CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)
- FICHA TÉCNICA y SINOPSIS en IMDB y FilmAffinity.
- FECHA DE ESTRENO EN ESPAÑA: 13 de marzo de 2026.
CALIFICACIÓN: Entretenida (2,5/5)
Entretenido libro en el que su autor (Jorge San Román, del que me he leído otros ensayos que ha escrito como Había una vez una tele… o La loca historia de Mel Brooks) hace un repaso muy amplio al humor inglés desde sus orígenes hasta más o menos la actualidad (ha habido cosas posteriores a este libro, como por ejemplo una cuarta película de Bridget Jones, que lógicamente por cuando salió editado me imagino que imposibilitó que se cite aquí).
En esta obra tienen cabida, quizás de una forma un tanto caótica, anécdotas y curiosidades de unas cuantas obras literarias, sus adaptaciones cinematográficas, multitud de series (tanto clásicas como más recientes), films de todo tipo (sin estar basados en obras previas), además de citar nombres y personajes emblemáticos, como los Monty Phyton entre otros muchos. En fin, que se podría haber sido un inmejorable libro si no fuera por un detalle...
¿Cómo es que no se molestaron en repasar la edición antes de sacarla a la venta? Así se podrían haber evitado errores en cuanto a fechas incorrectas, errores tipográficos o faltas de ortografía que uno pensaría que son puntuales, pero que a medida que se avanza en la lectura acaba siendo la tónica habitual. Es una lástima porque el contenido resulta atractivo e interesante, pero al fallar algo así no consigue acabar de conectar con el lector.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3/5)
Un cómic así se lo lee uno porque ya solo su título deja bastante claro que estamos ante una obra que busca provocar, con lo cual decidí ver si lo lograba conmigo. Como pueden imaginar el título es literal a lo que uno de los personajes lleva a cabo en esta brutal sátira sobre los muchos que aún hoy en día echan en falta al anterior régimen.
Escrita y dibujada por Furillo (seudónimo de Ignacio Murillo), se supone que es una ucronía, así como un spin-off de su premiada obra Nosotros llegamos primero. No lo sabía, pero se puede admitir que no tenía un título tan explícito como este en cuestión; aunque si es tan cafre igual merece mucho la pena. La historia se centra en una delirante conspiración por parte de unos altos cargos franquistas (entre ellos Fraga), durante los últimos tiempos de la dictadura para clonar a Franco, y que de esa manera el régimen continúe.
Ojo porque aunque la premisa parezca un disparate, el resultado es tan divertido como esperpéntico, ya que el autor lleva a cabo una sátira social y política muy aguda. Pero lo gracioso de su historia desemboca en un presente donde se sugiere que tanta añoranza del franquismo igual viene por ser alguno de los muchos hijos del mismo que surgieron del experimento aquí desarrollado, incluido... ¡ahí radica la sorpresa y lo mucho que me reí con ese giro final!
CALIFICACIÓN: Entretenido (3,5/5)
Esta novela de Mark Frost (cocreador de Twin Peaks) sería un pastiche de Sherlock Holmes... sin que aparezca el personaje por ninguna parte. Pero no es difícil irse dando cuenta (las pistas son claras) que la tremenda aventura en la que se verá inmerso un joven Arthur Conan Doyle en el año 1884, y el voluntarioso personaje con el que la vivirá (Jack Sparks) será, de una forma muy clara, la inspiración posterior para su clásico detective de Baker Street.
En esta obra se mezclan personajes ficticios con otros reales, como por ejemplo Bram Stoker (el autor de Drácula) o el doctor William Gull, que según From Hell de Alan Moore fue la identidad de Jack el destripador. La historia gira sobre una hermandad ocultista dirigida por un genio del crimen (clara inspiración para el posterior Moriarty), que pretende traer a nuestro mundo una entidad siniestra, que será el mal reencarnado (algo así como el Anticristo).
Se notan las virtudes como guionista de un joven Mark Frost (porque esta novela vio la luz a principios de los noventa), ya que tiene un ritmo trepidante bastante cinematográfico, pese a ciertos altibajos que no le impiden luego remontar. Con la última frase de su epílogo no cuesta hilar cabos sobre lo que se sugiere, por lo que intentaré leer lo antes que pueda su secuela El sexto mesías, ya que el nivel de esta es realmente destacable.
