miércoles, 30 de noviembre de 2016

EL NIÑO Y LA BESTIA (novela), MASACRE: MUNDO ZOMBI, OPERACIÓN MUERTE, EL INCREIBLE HULK: BANNER y UN VERANO EN LAS DUNAS

El pasado mes de abril fuí al pase de la película de anime El niño y la bestia (teneis mi crítica por este enlace) siendo ésta la novela que nos narra lo mismo, e incluso habiendo también versión en manga. Esto no deja de ser una costumbre muy común: se exprime una cosa de éxito en todos los formatos posibles para sacarle el máximo de rentabilidad (¿hace falta poner ejemplos? Bueno, ahi va uno muy conciso, la franquicia Star Wars)

Teniendo la película aún reciente en el recuerdo (no hace tanto desde que la ví, en el link superior con mi crítica teneis más datos de la misma), esta ligera novela no deja de ser lo mismo, si bien se puede decir que profundiza un poco más en los sentimientos y los pensamientos de algunos de los personajes. En mi caso tengo que admitir que me enfrenté en su momento al film de Hosoda con un nulo conocimiento previo de ese autor, pero como disfruté con él, por eso me decanté por esta novela que se lee de manera bastante rápida y resulta entretenida (de hecho fue tal su éxito en este pais que incluso ha tenido una reedición)
Si hace poco tiempo me leí el primer tomo de Masacre el mercenario zombi titulado Cabeza viajera ahora le ha llegado el turno a su secuela, que actua también como final de esta serie, titulado Mundo zombi. La historia continua donde se dejó al final de la anterior entrega, con el simpático de Masacre (Deadpool) intentando devolver la cabeza zombi de si mismo a su sitio correspondiente (el famoso universo paralelo de los Marvel Zombis que tuvo tanta fama hace unos años), aunque no será una tarea facil.

Como no todo puede salir bien a la primera, el periplo le llevará por otras dimensiones (lo que se aprovecha para que colaboren otros artistas) en donde conocerá variaciones de si mismo al mando de SHIELD, en versión femenina o incluso en el Salvaje Oeste. Pero tras ese preámbulo, el resto de la acción tocará en el citado universo de los Marvel Zombis, aunque siguiendo con ese estilo tan disparatado de Masacre para lidiar con los problemas, la diversión y el cachondeo están asegurados en un comic que, en última instancia, tan solo busca eso.

De nuevo destacaría las portadas paródicas que tuvo esta serie en su edición original, de las cuales en este tomo están las de los números 7 al 13 (ambos inclusive) y que son divertidas variantes de las películas Trainspotting, Hace un millón de años y El graduado, las portadas de los comics Lobezno 1 y El lobo solitario y su cachorro, la del album Nevermind del grupo Nirvana y la de la película El silencio de los corderos.
Que la guerra es uno de los detalles más incongruentes del ser humano queda sin duda alguna evidente tras la lectura del manga Operación Muerte de Shigeru Mizuki, una historia con un marcado tono antibelicista que, como el propio autor confiesa en el epílogo, es verídica en un noventa por ciento.

Y es que él lo vivió de primera mano, ya que con apenas 20 años fue reclutado por el ejército japonés y obligado a combatir en la jungla, donde padeció las penurias del conflicto armado y perdió incluso su brazo izquierdo. Con una experiencia tan traumática no es de extrañar su firme (y comprensible) opinión sobre este tema, ya que hay que pensar que el sistema militar japonés de entonces era en extremo arcaico, a lo que sumar unas condiciones infrahumanas de higiene y salud, lo que provocó que muchos soldados cayeran como moscas, debido tanto a la mala alimentación como a las condiciones totalmente insalubres en las que vivian.

Todo ello está presente en este Operación muerte, que debe su título a una orden final mediante la cual tenias que atacar aunque tus posibilidades de salir vivo fueran nulas, lo que se consideraba una muerte honorable (cualquier otra posibilidad quedaba del todo descartada, así era la cruel jerarquia de mando que imperaba entonces) El estilo gráfico de Mizuki sigue ese tono de caricatura habitual en él, lo que nos lleva a sentir una inmediata empatia por sus personajes, pero no se priva de ser más realista en los escenarios y en ciertos elementos (como por ejemplo el armamento), así como en esas páginas finales donde queda patente toda la devastación y el horror tras el ataque suicida nipón.
Tengo en la memoria un recuerdo muy difuso de Hulk: Banner de Brian Azzarello y Richard Corben, ya que se trata de un comic que leí hace mucho tiempo, pero un paseo sin rumbo el otro día por los pasillos de la biblioteca me hizo toparme con la edición de Panini en una de las estanterias, y al ver que el dibujo era de Richard Corben decidí darle un nuevo repaso (a lo que influyó el tener aún reciente las lecturas de El dios rata y Los espíritus de los muertos) ya que en su momento lo valoré como un comic más de Hulk, al no haber conocido aún el pasado del autor en Creepy y Eerie, con los cuales quedé encandilado con su trabajo.

Este tomo recopila la serie limitada de cuatro números editada en su día por Planeta y despues reeditada por Panini, y en la que (no voy a mentir) su argumento sigue siendo tan simple como yo recordaba de la primera vez que la leí: Hulk arrasa por donde pasa y Doc Samson y Trueno Ross se unen para intentar pararle los pies. Pero como yo me figuraba, quien levanta la historia es Corben porque el apartado gráfico de la misma es notable, logrando tanto el interés del fan habitual del personaje como de aquel que se decante por esta obra tan solo por el nombre de los autores que intervienen en ella (y todo ello siendo Corben tan fiel a su estilo habitual como a la icónica imagen del Coloso Esmeralda, uno de los personajes más emblemáticos de la Marvel) Sin ser la repanocha, estamos ante una buena muestra de que Hulk puede no ser tan tópico y esquemático como algunos se piensan si cae en buenas manos.
Seth es el seudónimo de Gregory Gallant, un autor de comic canadiense del que creo que me he leído todo lo que tienen de él en las bibliotecas, motivado por su particular estilo gráfico, que me gustó mucho desde que lo descubrí con el recomendable comic Wimbledon Green: el mayor coleccionista de comics. Pero antes de conseguir la fama publicó las dos historias que conforman esta obra, que hasta el momento permanecian inéditas en este pais.

La primera de ellas, que es la que da título a esta edición, nos narra la historia de amor que vive una especie de alter-ego del propio autor con la propietaria del local donde trabaja de cocinero, siendo lo más interesante de la misma la manera que tiene de lidiar con ello desde su (por entonces) óptica adolescente, aunque sin dejarse embargar por la consabida batalla hormonal que sufre uno en esa etapa de la vida (algo que tan solo logra el paso del tiempo) Por su parte en la segunda historia, que lleva por título Dichosa la hora, el autor nos narra un suceso que vivió en primera persona, algo que no deja de ser una simple anécdota, pero que Seth desarrolla tomándolo con humor: se trata de la paliza que recibió a manos de unos energúmenos de esos que tan solo buscan bronca, y que lo tomaron por homosexual, estando situada unos años después de la previa, con él ya viviendo por su cuenta en la ciudad.

Son dos historias muy sencillas, pero que ya dan muestras del particular estilo que sería tan característico de su posterior obra, por lo que teniendo en cuenta que tienen más de dos décadas (son de 1991 y 1993 respectivamente) sorprende la frescura que transmiten, hasta el punto de que podrían haber sido realizadas ayer mismo. Sin lugar a dudas un muy buen comic que sirve tanto para los fans de Seth como para aquellos que quieran descubrir con esta obra a un autor que sale de corrientes y modas dominantes.