CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
- FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB y FilmAffinity.
- FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 12 de junio de 2026
- Galería de posters por este enlace.
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
Con The Smashing Machine el actor Dwayne Johnson nos quiere demostrar que es justo eso: un actor. Lo normal en ese tipo de intérpretes que alcanzan el éxito, sobretodo por su físico, es encasillarlos en un tipo de personaje o producción en la que podríamos decir que la acción predomina a la interpretación. Esa ha sido la tónica habitual para Dwayne Johnson desde que debutó como el Rey Escorpión en El regreso de la momia.
No ha habido problema por su parte, ya que se puede decir que "heredaba" el puesto de héroe de acción que en los ochenta y noventa estuvo en manos de nombres como Sylvester Stallone o Arnold Schwarzenegger. Sus películas han recaudado más de 15.000 millones de dólares a nivel mundial, por lo que su mera presencia suele ser garantía de éxito, si bien también ha tenido algún que otro pinchazo en su carrera.
Pero el bueno de Dwayne Johnson ha querido probar nuevos horizontes interpretativos (los antes citados Schwarzenegger y Stallone ya lo intentaron, con suerte desigual) y accedió para interpretar en esta película a Mark Kerr, un luchador y artista marcial mixto norteamericano. Conocido como La máquina destructora (esa sería la traducción del título de este film) es miembro del salón de la fama de la UFC, campeón mundial de la ADCC y leyenda de la lucha libre de la NCAA.
Admito que desconocía por completo todo lo relacionado con este Mark Kerr (he tenido que consultar internet para citar las referencias previas), pero parece ser que fue una figura esencial en la historia de las artes marciales mixtas (MMA). Aún así más allá de su fulgurante éxito en el mundo de la lucha, tuvo una algo turbulenta vida personal, lo que para este biopic parcial (abarca tres años: de 1997 a 2000) le viene la mar de bien a Johnson, al que algunos ya le vaticinan una probable nominación al Oscar a mejor actor por la transformación física para encarnar a Kerr.
Según el dictado de Benny Safdie, director de esta película (primera que veo yo del citado realizador), Johnson aprendió las técnicas de lucha propias del protagonista. Asimismo se entrenó duro para conseguir la complexión imponente que se le requería, ganando 13 kilos, a lo que sumar sesiones extra de maquillaje y prótesis. Aún así más allá del reto físico, otro desafío para Dwayne Johnson también fue el emocional, ya que Kerr es caracterizado como un personaje atormentado y obsesionado con su propio fracaso, algo que se ve bien reflejado.
De hecho puedo admitir, sin temor a equivocarme, que lo previsible hubiera sido que Johnson diera el pego en lo físico (no en vano él vino de un mundo similar) pero que no se mostrara tan dúctil en lo actoral. Pero no, The Smashing Machine es un alegato del actor para que lo consideren como tal, al reflejar la inseguridad latente de Kerr y el estado emocional de la persona más allá del personaje. A su lado le acompaña Emily Blunt, actriz con la que ya coincidió en Jungle Cruise, que interpreta de forma bastante intensa a su pareja, en la relación algo tóxica que mantienen.
Más allá de todo lo referido a su protagonista, la película bascula entre lo dramático y lo deportivo pero sin brillar del todo en ninguno de ellos. Asimismo más allá de Estados Unidos (donde este tipo de combates suelen tener más tirón), no sé como lo aceptará el público que, como en mi caso, es ajeno a todo este mundo. Pero como mínimo nos ofrecen una película entretenida (aunque igual podría haber sido más corta) que le sirve a Johnson para reivindicarse como actor. Ahora habrá que ver en el futuro por que proyectos se decanta para que mantengamos esa imagen.
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)
Porque Oppenheimer es, como muchos podrán suponer, lo más contrario que uno puede imaginar como un blockbuster veraniego, siendo una película de la que sin duda es admirable su atrevimiento aunque le pesa su arrogancia, siendo en exceso grandilocuente y en muchos momentos (más de los que yo hubiera querido) bastante tediosa. Lo mismo que afirmo que sería un film tremendamente didáctico e instructivo con el que debatir sobre la importancia histórica de lo que logró su protagonista, todo ello en una producción cuidada al detalle y con un elenco que en líneas generales está bastante acertado (destacando algunos secundarios como un notable Robert Downey Jr.), también es justo afirmar que estamos ante una película abrumadora, densa y que para muchos puede ser un rollo. Aún así tiene sus momentos remarcables como la IMPRESIONANTE forma en que visualiza el primer ensayo de la posterior bomba atómica, aunque no llegue hasta casi transcurridas dos de las tres horas que dura este ambicioso biopic.