CALIFICACIÓN: Bueno (4/5)
DAREDEVIL DE DENNY O'NEIL 1: LA GUERRA DE MICAH SYNN
Decir Daredevil y Frank Miller es mencionar la época más gloriosa del personaje, por lo que quien lo tuviera que sustituir tenía que hacerse cargo de una buena responsabilidad. Y eso es lo que le tocó a Denny O'Neil, que fue quien se encargó del personaje entre la primera etapa de Miller y su posterior regreso para el aún más mítico arco argumental Born Again. En este primer tomo se recopilan los números 192 al 214 de la cabecera americana, más material de Marvel Fanfare 7 y 15.
Se puede prejuzgar que cualquier intento por debajo de la excelencia que había dejado Miller sería fácil de que se quedara en el olvido, pero en este caso hay que reconocer que O'Neil supo mantener el tipo. Admitiendo que no es tan buena como la previa, aún así no desmerece para nada, y tiene sus virtudes (y sus defectos).
El tomo comienza con unos números entretenidos, en uno de los cuales Daredevil forma equipo con Lobezno. También es acertada la forma en que se resuelve lo de Bullseye, tras que Daredevil lo dejara inválido por la muerte de Elektra. Hay que destacar también a secundarios como Ben Urich y la Viuda Negra, así como un interesante apartado artístico (Harlan Ellison, David Mazzuchelli, Mike Mignola, etc.). Entre lo malo estarían el antiestético bigote que le ponen a Foggy Nelson y el personaje de Micah Synn, que parece una mera variante de Kraven.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3,5/5)
ICE CREAM MAN: EL HELADERO 7
Me leo de la biblioteca el tomo 7 de esta serie, que incluye los números 25 al 28. Al igual que en anteriores ocasiones, digamos que las historias propuestas tienen un poco de todo, pero en cualquier momento te percatas de detalles que más o menos lo relacionan todo. De los cuatro relatos el primero plantea como viven sus últimos momentos los pasajeros de un avión que se va a estrellar, con la particularidad de que parece que todos ellos afrontan su fatídico destino sin problemas salvo un pasajero, lo cual resulta curioso.
El segundo relato se lee girando 90 grados el cómic porque en formato apaisado vemos como un tipo nos cuenta su historia bajando por su árbol genealógico. El tercero, por su parte, sería una curiosa interpretación de La metamorfosis de Kafka pero en sentido inverso. El cuarto se centra en un etimólogo en busca del origen de las palabras.
Esta serie comenzó como una especie de relatos de lo más variado, pero siempre con cierto tono cercano al terror en sus muchas variantes, con el heladero del título como nexo común. Es por eso que no sé si estará relacionado o no (en inicio creo que no) el próximo estreno de la película Dulce sabor a muerte, cuyo título original es justo Ice Cream Man, y que se estrena en España el 4 de septiembre.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3,5/5)
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
CALIFICACIÓN: Excelente (5/5)
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
CALIFICACIÓN: Regular (2/5)
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
CALIFICACIÓN: Entretenida (3/5)
Me leo el tomo Multiverso What If vol.2 al poco de acabar con el primero (del cual tenéis la reseña por aquí). En este caso incluye los números 13 al 15 y 17 al 27 del volumen 2 americano de dicha cabecera. Se salta el número 16, un encuentro entre el cimmerio Conan y Lobezno, porque dicho cómic se incluyó en un recopilatorio temático del mencionado Conan el bárbaro que me leí hace unos años.
En cuanto al contenido de este, los 14 números que incluye empiezan con una gran distopia en la que el profesor Xavier se convirtió en Juggernaut, para continuar con lo que hubiera sucedido si el Capitán Marvel no hubiera muerto (lo que deriva en una premonitoria pandemia). Le sigue el juicio de Galactus, pero en esta realidad alternativa Reed Richards es ejecutado.
El siguiente relato me suena que lo había leído con anterioridad, aunque sin duda lo he vuelto a disfrutar: se trata de una variante en la que en La última cacería de Kraven el susodicho sí mató a Spider-Man, con resultados trágicos en una historia notable. Después vienen dos gags algo tontos y simples, centrados en situaciones hipotéticas del Registrador y Daredevil.
