viernes, 12 de febrero de 2016

CONAN REY: EL CONQUISTADOR, LOS AMIGOS, CENIZAS y MURDERABILIA (mini-reseñas de mis más recientes lecturas de biblioteca)

Hace poco, gracias al coleccionable que tuvo este personaje la pasada temporada, disfruté del mucho material de Conan que hay en las bibliotecas de mi zona (como quedó patente en posts como el de este enlace) y aunque pensaba que la cosa no daría ya para más, no tenía yo en ese momento en la mente La hora del dragón. El citado título es la única novela larga del citado bárbaro y su adaptación en comic se dividió en dos: primero la que lleva el título homónimo de la obra (que reseñé por este enlace) seguida de la presente Conan Rey: El conquistador, que finaliza la historia allí planteada.

Esta adaptación al comic de la novela mencionada antes se permite algunas licencias respecto a la misma, pero ello no ofusca una calidad gráfica que roza el excelente (como pasaba en la saga previa) ofreciendo al lector todo lo que espera en una aventura del famoso cimmerio. Hay que reconocer que el trio de artistas responsable de esta obra consigue dejar el pabellón casi a la misma altura que la que disfrutó Conan en Marvel gracias a la notable labor de Roy Thomas y John Buscema (y el hecho de que sea todo una narración del anciano Conan hace soñar que algo así tomen de base si es que al final realizan esa rumoreada tercera entrega cinematográfica del cimmerio con Schwarzenegger de protagonista)
Tengo que reconocer que me cogí de la biblioteca esta novela titulada Los amigos porque me llamó la atención la portada, aunque cuando busqué un poco me dí cuenta de que ya había sido editada antes (solo que una en catalán y la otra variando el título) siendo en origen de 1992. El argumento de la misma es muy sencillo: tres jóvenes amigos experimentarán todo un torrente de sentimientos cuando socializen con un viejo de su vecindario al que se han ido acercando tan solo por la curiosidad sobre como es la muerte, justo tras la de la abuela de uno de ellos.

Los amigos fue la primera novela de su autora, la japonesa Kazumi Yumoto, y la misma, tras su exitoso debut, fue llevada al cine por el director Shinji Somai en 1994. En mi opinión creo que es una buena recomendación para aquellos que disfruten con relatos sobre esos últimos días de la juventud, con nuestros amigos de la infancia, que nos marcan para siempre. Es de fácil y rápida lectura (apenas son 210 páginas, al menos en la edición de 2015 aqui reseñada) que me ha resultado entretenida si bien no del todo novedosa por haber leído y/o visto historias de este mismo estilo.
El comic Cenizas lo había visto por la biblioteca, pero no me había decidido por él, hasta que lo resolví al leer un interesante artículo sobre su autor. En este caso, y bajo el esquema de una "road movie" (aunque aqui tendría que decirse... ¿"road comic"?) Álvaro Ortiz nos propone el viaje que hacen tres amigos, que hacia tiempo que no se veían, de cara a satisfacer la última voluntad de un cuarto, ya fallecido. Ello les llevará a un periplo en coche por Estados Unidos, pero lo que en inicio puede parecer sencillo (un viaje existencial de los tres personajes) tendrá también sus dosis de suspense, acción, persecuciones y aventuras de todo tipo.

Aunque el estilo de dibujo sencillo y minimalista pueda contradecir lo que desde la historia nos plantean (quizás uno esperaría un trazo más realista), tengo que reconocer lo bien perfilados que estan todos los personajes, hasta el punto de que el lector enseguida empatiza con ellos y disfruta de sus peripecias cual si fueran amigos de toda la vida. Con muchas referencias a la cultura popular (y que en algún caso admito que no las conocía) todas ellas tan solo son simples piezas de un puzzle (la obra en si) en la que, cuando acabas de leerla, te das cuenta de que todo encaja milimetricamente, dejándote con la notable sensación de haber disfrutado de una buena historia.
Y ya que estamos con el citado Álvaro Ortiz, y que el artículo que antes he mencionado y por el que me interesé en sus creaciones, hablaba de sus dos siguientes trabajos (Murderabilia y Rituales) tengo que admitir que ya me he leído el primero de ellos de la biblioteca y me he puesto en cola de espera del segundo. En cuanto a Murderabilia hay que admitir (y no seré yo quien lo niegue) que el morbo vende, y que en su sinopsis se citara que dos gatos (los que se ven en la portada del mismo) se habían alimentado del cadaver de su difunto dueño, hizo que mi curiosidad se preguntara como se resolvía eso con el dibujo minimalista de su autor.

Pero que nadie se lleve a errores, estamos ante un buen comic (o novela gráfica) pero no es ni de terror ni sangrienta: en si lo que nos viene a narrar es como el joven protagonista (que aún vive con sus padres, y dice querer ser escritor... aunque no escribe nada) se marcha a un recóndito pueblo para vender los dos gatos que fueron de su difunto tio (que falleció solo de un infarto, quedándose encerrados los gatos en la casa con el cadaver) a un coleccionista de objetos macabros relacionados con asesinatos y muertes escabrosas, al que conoce por internet y que se interesa por el hecho de que los felinos se alimentaran de su amo muerto al quedar encerrados con él.

Murderabilia se convierte en un thriller muy entretenido gracias a que el autor sabe mantener el interés del lector echando mano de sus mejores bazas: un dibujo sencillo que enseguida se hace agradable a la vista y una historia interesante que irá desarrollando poco a poco, hasta que al final nuestro protagonista (recordemos que escritor frustrado al no saber de lo que escribir) encontrará por fin la historia que lleva tanto tiempo esperando. Con el evidente contraste entre lo rural y lo urbano (los cazurros de pueblo vs. el protagonista), esta obra tiene una pléyade de personajes muy variopintos, entre los cuales queda patente la crisis de valores y el desinterés de las nuevas generaciones hacia un futuro más bien incierto (ver de ejemplo la desidia del protagonista ante su propio porvenir)