jueves, 9 de junio de 2016

Reseñas de IRON MAN: EL DEMONIO EN UNA BOTELLA, DIARIO DE UN INGENUO, LOS VENGADORES: ORIGEN e HISTORIAS CORRIENTES (1)

Hablando el otro día con una amiga bibliotecaria le cité que de la etapa clásica de Iron Man tan solo hubiese números sueltos en el catálogo de las bibliotecas de la Diputación de Barcelona, faltando títulos tan emblemáticos como El demonio en una botella, el cual (hasta la fecha) aún no me había leído. Como ella si lo tenía, a nivel personal, me lo prestó y ya he podido cubrir el hueco que tenía de tan emblemática historia como lector ocasional de este personaje.

Mi primera impresión ha sido que me ha sabido a poco, cosa que puede sorprender a muchos de los que leais esto, pero es que en aquellos años (este comic data de 1979) las historias no eran como ahora (que se estiran cual si fueran chicles) por lo que la caida al infierno del alcoholismo de Tony Stark es un elemento MUY secundario en las aventuras incluidas en este tomo, viendo tan solo la luz en el episodio final, donde también se asiste a la redención nuestro héroe (quizás un tanto apresurada)

Pero cuidado, porque antes de eso están unos números que si bien anteceden a la adicción de Tony Stark, son también la evidente influencia que tuvieron para la película Iron Man 2, con villanos como Látigo (que en la secuela estaba a cargo de Mickey Rourke) y Justin Hammer (éste dibujado en este comic con los rasgos del actor Peter Cushing), parajes exóticos (Mónaco, presente tanto en estas viñetas como en parte del citado film) o maquinaciones poco honestas (en la armadura de Iron Man en este comic, en la de Máquina de Guerra en la película)

Por eso, y aparte del mérito del episodio que le da título a este tomo, sin duda de lo mejor del Vengador Dorado, estamos ante un comic muy bueno cuyo estilo de aventura y acción puede recodar a las del James Bond que por aquellos años tenía el rostro de Roger Moore. Con un buen guión de David Michelinie unido a un John Romita Jr. muy acertado a nivel gráfico sin duda estamos ante un buen comic que, pese a todo, creo que podría haber ahondado más en el vicio de Stark (si bien, tal como he dicho, eran otros tiempos donde los superhéroes empezaban a mostrar un lado oscuro) Coetaneo de aquella época es el Daredevil de Frank Miller, pero en el caso de Iron Man resulta ahora mismo un producto más mediático, por lo que veo dificil que se llegue a ver esta temática ahora que Marvel triunfa en cines, especialmente si detrás está la Disney y su idea de "producto para todos los públicos" (y que seguro que rechazaría un tema tan controvertido)
Si mi primera experiencia con Spirou fue hace poco con El botones de verde caqui, en esta ocasión le ha tocado a la que se podría considerar como su precuela (al menos en el orden en que me la he leído yo): Diario de un ingenuo, que además sirve para narrarnos el origen del personaje, así como su amistad con Fantasio, aqui un paparazzi a la caza de exclusivas.

La acción del relato nos situa en 1939, con un joven Spirou trabajando como botones en el Hotel Moustic. Como el propio título de este comic lo define, nuestro héroe nos es mostrado como un chaval ingenuo e inocente que empezará a hacer frente a las problemáticas de los adultos (incluyendo el amor hacia una desconocida doncella del hotel) todo ello previo a una tensa situación política que sería el preludio a la Segunda Guerra Mundial.