El recopilatorio continúa con la interesante respuesta a que hubiera pasado en caso de que Los Cuatro Fantásticos se hubieran enfrentado al Doctor Muerte antes de conseguir sus poderes, tras la cual le siguen esos absurdos chistes con la premisa de realidades alternativas, ahora con El amo de las marionetas y el Castigador. Siguen las dos variantes de cuando Visión quiso conquistar el mundo (algo que al final no se concretó): que lo hiciera como una utopía o bien una distopia, siendo curiosas ambas opciones.
Los dos siguientes números de esta cabecera incluidos se supone que cuentan una misma historia, primero planteando que hubiera pasado si Peter Parker y Mary Jane no se hubieran casado, y derivado de esta viene lo que hubiera sucedido en caso de que Spider-Man se hubiera casado con la Gata Negra. Lo curioso es que aplicando aquello de "Ni contigo ni sin ti" al final será una tercera en discordia quien se lleve al arácnido.
Entremedio hay varios gags, destacando (por su inocencia) el del hijo de Spider-Man (teniendo en cuenta que esto vio la luz en 1990, muchos años antes de la multitud de arácnidos alternativos que surgieron después), y el de Namor como actor, especialmente porque sería de doble de Leonard Nimoy, el Spock de Star Trek, con el que resulta innegable que tiene un gran parecido. Los de Daredevil y el Motorista Fantasma son meras chorradas.
La siguiente historia viene a sugerir, al igual que con la que acaba este tomo, un cambio de alineación en las filas de Los Cuatro Fantásticos, haciendo que sean Los Cinco Fantásticos. En la primera sería añadiendo a Estela Plateada cuando el Heraldo de Galactus estaba preso en la Tierra, y la última es sumando a Namor. Le sigue la posibilidad alternativa de que la nueva alineación de los X-Men que se estrenó en el Giant Size X-Men 1 de 1975 no hubiera hecho falta.
El siguiente relato parte de cuando los mutantes se enfrentaron al mítico Drácula, y lo que hubiera pasado en caso de que Lobezno fuera transformado en vampiro, retara al citado Drácula y lo venciera, tomando el mando de la situación. El relacionado con la llegada de Set remite al evento Atlantis ataca que tuvo lugar en 1989, mientras que de los gags el más disparatado sería el del Castigador como Heraldo de Galactus.
Tan solo me queda por citar la historia donde se nos narra la realidad alternativa en la que el Castigador mató de forma no premeditada a Daredevil, lo que inició una serie de sucesos trágicos (algo que suele ser tónica general en estos relatos de lo que pudo haber sido). En resumidas cuentas tanto esta como la anterior entrega son una manera amena de conjeturas sobre los destinos de los personajes más populares de Marvel.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3,5/5)
Si a finales de 2024 me leí de la biblioteca el tomo Superman: La era espacial sobre todo por venir ilustrado por el matrimonio Allred, en cuanto vi este que lleva por título Batman: La era oscura tampoco dudé ni un momento. El responsable del guion es en ambos casos también la misma persona (Mike Russell), y en este caso lleva a cabo dos variantes esenciales: primero que todo transcurre en tiempo real (no en vano empieza con un Bruce Wayne anciano en 2030 que tiene que recordar su pasado), y segundo que aquí el joven Bruce Wayne no estuvo presente en el momento en que asesinaron a sus padres.
A partir de esos cambios Russell hace una muy evidente crítica social, que abarca hasta el evento Crisis en Tierras Infinitas (cómo ocurría en el cómic de Superman que he citado antes), al mismo tiempo que construye todo el universo que rodea a este personaje, tanto en su amplia galería de villanos como entre sus muchos secundarios. La misma tiene cambios, en algunos casos bastante interesantes (como lo de Ra's Al Ghul, que instruye a un descarriado Bruce durante la Guerra de Vietnam), pero logrando hacer a todos estos personajes perfectamente reconocibles. Entre los villanos introduce (ignoro si ya habían salido con antelación, pero para mí es la primera vez que leo de ellos) la Sociedad de la Cara Falsa, que tienen un mayor peso en la historia que otros personajes más habituales. El trabajo gráfico de los Allred es magnífico.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3/5)
Son tantas las colecciones que ha habido y hay de los X-Men de Marvel (aquí en España también conocidos como la Patrulla-X), que resulta difícil leer algo suyo sin perderte, por carecer de las muchas referencias previas al no haber leído todo lo necesario para comprenderlo mejor (y se supone que disfrutarlo más). Justo eso, y mi preferencia hacia otro tipo de personajes, en especial héroes más o menos solitarios, me ha llevado a ser bastante selectivo con el material mutante que al final acabo leyendo de la biblioteca.
