viernes, 18 de septiembre de 2026

COYOTE VS.ACME, justicia metareferencial (crítica sin spoilers)

Es increíble el preámbulo al presente film, y es que esta Coyote vs.Acme estaba lista para su estreno en el pasado 2023. Pero en Warner Bros., en una decisión un tanto cuestionable, se pensó que no merecía la pena que se viera en cines (ni en ninguna otra parte): iban a deshacerse de ella para deducir impuestos. No es la única que ha pasado por ese trance, pero al menos ha sido la más afortunada, al encontrar un salvador.
 
Otros títulos que no tuvieron la misma suerte fueron Scoob! Holiday Haunt y Batgirl. En el primer caso era la secuela de la película de animación ¡Scooby!; pese a estar casi completada y lista, según comentó uno de sus directores. En el segundo caso, y también casi completada, se descartó una Batgirl que tenía a Michael Keaton como Batman, tras verlo en Flash, y a Brendan Fraser encarnado al villano Luciérnaga.
 
Donde esas dos no tuvieron suerte, la misma sonrió al presente film: Ketchup Entertainment, una distribuidora independiente, compró los derechos globales de esta película por 50 millones de dólares. En la Warner pretendian una deducción fiscal de 30 millones, mientras que Ketchup ha recaudado lo que pagó por ella sólo en el mercado americano, en una batalla tipo David contra Goliat, en la que el pequeño vence al gigante.
 
Más allá de que las películas defenestradas fueran mejores o peores (admito que ¡Scooby! cuando la vi se me hizo un tanto extraña, por lo que su secuela no se que tal hubiera estado, mientras que Batgirl murió antes de nacer, porque ya se había dado carpetazo al anterior universo DC en cines, en beneficio del que inició James Gunn en 2025) quien sale perdiendo es el espectador, que se queda sin poder juzgar por si mismo.
 
Coyote vs.Acme, el origen de la película 
 
Es anecdótico pero el mencionado James Gunn es productor y coautor de la historia del presente film, junto a Jeremy Slater y Samy Burch. Pero en el origen de todo está en un artículo satírico escrito por Ian Frazier (humorista estadounidense) que se publicó en la revista The New Yorker el 26 de febrero de 1990. Escrito de forma burocrática, formal y solemne (con un riguroso lenguaje legal, cual si fuera un alegato inicial por un juicio de responsabilidad civil) un abogado ficticio llamado Harold Schoff demanda a la corporación Acme en nombre del Coyote.  
 
En el artículo dicho letrado argumenta que su cliente Wile E.Coyote demanda a Acme por varios millones de dólares en concepto de daños y perjuicios, ya que la citada corporación le ha vendido de forma sistemática productos defectuosos que le afectaron de manera física y emocional. Enumerando muchos ejemplos se argumenta que dichos problemas no vienen de la torpeza de Coyote, sino de la mala fabricación de los productos Acme.
 
Justicia poética con doble sentido (real y ficticio) 
 
Partiendo de dicha base esta película nos muestra a su incansable protagonista persiguiendo de una forma obsesiva a un Correcaminos al que nunca alcanza. Pero cansado de que los productos Acme que usa para ello le fallen una y otra vez de forma continuada, contrata a Kevin Avery, un abogado con pocas aspiraciones (interpretado por el actor Will Forte) para demandar a la gran corporación, responsable de todos sus percances
 
Aunque en un principio actúa de forma conformista frente a Buddy Crane, el abogado corporativo que defiende a Acme (a cargo de un divertido John Cena), el letrado que representa al Coyote pronto se da cuenta de que se encuentra en medio de un litigio a favor de las pobres víctimas sin opciones para lograr enfrentarse a arrogantes corporaciones que se creen intocables. Chiste satírico en los créditos iniciales: incluso Warner pertenece a Acme
 
A partir de dicha premisa se establece una búsqueda de pruebas por parte del Coyote y su equipo legal, en el que se verán cameos de mayor o menor duración de muchos personajes de los Looney Tunes como Porky, Piolín, Silvestre, Bugs Bunny, el gallo Claudio, Elmer Fudd o la abuelita. Pero el guiño cinéfilo está en el doctor Lorre, una caricatura animada del mítico actor Peter Lorre, que al inicio del film descubre lo que trama Acme pero es descubierto.
 
Coyote vs.Acme, en resumidas cuentas
 
¿Qué le ocurre a Warner para querer deshacerse de una película así? Es tan fácil ver el paralelismo entre Coyote y Acme con la propia película y los que quisieron eliminarla. Estamos sin duda ante el mejor uso que se ha hecho de los Looney Tunes en años, muy superior a (por ejemplo) Space Jam y su secuela. Puede recordar a ¿Quien engañó a Roger Rabbit? por su mezcla de realidad y animación, aunque no alcanza su nivel.
 
Al final lo que queda es una película cuyo uso (quizás algo excesivo) de humor splastick convencerá a los más pequeños, mientras que para los adultos queda una mordaz sátira sobre los abusos de poder por parte de las grandes corporaciones. La mano de Gunn como productor se puede notar en su aprecio hacia los más indefensos, sensibilidad que también dejó muy patente en Guardianes de la galaxia vol.3 con el origen de Mapache Cohete. 
 
CALIFICACIÓN: Buena (4/5)

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