No quiero decir con eso que Oppenheimer sea una opción equivocada, nada más lejos de mi intención ya que en pantalla de cine se puede ver tal y como la recreó su responsable. Pero la arrogancia de Nolan le lleva por un camino similar a la leyenda de Prometeo con la que se empareja el descubrimiento de su protagonista: si a dicho personaje Zeus lo castigó por su osadía de robar el fuego a los dioses para dárselo a los hombres, el citado Oppenheimer creyó vanamente que su descubrimiento podría disuadir de hipotéticos conflictos (cuando en si elevó la probabilidad de los mismos, ya que era demasiado trascendental como para que fuera aparcado) y Nolan quiere competir con los taquillazos veraniegos con una producción ambiciosa y visualmente impecable… pero demasiado academicista para el espectador general, que puede hacérsele en extremo dilatada, farragosa y más o menos tediosa. Digo yo que al final encontrará su valoración más o menos justa en la próxima temporada de premios, el tiempo lo dirá.
Hoy en día con tanta carencia de imaginación hasta una atracción puede ser apta para hacer su versión en película, lo cual NO es una crítica porque la misma Disney ya lo hizo con Piratas del Caribe, logrando resultados óptimos en la primera entrega pero que poco a poco fueron perdiendo fuelle al basar toda la saga (hasta el momento) alrededor del personaje de Jack Sparrow (Johnny Depp), que aunque estuvo bien en el primer film (por La maldición de la Perla Negra incluso lo nominaron al Oscar a mejor actor), paulatinamente se fue convirtiendo en una parodia de si mismo, haciéndolo más enervante.
Y es que dicha saga de aventuras con Johnny Depp es la primera que se le viene a la mente al espectador que vaya a ver Jungle Cruise, porque en Disney parecen querer buscar otra franquicia al estilo de la de los Piratas del Caribe, en una mezcla que al menos a mi me ha resultado entretenida en sus pretensiones, algo dilatada en su metraje (sus 127 minutos se antojan demasiados para lo que en si tiene que contar), y desde luego que muy deudora no sólo de clásicos como La reina de África o del esquema aventurero de Indiana Jones sino también de otros sucedáneos de aquella época como Tras el corazón verde e incluso de otros más o menos recientes como lo fue La Momia de Stephen Sommers. En este caso la excusa para entablar esta aventura será la búsqueda de un árbol mágico perdido en el Amazonas que tiene la virtud de sanar cualquier cosa y tras el cual van unos cuantos personajes, cada cual con su motivación.
La protagonista está interpretada por una Emily Blunt realmente encantadora, que tras haberla visto hace poco en la secuela de Un lugar tranquilo demuestra aqui que es una actriz polivalente para cualquier tipo de proyecto o género. Es cierto que su personaje podría ser una variación del interpretado por Rachel Weisz en las dos primeras películas de La momia dirigidas por Stephen Sommers, en este caso una experta en botánica menospreciada por la sociedad de su época por el simple hecho de ser mujer, pero la actriz se desenvuelve con soltura. Su compañero de aventuras está a cargo de Dwayne Johnson en un personaje en el que muchos pueden ver un equivalente al encarnado por Humphrey Bogart en La reina de África, si bien serían tan solo parecidos estéticos porque en esencia el de esta película se decanta por otros derroteros más fantasiosos (aparte de que es EVIDENTE que Johnson dista mucho de ser un mito como Bogart)
El problema radicaría en incluir un progresivo componente romántico entre ellos que no acaba de cuadrar y que bien podría haberse obviado por una paulatina amistad tras las primeras confrontaciones de caracteres que tienen sus personajes. Aunque no cuadren como pareja sentimental es indudable que Dwayne Johnson cumple con creces en su personaje, si bien quizás un héroe menos musculoso hubiera hecho más creible la deriva hacia los terrenos amorosos antes citados. Otro evidente parecido con La momia de 1999 lo tiene en el personaje encarnado por Jack Whitehall, hermano en la ficción de la protagonista y que cumple de forma algo forzada su función como "alivio cómico" al igual que sucedía en el film de Sommers con John Hannah. Pero los más evidentes parecidos serían con Piratas del Caribe ya que la presencia de los conquistadores españoles malditos (entre los cuales está un inesperado Dani Rovira entre otros) recuerda mucho a algunos de los villanos vistos en la citada franquicia caribeña, aunque también hay nazis como en la de Indiana Jones.
El director de Jungle Cruise es el "cumplidor" Jaume Collet-Serra (que ha repetido con Dwayne Johnson en Black Adam, adaptación del personaje de los comics DC que se estrenará para el verano del 2022), y ese calificativo lo pongo entre comillas porque estamos ante una obra que simplemente ofrece lo que promete, lo que para algunos puede ser suficiente, pero sin ningún virtuosismo que la haga especialmente destacable, como si podían tener algunos de los ejemplos de los que parte. Con esa misma corrección, pero sin llegar a sobresalir, se encuentra también la banda sonora de esta película, pese a que venga de James Newton Howard, algo que se puede hacer extensible a un guión firmado por Glenn Ficarra, John Requa y Michael Green que lo único que llevan a cabo es un "combinado" de ejemplos precedentes. Pese a todo insisto en que la película ofrece el entretenimiento que promete... pero sin ningún detalle que la haga memorable.