Pero este Patrulla-X: La maldición de los mutantes es un cómic que me resultó atractivo por su premisa argumental: si ya estos personajes de Marvel, dentro de su universo básico, han sido marginados y despreciados, ¿cómo sería poner frente a ellos a los vampiros, también una raza de criaturas marginadas y despreciadas? Xarus, el hijo de Drácula, pretende un acercamiento a los mutantes por considerarlos "hermanados" con su raza, pero estos no aceptan que para ello se domine a la humanidad, empezando por ahí una serie de disputas con aliados muy ligados al tema como Blade. Junto a él hay nombres populares de los X-Men (Lobezno, Cíclope, Emma Frost, Coloso,...) pero resulta curioso que el eslabón por el que los vampiros esperan infiltrarse en los mutantes sea Júbilo, un personaje no tan notorio en sus filas. Como me imaginaba, el resultado final es un cómic entretenido y que cumple bastante bien.
CALIFICACIÓN: Entretenido (3/5)
Y MÁS RESEÑAS
De todas formas los nombres más llamativos son sin duda los de sus productores ejecutivos Steven Spielberg (bajo el sello de su mítica Amblin) y Martin Scorsese (director de la versión que se estrenó en cines en 1991 de la misma historia, protagonizada por Nick Nolte, Jessica Lange, Robert de Niro y Juliette Lewis). En este caso en el reparto constan Javier Bardem, Amy Adams y Patrick Wilson como nombres principales.
Todo proviene de la novela The executioners, escrita en 1957 por John D.MacDonald, que fue adaptada en película en 1962 con el título de Cape Fear, que aquí en España pasó a ser El cabo del terror, teniendo de protagonistas a Robert Mitchum como Max Cady y Gregory Peck como Sam Bowden, sumando en papeles secundarios a Martin Balsam o Telly Savalas. J.Lee Thompson, responsable de varios films con Charles Bronson o de la saga clásica de El planeta de los simios, la dirigió.
La citada película la vi en un ya lejano pase televisivo, por la curiosidad derivada de su siguiente adaptación, que aunque no vi en su momento de estreno en cines, si recuperé en video VHS un tiempo después. Y es que en 1991 no solo fue cuando se estrenó El silencio de los corderos (y un fantástico Anthony Hopkins como Hannibal Lecter) ya que también llegó un nuevo Max Cady en El cabo del miedo, titulo español de la que en origen siguió llamándose Cape Fear.
Lógicamente las versiones eran diferentes, ya que la sociedad de 1962, cuando se estrenó el primer film, no era la de 1991, cuando llegó la nueva versión. Pero la película original sigue siendo una curiosidad a descubrir por los más cinéfilos, que tuvo homenaje en el film de 1991 al contar en su reparto con los actores originales (Robert Mitchum y Gregory Peck) en dos papeles secundarios, que servían como de relevo generacional.
La película El cabo del miedo es uno de los títulos más destacables de Martin Scorsese, que se benefició de un reparto excepcional: Robert de Niro como Max Cady (en un papel que por estas tierras fue parodiado de forma simpática por el dúo Cruz y Raya), Nick Nolte como Sam Bowden, Jessica Lange como su esposa Leigh Bowden y una joven Juliette Lewis como la hija de ambos Danielle Bowden, a la que Cady intentará pervertir.
Si aún siendo un remake la película de 1991 logró ser una de esas nuevas versiones que sí sabe mejorar aún más el título original, ¿qué puede aportar otra adaptación 35 años después, y encima en formato de serie televisiva? De momento está por ver, ya que sólo he visto los dos primeros episodios en el momento de escribir esto, pero en cuanto a intensidad no parece (insisto, no parece de momento) que vaya a igualar y/o superar al film de Scorsese.
Pero al igual que pasó con el film de 1991, se ha reunido para esta serie un trío llamativo, formado por un muy destacable Javier Bardem encarnando a este nuevo Max Cady (siendo, de momento, lo mejor de esta Cape Fear que ya ni se han molestado en traducir aquí en España), a lo que sumar el matrimonio Bowden, encarnados en este caso por Patrick Wilson y Amy Adams, intérpretes de solvencia contrastada y extensa filmografía.