CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
- FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB y FilmAffinity.
- FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 1 de julio de 2026
- Galería de posters por este enlace.
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
Con Tron: Ares se demuestra que nunca es tarde para sacar rédito de una I.P. (propiedad intelectual en sus siglas en inglés) aunque hayan pasado 15 años desde la anterior entrega (un lapsus temporal como el que hubo entre las películas Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal e Indiana Jones y el dial del destino), y a su vez 43 años desde la primera película, que en su día no fue un fracaso sino que logró un éxito moderado (33 millones de dólares de recaudación sobre unos 17 de presupuesto), triunfando luego en los videoclubes.
El film de 1982 no lo vi hasta su estreno en televisión, pero admito que imágenes como la "introducción" del protagonista dentro del sistema informático dejó asombrado al espectador infantil que era yo por aquel entonces. Disney sacó una secuela en 2010, en la que multiplicó por 10 el presupuesto de la original, pero la recaudación que alcanzó Tron: Legacy no fue un fiasco aunque tampoco como para tirar cohetes: 400 millones de dólares, otro éxito moderado.
Ya la secuela de 2010 pecaba de ser más llamativa en lo visual que en lo argumental, en una tónica que se está haciendo muy común con los avances tecnológicos aplicados al mundo del cine. Muchas películas de hoy en día buscan apabullar al espectador con imágenes espectaculares, que luego están hilvanadas con un guion que no está a la misma altura. Y eso se repite también en esta tercera entrega de la franquicia, que peca de un exceso de maniqueísmo.
La ambición es mala (esa sería la idea) y si Ed Dillinger (encarnado en la película original por el actor David Warner) era el villano a batir, su hija Elisabeth (encarnada en esta película por Gillian Anderson, la agente Dana Scully de Expediente X) ha sido la madre de Julian Dillinger (encarnado en esta película por el actor Evan Peters, visto como el veloz Mercurio en la saga X-Men mientras estuvo en manos de la Fox), nieto del inicial Ed y actual dueño de Dillinger Systems. Su visión es muy pragmática, y defiende el interés defensivo y militar sobre todo lo demás (en un símil parecido a como era Tony Stark antes de convertirse en Iron Man). Pero tiene un hándicap con la permanencia de sus creaciones...
Aunque puede trasladar del mundo digital al real cualquier cosa, nada le dura más allá de un límite preestablecido de 29 minutos, manteniendo una dura competencia empresarial con ENCOM, que tiene el mismo problema de tiempo, si bien su responsable Eve Kim (encarnada aquí por Greta Lee) tiene en mente objetivos más humanitarios y menos militares que los de Dillinger Systems. Entremedio de esa pugna se añade Ares (encarnado con aspecto mesiánico por Jared Leto), un programa al que intentan comercializar como el soldado perfecto, pero que empieza a tener dudas sobre cual debería ser su objetivo en la vida (como si fuera un replicante de Blade Runner).
Cuando Eve Kim consigue el código de permanencia que en su día creó Kevin Flynn (encarnado por Jeff Bridges en las tres entregas, ya que aquí aparece en un cameo también bastante mesiánico que nos permite volver a los escenarios vistos en 1982), Dillinger no dudará en ir contra ella, ya que quien posea dicho código de permanencia logrará que lo que traigan del mundo digital no desaparezca pasados 29 minutos. Maniqueísmo blanco y en botella: la empresa ambiciosa serían los malos (pese a que la madre de Julian no deje de decirle que se está pasando de la raya), la humanitaria los buenos y Ares que se aliará con esta última para conseguir tener vida propia, y no tan solo temporal.
Teniendo en cuenta lo espectacular que es en su apartado visual Tron: Ares, resulta una lástima que el guion peque de ser tan simple, careciendo de mayor profundidad que la citada (de hecho su maniqueísmo sería tan palpable solo en su código de colores que resulta obvio). Eso sí, lo que funciona de forma estupenda nada más empezar es la banda sonora de Nine Inch Nails, que resulta un aspecto digno de mención en esta entretenida secuela, con un ritmo y unas secuencias de acción que ayudan a ello. A eso hay que sumar una escena entre créditos donde un cabo suelto sugiere futura secuela, con un guiño sobre el aspecto que lucía David Warner en el Tron de 1982.
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
FICHA TÉCNICA
Título: Los hombres que miraban fijamente a las cabras
Título original: The men who stare at goats
Dirección: Grant Heslov
País: Reino Unido, Estados Unidos
Año: 2009
Fecha de estreno: 05/03/2010
Duración: 93 min.
Género: Comedia, Bélico
Calificación: No recomendada para menores de 13 años
Reparto: George Clooney, Ewan McGregor, Jeff Bridges, Kevin Spacey, Stephen Lang, Robert Patrick, Waleed Zuaiter, Stephen Root, Glenn Morshower, Nick Offerman
Guión: Peter Straughan
Distribuidora: Sony Pictures
Productora: BBC Films, Smoke House, Westgate Film Services, Winchester Capital Partners
SINOPSIS
Un reportero se mete un conflicto bélico con el objetivo principal de olvidar su fallido matrimonio. Sus expectativas se ven superadas al encontrarse con un agente especial de las fuerzas armadas estadounidenses que le revela la existencia de un programa psíquico militar que terminará con el concepto de guerra tal como lo conocemos actualmente. ¿Qué hay de verdad y qué de mentira en su revelación?