Como primera aproximación (segunda para mi) al clásico Spirou, este comic resulta todo un acierto, porque ofrece respuestas a temas recurrentes como su sempiterno uniforme rojo de botones, la amistad que lo unirá a Fantasio o que su mascota Spip sea capaz de razonar (siendo muy divertido en el caso de este último, como se puede leer en el epílogo de la presente obra) Unido todo ello a unas muy simpáticas referencias a Tintín, hay que aplaudir la labor de Émile Bravo, el responsable de este recomendable Diario de un ingenuo, ya que logra un notable comic de tan veterano personaje, que sabe mantener un acertado ritmo en todo momento, y realizado con un destacado trazo sencillo, espontáneo y eficaz que funciona a la perfección para el tono de este relato.
Un comic puede ser muchas cosas, desde un simple entretenimiento hasta una obra magistral, pero esté en la categoria que esté, lo principal es que SEA interesante porque lo que nos cuenta ES interesante. El problema, dentro de los comics de superhéroes, es que no siempre es así, produciéndose en ocasiones obras que no es que sean malas (no diría que el comic en cuestión que estoy referenciando sea malo) sino que son intrascendentes y prescindibles, tan solo un mero complemento de merchandising para acompañar a algún gran estreno en cines (en este caso la primera película de este grupo que se estrenó en cines en 2012, y que cuando se editó esta miniserie en Estados Unidos estaba rodándose)

Pues eso es lo que ocurre con Los Vengadores: Origen, que no deja de ser un remake del primer número del comic del citado grupo que en su día Stan Lee y Jack Kirby narraron en un único capítulo, y que aqui se dilata hasta un total de cinco (que son los que componen este tomo recopilatorio) Con la actualización de detalles secundarios (no en vano tiene más de medio siglo la historia original) esto no deja de ser el encuentro entre los fundadores del grupo (Hombre Hormiga, Avispa, Thor, Iron Man y Hulk) y su primera aventura en común, sin aportar nada relevante a los que ya leimos la original y dilatando hasta la extenuación algo que tampoco daba para tanto. Por eso el resultado final no es malo (porque la base no lo es) pero si intrascendente, ya que no me aporta nada nuevo.
Admito que no soy seguidor de las series de animación de hoy en dia, ya que me quedé en los clásicos de cuando era pequeño (Willy Fog, Dartacan, Marco, Heidi, Looney Tunes, etc.) pero como ahora existen canales de televisión donde te ponen animación a cualquier hora del día, no es complicado encontrar algo cuando uno se pone a hacer zapping, aunque sea en horas en las que no creo que tenga mucho de su público potencial (es decir, los chavales jóvenes) Pero como para rellenar tiempo en la programación tienen reposiciones continuas (como por ejemplo pasa con Los Simpsons) supongo que su mayor número de espectadores estará en sus otros horarios de emisión.

Ese fue mi caso con Historias corrientes en Boing, que suele tener (hasta que no lo cambien) la emisión de 4 episodios de lunes a jueves sobre las 21:30 horas, que es cuando lo suelo ver. ¿Y de que va esto? que los protagonistas sean un arrendajo azul (Mordecai) y un mapache (Rigby) no sería raro, porque el uso de animales antropomórficos en la animación es algo que ya viene de lejos, pero el surrealismo está en que su jefe sea una máquina de chicles (Benson) o que de compañeros en su lugar de trabajo tengan a una piruleta parlante (Pops) o una especie de Yeti llamado Skips (por poner dos ejemplos), lo que sirve para ver lo disparatado de sus andanzas, donde incluso lo más ilógico resulta lógico.

Este comic (que se puede decir que conserva -e incluso por momentos supera- el tono surrealista, disparatado y alocado de la serie) es un perfecto complemento para los que la siguen, sean fieles u ocasionales como en mi caso. Las rocambolescas andanzas que viven Rigby y Mordecai junto con el resto del disparatado elenco de secundarios son de esas historias donde TODO vale y en las que en ocasiones he llegado a pensar que se fuman los creadores cuando la cosa ya llega a un desmadre desatado con situaciones realmente de alucinación mental (de hecho la mayor guasa estaría en el propio título, ya que las historias de estos personajes son de todo menos corrientes) Sin duda alguna ideal para pasar un rato entretenido.