis pongo fin a la recopilación de esta etapa que ha llevado a cabo ECC (mi reseña del primero la teneis por este enlace y del segundo por este otro) En esta tercera entrega se recopilan los episodios del 72 al 83 y del 129 al 133, además del especial Heartland. En ellos, Ennis contó con un equipo artístico compuesto por Steve Dillon (Predicador), Will Simpson, Peter Snejbjerg (JSA de Geoff Johns) y John Higgins.

En este tomo asistimos al cierre de varios arcos argumentales abiertos desde el inicio de esta etapa, destacando el de la venganza del Diablo contra Constantine (una venganza sin duda muy dolorosa) así como un lisérgico viaje a Estados Unidos donde se tropezará con dos muy famosos presidentes del citado pais que no acabaron muy bien (y que le sirve para una evidente crítica contra el mismo), cerrando este tomo una historia donde Constantine intenta arreglar un error de su pasado al que no hizo frente en su momento, y que ahora tendrá que solucionar (debido a las circunstancias) Y eso solo por citar lo que más me ha llamado la atención, porque para no ser repetitivo diré que es un comic tan recomendable (en todos los sentidos) como las entregas previas. Ahora solo queda estar atento cuando ECC saque más tomos integrales de este personaje, recopilados por autores como han hecho en estos tres con Garth Ennis.
La novela Arte en la sangre ha sido otra de mis más recientes lecturas de biblioteca, en este caso una aventura de Sherlock Holmes como ya indica la portada de la misma. La autora ha intentado seguir el estilo de Conan Doyle en un historia que comienza con el famoso detective enganchado a su drogadicción a la cocaina (lo que preocupa a su amigo Watson) hasta que se les presenta un nuevo caso que comienza con el misterio sobre el paradero de un niño, pero que poco a poco irá desembocando a temas de mayor trascendencia.

Suele ser usual en los pastiches de Sherlock Holmes que se intente seguir, con mayor o menor acierto, el estilo de su creador, algo que la autora logra aqui de una manera un tanto irregular. Pero aún así nadie niega que estamos ante una novela muy entretenida con una historia bien hilvanada que se nos va descubriendo poco a poco, haciendo al propio lector partícipe de los avances en el misterio (el cual quedará resuelto de manera coherente y nada predecible) A ello hay que añadir una época victoriana, en la que esta ambientada la acción, que está tan bien descrita que uno puede (casi) sentirse dentro de ella, aliciente que se suma a la dinámica de su lectura así como unos muy bien perfilados personajes, resultando muy facil para el lector imaginarse a Holmes y Watson con los rostros de los actores de la serie Sherlock o de las películas con Robert Downey Jr (algo que incluso la propia autora admite en el apartado final de agradecimientos)

Una vez resuelto el caso se descubre un detalle que no citaré por ser un evidente spoiler, pero es lo que te hace pensar que aunque eso mismo siga existiendo hoy en día (y se supone que ya existia en aquellos años) es un tema tan "delicado" que sería dificil que el propio Conan Doyle lo hubiera sugerido en sus obras sobre este detective (vamos, que es ahi donde queda más evidente que esta es una aventura en el siglo XIX escrita desde el XXI, y de ahi esa irregularidad que antes he citado) Pero ello no es malo, porque me reafirmo en su acertado tono y su muy adictiva trama detectivesca, que engancha al lector desde el comienzo para no soltarlo hasta llegar al punto final, porque aunque sea una novela corta, la autora sabe mantener el misterio en su justa proporción, lo que aumenta la diversión del lector, que puede ir hilvanando las diferentes pistas que se le ofrecen a medida que avanza en la historia.
Estamos en una época en que la nostalgia vende, y la misma parece estar ahora mismo entre finales de los años setenta y principios de los noventa, lo cual coincide (más o menos) con el tiempo en que muchos de los que ahora tenemos cuarenta años ibamos al colegio y teniamos en común el cursar la citada EGB.

De eso se dieron cuenta Jorge Díaz y Javier Ikaz, que en su página de facebook Yo fuí a EGB empezaron a tener más y más seguidores (así como en su web), por lo que se "expandió" el negocio a su versión en libro (que en su momento leí y reseñé) cuyo éxito dió pie a su secuela (que también leí y reseñé) cuyo éxito ha dado pie a una nueva entrega, la tercera ya, que es la que aqui reseño.

¿Y que nos encontramos aqui? Pues más de lo mismo, reinsistiendo en el mismo estilo que los anteriores, por lo que resulta recomendable para todos los que disfrutaron con las anteriores entregas, que se encontraran aqui más temas sobre esos años que marcaron nuestra infancia (como los profesores que nos daban clase, las visitas a la casa de los abuelos, las atracciones de la feria itinerante, así como multitud de curiosidades y detalles que nos transportan hasta aquellos míticos y emotivos años cuando eramos despreocupados chavales)
Cuando un comic lleva el título de Complejo de Dios uno puede pensar que la cosa pinta bien, pero en este caso la presente aventura de Iron Man y Thor es tan solo un tebeo correcto para pasar el rato y poco más (lo que, como mínimo, tampoco está mal, pero tampoco es plan de levantar falsas expectativas)

Hay que matizar que la miniserie recopilada en este tomo son apenas cuatro números, que se ven completados con el preámbulo del Comic Gratis en USA de 2010, que también protagonizan estos dos personajes (curiosamente -y sin mayores pretensiones- hasta se podría decir que es mejor que lo que viene a continuación, aunque igual ahi me dejo llevar por mi predilección por John Romita Jr., el dibujante del mismo)

En cuanto a la miniserie que da título a este tomo, se situaría tras la reconciliación que hubo entre Iron Man y Thor en Las Guerras Asgardianas (recordemos que estaban enfrentados tras los sucesos ocurridos en la Civil War) En esta aventura, y tras la caida de Asgard, el duo protagonista tendrá que hacer frente al Alto Evolucionador, que pretende crear un Dios más acorde con el siglo XXI, y pretende que Iron Man sea el receptáculo para ello. De lectura entretenida (tampoco aspira a más) no se puede decir que sea una historia trascendente pero como mínimo cumple y se deja leer sin problemas, aunque no pasará a los anales de ninguno de los dos protagonistas (en resumen: correcta y punto)