CRÍTICA
Con semejante título habrá más de uno que pensará que estamos ante una chorrada de película totalmente prescindible (de hecho con semejante nomenclatura yo era el primero que probablemente la hubiese rechazado) pero resulta llamativo el reparto que la conforma (aparte del cuarteto que se ve en el poster circulan por el metraje otros actores como Robert Patrick y Stephen Lang, los malos respectivos de dos famosos films de James Cameron: Terminator 2 y Avatar) y su sinopsis argumental es cuando menos curiosa. O sea que probé... y no sé que decir.
En mis antecedentes tengo el film Tres Reyes, sátira bélica también protagonizada por Clooney hace ya una década, pero la presente Los hombres que miraban fijamente a las cabras sin duda alguna la supera en cuanto a humor absurdo y situaciones disparatadas. El problema está en que ese absurdo empieza bien pero progresivamente se va tornando más estrambótico y surrealista, hasta que al final te queda la misma cara que cuando te cuentan un chiste que despierta las carcajadas a todos pero que a ti te deja indiferente. Es una lástima porque la idea con la que partía el film es curiosa, y los actores que lo protagonizan son llamativos; pero lo primero parece quedarse sólo en eso, en el planteamiento, mientras que lo segundo depende de como lo valore cada uno porque pese a ser interpretes conocidos sus personajes deambulan por pantalla sin un objetivo claro.
Según he leido por algunos sitios el film intenta seguir el estilo de las comedias de los Hermanos Coen, aunque sin conseguirlo. En mi caso, y sin entrar en odiosas comparaciones, tengo que reconocer que la película me enganchó en su inicio pero poco a poco se me fue desinflando hasta llegar a una conclusión (que parece ocurrir sin razón aparente, en plan "vamos a acabar esto") que es lo que me lleva a no aprobar el resultado final (que, pese a todo, apenas dura poco más de 90 minutos) Pero pese a ello no la puedo tildar de mala película, ya que los actores saben desprender ese aire de cachondeo con el que probablemente rodaron el film (lo cual ayuda, en parte, a hacer soportable el resultado final) y el planteamiento se sale de la línea actual donde lo que mandan son las fórmulas cinematográficas ya conocidas y explotadas antaño.
El ritmo irregular del conjunto tampoco ayuda a enganchar al espectador, que poco a poco va soltando amarras del hilo argumental (que insisto en que había comenzado bien). Y aunque no le negaré momentos divertidos, los mismos se producen en situaciones que perfectamente podrian ser trasladables a una película típica de Jim Carrey o Vince Vaughn, pero no una como esta que parece ser de humor inteligente. Ahi ya todo depende de si el espectador entra o no, pero lo que al final nos queda es ¿una comedia? ¿una sátira bélica? Pues ni lo uno ni lo otro, tan solo una película más del montón sólo salvable por algún que otro momento en particular y por un reparto que te hace pensar en que pensaban ellos para intervenir en un film así. En el grupo de comedias bélicas sin duda alguna la antes citada Tres Reyes o Tropic Thunder consiguen mejores resultados que esta.
LO MEJOR: La idea con la que parte la película, la duración (poco más de 90 minutos) y los muy conocidos actores que integran el reparto.
LO PEOR: La irregularidad del conjunto así como su falta de objetivos (más que satira bélica se queda en curiosidad moderadamente chistosa).

Aparte que de todas esas franquicias habrá muy probablemente nuevas entregas en los próximos años (de X-Men los spin-offs de Lobezno y Magneto; y de Spiderman una muy comentada cuarta entrega quizás con nuevos rostros) también van llegando nuevos personajes al olimpo de superhéroes adaptados a imagen real, como es el caso de la presente Iron Man. Y en este caso teniendo de antemano un reparto bastante llamativo... si bien eso no siempre suele ser sinónimo de calidad.
¿A que suena esto? Pues a Batman Begins, y es que Iron Man sigue el esquema trazado por aquel film, y es por eso que no le puedo dar calificación máxima porque aún reconociendo que está bien realizada, es respetuosa con el material de origen, hace una buena adaptación del mismo y los actores son muy adecuados para sus personajes; es el esquema del film el que tiene pocas novedades, ya que lo que cuenta ya se ha visto en el citado ejemplo, siendo aún más presentes los paralelismos por lo parecidos que son los personajes de Tony Stark y Bruce Wayne. Y es que el cambio que experimenta el personaje de Robert Downey Jr. del principio al final de la película sería paralelo al del protagonista de Batman Begins, su en apariencia mentor que acaba en villano sería el personaje que interpreta Jeff Bridges y que en el ejemplo citado hizo Liam Neeson, el interés romántico era en una película Katie Holmes y aquí Gwyneth Paltrow, con resultados paralelos en ambos casos si bien la calidad artística de ambas actrices varía bastante, y por último los consejos que recibe Bruce Wayne de Alfred (Michael Caine) podrían ser paralelos a los comentarios intercambiados entre Tony Stark y el Jim Rhodes encarnado por Terrence Howard. Y eso sin entrar en detalles sobre la poca entidad del villano, cosa que suele suceder en todos los inicios de franquicia, donde prima más el origen del héroe (ver por ejemplo la poca importancia del Duende Verde en el primer Spiderman, teniendo en cuenta que en los comics ha sido la némesis del trepamuros. Algo así pasa aqui con Iron Monger)